31.3.10

La bacteria que faltaba

39 de fiebre. Tos seca, bastante alarmante. Papá, mamá y gatos en vela. Pediatra, hisopado positivo. Antobióticos, corticoides, ibuprofeno.

Maldita seas, estreptococo, maldita seas.

29.3.10

Descargo

Che, con lo de la escuela waldorf quiero aclarar algo.

Yo hablo de mi experiencia, que es subjetiva. Yo digo: qué bueno que coman sano, que les inculquen eso. Por ahí para otro padre son unos fanáticos del mijo. Yo digo: mmm, no me gusta mucho que lo nombren a dios en la ronda. Por ahí otro padre dice: yo creí que la formación religiosa era más sólida. Quizás ni menciono algo que para otro padre es vital, o doy detalles de algo que para otro es una pavada. Si les interesa la pedagogía, les recomiendo con toda el alma que vayan a una escuela a hablar con las maestras. Pero me da un poco de cagazo pensar que alguien pueda decidir mandar o no a su hijo a una escuela por las pavadas que yo escribo, o que esté dando una idea errada de cómo son las cosas. Dejo un link a una página (bastante fea y un tanto new age) en la que se habla de las rutinas diarias, las actividades y los fundamentos. Voy a seguir escribiendo de eso, eh, veo que hay mucha curiosidad y si algo me da para un post lo postearé, sólo que no quiero convertirme en La Voz Waldorf Bloggera o algo parecido.
http://www.caminosalser.com/seresdeluz/index.php?s=8

27.3.10

La alegre pasajera

Unas reglas básicas para mejorar la experiencia de viajar en colectivo.


* Si el colectivo tarda, aproveche para ir separando las monedas. Evitará miradas de odio cuando después de estar quince minutos parado quejándose en voz alta, se quede un minuto más frente a la máquina hurgando en el bolsillo, atrasando a los demás.

* Todos queremos estar en donde está la acción. Pero si se queda ahí, entre la puerta de subida y la máquina de sacar boletos, no deja subir a los demás. Créale al chofer, atrás hay lugar.

* Los demás pasajeros no quieren tener sexo con su mochila.

* Los demás pasajeros tampoco quieren tener sexo con usted.

* Este es para las chicas. ¿Qué necesidad de ir buscando cosas en el bolsito, sacando, poniendo, pintándose los labios, mandando mensajitos, sacando el mp3, volviéndolo a guardar? ¿No se dan cuenta que están codeando, frotando y empujando al de al lado?

* Esa misteriosa raya central que divide los asientos es una FRONTERA. Usted de su lado, yo del mío. Gracias.

* Las ventanillas son la fuente de aire fresco de todos los que viajamos. Si usted las cierra herméticamente, nos está condenando a morir lentamente por asfixia. Ábralas, aunque sea un poquito, que estamos en Marzo, no en Julio.

* Si usted se marea y tiene ganas de vomitar, bájese. No condene al resto de los pasajeros a ese infierno con ruedas que es el colectivo vomitado.

* Si va conversando, ya sea con otro pasajero o por celular, mantenga un tono de voz normal. A nadie le interesa saber qué le dan de comer en el hospital a la tía Berta, qué le dijo exactamente Marcelita a su cuñada, o cuántas verrugas le sacó el doctor. Comprenda que otros pasajeros quizás quieren leer, estudiar, o contar puntos de crochet.

* Hablando de crochet: es una agujita y un ovillito de hilo, nada del otro mundo, no jodo a nadie, mantengo los codos pegados al cuerpo, ¿ME QUIEREN DEJAR DE MIRAR CON LA BOCA ABIERTA COMO SI ESTUVIESE HACIENDO MALABARISMOS? O por lo menos, si les entretuve el viaje, déjenme una monedita.

* Estamos viajando en un transporte de personas, no en un camión de pobres vaquitas que van al matadero. Si se va a tirar pedos, viaje con las vaquitas.

