Mostrando entradas con la etiqueta Canto loas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Canto loas. Mostrar todas las entradas

27.2.14

Primero

Esperamos afuera, los chicos vestidos de colores claros, los padres medio nerviosos. Salió una maestra a llamarnos, entramos al patio, nos acomodamos en bancos y sillas. Los maestros de 7mo les pusieron a los de 1ro una corona de flores. Nos contaron una historia sobre diferentes chicos que emprendían un camino. Algunos chicos tenían que cruzar montañas, subiendo y bajando con mucho trabajo, otros venían cruzando ríos, buscando vados de piedras para no mojarse la ropa, otros tenían que meterse en bosques oscuros y salvajes, otros venían caminando por campos soleados llenos de flores. Pero todos llegaban al mismo lugar, al mismo tiempo. Ahí se interrumpió el cuento.

Fueron llamando a los chicos por sus nombres, uno por uno, se levantaban y caminaban solos hasta donde los esperaba su padrino o madrina (un chico de 7mo grado) que les ponía una corona de flores y los llevaba de la mano hasta los maestros que los saludaban y después se sentaban a escuchar la segunda parte del cuento (que me guardo, porque en el mismo cuento era un secreto que no todos sabían). A Fede le tocó una madrina, una casi adolescente preciosa que tenía una remera con una cara de lobo. Raro, hace unos días terminé de leer los cuentos de los hermanos Grimm y quedé bastante turuleca con los lobos, estuve leyendo y mirando documentales. Otra cosa rara: el orden de llamado de los chicos era aleatorio, pero justo antes de que llamen a Fede le dije "ahora te llaman a vos". Otra cosa, no sé si rara pero que me quemó el corazón de amor: cuando lo llamaron se escuchó un murmullo alrededor, muchas voces diciendo bajito "Fede, Fede!". A mi hijo lo quieren un montón, y sé que es verdad porque yo sé cuánto quiero a los otros chicos. 
Los chicos fueron al aula con los maestros, los padres salimos y esperamos un rato afuera. Había una sensación rara de que algo se estaba resolviendo, algo importante estaba pasando mientras nosotros esperábamos. Cuando los chicos salieron sentí como si volvieran de algún lugar lejanísimo. Todo esto duró apenas una hora. 
Se me quedaron mil cosas moviéndose adentro. ¿De dónde venimos nosotros, qué camino hicimos, cuántas montañas, ríos y bosques tuvimos que cruzar? Con cuántos prejuicios llegamos, cuánto nos costó superarlo, cuánto nos faltará todavía por superar.
Ahora estamos entrando en la rutina de clases, conociendo a la gente nueva del grupo, dando gracias porque pasaron con nosotros un montón de padres que adoramos, extrañando a algunos que quedaron en jardín (las salas dejardín son integradas con chicos desde 3 a 6 años, cada año egresan los más grandes). Y con la sensación de estar donde debemos estar, cuando debemos estar. 


(Fede está a la izquierda, se lo distingue por los pantalones amarillos, hizo frío para las bermudas blancas que tenía preparadas para ese día).

29.12.13

Te apuesto

Día de más calor del año, apuesto plata a que no podés ver esto sin que te corra un escalofrío por la espalda. Otra prueba de que Glastonbury es magia. Conste que no soy fan de los Rolling. Hola Covolta, Lollapalooza es esto http://www.lollapaloozaar.com/line-up-2014




