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26.4.11

La guerra de los mundos

Creo que alguna vez hablé de la casa de mi tía Ali. Está en Valentín Alsina. Es vieja, tiene un fondo enorme con árboles frutales, yuyos y enanitos de cerámica por partes iguales, parece una casa nunca terminada, siempre hace o mucho frío o mucho calor o hay chiflete o se siente olor a gas, las sillas nunca alcanzan o se les desfonda el asiento o tienen olor a perro, hablando de perros andan dando vueltas y son o sumamente hostiles o demasiado cariñosos, la tele está siempre prendida y a todo lo que da, hay que evitar cuidadosamente las conversaciones sobre política para no terminar peleando, la comida en general te patea el hígado y encima todos te dicen a los gritos que comas más, si les llevás un buen tinto lo matan metiéndolo en la heladera. Curiosamente es uno de los lugares donde más comoda me siento. La incómoda comodidad de la familia. Pero últimamente pasa otra cosa que ya me está fastidiando. No les cierra la waldorf. En realidad no les cierra cómo criamos a Fede, que elijamos no tener cable , que yo cocine siempre "cosas raras", que no compremos coca cola, que no lo llevemos a Mc Donald´s y no le festejemos el cumpleaños en peloteros con animadores hiperquinéticos y menús basados en panchos y patys. Ojo, no es que yo hable mucho de eso, pero de a poco las diferencias fueron haciéndose patentes y lo de la waldorf exacerbó todo. Cada pequeña pieza de información que les doy les provoca una reacción entre escandalizada y reprobatoria. Ejemplo: estaba tejiendo unos escarpines y me preguntan qué es, les digo que pantuflas para Fede, mi tía me dice si quiero llevarme unas zapatillas que le quedan chicas a la prima, le digo que no, que Fede tiene zapatillas, que las pantuflitas son para la escuela, para usarlas en el aula. Cara de horror. ¿Y no tienen frío? No, el piso es de madera, tienen puestas las medias, hay calefacción. ¿Y no es incómodo? Eh, no, es como estar descalzo pero con los pies calentitos, está bueno, además cuando llegan las tantes... ¿LAS QUÉ? Las tantes, las señoritas, le sacan las zapatillas a los nenes y les ponen los escarpines y los saludan y es muy lindo y cariñoso. Silencio. "Pobrecito" dice alguien con voz compungida. El "pobrecito" me saca un poco de quicio, pero no digo nada. Nosotros sabemos porqué elegimos la escuela, sabemos que Fede está contento, no nos importa mucho si los demás aprueban o no lo que hacemos. Pero el "pobrecito" es un poco fuerte. La idea general es que nosotros somos raros y vivimos en una burbuja porque queremos mandarnos la parte o algo así, y que Fede está encerrado sin poder disfrutar de los placeres de la vida. No juega a la Play, una tragedia. Me dicen que tengo que "mostrarle las cosas". A mí me da un poco de risa eso de "mostrarle" porque es bastante ingenuo, y ya metiéndonos en un terreno más filosófico desnuda las diferencias de una manera bestial. Para empezar yo no creo que el mundo sea mostrable. O sea, ¿por dónde empiezo? ¿Qué debería ver primero, una aurora boreal, el Louvre, una morgue, una función de un circo de barrio, una porno? ¿Y yo debería hacer de guía, explicarle todo para que no se vaya a confundir? ¿Y si yo tampoco sé? Y al mismo tiempo siento que le estoy mostrando. Vamos en el colectivo hablando de lo que vemos, viene con dudas súbitas y tratamos de descularlas, a veces él se enoja porque yo estoy equivocada y me explica hasta que entiendo. Hoy en el subte me dijo que estaba triste porque los perros no podían hablar. Yo le dije: pero hablan un poco, cuando dicen "guau" y hacen ruidos y mueven la cola. No, no, me decía él, no es lo mismo, no hablan. Yo entendí. A él lo angustiaba que el perro no pueda decir "tengo hambre" o "me pica la espalda" o "me duele". Le dije: no hablan, pero igual podemos entenderlos, es como los bebés cuando lloran, las mamás los entienden y los pueden cuidar aunque no hablen. Se quedó pensando, no le gustó mucho pero se conformó. Perdón, sigo. Lo de mostrar las cosas. Para ellos las cosas son las cosas. Lo que hace todo el mundo. El cumpleaños con el Ben 10 impreso en todos lados, el Disney Channel, la ropa de chicos incómoda y fea que los hace parecer pequeños adultos, el colegio con inglés-computación. Se horrorizan porque en el jardín no les enseñan a escribir sus nombres. ¿Y qué hace ahí?, me preguntan. Juega, amasa pan, hace la ronda, escucha el cuento, ayuda a las tantes (¿¿LAS QUÉ??) a poner la mesa, enhebra collares de botones, pinta, salta la soga. Cosas de chicos. ¿Para qué necesita un nene de cuatro saber escribir su nombre? Ya va a aprender, no hay apuro. Que sea un chico todo el tiempo que quiera. Y al mismo tiempo noto cómo mi primo busca competir, hace que su hija cuente hasta 20, o que diga las tres palabras en inglés que aprendió, mientras Fede da vueltas con los brazos abiertos hasta marearse y se muere de la risa. Por suerte eso sí que no me jode, mi ego pasa por otro lado. Lo otro raro es que yo, que supuestamente soy la cerrada, no los juzgo a ellos cuando permiten que un nene de tres años juegue cuatro horas seguidas en la playstation, o cuando le dan de tomar Fanta en mamadera, o cuando le tiran mayonesa en la milanesa a la nena "para que esté más rica". Yo no les hablo de nutrición, ni de pasar tiempo con los hijos en lugar de depositarlos frente a pantallas, ni de leerles cuentos a la noche, ni de llevarlos a la plaza, ni de lo bestial que me parece una jornada de colegio de ocho horas. Me callo y los dejo que críen a sus hijos como mejor les parezca. Me banco que le regalen a Fede juguetes a pila, con luces y ruido, que invariablemente terminan olvidados mientras juega con el mismo gatito de trapo que le cosí hace dos años, mientras vamos a la plaza, mientras damos vueltas manzana en bicicleta o inventamos canciones para los pajaritos. Pobrecito, sí, justo.

