30.9.09

Epílogos y prólogos

La bicicleta rosa fue devuelta. La historia era así: no era del tipo de arriba, sino de la PRIMA del tipo de arriba, que tiene una hija de dos años (de ahí la confusión entre primita/sobrinita). No quieren venderla porque en un tiempito seguramente la nena la va a usar. Decidimos que era mejor devolverla, porque no nos animábamos a sacarla a la calle, teníamos miedo de que se rompa, y estábamos intranquilos. Ya fue reemplazada por una nueva, azul y amarilla (no hay connotaciones futboleras, era el color que había en la juguetería). El Fede parece un poco desconcertado sobre el cambio de color pero no se queja y pedalea que da gusto.


Tuvimos la reunión en la waldorf. Parecería que fue todo bien pero sabremos en tres semanas si hay vacante o no para el Fede. Tenemos en contra que él cumple años en Mayo, entonces no va a tener tres años cumplidos para el comienzo de clase, pero nos dijeron que según el nene se hacen excepciones. Para las que preguntaron, la cuota prevista el año que viene es de $ 820. Salado, pero no mucho más que cualquier privado. La macana es que cada vez que vamos ahí tenemos más ganas de que sea la escuela del Fede.

Fonoaudióloga, p´atrás. Fuimos tres veces hasta ahora, y no fue capaz de crear el mínimo lazo. Su modo de trabajo es darle órdenes al Fede y esperar a ver si las cumple. Se olvida su nombre, me pregunta lo mismo cinco veces en una hora, no me escucha, todavía no le revisó la boca porque "no quiere que le tome idea". Me preguntó sobre sus hábitos de sueño, cuando le dije que muchas veces se pasaba a nuestra cama (ahora que hace frío, porque en verano ni loco, no es boludo el nene), por poco me crucifica. Tampoco le pareció bien que lo queramos anotar en una escuela integrada ("¿con chicos con síndrome de down? ah no, eso para él va a ser muy malo"), se equivoca con los horarios en los que me da el turno, me da consejos que me ponen los pelos de punta ("usted háblele a su hijo, juegue con él"). El martes me dijo "no se engancha porque es la primera vez que viene", tuve que recordarle que era la tercera. Primero dijo que no parecía ser un retraso muy grave, que era chiquito y quizás había que darle un poco más de tiempo, ahora de repente parece que si no lo atiende ella se va a quedar mudo o algo así, constantemente está dando excusas por la falta de onda ("a los chiquitos les cuesta mucho engancharse"), justo Fede que a los cinco minutos de conocer a alguien se le sube aúpa. No sé, parecería que hablamos idiomas diferentes. El Fede se exaspera (no lo culpo, 45 minutos ahí con una mina diciéndote "sentate", "levantate", "dale el auto a mamá", exasperan a cualquiera que no sea un pastor alemán entrenado). Mañana vamos de nuevo, pero creo que va a ser la última vez. Eso sí, de hacerme firmar la planillita no se olvida nunca.

Cuando una tiene una idea recurrente en la cabeza, un tanto fantasiosa y que se vuelve simbólica de otros temas, no hay nada como un buen encontronazo con la realidad para poner los pies en la tierra y darse cuenta que lo que una tiene es lo que eligió, y que lo sigue eligiendo todos los días.

Lo dije y lo repito, cuánta gente copada que hay en los blogs.

