28.9.10

La cosa más dulce

En el medio del caos absoluto, con el piso sembrado de triguitos que se le cayeron al Fede, papeles desparramados por todos lados, lanas, origamis a medio plegar y clientes protestando con razón, mi esposo me abraza y se ofrece a hacer un viaje de 45 minutos en colectivo con el niño a cuestas para ir a buscar un material que necesito corregir. Y yo lo abrazo más fuerte, le doy un beso en la nuca y le agrego apellido a su apodo de siempre. Era PocaOnda (como un cacique indio). Ahora es PocaOnda BuenHombre. Y yo no sé qué haría sin él.

26.9.10

La semana del tiburón en Nat Geo

Lunes: comprar libro y lápices de regalo para compañerita de Fede, coser pen roll para los lápices, terminar los cuentos del jardín y enviar, empezar programa kermesse de primavera, ir a buscar a Fede llevando papel e instrucciones para armar origami de flor de loto, volver a casa, darle de comer, cambiarlo, llevarlo a cumpleaños (estaba molido y se quedó dormido), seguir con el programa de la kermesse, enviarlo para revisar, hacer algo que le debo a cliente 1.


SORPRESA: Evidentemente alguien pensó que necesitaba un estímulo extra. Me enteré por un mail que un artista y sociólogo que admiro y quiero está editando un libro sobre su obra, y me cita entre las personas que trabajaron con él y participaron de sus proyectos. Conmovida y orgullosa. Avanzo tres casilleros y me voy a quedar trabajando hasta las dos de la mañana.

Martes: Seguir con lo que le debo a cliente 1. De ser posible terminarlo antes de las 9:30. Ir a dar la clase-taller a los chicos de 7mo. Volver, trabajar en lo de cliente 2 y de ser posible terminar de redondear lo de cliente 3 y enviarlo. Ojo que por ahí hay reunión a la mañana con posible cliente (sería 4).

Miércoles: De no haberse producido reunión con posible cliente 4, sería hoyTurno con Violeta a las 11:30 (me lo cancelaron, pasó al 13 de Octubre, posibilidad de sobreturno antes). Reunión comisión de comunicación, revisar el programa de la kermesse. Llevar a Fede a la pediatra (pasó para la semana que viene). Volver a casa, trabajar en cliente 1, 2 ó 3, el que esté pataleando más fuerte. Terminar el programa de la kermesse con los cambios que haya. Comenzar con los regalitos para la kermesse de otoño: botones de tela, juguetes de papel, origamis, prendedores y brazaletes de crochet, pelotitas rellenas de semillas, llaveros con bolsillo. Supermercado.

Jueves: seguir con los regalitos. Seguir trabajando. Limpiar casa. Ir a Once a comprar tela. Coser estanque para el juego del sapo. (al final lo hicieron con telas, hicimos origamis de flor de loto y de ranas para decorar)Empezar a preparar comida para mañana: dejar en remojo los garbanzos para el falafel, comprar lo que falte, amasar pan. va a ser pizza con picada antes.

Viernes: llevar los regalitos para la kermesse. Trabajar con la revista de los chicos de 7mo. Repasar la casa, cocinar. Vienen las chicas a cenar.(y qué bien la pasamos, meta taka taka taka y los novios/esposos con caras de aburridos)

Sábado: kermesse de primavera. Llevar panes rellenos. Atender juego. A la noche vamos a cenar a lo de Beto. Hacer y llevar lemon pie.

Domingo: pégenme y díganme Marta.

(en el medio hay que seguir cocinando, cuidando al niño, bañándose, haciendo las compras, cuidando a los gatos, regando las plantas, lavando la ropa, lavando los platos, durmiendo, etc.)

24.9.10

Cómo salva la camarita


O como diría Perica, post ladri.

Fede saliendo del jardín el día de la fiesta de primavera. Ese trapo violeta que revolea era una bella corona tejida al crochet con flores entrelazadas.



Billeteras que estuve haciendo




Las arvejas que están como locas, para mí son mutantes y van a tratar de conquistar la tierra. Empezando por mi cantero.



Mi hermoso gato negro custodiando el crecimiento de la hierba gatera.

Y para las almas deseosas de morbo, dejo un link a mi dedo gordo en su peor momento. Ahora está normal pero todavía duele.


22.9.10

Queremos margaritas

silvia dice:
tengo un cansaaaancio

Amiga dice:
anche io

silvia dice:
sep me imagino
nos escapamos?
como Thelma y Louise?
sin la parte de tirarnos por un precipicio, claro
vos sabés manejar?