23.4.11

Ese verde objeto de deseo


Cuando Alejandro vino a vivir conmigo trajo algo de ropa, la computadora, una biblioteca con libros y la cosa más fea jamás creada en forma de almohada. En ese momento mi casa estaba armada con muebles sacados de la casa de mi papá, otros encontrados en la calle y algunos comprados en el ejército de salvación. La almohada era más fea que todo eso junto. Verde oscuro, con puntitos verdes más claros y un estampado búlgaro que simula unas plantas carnívoras mutantes y psicodélicas color rojo. Rellena con algo lanoso y oscuro que olía a pis viejo y que parecía vellón en el último estado de ancianidad. Yo no protesté porque estaba demasiado ocupada con el embelesamiento y los pajaritos piando y todo eso, pero decidí que a la menor oportunidad la almohada volaba. Hubo un par de intentos pero Alejandro la defendió con inesperada energía y la almohada se quedó. Era importante para él. Me resigné a ponerle alguna funda más decente. Pasó por un par de contingencias (una tormenta con la ventana abierta, relleno mojado, cambio de relleno, un siete cuando se enganchó en un clavito). Cuando nos mudamos estuve a punto de dejarla pero no pude. Y ahora ya nunca voy a poder. No sé qué cuernos tiene esa reputa almohada pero todos en esta casa (menos yo) la aman. Fede duerme con ella, la lleva por toda la casa como si fuese un muñeco, le habla, se le tira encima ("mi almuheda verrrde"). Los gatos están acechando para poder acostarse encima aunque sea cinco minutos. Alejandro la extraña y de vez en cuando putea por toda la competencia que tiene. Yo ya me resigné a lavarla dos veces por semana por toda la mugre que junta y le cambié el relleno de copitos por vellón siliconado. Encima para Fede es una afrenta que trate de ponerle funda y se la saca con bronca. Ahora mismo quería sacarle una foto para que vean la fealdad pero está semidormido encima y si me acerco con la cámara lo despabilo. Esperen a mañana si es que la almohada tiene tiempo para una foto entre tantos fans.

UPDATE acá está. Cómo la oddddio.



13.7.10

La guerra y la paz

Hoy cuando íbamos a la fiesta de los farolitos pasamos con el 151 por Congreso. Ya había pancartas y algunas personas (bueh es un decir). Podría hacer una larguísma parrafada sobre lo ridículo de los argumentos, la caradurez de pretender decidir sobre la vida de los otros, la vista gorda a la pedofilia, pero no. Mejor dejo que hable él:


Es Rufus Wainwright y lo que canta es el Agnus Dei o cordero de dios. Es gay, Rufus. Es gay y le pide al cordero de dios que nos perdone y que nos de paz, y yo estoy segura de que si dios existe, lo escucha mucho más a Rufus que a cualquiera de los que hoy fueron al Congreso. Y ojalá les de un poco de paz a todas esas personas (bueh es un decir) que fueron a demostrar su odio, su ignorancia y su estupidez.

Y mientras tanto nosotros caminábamos portando farolitos y cantando en voz baja:

"Yo voy con mi farolito
y mi farolito conmigo
arriba brillan las estrellas
abajo brillamos nosotros.

Y si hace frío nos vamos
a casa con nuestro farol
La vela se apagó
a casa voy yo
rapimel rapamel rapón."

