30.7.13

En todo su esplendor

(La foto es de proyecto125, genios)

Preguntas, preguntas, preguntas. "¿Para qué sirven los huesos? ¿Cómo vuelan los barriletes? ¿Por qué los dinosaurios están hechos de tierra? ¿Quién puso el cielo ahí arriba? ¿Se subió a una escalera muy alta?". A veces me hace pensar, a veces me da risa, a veces me fastidia, a veces puedo explicarle algo y verlo entender y me siento genial, como si fuera la guía de una atracción turística enorme e interactiva llamada mundo. También sobre su nacimiento, sobre cómo nos conocimos con Alejandro, sobre cuando nos casamos, sobre los abuelos. Le interesa mucho su historia.
Está aprendiendo a leer y a escribir solo. Trato de no alentarlo, pero me pregunta por las letras, cómo se dibujan, la A es una montaña, la M las olas del mar, el 4 es una silla dada vuelta. Estamos esperando el colectivo y recita los números de todos los que pasan. Escribe palabras por fonética, muchas veces completamente espejadas. Le habla a la gente. A veces me hace sentir orgullosa, a veces me da vergüenza. Como ayer, andando en bici, le gritó "permisooooo este camino es para bicis" a dos viejas que iban del bracete por la bicisenda, por suerte cuando se corrieron les dijo "gracias". Dice que los gatos son sus hermanitos. Con el Negro habla, yo tengo que hacer la voz del gato. Dice que Puchulo lo quiere pero se hace el que no lo quiere. Me parece un análisis exactísimo de la psicología gatuna.
Dibuja cosas, protohistorietas con secuencias y cosas que pasan, arma con los ladrillitos robots que mueven los brazos y las piernas, construye cosas con sillas y telas y libros. Está jugando mucho a los caballeros y tiene una doncella imaginaria que se llama Clara. Después de años de padecer el síndrome del hijo de freelancer (tener que competir por mi atención con el illustrator y los clientes, escuchar mil veces "ahora no puedo hijito estoy trabajando", ver cómo una salida a la plaza se ve frustrada porque aparecen quilombos) por fin tiene una ventaja: puede sacar todas las hojas para dibujar que quiera de mi resma de imprimir. Usa y abusa de ese privilegio. Tiene un sentido de lo justo afilado, no soporta que chicos grandes molesten a los  nenes chiquitos. Los defiende con pasión. Hace poco salió del jardín llorando desconsolado, pensé que se había golpeado pero era que durante el juego de adivinar los animales estaba distraído cuando dieron las pistas y creía que no las habían dado y él no pudo adivinar. Y era INJUSTO. "Yo siempre doy las pistas" explicaba. Le ardía el corazón.

También está imbancable. Llorón, quejoso, caprichoso, rebelde, gritón. No quiere ordenar, no quiere comer, no quiere obedecer, no quiere bañarse, no quiere salir, no quiere entrar. Grita "ay qué triste que estoy", "no te quiero más", "me tratás mal", "yo hago lo que yo quiero". Me hace perder la paciencia media docena de veces por día. Que sea un nene dulce y cariñoso no quita que sea demandante, terco, a veces muy desafiante. En una reunión de padres yo me quejé y otros padres me dijeron "pero Fede es un amor, es divino, vos sos una exagerada". La tante dijo con mucho tino "hay chicos que no dan trabajo para afuera, pero dan trabajo para adentro". Fede entra perfecto en esa definición. No es un nene que vaya a hacer lío o a hacer la clase de cosas que se consideran "malas" en un chico. Pero te hace trabajar como un caballo todo el día. Para adentro. Para estar a su altura.

Su color preferido sigue siendo el amarillo. Él ES amarillo, no porque sea rubio sino porque es así, todo energía y calor. Le hice una bufanda de arcoiris con restos de lana de todos colores y cosecha sonrisas cuando la usa. Su película de Pixar favorita es Monsters Inc (BIENVENIIIDOS AL HIMALAIA) y su disco de los Beatles es Rubber Soul (como Pérez, la Princesa Montonera).

Mi hijito. Lindo y luminoso. Como esto.