Amiga dice:
si
no se estacionar
importa?

silvia dice:
jaja no importa

Amiga dice:
por ahi esse era su problema!
no sabían estacionar

silvia dice:
para huir a México de la policía no hay que estacionar
no, creo que tuvo más que ver con matar a un tipo

Amiga dice:
y lo tiraban por los precipios ante los nervios

silvia dice:
jajaj

Amiga dice:
lo que pasa es que se les debe haber trabado la puerta

silvia dice:
o tenían el espejito retrovisor doblado
perdón pero esto lo posteo

18.9.10

Alimento para el alma

A mí me gustan mucho los blogs de misceláneas. Pero tienen la desventaja de que cada diez cosas que publican, con suerte me interesaron tres. Pero encontré un blog en donde todo lo que ponen me gusta, me conmueve, me hace pensar, sentir y me da ganas de hacer cosas.

Era demasiado bueno como para no compartirlo.

17.9.10

Rara, como apagada

El hospital es un gran distorsionador espacio-tiempo. Una entra ahí y la vida tal como la conocía queda anulada, empieza una extraña continuidad de bandejas de comida, enfermeras que entran y salen, cambio de sábanas y doctores que hacen la ronda. Hay que entrar en ese ritmo porque sino te volvés loca, pero es muy alienante. Para empezar, no te dejan dormir. Cada dos horas entra alguien que te toma la presión o te toma la temperatura o te hace tragar algo. Y los médicos te dan la información de un modo muy raro. Te dicen mil cosas, pero no te dicen lo más importante. Ejemplo: "Federico presenta un cuadro de broncoespasmo, los bronquios están contraídos, ahora lo importante es dilatar los bronquios y que elimine moco. Pase por admisión a firmar los papeles". De eso una inmediatamente saca en claro que van a internarlo, pero el médico nunca te dijo "tenemos que internarlo", lo tenés que deducir vos en el lamentable estado de preocupación, falta de sueño y confusión en el que estás. Igual un diez para el Mater, que no será tan fashion como la suizo ni tan prestigioso como el británico, pero donde las enfermeras son divinas y los médicos re piolas y hacen las mejores sopas del mundo. Bueno, exageré un poco, pero están buenas las sopas. Además tiene algo de hospital viejo que a mí me resulta reconfortante. Tuve un breve reencuentro con la televisión y sigo sintiendo que no me pierdo de nada. Los canales infantiles son muy irritantes. Deseé matar a Dora la exploradora. ¡Hagan ESTO! ¡Digan AQUELLO! ¡Más fuerte! ¡OTRA VEZ! Baaaasta callate looooca, por dios, qué quemacabezas. Y todos así, todo el tiempo tratando de enseñarles a los chicos los colores, los números, las letras, palabras en inglés, en chino, insoportable. Los únicos que me cayeron más simpáticos fueron unos tipos vestidos con algo parecido al uniforme de Star Trek que hacían toda clase de estupideces sin ponerse colorados, acompañados de un pulpo tamaño persona. Muy psicodélico. También vi un episodio de House. Nada que no se haya hecho antes y mejor en ER (cada vez que me acuerdo del episodio de Ray Liotta en ER se me pone la carne de gallina. Y ese otro en donde meten a cinco personajes a esperar en una habitación, y lo hacen recitar Hamlet al croata yeguo ese. Hamlet. En croata. MMMMMmmmm). Claro que está Hugh Laurie que bueh, siempre es un placer verlo, pero para eso me doy una panzada con "A Bit of Fry and Laurie" en youtube. La gran incógnita es cómo cuernos mi hijo inquieto, quilombero y caprichoso se convirtió en un pequeño paciente dulce, obediente y tranquilo. Créase o no, se bancó estar en cama los tres días (con ocasionales visitas al sofá para jugar en el umbral de la ventana), se tragó con escasa protesta la deltisona que es más amarga que la injusticia, soportó estoicamente el medidor de saturación, se sostuvo solito la máscara para nebulizarse y el aparatito de los pufs, y hasta le daba las gracias a las enfermeras. Tuvo momentos de embole total y de protesta, pero en general se portó como un santo. Misterio, misterio. Lo peor era a la noche, cuando ya estaba cansado. "Bueno, ahora me toca yo ir a casa, ¿si? me pongo la campera, guardamos el auto, el tren, viene el abuelo, vamos a casa". Y yo tratando de explicarle que no, que no podíamos, que nos teníamos que quedar, y aguantando las ganas de ponerme también a llorar y a gritar que me quería ir a mi casa. Lo que no pensé es que al volver a casa tenía que poner todo en marcha otra vez, los clientes, la comida, la limpieza, la rutina. Anoche dormimos todos amuchados en nuestra cama y mientras me aplastaba Puchulo por la espalda, el Fede me ponía una pierna encima, y el Negro me amasaba los pies yo pensaba que algo bueno debe tener esto que construímos, porque cuando nos falta lo extrañamos horrores. Ah y mientras estábamos en el hospital brotaron las arvejas.

