31.3.09

Fede de lejos

A ver si me explico. Primero una tiene al hijo en la panza, y no necesita saber nada, porque siente. Siente cuando se mueve, cuando está dormido, cuando patea, hasta cuando tiene hipo. Después el hijo sale y está ahí, y una lo mira y lo mira, embobada. Es la cosa más fascinante de mirar que jamás haya existido. Lo estudia, se aprende cada gesto. Yo creo que conozco pocas cosas como conozco a mi hijo. Sé cuando tiene hambre, cuando está fastidiado, qué mimos le gustan, cómo hacerlo reír. Y está la cercanía física también, el olor, la respiración, el calorcito, las siestas compartidas. Una no se plantea mucho estas cosas, están ahí y punto, y a veces es difícil distinguir en dónde termina la mamá y empieza el hijo. A medida que crece hay pequeñas rupturas, dejar la teta, empezar a caminar, estar con otras personas en lugar de sólo con mamá. Y son agridulces porque es lindo que crezca y es lindo volver a tener más libertad, pero lo que se va no vuelve. 

En este momento el Fede está a dos cuadras, en algo que se llama "módulos recreativos" (una psicopedagoga y otros chicos jugando, cantando, dibujando, etc). Ya me comí las uñas hasta la segunda falange, pero en el fondo estoy contenta. Lo que me marea un poco es que de repente, fue clarísimo dónde termino yo y empieza él. Exactamente ahí, a dos cuadras.

29.3.09

Shame of me

Yo, que me bancaba dos o tres litros de Heineken sin pestañear, que era capaz de seguirle el ritmo de bebida al Osi (para los que no lo conocen, es lo más parecido a Bukowski que se puedan imaginar) y discutirle de filosofía, música y literatura al mismo tiempo, a la que el mozo del Astral saludaba con un beso, traía Heineken sin preguntar y regalaba alguna a espaldas del dueño, yo, decía, me mareé con un vasito de Schneider rubia. La maternidad le hace cosas horribles a una.

En otro orden de cosas, el disco de Morrisey no me gusta ni un poquito, Francis Black me puede, tengo un caudal de laburo importante, y en el centro comunal donde le festejamos el cumple al Fede hay talleres de teatro, expresión corporal, títeres, etc, para nenes de 2 a 4 años. Creo que encontramos la alternativa a la temida y nunca implementada guardería.

25.3.09

Para qué te digo que sí si más o menos

Bueno, vino Radiohead. La cosa es compleja, así que va para largo y vamos por partes.


Yo: Los escucho hace 12 años, desde el segundo disco. Una y otra y otra vez. Es dificilísmo poner en palabras lo que me pasa con su música. Parecería que funciona como un sintonizador de sentimientos, pero muy profundos. Cosas que van por abajo, que están ahí y casi no registrás, y de repente escuchás una canción y salen. Perdón si sueno new age. Dicho fácil, es un pedazo de mí.

Ellos: Estuvieron impecables, amables sin demagogia, entregados sin exagerar, haciendo su música con pasión. Hasta tuvieron la corrección política de recordar en un castellano un tanto vacilante que era 24 de Marzo y dedicar un tema a los "desaparecedidous" (Thom Yorke dixit). La puesta del escenario es soberbia.

El estadio: Una garcha. Mal sonido, mala acústica, no se veía un carajo de ningún lado. Si pasa por acá el cráneo que puso las pantallas a la misma altura que el escenario, quiero explicarle que si no ves el escenario, TAMPOCO ves las pantallas. Por eso en general se cuelgan más altas. Pelotudo. 

El público: Una amargura. Las entradas estaban bastante caras, no entiendo para qué pagan tanta guita para ir a quedarse ahí parados, sacar fotos con el celular y tratar de levantarse extranjeras (estaba lleno de gringos). Loco están tocando "Idioteque", saltá, cantá, mové la patita, respirá más fuerte, ALGO. 