22.6.10

De porqué es un milagro que los padres no asesinemos a nuestros hijos

* Están llenos de manías molestas y hasta peligrosas, como querer usar siempre las botas de lluvia (con los pantalones adentro), saltar de cada umbral por el que pasen, llenarse la boca de comida hasta el límite de la sofocación, o comer las empanadas del centro hacia los bordes.


* Te convierten en una máquina de repetir frases. Dame la mano que cruzamos, ponete la campera, no toques eso, no grites, NO GRITES, vení que te ato los cordones, vení que te sueno los mocos, vení que te corto las uñas, no te tires al piso que está frío/sucio/mojado, cuidado con la caca de perro.

* Siempre quieren comer lo que estás comiendo y tomar lo que estás tomando.

* Cuando hayas logrado organizarte un poco y ponerte al día, tendrá fiebre, sarpullido, o vomitará, no lo llevarás al jardín por si está enfermándose, no tendrá ningún otro síntoma y tu vida se habrá ido al demonio otra vez.

* Siempre siempre siempre las enfermedades reales comenzarán un sábado a la noche. Si iban a salir o es fin de semana largo, las chances se duplican.

* En cada casa nueva que visite, encontrará en dos minutos el rincón más peligroso, o el sitio en el que están las cosas que el dueño de casa no quiere que toque. También la droga y los medicamentos.

* Cambiará de opinión con la velocidad del rayo y sin el menor remordimiento. De odiar el pullover que le tejiste y berrear como loco para que no se lo pongas, a amarlo y berrear como loco cuando se lo sacás para lavarlo.

* Amor, odio, placer, dolor, alegría, tristeza, disgusto, desconcierto, éxtasis. Toda emoción será expresada del mismo modo: berridos a pleno pulmón.

* Tenga pulmonía, conjuntivitis o la uña del pie encarnada, su autodiagnóstico es el mismo: a dormir a la cama grande. Tener algo parecido a una vida sexual se parecerá a tratar de caminar por una guardia vestida de enfermera sin que nadie te pregunte nada.

(Sí, yo posteo durante los partidos de argentina porque soy así, contrera, vio).

7.6.10

Señales


* Un día de esos en los que el Fede se dedica minuciosamente a hacerme la vida imposible con gritos, caprichos, llantos y berrinches, una vocecita interior con tono sobrador me dijo "sí, quejate, pero si a tu edad no tuvieras hijos, serías muy infeliz". Y me tuve que guardar las quejas, primero porque es verdad, pero además porque me quedé helada. Ni quejarme me permito, cuánta automaldad.

* Voy resollando por la vida cual pava silbadora. Tengo que seguir yendo a control, conseguirme un neumonólogo y resignarme. Lo bueno es que ya tengo la excusa perfecta para justificar mi malísima resistencia aeróbica. No soy un queso, señores, tengo asma.

* Para la kermesse de otoño de la escuela de Fede había que armar un árbol. Justo enfrente habían podado y tirado muchas ramas de rosa china, y me las traje a casa para anudarlas con alambre y formar la copa. En un rapto de total candidez puse una rama en agua varios días, y después la planté. Bueno, brotó. No me pregunten cómo en pleno otoño y en manos de una mataplantas consumada como yo, pero brotó. Para mí esa maceta es mágica, es la misma en la que creció una semillita. Necesito un cantero urgente.

* Ya tenía trabajo atrasado, pero con la bronquitis quedé en default. Estoy limadísima, no quiero diseñar nunca más en mi vida. No, miento. Sí quiero diseñar, pero no quiero todo lo otro. Abrir archivos que me enviaron y que falten las fuentes, tener que perseguir para que me paguen, tener que pasar cambios por cuarta vez, que me pasen las fotos y estén sacadas con celular a malísima resolución, que quieran que haga algo sin haberme pasado el material que necesito, explicar diferencias entre .ai y .jpg, pasar horas resolviendo quilombos técnicos (especialmente con las webs, ajjj). Yo quiero elegir colores, fuentes, hablar con la gente para ver qué quieren decir e interpretarlo, elegir recursos, dibujar, sacar fotos. ¿Es tanto pedir? ¿ES TANTO PEDIR?

* Estar enferma es raro. Una queda como varada, quietita en un lugar hasta que se cure, y cuando puede volver a su vida normal descubre que todo siguió andando y que hay que apurarse para ponerse al día.

* el Muerto dice que soy igual a esta chica (sin la sangre, claro). Teniendo en cuenta que es una vampira danesa de 12 años, me parece que tendría que ofenderme o algo. A ver las chicas que me conocen: ¿Igualita, parecida, o apenas un aire?



2.4.10

La realidad y yo

A cuento de varias cosas. Por un lado, un post (click acá) que me indignó bastante pero que generó una serie de respuestas que me sorprendieron y me dieron esperanzas. Por otro lado, este otro post, que puso en palabras (y en carne de gallina) algo que siente cualquiera que camine por la calle. La cantidad de gente que anda dando vueltas, sin rumbo, sin nada mejor que hacer que emborracharse o drogarse, sin laburo, sin casa, sin esperanza de que algo cambie o mejore.