26.12.13

Las prioridades a las patadas

Hice un experimento bastante brutal. Todo lo que siempre pienso que debería hacer, que haría si tuviese tiempo, que tengo ganas de hacer pero no hago, que voy relegando porque siempre hay otras cosas más importantes. Bueno, mandé todo a la mierda  y lo puse como prioridad absoluta. El mayor riesgo era sacarme de encima responsabilidades ajenas para descubrir que no me ocupaba de lo propio y que no era un problema de tiempo o energía sino de no querer o no poder. Pero no, no pasó. Empecé por la casa que estaba (está) bastante desmadrada. Revoqué el patio de atrás con una cosa maravillosa que se llama Parex, es un revoque texturado a prueba de boludos. La primera vez que usé el fratacho me agarré la contractura de mi vida, respeto por los albañiles. Hay algo muy humano en el fratacho, una se siente hermanada con los millones de seres humanos que alguna vez le pusieron tiempo y onda a la pared para que quede lisita. ¿Quién habrá sido el primer tipo con TOC que se esforzó para dejar su casa escuadrada y ortogonal? Me imagino a los vecinos diciéndole "pero no te mates, Grewk, hacela así nomás, para qué tanto lío" y a la mujer gritándole que se apure, que se viene la temporada de lluvia, que siempre el mismo rompepelotas, y Grewk ahí haciendo historia usando de fratacho una piedra que se buscó especialmente. Yo te saludo, Grewk.
El patio de adelante necesitaba un poco de amor, fue una lijada, una mano de pintura y ya. Colgué las macetitas de barro con hierba gatera plantada, cuando broten van a quedar preciosas.
También cosí a morir, hice muchos regalos para los compañeros de Fede y algo de ropa. Me cosí un vestido para ir a Lollapalooza porque a la manija hay que cuidarla y nutrirla. Trato de no pensar mucho para no ponerme ansiosa pero cada vez que me acuerdo me da un alegrón. El otro día confirmaron que va Arcade Fire a Glastonbury 2014 y me agarró un ataque hasta que me acordé que los voy a ver acá, y que encima como es la primera vez que vienen seguro van a tocar de todos los discos y no sólo del último. Con Pixies tengo sentimientos encontrados, por un lado que tengan bajista argentina es como un orgullo medio bizarro pero Pixies sin Kim, qué se yo, no es lo mismo.
Navidad estuvo bien, fuimos al conu, con mi familia la cosa siempre es relajada. Hubo torneo de metegol, manguereada, poca mayonesa, mucha cerveza, y un triunfo en equipo cuando logramos prender y mandar a volar uno de esos globos de papel. Fede estuvo eufórico casi todo el tiempo. Tuvo dos momentos de llanto catártico, uno cuando mi sobrina y yo ganamos al metegol contra su equipo y otro cuando el globo se fue volando y entendió que no volvía. Dormimos en un colchón inflable en el patio, con olor a espirales. Mi papá le compró a cada nieto un skate profesional con rulemanes que se deslizan con velocidad y facilidad asesina. Los chicos los probaron, se dieron un par de porrazos feos y decidimos que se van para arriba del placard hasta dentro de tres o cuatro años. El 25 fuimos a lo de la madre de Alejandro, un embole pero puse onda para que pase rápido y ya. Mi suegra gastó exactamente 376 pesos en los regalos de navidad para todos. ¿Qué cómo lo sé? Porque dejó puestos los precios. Nunca nunca se llega al fondo del pozo con esta señora, siempre hay un subsuelo más. No lo digo por la plata gastada sino por no tomarse el mínimo trabajo de sacar la etiquetita. Igual qué se yo, único hijo, único nieto, única familia, y le compra dos libritos en el Carrefour. Y encima uno de Cars que se parece muchísimo a otros dos que ya le regaló. Onda, señora, póngale onda.
Sigo corriendo y sigo pensando que la felicidad para mí es imposible sin correr. Corran, de verdad.
Hicimos asado de fin de año de la sala de Fede. La ex sala de Fede, ya es un niño de primaria. Fui la asadora oficial. Salió bien, prender el fuego es una papa y ya no fallo con los puntos, lo único que me falta dominar mejor es el orden y el intervalo en el que van saliendo los distintos cortes. La reunión de padres de primer grado fue hermosa. La maestra que hizo con ellos el taller de preescolar va a tomar el grado y estoy feliz porque la adoro. Y va a tener un maestro, eso fue sorpresa total y era lo que más quería. Hicimos un ejercicio que parecía bastante tonto pero me dejó mil cosas rebotando. Es difícil de explicar. Cada uno tenía una piedrita (el "mensaje"). Hacíamos dos rondas, una dentro de la otra. Los de la ronda de externa tenían que levantar los brazos por encima de la cabeza y pasar la piedra de la mano derecha a la izquierda. Al mismo tiempo los de la ronda interna tenían que pasarle la piedra al compañero de la izquierda pero cruzando brazos, y recibir la piedra que le daba el compañero de la derecha (se recibía con la palma de la mano hacia arriba, se daba con la palma de la mano hacia abajo). Y luego los de la ronda interna salían y los de la externa entraban, cambiando roles, y en el momento en el que coincidían intercambiaban piedras. SÍ UN QUILOMBO. La consigna era que no se podía hablar durante el ejercicio, y que en la pausa se hablaba desde lo que le pasaba a uno. Empezamos y por supuesto a las dos vueltas había gente sin piedras, gente con cuatro piedras, gente hablando, caos y confusión. La maestra paró el ejercicio y pidió que habláramos. A pesar de la consigna todos empezaban hablando en general, o sea "pasó que... ví que otros hicieron..." en vez de "a MÍ me pasó, YO hice". Hablaron varios, y volvimos a empezar. Y milagro, el ejercicio salió impecable. Hicimos como ocho vueltas y nadie se equivocaba, nadie hablaba, nadie estaba ansiono o preocupado, todos teníamos un ritmo común. La maestra nos paró y con una sonrisa nos dijo "llévense esto". Nada más.
La Bella (me autocensuro por el bien de mis lectores y se lo dedico a Wanda con la que estuvimos charlando etéreamente mientras cosíamos, díganme si el vestido no grita Lollapalooza a los cuatro vientos)