El típico post que hace que los blogs de mamás sean taaaaaan aburridos

Pedimos reunión con las señoritas (todavía no me sale natural decirles "tantes", que es la palabra que se usa en la escuela y que significa "tía" en alemán, y si no recuerdo mal en francés también. Tomá mate). La adaptación empezó para atrás, con llantos, berridos ultrasónicos, arrastradas por el piso y salvajadas varias. Todo por parte del Fede, hace rato que dejé de revolcarme en el piso cuando me enojo. Pero esta última semana hubo un progreso meteórico y ahora tenemos un pequeño waldorfito que entra feliz al aula, le da la mano a los amiguitos, amasa pan, y disfruta como nadie la ronda (es muy gracioso, porque nosotros estamos afuera, y escuchamos la canción cantada por todos los chicos y en la parte del saltito se escucha una risotada de placer y sabemos que es el Fede). Pero queríamos saber qué pensaban ellas y si nuestra percepción era correcta, es sabido que los padres somos los seres menos objetivos del mundo. Pero parece que no estábamos tan errados. Ellas vieron lo mismo. Y dicen que dada la edad del Fede, todo el proceso fue de lo más normal. Fue muy raro escuchar a dos mujeres que hasta hace dos semanas no lo conocían, hablando con tanta exactitud sobre su modo de ser. Dos cosas interesantes que surgieron es que por un lado tiene mucha "musicalidad", canta y sigue el ritmo naturalmente. Y lo otro es el tema de la voluntad y la energía, que son descomunales. Ellas creen, igual que yo, que en este momento le juegan en contra. Quiere hacer tres cosas a la vez, le cuesta concentrarse, no tiene paciencia y simplemente no puede controlar el entusiasmo. Es típico de él ver algo, ir corriendo como loco a agarrarlo, y por el camino ver otra cosa, y caerse por estar corriendo hacia un lado mientras mira a otro. De hecho yo alguna vez lo vi tratando de ir hacia dos lugares distintos al mismo tiempo, torso y brazos en una dirección, piernas en otra. Hablamos de ayudarlo a encaminar esto, para que toda esa voluntad le sirva para hacer lo que él quiera. Salimos eufóricos. ¿Algún psicólogo puede explicar esa sensación de felicidad total que tenemos los padres cuando salimos del pediatra o de la reunión con las señoritas? Porque es muy extraña.

Hay una nube en el cielo azul, y es que se nombra a dios un poco más de lo que me gusta. Para ser justos, se lo nombra de un modo muy poco catolicoapostolicoromano, se podría reemplazar "dios" por "energía", "ente benévolo", o "pachamama", pero dicen "dios". Y me da cosa. Cuando lo anotamos yo sabía que había cierta parte religiosa, y de hecho mientras no metieran el concepto de culpa y pecado, me parecía que no había demasiado problema. En principio no me parece mal que un chico crea que existe algo superior, esencialmente bueno, que lo cuida y lo protege. Pero igual me hace ruido. Quizás sea la palabra en sí, que me cuesta disociar de curas e iglesias, no sé. Alejandro tuvo educación católica, y dice que esto no es lo mismo y que me quede tranquila. Yo veo que los chicos que van a la escuela parecen contentos, tienen relaciones cariñosas con sus maestras, desbordan entusiasmo y curiosidad, y pienso que me puedo comer el "dios", después de todo prefiero eso antes que canten Aurora. Mi ateísmo tendrá que resignarse.

22.3.10

La imaginación al poder

Fede juega con un camioncito. Le dejo un bol con uvas y sigo haciendo mis cosas. Al rato lo escucho que se pelea, dice "sentate, uva, sentate". Cuando voy a ver encuentro una uva gordita en el asiento del camioncito, haciendo de conductor.


Estoy tejiendo un muñeco muy concentrada y como se usa hilo doble tengo dos ovillitos de lana en uso. De repente el hilo se traba, cuando miro para ver qué pasó, el Fede tiene los dos ovillitos y los sostiene paralelos contra el pecho, todo serio. Le pregunto "¿qué hacés, hijo?" me mira y con toda naturalidad me contesta: "¡tetas!".

Escucho que consuela a alguien. "¿Tas triste? No shoooores. Pobreziiiito." Pienso que debe estar hablando con algún gato. Lo encuentro tirado en el piso, en plena empatía con un tomacorrientes de tres patitas que, efectivamente, parece una carita triste.