16.7.13

Desde vacacionesdeinviernolandia

* Anoche a las 3 de la mañana terminé The Brief Wondrous Life of Oscar Wao. Cuando lo empecé pensé "menos mal que es un libro gordo porque me gusta y quiero que dure". Tres noches me duró. De esos libros hermosos que terminás llorando y riéndote al mismo tiempo. Hoy lo primero que hice fue escribirle un mail a Junot Díaz dándole las gracias desde el fondo de mi alma. Por cierto estoy casada con un Oscar, el mío no es gordo sino alto y flaco, y una de las tantas chicas de las que se enamoró le retribuyó el sentimiento y acá estamos, doce años después. Chupate ese fuku (pero por las dudas ZAFA, perdón si no entienden nada, si leen el libro van a entender).

* Estaba por escribir sobre correr, sobre lo que te hace, sobre cómo funciona la cabeza y el cuerpo mientras corrés, sobre cómo después de casi dos años de corredora no puedo ni quiero largar, al contrario, quiero correr cada vez más, cada vez mejor. Pero vino The Oatmeal y sacó este comic y nada, me callo la boca y aplaudo.

* Las cosas más graciosas del mundo en este momento: para mí este sitio de disfraces hechos con poca plata y este post de pobres cristianos luchando contra el autocorrect . Para Fede dos cosas que vio en una función de circo: un tipo que hizo ruido de pedo con la tuba y una malabarista que buscaba en sus bolsillos las pelotas para hacer malabares y en un momento sacaba una media sucia, la olía y la tiraba para atrás. Lo considera como el súmmum de la comedia, se lo trata de contar a todo el mundo y se tienta y no puede ni terminar de contarlo. Impagable.

* Qué porquería la calza, no me voy a poner nunca una calza, qué cosa la calza. Hasta que te probás una calza y es cómoda y calentita y encima te queda bastante bien (muslos de corredora, ejem) y no te la querés sacar nunca más, a la calza.

* UPDATE me contestó Junot Díaz, me muero muerta. Bueno él o algún asistente, pero suspendamos la incredulidad y pensemos que fue él.

UPDATE del UPDATE me dijo "que nota tan hermosa. gracias silvia".

12.7.13

El tiempo, esa cosa que pasa

¿22? 37 son mejores. Hoy todo el día voy a tener esta cancioncita sonando en la cabeza.



5.7.13

Enemiga privada nro 1

Hoy en el colectivo una vieja estuvo un rato examinando a toda la gente que estaba parada. Me seleccionó a mí y a otras dos gorditas y empezó a los gritos que estábamos embarazadas, que nos cedieran el asiento. Las dos gorditas y yo le empezamos a decir todas al mismo tiempo que no, que no estábamos embarazadas, y la vieja gritaba "QUÉ, QUÉ, NO ESCUCHO" hasta que nos tuvo a las tres gritando "NO ESTAMOS EMBARAZADAS, NO ESTAMOS EMBARAZADAS". Al fin la vieja se dio por enterada, y siguió lo más pancha sentada mientras todo el colectivo se moría de vergüenza e incomodidad (las otras dos gorditas y yo más que nadie). Estoy tan tan segura de que lo hizo a propósito que la fui mirando fijo todo el viaje para aprenderme bien su cara. Si llego a cruzármela de nuevo en un transporte público voy a fingir que soy su cuidadora y a decir a los gritos que hay olor a caca, que necesita que le cambie el pañal de adultos.

3.7.13

Cámara rápida

-Vení Fede que te abrocho la campera.
-Ya me la abroché yo, mamá, gracias. Me abrocho solo la campera ahora.
-...

Trae el telar que está haciendo en la escuela. Se sienta en la mesa con el marco de madera, las lanitas, las pasa con destreza y concentración, la trama va creciendo. Le miro las manos tan hábiles y seguras y me acuerdo de... ¿la semana pasada? cuando una mano gordita y chiquita me apretaba el índice por primera vez. Es la misma mano.

-Mirá mamá escribí mi nombre.
-Sí Fede qué bi... pará, escribiste tu nombre de verdad.
-Sí, te dije.
-Pero antes dibujabas cualquier letra, ahora lo escribiste.
-Sí, mamá, te dije que lo escribí.
-¿Dónde aprendiste?
-Aprendí solo mirando las letras de mis libros.