Acá a dos cuadras de mi casa vive una pareja. Tienen un perro que cuidan con cariño, a veces los veo discutiendo pero se nota que se quieren mucho. Viven abajo de la autopista, hace más de un año. La policía no los molesta porque los conoce. El hombre del estacionamiento les presta el baño y la canilla, y las dos veces que vino el escuadrón de Macri que se dedica exclusivamente a desalojar (a palazos, gritos y culatazos) a personas que viven en la calle, salieron un montón de vecinos a defenderlos. Yo lo veo al flaco pasar tirando del carrito, cartoneando, todos los días, y después con la mujer separando y ordenando lo que encontró. Es buena gente. Buena gente, que tuvo la mala suerte de nacer sin plata. Y viven así, día a día. Durmiendo en la calle, pasando frío, calor, indefensos ante cualquier borracho que pase, sin poder ni siquiera coger tranquilos (y perdón que me ponga explícita, pero creo que es importante entender hasta qué punto esta gente no tiene derechos, hasta qué punto cosas que nos parecen básicas les están negadas). Y yo pienso: ¿cuántos de nosotros tendríamos la integridad moral que tienen ellos, de conformarnos con estar juntos y con tener para comer? ¿Cuántos de nosotros no caeríamos en la desesperación? ¿Cuántos no moriríamos de bronca al ver pasar a otro tipo, igual que nosotros pero que tuvo la suerte de tener plata, casa, auto, trabajo, y que pasa tan campante hablando por un celular que cuesta cinco meses de nuestro duro trabajo? ¿Cuántos no caeríamos en la tentación de agarrar un cuchillo y decirle "dámelo o sos boleta"?
Inseguridad no es que te roben el celular o que te rompan el vidrio para sacarte el stereo. Inseguridad es nacer en una villa. Inseguridad es comer fideos cinco días a la semana y los otros dos nada. Inseguridad es ver a tu hermanito jalando. Inseguridad es saber que en ningún lugar te van a dar trabajo porque no terminaste el secundario y vivís en la villa, que la única que te queda es afanar, y que si no te mata la cana te mandan preso y ahí te violan, te pegan, te matan de hambre, te contagian sida. ¿Cómo van a respetar la vida, si la de ellos no vale nada? ¿Cómo no van a estar locos, rabiosos de furia, si nacieron sin una oportunidad?
A la pareja que vive abajo de la autopista, vamos a ver si entre todos los vecinos les pagamos una pensión, para que por lo menos no pasen el invierno afuera. Porque son gente, como nosotros, como todos, y si no nos cuidamos entre nosotros, no nos cuida nadie.

27.3.10

La alegre pasajera

Unas reglas básicas para mejorar la experiencia de viajar en colectivo.


* Si el colectivo tarda, aproveche para ir separando las monedas. Evitará miradas de odio cuando después de estar quince minutos parado quejándose en voz alta, se quede un minuto más frente a la máquina hurgando en el bolsillo, atrasando a los demás.

* Todos queremos estar en donde está la acción. Pero si se queda ahí, entre la puerta de subida y la máquina de sacar boletos, no deja subir a los demás. Créale al chofer, atrás hay lugar.

* Los demás pasajeros no quieren tener sexo con su mochila.

* Los demás pasajeros tampoco quieren tener sexo con usted.

* Este es para las chicas. ¿Qué necesidad de ir buscando cosas en el bolsito, sacando, poniendo, pintándose los labios, mandando mensajitos, sacando el mp3, volviéndolo a guardar? ¿No se dan cuenta que están codeando, frotando y empujando al de al lado?

* Esa misteriosa raya central que divide los asientos es una FRONTERA. Usted de su lado, yo del mío. Gracias.

* Las ventanillas son la fuente de aire fresco de todos los que viajamos. Si usted las cierra herméticamente, nos está condenando a morir lentamente por asfixia. Ábralas, aunque sea un poquito, que estamos en Marzo, no en Julio.

* Si usted se marea y tiene ganas de vomitar, bájese. No condene al resto de los pasajeros a ese infierno con ruedas que es el colectivo vomitado.

* Si va conversando, ya sea con otro pasajero o por celular, mantenga un tono de voz normal. A nadie le interesa saber qué le dan de comer en el hospital a la tía Berta, qué le dijo exactamente Marcelita a su cuñada, o cuántas verrugas le sacó el doctor. Comprenda que otros pasajeros quizás quieren leer, estudiar, o contar puntos de crochet.

* Hablando de crochet: es una agujita y un ovillito de hilo, nada del otro mundo, no jodo a nadie, mantengo los codos pegados al cuerpo, ¿ME QUIEREN DEJAR DE MIRAR CON LA BOCA ABIERTA COMO SI ESTUVIESE HACIENDO MALABARISMOS? O por lo menos, si les entretuve el viaje, déjenme una monedita.