16.3.10

Algo sobre mi madre

(Para Perez, Senioritam y Cande, que si fueran gatitos ya estarían espichados por la curiosidad)

Creo que lo primero que habría que contar de mi mamá es que siempre dijo que se iba a morir a los 46 años. Y así fue nomás. De esto podríamos deducir que era medio bruja, o una persona capaz de llegar a cualquier extremo con tal de tener razón. Las dos cosas son ciertas.
Tenía un sentido del humor bastante peculiar. Por ejemplo: la casa donde vivíamos era un ph de cinco departamentos, el nuestro era en el primer piso. Se entraba por un pasillo largo y después había un pasillito más cortito y la escalera. Durante un tiempo, cada vez que alguien entraba al pasillo, mi mamá se asomaba a espiar, y si éramos mi hermana o yo, bajaba corriendo y se escondía en el pasillito para asustarnos cuando entráramos y descostillarse de risa. Tenía mucha energía y voluntad, y hacía uso y abuso de ambas. Todos los domingos se ponía una pila de discos en el tocadiscos y limpiaba cantando a los gritos. Y todos los domingos nos quejábamos porque nos despertaba con los aullidos de Víctor Heredia, Roberto Carlos, Mercedes Sosa, César Isella, Gigliolla Gincuetti, Doménico Modugno y compañía. También llevaba una tiendita de barrio donde vendía medibachas, trusas, bombachas, ropa de bebé y camisetas. Algunas vecinas le compraban porque las sacaba de apuro, otras porque les gustaba mi mamá, otras porque les fiaba (anotando todo en un cuaderno), otras porque era el mejor lugar para enterarse de los chismes de todo el barrio. El desorden en la tienda era INCREÍBLE. Tengo idea de que las cuentas siempre estaban en rojo, pero no estoy segura. Mi hermana y yo, que éramos las mandaderas familiares, pasamos horas en el "negocio" (así se le decía) esperando que mi mamá se dejara de charlar con alguna clienta y nos dijera qué había que comprar en la verdulería. Todavía hoy cuando voy a Escalada me cruzo con viejas cuyas caras me son conocidas, y veo cómo me reconocen como "la nena más chica de Nilda". Era muy cabezadura y la persona más moralmente fuerte que conocí. Cuando algo le parecía justo o bueno, hacía cualquier cosa para lograrlo. Una vez lo convenció a mi papá para hacer unos arreglos en la casa. Pero cuando al fin mi papá dio el sí con la promesa de que iban a ser cosas chicas, hizo demoler la mitad de las paredes y remodelar todo. Pasamos como tres años en obra. Muchas veces desplegó tiempo, energía y plata en causas imposibles o en personas que se aprovecharon de ella. No creo que le haya importado mucho, aunque sé que se sintió culpable por estar menos tiempo con nosotras por ayudar a otros. Iba a un geriátrico a visitar a los viejitos, y también estaba en contacto con una ex maestra de su primaria que tenía un hogar para chicos. Leía mucho y variado y aunque no me dejaba ver películas "de amor" donde hubiese muchos besos y alguna ropa sacada, me dejaba leer cualquier cosa, desde "La dama de las camelias" hasta "El exorcista" pasando por los cuentos de Poe. Creo que tenía cierto complejo de inferioridad por no haber terminado el secundario (no porque no quisiera sino porque tuvo que salir a trabajar). Era muy religiosa, de un modo bastante poco ortodoxo. Odiaba al cura (monseñor Casanova, ay dios mío), pero a casa venía la virgencita una semana cada dos meses (para los que no saben, en los barrios es común que haya un santito que las vecinas se van pasando y al que se le reza el rosario. ¿Paganismo? Nooooooo). Cuando mi tía Mary se enfermó de cáncer, no hubo santo, gruta milagrosa, agua bendita, caminata a Luján o medallita que no haya usado. Después de que murió, mi mamá se volcó a los carismáticos, que hacían misas más moviditas que a veces incluían exorcismos. Para ella la muerte de mi tía fue terrible, por injusta e inevitable. Creo que ella lidiaba con todo haciendo cosas, y en este caso no importaba cuánto se hiciera, el cáncer seguía avanzando. También conoció a una chica joven que tenía el mismo cáncer que mi tía. La acompañó y trató de ayudarla pero también murió. Esa era la debilidad de mi mamá, la imposibilidad de proteger a los que quería del dolor y la muerte. Ahí creo que estuvo bastante mal y se puso medio border con el tema religioso. Empezaba a dar discursos y como nadie le daba bola, se subía a un banquito.
Para mí era bastante incómodo tenerla de madre porque en lugar de ojos tenía rayos X. Jamás pude mentirle ni esconderle nada. Podía ser muy avasallante pero también era una fuente inagotable de alegría. Nos daba libertad, pero sabía exactamente todo lo que hacíamos, y no tenía problema en reírse si le parecía tonto o ridículo. Le molestaba especialmente todo intento de falsedad o de darse importancia. Mandarse la parte, decía ella. Cocinaba riquísimo y con un paquete de acelga y unos porotos te preparaba algo que no se podía creer de lo bueno que estaba. Siempre que le pedíamos que nos enseñe, muertas de ganas de martillear las milanesas o cortar los alfajorcitos de maicena, nos decía "miren y no toquen". Nos daba bronca pero se ve que era buen método porque mi hermana y yo cocinamos bien. Memorables sus pancitos de jamón y queso, alcauciles rellenos, y puchero, a veces en verano.
Lo último es que podemos estar bastante seguros de que los muertos no pueden comunicarse con los vivos, porque juró y rejuró que iba a volver como fantasma a asustarnos y hasta ahora no pasó. O cambió de idea, no sé.