-Mamá me distraje cuando hacía pis y mojé el piso.
-Pero hijo, te dije que tengas cuidado.
-Poneme agua en el balde que lo limpio yo.
Le pongo agua, un poco de lysoform, mete el trapo, lo moja, lo escurre un poco, limpia, moja de nuevo el trapo, lo escurre, limpa otra vez.

Todos los días así. Es como vivir en uno de esos documentales en los que te ponen en cámara rápida el crecimiento de una flor.

1.7.13

Mirá mamá sin respiro


Pasa todo junto.
Una montaña de trabajo que me tiran por la cabeza, ansiedad de no llegar a la fecha de entrega, curiosidad porque se usa una máquina cortadora láser que tiene posibilidades interesantes y voy a ver cómo funciona, fastidio de estar trabajando y tener que cortar para atender al tipo que viene a cambiar los matafuegos del edificio o el teléfono a los muchachos de tarjeta naranja que siguen llamando 3-4 veces por día (¿cuándo fue que los teléfonos se convirtieron en aparatitos con línea directa a telemarketers que quieren vendernos cosas que no queremos comprar? ¿Cómo sucedió? ¿Cómo no los detuvimos a tiempo?).
Un amigo que se muda afuera y necesita ayuda para pintar el departamento que entrega. Vamos y pintamos, y le digo que estamos haciendo un acto simbólico, borrando de las paredes las marcas de su vida, para que pueda empezar de cero. Hace un chiste sobre que las marcas de su vida son todas patitas de gato. Pertenecemos a un grupo que no se siente muy cómodo expresando cariño, pero lo hacemos así, de costado, con chistes y muchas veces semiagresiones. Más tarde por mail le digo que a esta altura tendríamos que estar civilizados pero que seguimos siendo animalitos que cuando se emocionan jugando muerden. Todo el asunto me da una tristeza maldita, y por un rato me siento mal de tristeza y mal de no poder manejarlo, hasta que decido que sí, que estoy triste, que es una situación triste y que si no estuviese triste estaría loca. Música, laburo y un poco tirarle el fardo a Alejandro. Que dice que soy una jodida pero que no importa mucho porque no se me nota en la cara (???). El domingo se fueron a ver Monsters University y me quedé a trabajar, a quemarme la cabeza un rato con vectores y nodos. Dentro de todo está bueno que justo es un trabajo muy de monito, de sentarse y darle, no pensar mucho. Eso ayuda, puedo pensar en lo mío mientras hago otra cosa.
Una mamá de la sala de Fede (siempre nombro a "una mamá" así genérica y parece que invento, o que soy yo, o que es siempre la misma y le pasa de todo, pobre. Pero son mamás de verdad, les juro) viene con una racha rejodida de muertes, accidentes, quilombos. Mientras esperabamos a que salgan los chicos nos contaba más o menos cómo viene todo (del orto). Pasó otra mamá con un bebé casi recién nacido en un huevito, ella lo miró y medio ausente murmuró "y mientras siguen naciendo chicos, da vueltas el mundo". Reconocí la alienación y la sensación de irrealidad del que está tapado de quilombos y ve a los demás vivir una vida que parece tan fácil, tan despreocupada. No estoy ahí, estoy un poco de los dos lados, hay líos pero también hay amigas, planes, embarazos, amor. Salto de un lado para el otro, tengo el ecualizador emocional todo revuelto. Traté de ir a correr, eso siempre ayuda, pero a la vuelta y media tuve que dejar el asunto por ingrato. Por cierto en mi parque hay tanta mierda de perro que a esta altura veo un sorete y mi cuerpo segrega endorfinas. Encima de todo se me ocurrió releer A scanner darkly, de la que recordaba cosas pero no lo tristísima y desgarradora que es.

Hice una playlist, empezó siendo para trabajar de noche, después para despedir, después para decidir que está bien estar triste a veces. Es arriesgada, no me puteen que avisé.

http://grooveshark.com/playlist/11+46/87946909