16.9.10

Materembole



Ya estamos en casa. ¿Cómo era todo?

14.9.10

Viven, o algo así

Vine a casa una horita a buscar ropa, alimentar a los gatos y tomar un par de mates. Fede está mucho mejor, pasó de oxígeno en máscara a cánula y por ahí podemos volver a casa mañana, más seguro el jueves, porque tiene que pasar una noche sin oxígeno en observación. No publico comentarios porque blogger está andando mal y tengo que hacer tres pruebas hasta que me deja publicar, pero gracias a todas.

13.9.10

Y a riesgo de que crean que este blog es ficción, porque cómo cuernos le va a pasar todo esto a una sola familia, estamos en el mater con el Fede internado. Broncoespasmo y la rep...

11.9.10

Mansión grossoedipo

Ahora con cantero.


Acá todavía no tenía tierra, después lo llenamos y transplantamos las zanahorias, el perejil, y planté las arvejas. Todo el proceso (picar cinco baldosas, comprar ladrillos, cemento y tierra, levantar la doble hilera de ladrillos) nos llevó dos días (no enteros, eh, trabajando de a ratos) y algo de ochenta pesos. Y fue muy terapéutico. En cuanto tenga tiempo lo recubro con venecitas o azulejos antiguos, lo más importante era pasar las zanahorias, que ya estaban pidiendo más lugar para abajo. Mi mayor miedo era encontrar huesos de alguna mascotita enterrada, pero no sucedió.

10.9.10

Me saco la careta un rato

Yo creo que muy pocas veces no aplica el sentido del humor. Casi cualquier situación, problema o tragedia es factible de ser tomada a risa (algunas no, el post de Marian sobre África es un buen ejemplo). Entonces por ahí me tomo en joda algo, y me río de mí un rato, y todo bien. Pero todo bien no, porque sí, mucha risa, pero estoy un poco triste, y un poco desconcertada, y un poco pensando "pero hubiese sido lindo", y un poco extrañando el calor que me agarró a la mañana, cuando empecé a contar meses y a planear tejidos, costuras, clases de natación para embarazadas, a imaginarme reacciones de amigos y familiares, a hacer cuentas para ver si llegaban a estar juntos en el jardín. Eso nomás, que una cosa es tener sentido del humor y otra ser una reverenda boluda alegre.

Voto no positivo

Acá la cosa es así: hubo retraso de varios días, hubo dos rayitas, las hubo, las vimos, estaban ahí. Ahora lo que hay es flor de indispostura (perdón la explicitez, cualquier eufemismo crearía confusión y retraso, como dice sir Topham Hatt). La teoría es que tuve un embarazo que no implantó, o que se formó sólo el saco embrionario. De todas formas el 21 voy a ver a Violeta a que me mire, me estruje, me introduzca objetos, me saque fotos de órganos internos, en fin. Todas esas humillantes prácticas que tanto disfrutan las ginecólogas/obstetras y, aparentemente, los extraterrestres. Pero ahora es una cuestión de honor, la hice preguntar a senioritam, si no le doy un/a sobrino/a virtual soy una mala persona. Mientras tanto, disfrutaré todo lo que pueda de la Heineken helada y picaré baldosas del patio sin culpa. Qué liberador que es picar.

Mi abuela está bien, cero dolor, ya está en la casa. La operación fue un poco más complicada de lo esperado pero ella resistió bien y tenemos abuela para rato. Ojalá me haya pasado el gen de la cabeza fresca y la resistencia de acero, porque si llego a los 85 la mitad de bien que ella ya estoy contenta.
Me espachurré el dedo gordo del pie. No entiendo cómo algo tan chico puede doler tanto. Está morado e hinchado y me cuesta mucho moverlo. Un espectáculo morboso y fascinante. El problema es que mi casa está en un nivel de mugre difícil de creer (picar baldosas del patio no ayuda al orden y la limpieza) y tengo trabajo atrasado y en fin, el dedo tendrá que ver qué hace, yo mucha bola no puedo darle justo ahora. Me empastillé con ibuprofeno comprado en el chino (¿ibuplofeno?) que para mí pega más que el de farmacia, y que sea lo que dios quiera, si se cae puedo sobrevivir sin dedo gordo del pie, una uña menos para cortar. Juro por todos mis gatos que nunca nunca NUNCA más les juego la mala pasada de anunciar un embarazo que no esté requeteconfirmado, una vez es accidente, dos es casualidad, tres ya sería vicio.