* Estamos viajando en un transporte de personas, no en un camión de pobres vaquitas que van al matadero. Si se va a tirar pedos, viaje con las vaquitas.

10.12.09

El estropajo que escribe

La situación es que no llego. No hay caso. Trato de organizarme, de dividir horarios, de adelantar, pero no no y no. Ayer me levanté temprano y pude estudiar para el final y hacer unos estiramientos (el otro día se me durmió la parte de arriba de la espalda y no la sentía, no está bueno eso, eh). Pensé "listo, esa es la clave, levantarse temprano, la vida puede ser bella de nuevo". Claro, a las 5 de la tarde estaba molida, pero no me importó porque había estudiado y me había estirado, todo valía la pena. Pero hoy me levanté temprano otra vez, y a la media hora, mira por dónde que se despierta el Fede también. Chau apuntes, los veo a la noche con suerte. A la hora de la siesta traté de trabajar un poco. Me llama mi tía. Al rato me golpea la vecina de al lado, porque ¡oh maravilla de maravillas! vino la cuadrilla de metrogás. Pero, ¡oh desgracia de las desgracias! empezaron a protestar porque supuestamente el caño de salida era 20 cm más largo de lo que debía ser. Veinte centímetros que mágicamente dejaron de importar cuando llegó el administrador y algo de plata cambió de mano. Vino mi papá, con toda la sana intención de ir a la plaza. Pero la cuadrilla se fue sin antes advertirme que en una hora iba a venir la OTRA cuadrilla, que inspecciona departamento por departamento para asegurarse de que las instalaciones están bien, y recién ahí te dan el gas. Así que mi papá se tomó dos mates, me dejó un salame de Tandil y se fue. Por supuesto, la otra cuadrilla jamás llegó y sigo sin gas. Todo esto sin dejar de lavar platos, limpiar el baño, darle de comer al Fede, ocuparme de los gatos, hacer la cama, ir al baño, fantasear con los regalitos de navidad queme gustaría hacerle a la gente que quiero, y sentir que algo malo pasa, que el tiempo viene malo o yo lo estoy usando mal, pero que no puede ser todo tan cuesta arriba, la reputamadrequeloremilreparió.

1.12.09

Tú me estás dando mala vida

Una desgraciada conjunción de caños viejos, inspectores de Metrogas inoportunos, obreros indolentes, vecinos olvidadizos a la hora de pagar las expensas, y administrador (aparentemente) inescrupuloso, me está privando de grandes placeres primaverales. Ya me perdí los alcauciles, y veo que se me escapan los espárragos y las habas. Además mi vida social está seriamente disminuida. Yo sé que mis amigos me quieren por mí (?) y no por cómo cocino, pero me cuesta más armar programas. Nada más natural que llamar a alguien porque a la noche voy a amasar pizza, o armar una super picada con tortilla, pastitas varias, tostadas, un rico salamín criollo, albondiguitas y un par de ensaladas. No es que la comida sea lo más importante, pero con comida todo fluye más fácil. Y extraño cocinar, extraño mis hamburguesas, mis bocaditos de espinaca y zanahoria, mi carne chinósica con arroz, mi pollo al curry con miel, mis tartas de puerro y verdeo con masa casera. Desde que tengo catorce años que cocino regularmente, unas vacacioncitas estuvieron bien pero basta ya.

Dos meses sin gas es mucho tiempo. Y si para Navidad no se arregló y no puedo hacer mi pan dulce casero sin frutas abrillantadas, voy a conseguir un abogado inescrupuloso que alegue daño moral y voy a hacerle juicio a todo el mundo. He dicho.

20.11.09

Post testimonial

No sé si le va a interesar a alguien, pero:

A mí me da vergüenza estar casada y disfrutar de un montón de derechos (si yo me muero Alejandro me hereda y viceversa, si alguno de los dos sufre un accidente el otro puede acompañarlo en el hospital, la tenencia de Fede es de los dos), y que las personas gays no. Me da vergüenza en serio, y ganas de pedirles disculpas.
No se trata de que se les haga el favor, se trata de respetar sus derechos. La situación actual es discriminatoria, injusta, ridícula y retrógrada. Los gays pagan impuestos y hacen aportes como todo el mundo, y, por ejemplo, se les niega una pensión de viudez.
Como mamá comprobé que lo único que necesita un chico para estar bien, aparte de las obvias necesidades de comida, abrigo, etc, es que lo quieran mucho. No es lógico que haya tantos chicos necesitando papás y tantas parejas gays queriendo adoptar y no se les permita.