El set de temas: ...raaaaaaro. O sea, es la primera vez que vienen, tienen la obligación moral de tocar un poco de cada disco, y eso es exactamente lo que hicieron. Para mí quedó fragmentado, como disperso. Hubo momentos rockeros y otros muy tranquilos, todo muy seguido. 

Pero... y? La sensación que me quedó es que había algo que se tendría que haber producido y no se produjo, como que hubo cortocircuitos. Igual no me lo hubiese perdido por nada, pero algo que podría haber sido maravilloso fue apenas bueno. ¿O seré yo que soy una jodida que no disfruta nada? 
Para respetar el tono maternal del blog, añado que el Fede se fue con tía y primas a la casa de la tía Ali, y allá persiguió perros, jugó con las primas, hizo caca, se portó bien y no lloró ni una vez. Cuando volvimos a casa a las 12:30 estaba chancleteando con las ojotas rosas de Merlina, que dormía en el sofá. Es un desamorado.

22.3.09

Apuntes de viaje

* Una vez más comprobé que soy incapaz de irme a vivir a otro país. Sufro como un chancho degollado cuando me tengo que ir de mi pago aunque sea una semana. El momento de cerrar la puerta con llave es terrible. Después se me pasa, pero igual.


* Qué rara y linda que es siempre la sensación cuando se va el micro, y dejaste atrás lo que sos, pero todavía no llegaste a lo que vas a ser, y estás en tránsito.

* Tuve una serie de miedos que fueron de lo razonable a lo totalmente ridículo. Que el nene llorara las cinco horas de micro, que la casa que alquilamos por Internet no existiera, que nos lloviera los 7 días, que por ser Marzo estuviese todo cerrado y no consiguiéramos comida, que no le gustara el mar, que se ahogara, que se insolara, que lo picara una aguaviva, que se perdiera en la playa, olvidarme de llevar algo fundamental como el chupete o el oso. Todos infundados por suerte, aunque las aguavivas dijeron presente (pero no nos picaron).

* Hablando de aguavivas (¿o aguasvivas?) qué bichas inmundas que sólo sirven para arruinar el mar. Si yo creyese en dios, creo que dejaría de creer por ellas. Nadie en su sano juicio puede inventar semejante criatura.

* Cómo explico lo lindo que es el lugar, cómo disfrutamos, cuánto le gustó al nene la playa, lo rica que era la cremona de la panadería Costa Dulce, el culo que tuvimos de que la cabañita para 3 que habíamos alquilado justo tuvo una fuga de gas y nos dieron un dúplex enorme por el mismo precio.

*¿Porqué son tan tristes los parquecitos de diversiones de la costa? Alejandro tiene la teoría de que es porque uno, de chico, ve cómo los padres lo miran de afuera mientras da vueltas en la calesita o salta en la Caminata Lunar, y los ve de lejos, como personas más que como padres. Yo tengo la teoría de que es porque son pequeños puntos de luz y alegría a escasos metros de donde termina la tierra y empieza el mar, oscuro e inmenso. ¿Alguien más?

* Nos hicimos amigos del librero y de varios perros vagabundos. Y una golden retriever le afanó una ojota a Alejandro.

* Cómo te limpia el mar, y te deja nuevita nuevita.

* Teníamos tele por cable y vimos un poco. El History Channel es un mamarracho tendencioso y Bob Esponja un capo. 

* Ya vienen las fotos, esperen que revelo.


13.3.09

Ya vuelvo






Nos vamos una semana al mar. Dejo fotos de la Costanera. Me encantaría despedirme como se debe pero me falta depilarme, terminar los bolsos, preparar la comida, limpiar el baño, etc, etc, etc...



8.3.09

El delicado arte del equilibrio

Del lado malo:


*Nos subió la cuota del crédito hipotecario de 1100 a 1800 pesos.