25.9.09

Larga historia de pequeña bicicleta

Hay que empezar por Edgardo el herrero. Lo conocimos cuando nos mudamos y vino a casa a poner un armazón de hierro para la baulera del placard. Yo estaba embarazada y tenía un antojo de ñoquis, así que amasé para todos y preparé estofado. No sé si será que justo Edgardo se había separado y vivía de sánguches, o que los ñoquis me salieron ricos, o que no mucha gente amasa ñoquis para el herrero que está trabajando en su casa, pero el tipo nos tomó un cariño instantáneo. Al poco tiempo lo llamamos de nuevo para poner una reja en el patiecito de adelante. Vino, tomó las medidas, se llevó la mitad de la plata para los materiales, y desapareció. No contestaba el celular, en la pensión donde vivía no sabían nada, los socios que a veces trabajaban con él lo andaban buscando. Alejandro me dijo bueno, ya está, perdimos 300 pesos. Yo le dije si este tipo nos caga, pierdo la fe en el género humano, vas a ver que vuelve. Y volvió, al mes y pico. Había tenido que rajar a Rosario porque falleció la madre (es rosarino). Estaba sin un peso, con una turba de clientes furiosos, y el dueño del depósito donde dejó las herramientas y materiales no se los quería devolver hasta que no le pague. Nosotros le dijimos que lo esperábamos, que no había apuro. A las dos semanas más o menos pudo levantar cabeza y puso las rejas. Al tiempo alquiló el local de la esquina de casa y le va bastante bien porque no cobra caro, sabe lo que hace, es macanudo, y puede tardar un poco pero a la larga cumple.

Hace un par de semanas fuimos a Escalada y el Fede se enamoró de la bicicleta de Olivia. Nosotros íbamos a comprarle un triciclo para reemplazar al ya obsoleto pata-pata, pero cuando lo vimos tratando de pedalear y manejando el volante se hizo evidente que el nene está para más. Volvíamos a casa discutiendo si comprar una nueva, una usada, de qué color, cuando pasamos por la esquina de Edgardo y salió a saludar. Escuchó la palabra bicicleta, e inmediatamente nos enredó en una larga explicación sobre el tipo que vive arriba del local, la bicicleta de la hija que ya le va chica, otra bicicleta que él le está armando, la mujer del tipo que quizás le quería regalar la bicicleta a la primita (o sobrinita, no me acuerdo) pero que no se sabía, y qué se yo qué más. Después de muchas vueltas entendimos que había una bicicleta, usada pero en buen estado, rodado chico, con rueditas, algo así como disponible. Quería que nos la llevemos pero no quisimos, buscamos en Mercado Libre a ver a cuánto se estaba vendiendo una bici usada y fuimos a llevarle la plata, pero la cosa es que esta primita (o sobrinita) quizás quería la bicicleta quizás no, y había que hablar con la señora pero no estaba, a todo esto el Fede miraba la bici con cara de carnero degollado y encima la sobriedad dejaba mucho que desear, así que terminó llamando a los gritos al tipo de arriba (que no nos conoce ni nosotros a él) y tratando de convencerlo para que nos PRESTE la bici una semana, hasta que se pudiese saber qué cuernos quiere la primita (o sobrinita...). Nosotros tratábamos de explicar que no queríamos la bici prestada, que la queríamos pagar, que mirá si nos la afanaban o se rompía o algo, y nada, ni bola. Entre ellos dos y los ojos implorantes del Fede se decidió nuestro destino. Así que terminamos con una bicicleta usada, prestada, de alguien que ni siquiera conocemos, y el Fede la adora al punto que quiere bañarse y dormir con ella. Para más datos, es rosa furioso y tiene calcomanías de disney princesas. Esto es San Cristóbal, señores.

24.9.09

Bueno septiembre ya entendí

La rutina tiene mucha mala fama, de arruinar parejas, agrisar vidas y matar las ganas. Pero si no tenés aunque sea una base, un esbozo de lo que vas a hacer tal o cual día, la situación se vuelve insostenible. En las últimas tres semanas, recibí cinco mensajes de texto avisándome que no había jarcincito por enfermedades, desinfecciones y quilombos varios. Me enteré que tenía que ir a votar, y allá fui, un día de lluvia con Fede a cuestas hasta Ciudad Universitaria, sólo para descubrir que no estaba en el padrón porque... me quedé libre. Debo dos finales. Empecé el trámite de reincorporación, y doy en octubre o me suicido con el filo de un apunte. Hablando de lluvia, después de días de humedad el sábado salió un sol radiante acompañado de un viento huracanado, ideal para secar la ropa. Me abalancé sobre el lavarropas, le dí vuelta a la perilla, no pasó nada, no había agua corriente, cortesía de Aysa. Siguiendo con la saga servicios, ayer estuvimos sin luz todo el día con lo que el estado de mi trabajo pasó de atrasado a desesperante. Empezamos al fin con la fonoaudióloga, que nos da citas al random, días distintos, horas distintas, y con muy poca anticipación. Alejandro sigue su lucha contra el Sircreb que nos viene cobrando plata que no tendría que cobrarnos, parece que nos van a devolver y todo, pero hay que ir al banco a pedir resúmenes de cuenta de hace dos años, ir a la oficina del sircreb, siempre falta algo, tenemos que entrar en la moratoria y queda poco tiempo. Un berenjenal.