En este link se puede enviar una carta a diputados a favor del matrimonio gay:


Y en este otro link hay una nota que refuta impecablemente y con puro sentido común los argumentos de los que están en contra:


Los dos links los saqué del blog de Lake, al que espero bañar en arroz el día que se case con Papá Oso.


12.11.09

Las locuras del emperador

Si yo digo que el Fede está caprichoso ya van dos veces en dos posts y no está bueno (no condicionarás a tu hijo, ni para bien ni para mal). Usando las palabras de Ana, voy a decir que tiene "preferencias bien puestas". Ahora lo que a mí me gustaría saber es cuáles son los fundamentos para sus preferencias. ¿Porqué es imposible que se ponga un par de zapatillas y quiere andar con una ojota en un pie y una bota en el otro? ¿Porqué a veces la manzana tiene que estar pelada y cortada en gajos y a veces redondita y entera como recién caída del árbol? ¿Cuál es exactamente el motivo de que las almohadas tengan que estar en un orden determinado para que se acueste a dormir? ¿En qué hecho se basa para rechazar unos canelones caseros de verdura y ricota o un arroz con pollo y después devorar una suprema que compré a las apuradas en Coto y que parecía de cartón corrugado? (Sr. Coto, yo sé que está leyendo, la rotisería de su supermercado es un desastre, ponga a alguien que sepa cocinar por favor). ¿Exactamente cuál es la gracia de poner la bici arriba de la mesa ratona, ponerse la casita de Smoby como casco y tratar de subirse a la bici sin romperse el cuello? ¿Porqué si le regalan una banana en la verdulería la engulle como si hiciese dos meses que no come, y si le doy una yo acá en casa ni siquiera la pela? ¿Qué lo lleva a gritar como un marrano para salir a andar en bici y después quedarse en el medio de la vereda sin pedalear cual estatua ecuestre en miniatura?

Si yo hubiese leído el blog del Puchi (que recomiendo con toda el alma) habría sabido que todos los nenes llamados Federico son unos quilomberos y le hubiese puesto Gumersindo. (También dice que todas las Silvias somos inseguras y complicadas, pero ahí la pifia. ¿No? ¿¿No??)

3.11.09

¡Jus-ti-cia!

Quiero denunciar que la señora Laureana S. ("S" de "sí, esperame que ahí voy") me está dejando PLANTADA alevosamente, que la estoy meta esperar desde ayer y ni bola. Está bien que le dije que iba a ir a buscarla a Retiro y me quedé dormida, pero hay que comprender que cuando el hijo de una decide que es muy divertido quedarse despierto hasta las dos de la mañana, se complica despertarse a las 5. Así que si no viene, que dios, la patria, Nico, Manucho, Julián, Eugenia, Martínez, Patán, la Pity y el Fede se lo demanden. Y la amenazo explícitamente con nunca jamás volverle a cocinar nada.

9.10.09

La madre de todas las contradicciones

Si una es nuera, y tiene, digamos, una mala relación con la suegra, y también es mamá, y cumple su rol con alegría, entusiasmo y dignidad, y resulta que viene el día de la madre y una siente que se merece pasar el día contenta, tranquila, disfrutando de los mimos de su hijo y su esposo, pero como el esposo en cuestión es también hijo y para colmo de males hijo único, hay que ir a ver a la madre (que es la suegra, claro), lo que arruina bastante el día, y encima la situación se repite año tras año y ENCIMA la mamá de una murió hace mucho y no se puede usar la excusa de un año con cada una, ¿no es muy fastidioso? ¿no se podría inventar, por ejemplo, el día de la madre "chico" y el día de la madre "grande", o algo así? ¿Tengo que elegir entre arruinar mi día o arruinárselo a mi suegra? ¿NO HAY JUSTICIA EN ESTE MUNDO PODRIDO?

En otro orden de cosas, mi regalo ideal incluiría: estas zapatillas, este libro, esta cámara (no es traición a la reflex, es para filmar videítos), este instrumento, y este capricho. Y una sorpresa, claro, porque en todos los regalos tiene que haber alguna sorpresa.

(Paréntesis para mi esposo: mi amor, escuchame, esto es una boludez que escribo, ni se te ocurra gastar esa guita que hay que arreglar el termo que pierde, comprarle zapatillas al nene y pagar la matrícula de la waldorf, además de lo del sircreb. En serio te digo, eh)

Todo lo zen que viene este blog últimamente es una maldita farsa. Hoy me pelée a los gritos con un vecino (medianera de por medio) porque dejan al perro afuera toda la mañana aullando como si lo estuvieran matando. El imbécil me gritaba que el perro era cachorro, y yo le gritaba que con más motivo, que cómo lo dejaba solo toda la mañana sufriendo. En fin.