14.3.10

Desde el frente de batalla

Semanas jodiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiidas. Mucho trabajo, muchas corridas, muchas reuniones de padres, muchas secuencias del tipo "ok vos lo llevás, en una hora lo voy a buscar, lo traigo, le doy de comer, lo venís a buscar de nuevo, lo llevás, trabajo 20 minutos, lo voy a buscar, lo baño". Seguimos contentos con la escuela. El viernes hubo reunión y hay mucho para hacer. Previsiblemente, algunos padres trabajan, aportan y participan, y otros... no. Admito que me llevé una desilusión con eso, pensaba que la gente que elegía la escuela lo hacía justamente por la posibilidad de ser más activos en la escuela de sus hijos. Pero no, se ve que me equivoqué. Alejandro me gasta y me dice "ingenuota".

Para poder estar los dos en la reunión le pedimos a mi papá si podía cuidar al Fede un par de horas. Primera vez que lo cuida, y creo que lo agotó, pobre, imagínense con el sueño cambiado y la adaptación el carácter herrrrmoso que tiene mi hijo últimamente. Hablando de todo este asunto de la participación nos acordamos de cuando mi hermana estaba por empezar el secundario, no había vacante en ningún lado y mis viejos, junto con otros padres de chicos que se habían quedado sin vacante, armaron una escuela secundaria desde cero luchando contra viento, marea, ministerio de educación, directora loca, falta de plata, de edificio y de docentes. Yo tenía once años, y me acuerdo de las reuniones, de los fines de semana pasados pintando aulas o poniendo revoque, de cuando me aburría esperando que mi mamá terminara de atender el buffet para poder volver a casa, de la infinidad de rifas, ferias del plato, juntadas de diarios viejos, cenas de beneficencia que se hicieron para recaudar plata. Y pensaba cómo eso me marcó, cómo para mí hacer algo siempre es preferible a no hacerlo. Algo que dijo un padre en la reunión es que se hace lo que se puede. Mientras más gente se meta, trabaje, aporte, más cosas se pueden hacer. Me gustó eso, me sonó a verdad y a sentido común, y me pareció mucho más gratificante que quedarse con el culo apoyado en la silla, diciendo "yo ya pagué la cuota". También me acordé de eso hace unas semanas, cuando estaba muerta de calor subida a la escalera para pintar el techo. Mi mamá pintaba la casa, ella sola. Jamás un pintor puso su indigno pie en nuestra casa mientras ella estuvo ahí. Y mientras transpiraba y puteaba y tenía miedo de caerme y quería largar todo y tirarme a la pelopincho, me imaginé que ella estaría contenta si pudiese verme. Hizo bien su trabajo. Gracias ma, eh, copado lo tuyo.