Y en el medio de todo, pequeñas joyas, como el martes que por no haber jardincito salimos a caminar y encontramos una feria acá, a tres cuadras de casa, que nunca habíamos visto, y jugamos en el descampado de Garay a juntar piedritas y mirar hormigas, y el Fede aprendió a balancearse colgado de los brazos en el pasamanos. O el sábado, deshechos de cansancio, decidimos que cocinar era demasiado y terminamos pidiendo comida para llevar en el restaurante del Centro Okinawense de San Juan y Jujuy, rodeados de chicas en kimono y señores japoneses que se saludaban inclinando la cabeza. O la bicicleta, que tengo que contar en post aparte cómo la conseguimos porque es un himno a San Cristóbal, pero que el Fede adora a niveles alarmantes.
Septiembre hay que encararlo así, es un mes caprichoso, si tratás de ir contra el viento te cansás al cuete, es mucho más fácil dejarse llevar por las ráfagas y divertirte viendo adónde fuiste a parar.

17.9.09

Spa

Basta de blog preocupado, frivolicemos. La canción sobre snobs más encantadora:



(Cómo puede ser, yo trabajaba de moza en Palermo, salíamos a las dos de la mañana con mi compañera y nos íbamos a algún club a menear nuestros traseros jóvenes y firmes con esta canción, y ahora preocupándome de escuelas y cuotas y vacantes, qué desastre)

(Ah y hay un verso censurado porque es la versión para tele, donde escuchen un silenci sospechoso la canción decía "...and dance and drink and SCREW / Because there's nothing else to do.")

16.9.09

A mi maneeeeeeeraaaa

Hay que tener en cuenta: quién sos, quién es tu hijo, qué creés que va a necesitar, qué querés de la escuela.

