Y entonces observa al gato que gusta de meterse en la cómoda de las toallas cuando baldeás, y a primer descuido va y se mete él también, con las botas todas mugrientas entre las toallas limpias, y le pegás un grito pero ya sabés que se copó y que va a seguir haciéndolo, entonces metés las toallas abajo y arriba esa loneta asquerosa y vieja que usás para tapar muebles cuando pintás y listo, y de tanto meterse termina torciendo el pituto que traba la puerta y entonces cuando se mete la puerta no cierra y se enoja y te llama a los gritos para que la cierres, vos no le das pelota porque estás contestándole un mail a un cliente, se enoja más, sale de la cómoda y trata de cerrar la puerta desde afuera, no puede, se pelea con la puerta, grita, le dice "puerta cerrate", vos seguís tratando de escribir el mail, grita más fuerte, vos puteás en voz baja, dejás el mail a medio escribir, vas y con un movimiento levantás un poco la puerta para que el pituto calce en la traba, y clic, se cerró la puerta, y el otro se queda callado en el medio de un grito y se hace un silencio, bendito silencio después de tanto escándalo, y te mira sorprendido y te dice "la cerraste". Y ahí te tentás, por todo, por lo absurdo y lo agotador y la maravilla de ese nene que antes no estaba y ahora está y te dice "la cerraste", y te sentás en el piso a reírte a gusto y el otro viene y se te sienta aúpa y se ríe él también, no sabe de qué pero se ríe, y justo pasa un gato y lo atrapás y lo traés y abrazás al gato y a tu hijo, todo junto, y dos segundos después estás tratando entre risas de meterte en la cómoda vos con gato y nene incluídos, porque si tanto les gusta algo bueno debe tener.
29.11.10
25.11.10
El regreso de los muertos vivos
Por enésima vez fracasé rotundamente en mi intención de dejar de tomar más trabajo del que puedo manejar. Mis dos clientes preferidos, artistas ambos, se confabularon y me cayeron con cosas que necesitaban urgentísimo y que era imprescindible que se las resolviera yo que "tengo tanta delicadeza y trabajo tan rápido y soy tan responsable y que ellos se quedan tranquilos porque saben que lo voy a hacer bien y bla bla". Agrandame el ego que te creo y todo. Después cuando en las gacetillas de las obras leo el "gracias a" me emociono igual, pero necesito separar el trabajo de la emoción, o me va a dar un infarto a los 34.
La maternidad viene más que bien. El último post fallido tenía que ver con eso, con el hijo como método inadvertido de autoayuda. Vamos, que una desarrolla paciencia, sentido del humor, creatividad, superación del cansancio, deja atrás egoísmos y preocupaciones estúpidas, reorganiza sus prioridades y aprende a ser feliz con poco (un cuarto de helado y poder ver una película entera de una vez es la gloria, antes era un viernes aburrido). Los seminarios esos de superación personal te cobran como 3000 pesos sólo por la promesa. Pero justo ese día fuimos a la costanera con un amigo, y Fede decidió hacer de nuestra vida un infierno negándose a caminar, tirando piedras, revolcándose en la tierra y hablando a los gritos, así que el post murió antes de existir. Como sea, es una etapa lindísima, imagina e inventa todo el tiempo, cuenta historias, me reta si digo palabrotas, me hace mimos espontáneos, está muy interesado por los bebés, les sonríe y les habla, les pregunta cosas a las mamás ("¿tiene hambre el bebé?"). Es hermoso estar con él, me siento como si fuese la cuidadora de un tesoro, no dejo de dar gracias por ser su mamá (gracias a nadie en especial, a la vida, al mundo, no me volví creyente, dios me libre).
Muchos amigos, reuniones con gente querida, hacer cuentas y notar que hace quince años que conocés a alguien, hacer cuentas de nuevo y darte cuenta que hace diez días que conocés a otro alguien pero parecen diez años, darte cuenta que van diez años de estar en pareja con la misma persona y que hubo altos, bajos, altísimos y bajísimos pero que seguís ahí y él también. Hablando con alguien le dije sin pensarlo mucho "tenemos todo lo que necesitamos". Esa es la sensación, que lo que viene ahora es pura suma, la base está. ¿Puede un departamento de tres ambientes y dos patios sentirse como un palacete donde se vive la mejor vida posible? Sí, puede. Y eso que no empezó la temporada pelopincho.
