La bicicleta rosa fue devuelta. La historia era así: no era del tipo de arriba, sino de la PRIMA del tipo de arriba, que tiene una hija de dos años (de ahí la confusión entre primita/sobrinita). No quieren venderla porque en un tiempito seguramente la nena la va a usar. Decidimos que era mejor devolverla, porque no nos animábamos a sacarla a la calle, teníamos miedo de que se rompa, y estábamos intranquilos. Ya fue reemplazada por una nueva, azul y amarilla (no hay connotaciones futboleras, era el color que había en la juguetería). El Fede parece un poco desconcertado sobre el cambio de color pero no se queja y pedalea que da gusto.
30.9.09
Epílogos y prólogos
Etiquetas: Dispersiones, Indignaciones, Intuiciones
25.9.09
Larga historia de pequeña bicicleta
Hay que empezar por Edgardo el herrero. Lo conocimos cuando nos mudamos y vino a casa a poner un armazón de hierro para la baulera del placard. Yo estaba embarazada y tenía un antojo de ñoquis, así que amasé para todos y preparé estofado. No sé si será que justo Edgardo se había separado y vivía de sánguches, o que los ñoquis me salieron ricos, o que no mucha gente amasa ñoquis para el herrero que está trabajando en su casa, pero el tipo nos tomó un cariño instantáneo. Al poco tiempo lo llamamos de nuevo para poner una reja en el patiecito de adelante. Vino, tomó las medidas, se llevó la mitad de la plata para los materiales, y desapareció. No contestaba el celular, en la pensión donde vivía no sabían nada, los socios que a veces trabajaban con él lo andaban buscando. Alejandro me dijo bueno, ya está, perdimos 300 pesos. Yo le dije si este tipo nos caga, pierdo la fe en el género humano, vas a ver que vuelve. Y volvió, al mes y pico. Había tenido que rajar a Rosario porque falleció la madre (es rosarino). Estaba sin un peso, con una turba de clientes furiosos, y el dueño del depósito donde dejó las herramientas y materiales no se los quería devolver hasta que no le pague. Nosotros le dijimos que lo esperábamos, que no había apuro. A las dos semanas más o menos pudo levantar cabeza y puso las rejas. Al tiempo alquiló el local de la esquina de casa y le va bastante bien porque no cobra caro, sabe lo que hace, es macanudo, y puede tardar un poco pero a la larga cumple.
Etiquetas: Canto loas
24.9.09
Bueno septiembre ya entendí
La rutina tiene mucha mala fama, de arruinar parejas, agrisar vidas y matar las ganas. Pero si no tenés aunque sea una base, un esbozo de lo que vas a hacer tal o cual día, la situación se vuelve insostenible. En las últimas tres semanas, recibí cinco mensajes de texto avisándome que no había jarcincito por enfermedades, desinfecciones y quilombos varios. Me enteré que tenía que ir a votar, y allá fui, un día de lluvia con Fede a cuestas hasta Ciudad Universitaria, sólo para descubrir que no estaba en el padrón porque... me quedé libre. Debo dos finales. Empecé el trámite de reincorporación, y doy en octubre o me suicido con el filo de un apunte. Hablando de lluvia, después de días de humedad el sábado salió un sol radiante acompañado de un viento huracanado, ideal para secar la ropa. Me abalancé sobre el lavarropas, le dí vuelta a la perilla, no pasó nada, no había agua corriente, cortesía de Aysa. Siguiendo con la saga servicios, ayer estuvimos sin luz todo el día con lo que el estado de mi trabajo pasó de atrasado a desesperante. Empezamos al fin con la fonoaudióloga, que nos da citas al random, días distintos, horas distintas, y con muy poca anticipación. Alejandro sigue su lucha contra el Sircreb que nos viene cobrando plata que no tendría que cobrarnos, parece que nos van a devolver y todo, pero hay que ir al banco a pedir resúmenes de cuenta de hace dos años, ir a la oficina del sircreb, siempre falta algo, tenemos que entrar en la moratoria y queda poco tiempo. Un berenjenal.
Etiquetas: Canto loas, Dispersiones, Intuiciones, Pequeñas catástrofes
17.9.09
Spa
Basta de blog preocupado, frivolicemos. La canción sobre snobs más encantadora:
Etiquetas: Canto loas, Dispersiones
16.9.09
A mi maneeeeeeeraaaa
Hay que tener en cuenta: quién sos, quién es tu hijo, qué creés que va a necesitar, qué querés de la escuela.
Etiquetas: Documentos
15.9.09
Ensalada waldorf
Ayer tuvimos la reunión en la escuela waldorf a la que tantos porotos le pusimos y a la que venimos acosando (en realidad al personal administrativo, no a la escuela en sí) para que nos den bola desde el año pasado. Conclusión: no salimos decepcionados, las cosas que parecían buenas son aún mejores y las cosas que nos generaban dudas siguen estando pero menos que antes, y parecen ser muy manejables. Acá correspondería insertar un laaargo párrafo explicativo sobre las instituciones waldorf, Rudolf Steiner, la Alemania de entreguerras (la Bauhaus, dios, la Bauhaus), la antroposofía, y siga contando, pero la verdad no sirvo para eso. Yo voy a hablar subjetivamente (la subjetividad sí es lo mío) sobre lo que a mí me gusta y me interesa de esto, y es muy probable que si hablan con alguien de la escuela les diga otras cosas o las explique de otro modo.
Etiquetas: Documentos
11.9.09
Colección de "mirá vos"
Tuve que salir al patio a gritarle a los gorriones que la corten un rato, porque era tal el barullo de chui chui pi pi pi chui que no me dejaban trabajar. Espié un poco y ya encontré cuatro nidos. Vamos a pasarnos media primavera rescatando pichoncitos caídos.
Etiquetas: Dispersiones
10.9.09
Antídoto
Los rulos del Fede están a punto caramelo. Largos, dorados, desordenados, expresando claramente su personalidad de enfant terrible pero encantador. Íbamos a cortárselos pero preferimos esperar a que pase la ola polar. Y claro, aparecieron otra vez las viejas censoras. Ya las tengo registradas. Primero lo miran, y lo estudian un rato. Cuando están bien seguras de que es varón, se acercan y con falsa amabilidad largan el dardo envenenado: "¡Qué hermosAAAAA la nenAAAA!". Acá hay que traducir y entender que en realidad lo que están diciéndote es: "cortale el pelo a tu hijo que lo tiene muy largo". Como saben que si me dicen eso estoy en todo mi derecho de pedirles que se metan sus opiniones por donde les entren, recurren a la astucia. Pero encontré el mejor antídoto. Sonrisa inmensa y orgullosa, y un "graaaaaacias, vio que liiindaaAAA"que las deja con la duda de si las gasté o si creo que están demasiado gagás como para distinguir entre nene y nena. Hoy se lo hice a una ponzoñosa en el supermercado y la cara de desconcierto, ira e impotencia de la arpía neutralizada fue un puema. Aún tengo cosas para darle al mundo.
Etiquetas: Canto loas
8.9.09
Mi unicornio azul
Che si alguien se cruza conmigo por ahí por favor avísenme que vuelva, porque la mera verdad, ando re perdida.
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3.9.09
Tú, mi conejo y yo

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