Nosotros somos bastante hippies. Vivimos en barrio pobre y nos llevamos bien con los vecinos, leemos mucho, no vemos Tinelli ni fútbol, en realidad no vemos tele, vemos dvds o cosas en youtube, comemos mucha verdura comprada en verdulería, como mejor la pasamos es con amigos o saliendo a caminar por ahí, Alejandro dibuja, yo tejo, coso, queremos tener una huerta y nuestro sueño dorado es comprar una especie de híbrido entre camioneta y casa rodante que está estacionada acá a la vuelta, arreglarla e irnos a recorrer el mundo cual gitanos. Nos gustan las cosas lindas, claro, pero si gastamos 500 pesos en libros es porque no gastamos 500 pesos en ropa.
El Fede es un nene alegre, hiperactivo, que disfruta moviéndose, saltando, bailando y trepándose por todos lados. Pinta, dibuja y canta por motus propio. Es muy cariñoso y perceptivo y se pone mal ante cualquier situación violenta o tensa. Le gustan los animales, disfruta ayudando en las cosas de la casa, y es muy sociable.
Nosotros tenemos claro que como padres siempre estamos un poco asustados. Hay que tomar decisiones por tu hijo, de las que dependen cosas importantes, y es imposible preguntarle o dejar que él decida. Pero también pensamos que el miedo es el peor consejero, y tratamos de minimizarlo. Entonces todo el tema de "preparar a tu hijo para el mundo" nos parece medio al pedo. Para empezar, ¿para qué mundo? Porque las cosas cambian tan rápido que realmente no sabemos dónde vamos a estar en 10 años, menos todavía en quince o veinte, cuando Fede esté empezando a trabajar. ¿En serio vale la pena enseñarle a los chicos un sistema operativo que en tres años va a ser obsoleto? ¿Algún tipo de los que selecciona personal se fija en el cv los datos de a qué primaria fuiste? Yo tuve mi primer computadora a los 20 años y no hice ningún curso, aprendí usándola, y uso computadoras en mi trabajo diario. Alejandro jamás fue a un curso de programación, aprendió leyendo manuales, preguntándole a amigos, y laburando. El 90% de las escuelas dan inglés, pero muy poca gente habla/escribe/entiende inglés fluido, entonces algo falla ahí. Por otro lado hay un montón de chicos que no saben cosas que tendrían que saber sobre sus sentimientos, sobre quiénes son, sobre qué los hace felices y qué no, sobre cómo lidiar con los problemas. Yo como mamá siento que tengo que garantizarle a Fede que esté contento, y darle todas las herramientas que pueda para que él averigüe quién es. No quiero condicionarlo, no quiero educarlo para que sea empleado administrativo, si capaz él quiere ser científico o músico o deportista. Quiero que él vea muchas posibilidades y que elija la que más le guste. Quiero que crezca preguntando ¿porqué?, interesándose en todo, sin perder la curiosidad y las ganas de aprender. Quiero que ya que tiene que ir a la escuela un montón de horas un montón de años, sean horas de felicidad, de hacer, de compartir, de dar y recibir cariño. Quiero que si un día va a la escuela triste o enojado, la maestra lo abrace y le pregunte qué le pasa, no que lo mande a un rincón. Y esto ya es un salto de fe, pero a mí francamente no me gusta cómo están las cosas. No me gusta la gente garca, mentirosa, poco solidaria. En esta escuela tratan de educar chicos distintos, no tan competitivos, no tan egoístas, que ven al prójimo como su igual y no como su enemigo o su rival para conseguir el trabajo que quieren. Si el mundo es choto, a mí me parece que hay que esforzarse más, no nivelar para abajo. Alejandro y yo somos buena gente, y más de una vez nos cagaron por ser buena gente, pero nos reímos de eso, porque sabemos que la guita es guita, y la familia, amigos, afectos, son las cosas que realmente valen la pena.
Ahora la mala pata es que tanta gente considere que ir a esa escuela te hace mejor que el resto. A nosotros nos gustaría que vaya, pero tampoco estamos desesperados. Vamos a ver. Quizás no pasamos el casting y nos sacan el peso de encima de tener que elegir!

15.9.09

Ensalada waldorf

Ayer tuvimos la reunión en la escuela waldorf a la que tantos porotos le pusimos y a la que venimos acosando (en realidad al personal administrativo, no a la escuela en sí) para que nos den bola desde el año pasado. Conclusión: no salimos decepcionados, las cosas que parecían buenas son aún mejores y las cosas que nos generaban dudas siguen estando pero menos que antes, y parecen ser muy manejables. Acá correspondería insertar un laaargo párrafo explicativo sobre las instituciones waldorf, Rudolf Steiner, la Alemania de entreguerras (la Bauhaus, dios, la Bauhaus), la antroposofía, y siga contando, pero la verdad no sirvo para eso. Yo voy a hablar subjetivamente (la subjetividad sí es lo mío) sobre lo que a mí me gusta y me interesa de esto, y es muy probable que si hablan con alguien de la escuela les diga otras cosas o las explique de otro modo.