El gran tema ahora es el consorcio. El administrador desbarrancó definitivamente y estamos organizándonos con los vecinos para salir del pozo y ver qué se hace. No sé bien cómo sucedió pero quedé de organizadora. En realidad siempre tuve una parte Norma Rae, delegada de primer a quinto año, centro de estudiantes, reclamos al director y todo eso. Pero la seguidilla de trámites, denuncias, averiguaciones, llamados al suterh, a la afip, abogados, leyes y porongas en moto me está consumiendo un tiempo y una energía importantes. Por cierto, recomiendo desde el fondo de mi alma castigada pasarse por acá:
y revisar que todo esté en regla, para evitarse el mal trago que estamos pasando ahora.
Además recuperé mi interés por el tarot, desempolvé mis escasas y vacilantes habilidades como tarotista (NO es magia, es interpretación, las cartas son lo bastante ambiguas como para que la cabeza y la intuición las usen para trabajar, es como terapia pero con pedazos de cartón pintados en lugar de diván. Pero eso sí, no cruces las piernas ni los brazos mientras cortás, que "interrumpís la energía"), me desilusioné estrepitosamente sobre el nivel de mi inglés oral, me decidí a tomar clases, no tengo cáncer de útero, el falafel me sale cada vez mejor, sacar la tijera de cortar el pelo del baño fue muy bueno para mi pelo, me han dicho que estoy linda, me han dicho que estoy "gordita pero no gorda", parece que nos vamos de vacaciones, mi hijo está así de hermoso

y buscando un corto que iba a filmar Spike Jonze descubrí esta banda.
Etiquetas: Canto loas, Dispersiones, El Fede en sí, Pequeñas catástrofes
15.11.10
5.11.10
Una cosa no quita la otra
A dos cuadras de mi casa pusieron un local del Pro. Yo no sé si esperar a que suceda solo o instigar una revuelta en contra. O sea, acá, en San Cristóbal, donde la gente lloraba por la calle y cantaba la marcha el miércoles que murió Néstor, acá donde lo menos que se le dice a Macri es "el bigote hijo de puta", donde se hacen chistes sobre cómo todas las avenidas con doble carril son por las que, justamente, pasan las líneas de colectivos de Macri. Dejame de joder.
El Fede es definitivamente fan de Mika. Me pregunto si debería llevarlo ahora que toca en Costanera, y me contesto. NO.
Hoy mientras volvía en colectivo levanté la vista e iba un globo rojo volando muy alto y muy apurado por un cielo azul con nubecitas blancas. Oh.
Tengo una lijadora Black & Decker, y no tengo miedo de usarla. Por cierto hoy estuvo en casa el herrero para ver unas cositas que hay que hacer, y me dejó un diario y varios papeles de su época de militante, no era verso lo de "montos como nosotros". Además me recitó la lista completa de falsos familiares (primer y segundo nombre) que tuvo cuando entró desde Uruguay con documento clonado. Guau.
Sin ponerse de acuerdo entre ellos y sin ni siquiera dudarlo, tres clientes me dijeron que me iban a pasar el material que necesito para trabajar "durante el fin de semana". Yo respondí invariablemente: genial, pero lo voy a ver el lunes. Ya bastante es tener reuniones de trabajo un sábado a la tarde, basta che, todo tiene un límite. Además logramos planear las cosas estratégicamente como para pintar la pieza de Fede, retroceder nunca, rendirse jamás.
La historia de mi vida:

Sacado de http://thisisnthappiness.com
Etiquetas: Dispersiones
2.11.10
De porqué es importante escuchar música, especialmente rockanroll
Porque la música es una especie de precipitador de sentimientos. La canción adecuada puede revolverte cosas que ni te acordabas que tenías adentro. Y si en una canción hay una energía, una sensación de libertad, una fuerza que te anda faltando, vas a saberlo, y vas a sentir un anhelo enorme por volver a tenerlo. Y vas a terminar saltando sobre el colchón o cantando a los gritos mientras baldeás, y está bien.
Cosas que me matan de este video: lo simple que es. Los músicos, un plano de un color diferente para cada uno, y se acabó. Todo está en ellos. Además, si se fijan bien, es una porno. Con instrumentos en lugar de rubias tetonas, pero es una porno. Y si le ven una cara de argento imposible a Albert Hammond Jr. (el de corbata y rulitos) no se sorprendan porque la madre es la hermana de Mónica Gonzaga.
Etiquetas: Intuiciones
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