Y la Bestia (sin comentarios).




21.11.13

Mono

No tengo cáncer de teta. El bulto es un bulto rompepelotas nomás. Debería haber sido motivo de celebración y alegría pero un par de días antes el Fede de repente se brotó. Pero de veras, cosa de magia. El tipo estaba blanquito y rozagante y de repente PUM todo lleno de puntitos rojos. Empezó ese miniturismo del infierno de guardia, hisopado, placa, diagnóstico, descarte del diagnóstico, nuevo diagnóstico, fiebre, ibuprofeno, termómetro, pañitos en la cabeza, "volvé mañana a control", comidas blandas y frías (HELADO). Hubo que sacarle sangre. La pediatra cree que es mononucleosis aunque dio negativo, porque tiene los linfocitos (?) altos y a veces puede no expresar hasta pasados 15 días (chupate esa jerga médica). No hay grandes quejas, tener un hijo enfermo es horrible pero no es nada grave, apenas le bajó la fiebre ya estaba jugando y saltando y molestando a los gatos. Siempre me pasa lo mismo con las enfermedades, más allá del cansancio y de la preocupación me siento agradecida de ser la mamá y poder estar con él cuidándolo. Tuve una especie de iluminación y a principios de mes largué responsabilidades a lo pavote. La medida de hasta dónde me dejé llevar la tuve en las caras de sorpresa e incredulidad. Se ve que era rarísimo escucharme decir "no, no puedo". Estuvo bueno. La conciencia del tiempo como algo que está y que no es elástico ni infinito. Trataremos de recordarlo.
Creo que pasamos otra etapa jodida. No sé bien cuándo, me di cuenta el sábado cuando Alejandro dijo "... y encima este está terrible" y yo asentí sin pensar y al rato fue "Momento, no está terrible. Colabora, cuando le pedís que ordene ordena, está comiendo un poco mejor, está mucho menos quejoso, hace cosas hermosas, es gracioso, la pasamos bien juntos". Es que no te das cuenta, pasan los días y todo va cambiando muy despacito, y de repente la situación es otra sin que sepas cómo, no lo podés creer. Estamos tocando juntos (yo el bajo, él un rango de instrumentos de juguete que incluye guitarrita, clarina, pandereta, xilofón y corneta, tocados con un entusiasmo que suple la falta de coordinación y afinación). El otro día había dejado el bajo apoyado en la pared y al rato cuando paso veo que puso su guitarrita al lado, haciéndole compañía. Pongo música y cuando llega alguna canción que le gusta me llama para bailar. Inventamos letras nuevas, muchas para los gatos, algunas escatológicas, otras graciosas o tontas. No digo que no me fastidie a veces, que no le pida que la corte un poco, que no grite, que me deje un rato de preguntar cosas. Pero hay mucho de disfrute en estar con él ahora. Lo que NO es nada de disfrute es que hoy me desperté con dolor de garganta y fiebre y sí, parece que me contagié la mono.