La pedagogía waldorf se viene desarrollando hace casi 100 años, en muchos países, y cuenta con el aval de la Unesco. O sea, no es una secta, ni un grupo de hippies locos, ni unos irresponsables que hacen danzar a los niños al sol y no les enseñan a sumar y a leer. Los chicos que van a una waldorf pueden en cualquier momento cambiarse a otra escuela no waldorf sin problemas, o con los problemas normales de adaptación, no de contenidos pedagógicos. De hecho muchas escuelas progres que ofrecen huerta, taller de tejido, fiesta de invierno con farolitos, o más participación de los padres en la toma de decisiones, están usando elementos de la waldorf. La gran diferencia para mí es que la escuela deja de ser una institución burocrática y se parece mucho más a una casa. Las maestras cocinan con los chicos, amasan pan, hacen rondas, cantan, cuentan cuentos que se van desarrollando durante cuatro semanas. Los padres van una vez por semana a cocinar, participan activamente en la toma de decisiones, conocen a la maestra (que es la misma durante todo el jardín y después durante toda la primaria, aunque en realidad ellos separan diferente la educación, en septenios). Se hace hincapié en las labores manuales, la comida sana y orgánica y tratar de no abusar de la tecnología (ja). A mí me daba un poco de resquemor eso, pero en la práctica resultaron ser bastante razonables. Lo que plantean es que lo que se enseña en la escuela no sea demasiado diferente de lo que se hace en casa, para no generarle un matete en la cabeza al nene, pero no te van a expulsar si vas una vez por mes a macdonalds. Y si vamos al caso, hace ya años que yo no compro comida enlatada, que elijo cereales orgánicos, y en casa la sopa de verdura es joya nunca cubito. Los chicos aprenden más por experiencia que por leer en textos y encaran el tema desde distintos ángulos. Si están estudiando a las abejas, probablemente hagan esculturas con cera de abejas, dramaticen durante tres días que son abejas con zánganos que no hacen nada, una abeja reina y obreras acarreando agua y alimentos, vayan a Agronomía a ver cómo es una colmena de verdad, cosas así. La gran piedra en nuestro camino era la religión, porque son escuelas con orientación cristiana. Ellos hablan de veneración, que es algo así como dar las gracias, pero no a dios sino a los alimentos que nos dan fuerza, al sol que hizo salir flores, a las vacas por la leche. Muy hippie. No están para nada de acuerdo con los conceptos de culpa o pecado, no hay educación religiosa.
La escuela en sí es muy linda, soleada, llena de juguetes de madera y tela, con plantas, cada aula tiene como una casita para jugar. Las maestras andan con los rulos despeinados, vestidas con capas de ropa de colores (otra vez, muy hippies), no hay guardapolvos. No sé, un flash.
Las duda que permaneció: ¿son una manga de snobs? Que son diferentes, eso está claro, y de hecho nos interesan porque sus diferencias se acercan bastante a nuestras diferencias. Pero, ¿se creen mejores por ser diferentes? O sea, para mí es mejor que el Fede aprenda a tejer en telar que a usar una computadora a los 4 años, pero eso es porque creo que así va a ser más feliz, porque lo conozco y creo que hacer eso le va a gustar más. No me parece que eso lo haga mejor o peor, sino más feliz. A mí me dio la impresión de que hay cierto snobismo, cierta cosa de "lo que nosotros hacemos es lo que está bien y lo que hacen los otros está mal". No me gusta nada eso, pero supongo que también depende de cuánto vos te la creas. Estuve a punto de hacer una pregunta al respecto, pero no supe cómo formularla. Es mucho más fácil preguntar si hay educación religiosa que si sos una snob de mierda.
Así que veremos. Hay pocas vacantes y muchos padres ansiosos, así que no sé cuántas chances tenemos de entrar el año que viene. Por las dudas lo voy a anotar en el Bernasconi también. Por si a alguien le interesa, links:



Y Seniorita M, me lo traés de la oreja a Norman a comentar, que necesito su punto de vista.

11.9.09

Colección de "mirá vos"

Tuve que salir al patio a gritarle a los gorriones que la corten un rato, porque era tal el barullo de chui chui pi pi pi chui que no me dejaban trabajar. Espié un poco y ya encontré cuatro nidos. Vamos a pasarnos media primavera rescatando pichoncitos caídos.


El jardincito del Fede cierra. Dejaron varios chicos, no les dieron los subsidios que pidieron, y ya no pueden sostenerlo más. No sabemos qué vamos a hacer, porque empezar en uno nuevo a esta altura del año, con el grupo ya formado y a dos meses de que terminen las clases nos parece un poco mucho.