10.3.10

Nos enyoguizamos

Tenía que despertarme a las 6, adelantar lo más posible un trabajo que tenía deadline (IM PO SI BLE) para hoy, ir con el Fede y Alejandro a la escuela, estar ahí una hora, volver a casa, y seguir trabajando. Me quedé dormida. Nos despertamos a las 7 y decidimos sobre la marcha que Alejandro lo llevaba solo, yo salía una hora más tarde, y que saliera lo que tuviese que salir. Trabajé a toda máquina, salí y a mitad del viaje me llegó un sms: "Está 1 metro adentro". Si vieron una estúpida sonriendo en la E, era yo. Cuando llegué estaba ahí, un chico más entre los otros chicos. En la salita de afuera había cinco o seis madres que también están haciendo adaptación. Les habían dado unas telas e hilos para que cosan. A los dos minutos estábamos intercambiando datos de laneras. No quiero sonar como una conversa fanática, pero esa escuela está buena. En serio. Está bueno que los chicos estén con la ropa de todos los días y no con uniforme o guardapolvo (y la ropa más gastada y estirada que tengan). Está bueno que haya una cocinita ahí y que puedas ir a servirte un vaso de agua sin pedir permiso. Está bueno que mientras esperás te den cosas para hacer. Está bueno que te puedas sentir cómoda con un grupo de minas desconocidas (yo, que le tengo horror al gineceo). Está bueno que no haya toda una serie de presiones que una muchas veces no nota, pero que están, y que cuando se aflojan dejan que todo fluya y sea más fácil. Está bueno que la maestra de tu hijo salga y te sonría y te diga "entró", y que se alegre con vos, y que sientas que su alegría es real porque ayer, cuando no quería entrar, no lo presionó ni lo obligó, sino que le tuvo paciencia y lo supo esperar. Valió la pena animarse, valió la pena decidir tomar el colectivo todos los días y pagar una cuota que nos cuesta bastante y bancar las posibles críticas o censuras por llevarlo a una escuela "rara".

Así que sí, loco, me abducieron, me declaro madre waldorf y a mucha honra.
A la deadline llegué, con un par de horas de retraso pero se imprimió igual así que no pasó nada. Mañana tengo otra, qué vida adrenalítica la mía. Mi esposo me trajo bombones, los vecinos de al lado por fin se hicieron cargo y nos van a arreglar la pared, dos reuniones de padres, ¿llegará el fin de semana alguna vez?

9.3.10

Vidas paralelas

(Anoche, en la cama, a las dos de la mañana, terminando de coser etiquetas mientras me quejaba de todo lo que tengo pendiente)

-... y el trabajo y la casa sucia y la pintura y bla bla bla...
Alejandro- Bueno, pero ahora que el nene empieza el jardín debería alivianarse la cosa, no?
- Lo que pasa es que yo no me creo mucho esto de que empiece el jardín. El año pasado el jardincito fue un fiasco, la mitad de los días me avisaban por mensaje de texto que no había clases, y a los tres meses cerraron.
-Sí, pero esto es distinto, ahora empieza en serio.
-No sé. Para mí que a los tres días nos echan o algo.
-¿Nos echan?
-Sí
-¿Y por qué?
-No sé, van a venir y nos van a decir que se equivocaron. "Disculpen, ustedes no son padres waldorf, váyanse".
(Risas silenciosas. Los padres aprendemos a reírnos sin ruido para no despertar a los retoños).
Alejandro-No somos padres waldorf, somos padres... gualdo.
-¿Gualdo? ¿Qué es gualdo?
-Como waldorf pero trucho. En lugar de ir a Agronomía, los llevan a la Salada.
(más risas silenciosas)
-Toda la ropa tiene que ser de polyester...
-En lugar de amasar pan, preparan bizcochuelo exquisita...
-No siguen las estaciones del año sino las temporadas de Bailando por un sueño...
-En lugar de euritmia tienen una escuelita de fútbol y vienen los técnicos de las inferiores a buscar chicos...
-No hacen la ronda sino el baile del caño...
-En vez de enseñarles a tejer en telar les ponen Utilísima...
(risas ya no tan silenciosas)

(Ah y a las que preguntaban, hoy empezamos y lo que más le gustó al nene fue el viaje en colectivo. Ni siquiera quiso entrar en la sala. Cue.)


8.3.10

Mientras tanto



Fotos de cómo nos lavamos los dientes. La toalla esa espantosa fue un regalo de IBM y la seguimos usando porque nos da risa el look Laura Ingalls que le da al Fede. Y gracias a Matías por sacar las fotos. Yo termino dos trabajos, limpio la casa, cumplo el período de adaptación, y vuelvo.