30.9.09

Epílogos y prólogos

La bicicleta rosa fue devuelta. La historia era así: no era del tipo de arriba, sino de la PRIMA del tipo de arriba, que tiene una hija de dos años (de ahí la confusión entre primita/sobrinita). No quieren venderla porque en un tiempito seguramente la nena la va a usar. Decidimos que era mejor devolverla, porque no nos animábamos a sacarla a la calle, teníamos miedo de que se rompa, y estábamos intranquilos. Ya fue reemplazada por una nueva, azul y amarilla (no hay connotaciones futboleras, era el color que había en la juguetería). El Fede parece un poco desconcertado sobre el cambio de color pero no se queja y pedalea que da gusto.


Tuvimos la reunión en la waldorf. Parecería que fue todo bien pero sabremos en tres semanas si hay vacante o no para el Fede. Tenemos en contra que él cumple años en Mayo, entonces no va a tener tres años cumplidos para el comienzo de clase, pero nos dijeron que según el nene se hacen excepciones. Para las que preguntaron, la cuota prevista el año que viene es de $ 820. Salado, pero no mucho más que cualquier privado. La macana es que cada vez que vamos ahí tenemos más ganas de que sea la escuela del Fede.

Fonoaudióloga, p´atrás. Fuimos tres veces hasta ahora, y no fue capaz de crear el mínimo lazo. Su modo de trabajo es darle órdenes al Fede y esperar a ver si las cumple. Se olvida su nombre, me pregunta lo mismo cinco veces en una hora, no me escucha, todavía no le revisó la boca porque "no quiere que le tome idea". Me preguntó sobre sus hábitos de sueño, cuando le dije que muchas veces se pasaba a nuestra cama (ahora que hace frío, porque en verano ni loco, no es boludo el nene), por poco me crucifica. Tampoco le pareció bien que lo queramos anotar en una escuela integrada ("¿con chicos con síndrome de down? ah no, eso para él va a ser muy malo"), se equivoca con los horarios en los que me da el turno, me da consejos que me ponen los pelos de punta ("usted háblele a su hijo, juegue con él"). El martes me dijo "no se engancha porque es la primera vez que viene", tuve que recordarle que era la tercera. Primero dijo que no parecía ser un retraso muy grave, que era chiquito y quizás había que darle un poco más de tiempo, ahora de repente parece que si no lo atiende ella se va a quedar mudo o algo así, constantemente está dando excusas por la falta de onda ("a los chiquitos les cuesta mucho engancharse"), justo Fede que a los cinco minutos de conocer a alguien se le sube aúpa. No sé, parecería que hablamos idiomas diferentes. El Fede se exaspera (no lo culpo, 45 minutos ahí con una mina diciéndote "sentate", "levantate", "dale el auto a mamá", exasperan a cualquiera que no sea un pastor alemán entrenado). Mañana vamos de nuevo, pero creo que va a ser la última vez. Eso sí, de hacerme firmar la planillita no se olvida nunca.

Cuando una tiene una idea recurrente en la cabeza, un tanto fantasiosa y que se vuelve simbólica de otros temas, no hay nada como un buen encontronazo con la realidad para poner los pies en la tierra y darse cuenta que lo que una tiene es lo que eligió, y que lo sigue eligiendo todos los días.

Lo dije y lo repito, cuánta gente copada que hay en los blogs.

12.8.09

Posteando para no postear

El problema es que en general posteo lo que tengo en la cabeza. Pero lo que tengo en la cabeza en este momento es un montón de puteadas, amargura y oooooddddddio. Nada demasiado grave, pero la típica cosa que te jode porque era evitable, porque era cuestión de ponerse media pila, porque vos estuviste meses diciendo "che esto hay que solucionarlo, che porqué no vas a ver esto y lo arreglás", porque sabés que si dependía de vos ibas y lo hacías el primer día y chau problema, pero el otro se deja estar y lo que era un problema termina siendo un problemón. Y una se pregunta para qué, si vale la pena, porqué siempre hay que estar tropezando con la misma piedra. No quiero aburrir con los detalles, los datos y los agravantes, y tengo un montón de otras cosas de las que hablar, pero cuando tenés algo en la cabeza si no lo sacás se queda ahí atascando todo lo otro. Ah si por acá anda alguno de los dioses que se ocupan de las reencarnaciones, en mi próxima vida quiero ser lesbiana, por favor.

17.7.09

La cabeza contra la pared

Cuando-tenés-hijos-ya-no-llegás-a-hacer-todo-lo-que-querés-y-tenés-que-priorizar-y-postergar-para-no-volverte-loca. Cuando-tenés-hijos-ya-no-llegás-a-hacer-todo-lo-que-querés-y-tenés-que-priorizar-y-postergar-para-no-volverte-loca. Cuando-tenés-hijos-ya-no-llegás-a-hacer-todo-lo-que-querés-y-tenés-que-priorizar-y-postergar-para-no-volverte-loca.


¿Porqué las maestras no nos habrán hecho escribir esto 100 veces en lugar de estupideces sobre ser más prolijos o no decirle "mamerto" a Juancito?