Dejo esto porque nunca está de más acordarnos de que lo que hacemos es importante, valioso y laborioso.

http://vimeo.com/76834417

8.11.13

Soy rock

Estoy aprendiendo a tocar el bajo con videos de youtube. Tengo un profesor escocés o irlandés al que le entiendo la mitad de lo que dice y otro que habla nasal y toca con un guante negro porque tiene un problema neuronal que no se qué los movimientos. Dos capos. El del problema neuronal me da una envidia feroz, el tipo toca diez mil veces mejor de lo que yo voy a tocar nunca CON UN PROBLEMA NEURONAL que le afecta el movimiento de la mano. Terrible.

Cómo creo que me veo tocando el bajo:


Cómo me veo tocando el bajo:


Cómo creo que toco el bajo:

Cómo toco el bajo en realidad:


(¿Qué pasa con ser mujer, llamarse Kim y tocar el bajo? Hay algo ahí. ¿Y se copará Kim Deal con volver a Pixies antes de abril del año que viene? Porque tengo entradas para Lollapaloooza y quiero ver a los Pixies de verdad, sin ella no es lo mismo. Ya que estamos una fotito de Alex Turner que no tiene nada que ver con nada pero es taaaaan lindo...)



Si puedo pedir tres deseos: que vuelva Kim a Pixies, que de repente los Arctic Monkeys se sumen al lineup y que Arcade Fire toque Wake Up. Así:



Y que vengan conmigo @piensoa y @emolias a mearnos de emoción.

1.11.13

Las chicas sólo quieren divertirse, u Octubre III

Este post se divide en dos partes, parte A donde me permito ser una de esas viejas insoportables que hablan todo el tiempo de sus diversos tratamientos médicos y parte B donde me permito derramar mi incontenible entusiasmo por el último disco de Arcade Fire.

Esta semana fue lunes biopsia en el bulto de la teta, martes eco uv (NO VOY A EXPLICAR LAS SIGLAS) y jueves dentista. La biopsia duele, chicas, qué quieren que les diga. No es un dolor insoportable, pero dura un rato, hay que bancar, y es todo horrible. Por suerte tengo una dignidad a prueba de balas en lo que respecta a joder al que está trabajando, y como el tipo que me clavaba una aguja en la teta estaba justamente trabajando aguanté firme, pero salí temblando y con ganas de llorar. Igual me pasaba lo mismo cuando me sacaban sangre y ahora voy como si nada, así que puede ser cuestión de perder el miedo. Pero espero no tener que pasar tantas veces por eso como para acostumbrarse. Tengo resultados el 18.
La eco uv (NO INSISTAN) salió bien, fue rápida, indolora y humillante, como debe ser. Me dieron un coso de fliselina para que me pusiera, me lo puse onda pollera y cuando salí la técnica se cagó de risa, era un poncho. Explicame para qué carajo quiero un poncho, si arriba tenía ropa. Lo del jueves no lo contaría porque es un asco pero creo que esa muela hija de puta se merece su saga, cual dios nórdico de la destrucción. Empezó hace como un mes.
La muela tenía una caries muy chica pero me dolía bastante. Cuando la vio la dentista dijo "esto ni necesita anestesia", empezó a trabajar, pero la caries se iba hacia adentro tipo túnel, tuvo que parar, ponerme anestesia y seguir, la caries formaba como una caverna adentro de la muela, la dentista me dijo que me tenía que derivar a conducto. Fui a que me hagan el conducto, la otra dentista empezó a trabajar pero me dijo que la verdad no valía la pena, que aunque hiciera el conducto la muela estaba muy rota y no iban a poder poner un perno ni nada, que convenía sacarla. Así que volví con la otra dentista a que me la saquen. Supuestamente era una pavada. Hora y diez minutos después, dos dentistas, tres instrumentistas y yo, todos transpirando de tanto hacer fuerza, logramos parir una puta raíz de mierda. Me dijeron como 20 veces "ahí viene ahí viene" y no venía nada. Cuando por fin salió vinieron otros dentistas a verla. Se discutió sobre si estaba cementada o era raíz tipo "pata de elefante". Todo muy científico. Lo bueno es que durante todo el proceso yo pensaba "esto después de la biopsia es una joda", "vengo todas las semanas a que me hagan esto si no me hacen nunca más una biopsia" y cosas así.