3.3.10

Mi mac tiene buen gusto

Le di un cd de Thom Yorke. Que encima es cd de enserio, nada de bajado de Taringa, y lo compré embarazada. Y no lo quiere largar. Aprieto el botón, empieza a salir, le veo la puntita, pero vuelve a entrar. Parece que le gustó. Me consuelo pensando que por suerte se tragó ese y no uno de, no sé, ABBA. Imaginate escuchar cuatro veces seguidas el cd de ABBA, te matás. El de Yorke se la re banca para escuchadas consecutivas. Lo de los cds que se atascan viene pasando hace como tres años. Alejandro insinuó mil veces que la mac es vieja, que habría que cambiarla. Yo no quiero. No sé muy bien cuál es mi problema, pero me gustan las cosas viejas. Mi heladera tiene quince años. La máquina de fotos es de 1987. Las cuido, les hago fundas, las pinto de verde, me banco el trabajo de descongelar o perder veinte fotos porque el rollo no corrió. Igualmente creo que se impone una unidad externa de cd/dvd, esto de que se apropie de los cds ya es mucho. La lisa de cosas que hay que comprar es bastante imponente. Minipimmer, pc nueva (y Alejandro haciendo fuerza para la notebook, que a mí me genera dudas por un lado y escándalo por los precios por el otro), ropa de invierno, zapatillas. El aumento va a llegar en abril y ya tengo toda la plata gastada. Y parafraseando a Bertolt Bretcht, hice arroz con albóndigas, pero no me importó, porque tenía fideos y brócoli. Hice fideos con brócoli, pero no me preocupé, porque tenía calabaza y queso. Hice ravioles de calabaza y queso con salsa de estragón. Ahora sí. Ahora llegó fin de mes.

1.3.10

Ya se que estoy abusando de las breves

* Chicas: cuando decidan tener un hijo con su pareja, por favor tengan en cuenta los factores genéticos, y evalúen si pueden convivir con la voz penetrante de su suegra saliendo de la garganta de su hijo todo el día. Yo les avisé.

* Ayer le sonreí a un perro, y la dueña me puso cara de orto y le tironeó la correa para que caminara más cerca de ella. Tuve ganas de asesinar.

* Un cliente me manda un trabajo especialmente difícil y rompepelotas, y el subject es "que no se borre la raya" (la del culo, aclaro). A mí me parece que más que clientsfromhell, a mí me tocan clientes celestiales.

* La muerte de la pc casi no afectó mi vida, gracias a mi mac de 10 años, que sigue firme y estable. La amo. Claro que aunque una sea nerda, hay obstáculos insalvables, como tener el backup en dvd y que la mac sólo lea cd.

* El martes 9 cumplimos 9 años juntos y el Fede empieza el jardín. Si alguien juega al 9 en la quiniela y gana, quiero un porcentaje.

* A mi esposo le subieron el sueldo, la escuela de mi hijo queda a dos cuadras de la zona de outlets de Córdoba, gracias a dos meses de ejercicio tengo algo mucho más parecido a un cuerpo que a un saco de gelatina. Creo que se alinearon los planetas y me voy a comprar ropa. Aunque tengo a Once en el alma y ni en pedo me gasto 40 pesos en una remera si puedo conseguir dos por 30.

* Hace tres años que les tengo ganas a las botitas All Stars de cuero. Pero están caras. Muy caras. Pero las quiero. Mucho. Casi que decidí que sí, que me las compro, pero mi hermana me dijo que el cuero es malo y se cuartea, y me entró la duda de nuevo. ¿Algún alma caritativa que las tenga o que conozca a alguien que las tenga puede confirmar o negar este rumor?

* No entiendo muy bien qué pasa con Chile, que no se pueden entregar cosas para colaborar. Ahora parece que piden agua y medicamentos, pero todo está muy confuso. En todo caso si alguien de allá está leyendo (¿Susana?) espero que estén bien, y que podamos ayudarlos a superar esto. Hoy más que nunca las fronteras parecen rayitas estúpidas en los mapas, todos somos personas y sufrimos del mismo modo. Fuerza.

* Estoy haciéndome una amiga mexicana. En realidad creo que ya somos amigas, pero nos falta "abonar" con tiempo, charlas, mates y experiencias en común. Es una mujer muy cálida y con los pies en la tierra, y tiene el modo de hablar más encantador del mundo. Creo que si no fuera argentina me gustaría ser uruguaya o mexicana. Quizás irlandesa, pero no sé.

* Vean esto, y comprendan mi cansancio y mi poca pila para posteos largos. Convivo con un niño que está todo el día rebosante de entusiasmo y alegría. TODO el día. Y estamos un poco preocupados por el largo de los colmillos, habrá consulta con Patricia en breve.



(Gracias, Ana) (Tía, no me mates, estoy gestionando el encuentro múltiple).