3.7.09

Cómo desinformar a la gente

Si ustedes van a Clarín, leen este titulito:

Bahía Blanca: murió un hombre con síntomas de la enfermedad

Si entran en la nota, leen que el hombre tenía 80 años, una enfermedad pulmonar obstructiva congénita, y estaba internado como caso preventivo. Ni siquiera se sabe si tenía o no la gripe.

Yo pasé anoche el pico de las 48 horas que es lo peor. De ahora en más, todo debería ser cuesta abajo, y este blog retoma su programación de boludeces habituales.

11.6.09

No soy yo cuando me enojo

Tener hijos es de esas decisiones personales, que se toman en base a quién sos, cómo sos, en qué momento estás, con quién estás, qué querés para tu futuro. O sea, compleja. Hay muchas personas que se embarcan en esto porque creen que es lo que se hace, lo que hicieron sus abuelos, sus padres, su hermano mayor, su mejor amigo. Hasta que se encuentran con una criaturita aullante en brazos y un montón de responsabilidades, y ahí se dan cuenta de que lo que en realidad querían era irse de viaje a Grecia, o cambiar de trabajo, o aprender corte y confección. En general estas personas llevan su paternidad adelante de un modo desganado, dejando que los chicos hagan más o menos lo que se les canta y haciéndose los boludos. Yo creo que es mucho mejor no tener hijos si uno no tiene los recursos (tanto económicos como emocionales y prácticos), la presencia de ánimo y las ganas, pero también pienso que si todos nos pusiéramos a evaluar pros y contras, condiciones ideales, economía internacional y situación ecológica, la humanidad se extinguiría en dos generaciones. Y acá es donde aparece una raza de víboras que saca lo peor de mí: los detractores de paternidad. En general son mujeres. Los hombres tienen una actitud mucho más sana al respecto: si no les interesa tener hijos, ignoran el tema, no hablan de eso, no piensan en eso y para ellos eso no existe.

Tienen siempre el mismo discurso, en el que van alternando los argumentos glamorosos (ay qué asco, las embarazadas se ponen todas gordas y les salen estrías, y tienen que usar esa ropa horrible, yo ni loca, ji ji), los lógico-apocalípticos (no, con lo mal que están las cosas, cómo vas a traer un hijo al mundo, si dentro de diez años no va a alcanzar la comida y el 80% de la población va a morir de hambre), o los escatológicos (los bebés son feos, vomitan, hacen caca, lloran, puaj). Y se quejan de que ellas eligieron no tener hijos pero tienen que aguantar a los bebés que lloran en el colectivo, o cederle el asiento a una embarazada, o comprarle un regalito a la cuñada cuando tiene. Miren chicas, yo no fumo, pero durante años cuando iba a un bar o a una fiesta me tragaba el humo de los otros. Tampoco tengo auto, pero tengo que respetar los semáforos para cruzar la calle. Y no lo voté a Macri, pero me comí el aumento del ABL como cualquier hijo de vecino. Entonces déjense de joder con lo de que "yo elijo no tener, entonces no tengo porqué aguantar esto". ¿Pensaron que los chicos de hoy son los médicos que las van a atender cuando sean viejas, los agricultores que van a cultivar su comida, los deportistas que le van a dar gloria a sus domingos? Ustedes, que se quejan de que no pudieron leer en el colectivo porque un bebé lloraba, ¿tienen idea de los sacrificios que hacemos los padres todos los días para sacar a nuestros hijos adelante? ¿Las horas sin dormir, el cansancio, las cosas que postergamos? ¿Saben cuánto más fácil sería todo si dejaran de mirar con cara de orto a la pobre madre que trata de calmar a su hijo?
Tener un hijo es un acto de fe, de valentía, de esperanza, de generosidad. Es un trabajo inmenso, que se hace día a día y que resulta tan extenuante como gratificante. Yo no pido que me levanten un monumento o que me den las gracias, todo lo que quiero es que no me miren levantando las cejas porque mi hijo tuvo un berrinche en la cola del supermercado. Si sus vidas son vacías, huecas y superficiales, si cada vez que ven una embarazada se preguntan cómo será, pero saben que no les da, si tienen más miedo que ganas, si presienten que su única chance va a ser pinchar un forro porque sus novios nunca jamás, vayan y hagan terapia. Pero a nosotras déjennos tranquilas, que estamos ocupadas preparando puré, jugando con plastilina y enseñando a usar pelelas.

pd: Agrego que en la otra vereda pero igualmente molestos, están los Profetas de la paternidad, que cuando tienen hijos empiezan a "evangelizar" a todo el que se le pone a tiro, con frases como "y vos, ¿para cuándo?" o "ay, vos serías tan buena madre". Parezi hace poco posteó al respecto.

12.4.09

Qué ubicada

¿A que no saben adónde me salió la primera cana?