Hablando del jardincito, hoy me devolvieron a mi hijo todo pintado de celeste. Y cuando digo todo, digo TODO. Manos, pelo, párpados, guardapolvo, lengua. Un pitufo con rulos.

Mi hijo ha desarrollado una entrañable relación con un chofer de ómnibus escolar que pasa por Pasco a la misma hora que nosotros volvemos del jardín. Tiene una bocina de esas que chiflan cuatro veces ("fui fui fui fuuuiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii") y al Fede le da mucha risa. Se ve que el chofer se dio cuenta, y cuando nos ve empieza a tocar bocina a lo loco. Hoy no pasó, y el Fede estuvo todo el camino esperándolo. Yo a ese tipo le levantaría un monumento.

El lunes tenemos reunión en una escuela waldorf, ampliaremos.

Mi vida se simplifica muchísimo cuando la ropa se seca.

10.9.09

Antídoto

Los rulos del Fede están a punto caramelo. Largos, dorados, desordenados, expresando claramente su personalidad de enfant terrible pero encantador. Íbamos a cortárselos pero preferimos esperar a que pase la ola polar. Y claro, aparecieron otra vez las viejas censoras. Ya las tengo registradas. Primero lo miran, y lo estudian un rato. Cuando están bien seguras de que es varón, se acercan y con falsa amabilidad largan el dardo envenenado: "¡Qué hermosAAAAA la nenAAAA!". Acá hay que traducir y entender que en realidad lo que están diciéndote es: "cortale el pelo a tu hijo que lo tiene muy largo". Como saben que si me dicen eso estoy en todo mi derecho de pedirles que se metan sus opiniones por donde les entren, recurren a la astucia. Pero encontré el mejor antídoto. Sonrisa inmensa y orgullosa, y un "graaaaaacias, vio que liiindaaAAA"que las deja con la duda de si las gasté o si creo que están demasiado gagás como para distinguir entre nene y nena. Hoy se lo hice a una ponzoñosa en el supermercado y la cara de desconcierto, ira e impotencia de la arpía neutralizada fue un puema. Aún tengo cosas para darle al mundo.

8.9.09

Mi unicornio azul

Che si alguien se cruza conmigo por ahí por favor avísenme que vuelva, porque la mera verdad, ando re perdida.

3.9.09

Tú, mi conejo y yo


* Estamos a full con Totoro. La vemos y la vemos y la vemos y la vemos. Ahora cuando Fede quiere que prendamos la tele ya no grita Pocoyo, grita Totoro. Ja.

* Cansada. Mucho. Yo creí que si estabas tan cansada te morías, pero no, sigo viva. O algo así.

* Esta semana vino negra. El hijo de la maestra de Fede internado, la perrita de la vecina murió, dos de los blogs que sigo con cariño (el de ella y el de él) de luto, un amigo con algunos problemas que mejor ni explicar. Hoy fuimos a la fonoaudióloga sólo para descubrir que me dieron mal el turno (ya me parecía a mí que la chica que me atendió me preguntaba demasiadas cosas demasiadas veces seguidas), la que nos habían asignado trabaja con personas con audición reducida y audífonos, la que diagnostica va los miércoles a la tarde. Pero con todas las cosas que vienen pasando, mi sensación fue que la sacamos barata.

* Si un trabajo que te tendría que llevar tres o cuatro días te lleva una semana, ¿es que estás más lenta, que ya no calculás bien el tiempo, o que esas benditas tres horas de jardín que faltaron esta semana rinden cada vez más?

* No entiendo cómo puede ser que me pase esto, con el trabajo que me da Fede, lo reventada que estoy y las ganas que tengo de hacer diezmil cosas que nunca llego a hacer, pero quiero tener otro hijo/a. Mi prima está embarazada (ella sí que es valiente, es el quinto), un cliente amigo que es algo así como nuestro coach en paternidad se animó al tercero, Laurita ahí anda, y yo que me siento acorralada entre tanta panza contenta. Puh.

Totoro:



¡Aaaaaaaaaay!