Con una ayudita de mis amigos

Tengo que dar una noticia. Pero tengo una amiga (senioritam, por ahí la conocen) que alguna vez confesó que cuando alguien dice "te tengo que decir algo", ella siempre hace la misma pregunta. Y como esta es una de esas rarísimas ocasiones en la que la pregunta puede ser respondida como ella quiere, y no estoy segura de que alguna vez esto se repita, quería darle el gusto. Así que dale, querida, preguntá, hacete la panzada.

9.9.10

El pequeño agrónomo

Creo que no hay en el mundo una mamá que no haya deseado ser mosca y quedarse en el jardín sin ser vista para espiar a su hijo/a. A mí me dan muchísima curiosidad los paseos semanales a Agronomía. ¿Cómo se portará en el micro? ¿Qué hará ahí? ¿Protestará para volver? ¿A qué jugará? En un par de años voy a saberlo, porque cuando los chicos pasan del jardín a la primaria los padres van un miércoles a Agronomía con ellos. Algo así como un mimo de despedida. Una de las mamás que fue ayer al paseo (Bárbara, gracias gracias gracias gracias) se solidarizó con la curiosidad ajena y sacó fotos. Así que ahora por lo menos sé qué cara pone mi hijo en Agronomía:

6.9.10

Madadayo

El jueves la operan a mi abuela. Grave pero no mucho, ella impecable de ánimo, bien del corazón, tranquila con el médico. Yo de repente pensando en cuánto de lo que tengo lo doy por hecho, por sentado. Me acordé de esa película de Kurosawa del maestro adorable que, viejito y enfermo, sueña que es un chico y juega a las escondidas con la muerte, gritándole "madadayo" (todavía no). Así que abu, nada de hacerte la loca que acá todavía hay mucho para hacer, mucho para pensar y sentir y leer. Juguemos un rato más, ¿sí?.

1.9.10

Niñera S.O.S. mi abuelita

El maestro de séptimo grado de la escuela de Fede quería hacer una revista con material creado por los chicos, y me pidió si podía pasar a verlo por el aula para darle una mano con la parte técnica. Fui. Aprendí mucho más de lo que enseñé. En esa media hora, el tipo me dio una clase magistral de cómo manejar bien a los chicos. Ojo, no es que le tengan miedo o que en el aula no vuele una mosca. Los chicos hablaba, gritaban, se prestaban los lápices, se hacían chistes. Pero cuando uno empezó a molestar a su compañera tirándole del buzo, la reacción fue automática. -Fulano, calmate-. Más alboroto juvenil. -Fulano. Intento de explicación y risitas histéricas. -Fulano, andá afuera-. -No profe no no. -Fulano te vas afuera un rato. -No no no. -Fulano (y sin levantar el tono de voz de repente había una tensión que se cortaba con cuchillo y todos se quedaron en silencio) andá afuera y no me respondas más-. Y ahí se fue Fulano con la cola entre las patas. Al ratito otro chico dijo una palabrota con tanta mala suerte que justo se hizo pozo de silencio y se escuchó clarita. El maestro se dio vuelta y lo miró fijo. El pibe trató de hacerse el boludo. El maestro lo siguió mirando fijo. Y fijo y fijo y fijo. Como dos minutos. Hasta yo empecé a sentirme culpable. El pibe se iba poniendo más y más rojo hasta que no aguantó más y soltó un "perdón" chiquitito. Sin decirle una palabra el maestro se dio vuelta y siguió hablando conmigo. Al sonar la campana del recreo el alumno de la palabrota se acercó y le dio un abrazo, que él respondió sin dejar de contarme las ideas que tenía. Cuando los chicos estuvieron afuera, me confesó que estaba feliz de poder hacer la revista. Este año terminaba su trabajo con ese grupo, y quería hacer la mayor cantidad de cosas posibles con ellos. En las escuelas waldorf los maestros/as pasan 7 años con los chicos. Unos días después lo vi en el patio, en la clase de educación física, haciendo payasadas y desternillando de risa a sus chicos. Me quedé pensando en lo bueno que es para los chicos alguien que los quiere, pero que no les tiene miedo. Alguien que se da el lujo de ser severo, sin tener miedo de que dejen de quererlo. Alguien que los comprende pero que no los deja hacerse los tontos. Alguien que puede jugar con ellos sin perder autoridad. Los chicos adoran y respetan a ese maestro.

Ah y a todo esto, fui a dar asesoramiento técnico, y quedé pegada para dar una charla a doce preadolescentes hormonales sobre la historia del libro, los calígrafos y el scriptorium, los tipógrafos humanistas, los tipos móviles, la proporción áurea, los experimentos fonéticos de la Bauhaus, la poesía dadaísta y esas cosas. Yo tendría mucho más tiempo si no me aparecieran tantas cosas interesantes que hacer.