*La obra de al lado (y ya va UN AÑO de tragar polvo ajeno) sigue provocando problemas. Cada vez que llueve pasa humedad a la pared de nuestra pieza. Hablamos con el dueño, vino a ver, prometió pagar el arreglo y solucionar el problema. Pero cada vez que veo las manchas me amargo un poco.

*Por algún motivo desconocido se empezaron a desprender azulejos del baño. Lo que no sólo queda feo y nos obliga a traer a alguien para arreglarlo sino que nos pone en el peligro de recibir un azulejazo por la cabeza.

*Tengo la posibilidad de ir a trabajar con una amiga en una editorial que está haciendo libros para chicos, por ahora escolares pero pronto también de literatura. Me dice que vaya a diagramar,  a ilustrar, lo que yo quiera. Pero me siento oxidada (hace como tres años que no estoy en un proyecto grande) y me muero de miedo de decepcionarla, además de no querer dejar al Fede tantas horas en guardería. ¿Y los cierres, cuando hay que quedarse hasta terminar? Ay mamá pullllpa.

*El portero del edificio que es un chusma resentido metido siempre tratando de perjudicar a alguien, recibió una carta para mí que tenía el código de la tarjeta de débito nueva. Me la dio, pero noté que la ventanita plástica del sobre estaba recortada y despegada. O sea que la abrió, o trató de abrirla. Tengo que hacer la denuncia en el correo y probablemente en la comisaría y se va a armar un tole tole bárbaro. 

Del lado bueno:

*Nos vamos al mar una semana. No sólo reanudo mi romance con el Atlántico, sino que el Fede va a conocer el mar. 

*Alejandro ya tiene un tipo a cargo. Resultó ser por una absoluta casualidad, un compañero suyo de la primaria. Y a partir de Abril su jefazgo es oficial (o sea le suben el sueldo).

*Faltan dos semanitas para que venga Radiohead.

*Dos libros que tranquilamente podrían ser blogs: "Descanso de caminantes", recopilación de diarios de Bioy Casares, y "El libro de la almohada", clásico japonés del año 1000, de Sei Shonagon. 

Y lo bueno supera, anula y contrarresta lo malo. Como diría el Jose, bien ahí.


3.3.09

Mielcita


Ayer lo tenía aúpa para atarle las zapatillas y le dí un beso distraído en los rulos, como le doy mil a lo largo del día. Se dio vuelta y me lo devolvió. Cuando escucha música se pone a dar saltitos y vueltas en el lugar, en una especie de versión libre de los bailes irlandeses tradicionales. Anda para todos lados arrastrando al oso (Oshitu, en su idioma), lo abraza, lo tapa para dormir, le da de comer y un par de veces trató de bañarlo. Intenta enseñarle a los gatos cómo se prende y se apaga la luz. Aplaude cuando llega el subte, cuando llega el padre de trabajar, cuando se tira un pedo, cuando termina el mate y hace ruidito, y varios etc. más que se me escapan. Hablando del padre, cuando sale a fumar un pucho lo espía por la cerradura. Todo el barrio lo conoce y lo aclama al grito de "¡Rulos!" cuando salimos a pasear. Los que vienen a casa se quedan mudos de repente al darse cuenta de que lo tienen aúpa y ni saben cómo. Y eso, es un dulce. Un salvaje también, eh. Pero un salvaje dulce.

(La foto es de Matías que se entretiene mucho con la profundidad de campo).

1.3.09

Lo opuesto al glamour

¿Alguna vez escucharon algo tan ridículo como que una mina haga gimnasia con auriculares, le agarre dolor de oídos, se la banque a lo macho, sufra cuatro días, y por tener los dientes apretados del dolor se le contracture la mandíbula y termine un sábado a la noche en la guardia retorciéndose en una camilla sin poder ni abrir la boca, al punto que le tengan que recetar antiinflamatorios como para relajar a un caballo? Bueno, ahora sí. Digo yo, ¿no me podía agarrar alguna de esas enfermedades femeninas y lánguidas que te hacen adelgazar como diez kilos?