Reflektor, el disco de Arcade Fire.
Yo temía que no me gustara y ahora me siento como debe haberse sentido el tipo ese al que le dijeron "hombre de poca fe". Es... no sé, abarca tantas cosas. La experiencia de escucharlo tiene algo de ser chico e ir al corso (los corsos como los recuerda un chico, no las porquerías deprimentes con foquitos de colores y murgas malas que son en realidad). Está eso de la distorsión, la cosa que es hermosa y horrible al mismo tiempo. Que no te alcanzan los sentidos, querés mirar para todos lados al mismo tiempo, hay tanto interesante pasando al mismo tiempo. La parte rítmica es una animalada, rompieron el continuo espacio-tiempo. Win Butler está cantando un poco más aputado, con algunos gemidos y jadeos y NOS GUSTA (Normal Person es un homenaje a Beast of Burden y Win no queda desubicado jugando a ser Mick Jagger, cantando entrecortado y quedándose sin aire). Parece que Chasagne entendió que lo suyo es susurrar y cantar en francés, no gritar como una urraca loca, y eso la vuelve soportable y hasta disfrutable. Leí algunas críticas que remarcan que se animaron a "hacer algo diferente" y hablan del "nuevo sonido". Para mí no es nada de eso. Le dieron más importancia a algunas partes más que a otras, pero atrás de todos esos tambores y distorsiones y coros frenéticos siguen siendo ellos. Por suerte. El disco es doble pero cada vez que lo escucho se me acaba enseguida, así de bueno es. Sale algo de 11 dls bajarlo digital desde su sitio y te mandan una membresía de por vida para comprar tickets con prioridad para sus shows. Yo lo pagaría tres veces más. La última canción se llama Supersymmetry y si están enamorados prométanme que van a escucharla chapando en el sillón.


27.10.13

Muérete de envidia Peter Jackson

Tandil es chiquito. O no, pero da esa impresión. Al sol hace calor, pero cuando baja el viento de las sierras viene frío y cortante. Hay muchos eucaliptus y naranjos que justo estaban en flor, toda la ciudad olía a azahar. Las sierras están ahí nomás y dan la impresión de que te podés subir casi de un salto. Después mientras trepás te quedás sin aliento, puteás, te preguntás para qué te metiste en el brete, hasta que mirás para atrás y ves el valle a tus pies.
Estuvimos en una casita preciosa con porche para tejer, hamaca paraguaya, una enredadera de jazmín del país que perfumaba todo, camas enormes con edredones blancos y dos gatos que venían de visita.










20.10.13

Mírenme, soy feliz

Felicidades, chicas, keep rocking.
Les presento a mi regalo. Le puse Carlos. Es amor.


30.8.13

No me puedo dar el lujo

* De tener un rato de paz. Mucho que hacer, mucho que pasa, mucha gente que ver, mucho mucho mucho de todo. Época de cosecha, sí, pero me desborda el granero. La prueba innegable del nivel de locura que es mi vida es que pasé dos días sin tomar mate PORQUE NO TENÍA TIEMPO. Empecé a ir al dentista y me viene bien porque es media horita para estar tirada en el sillón y no hacer nada, trabaja otro. Ayer hicimos picnic con otra mamá y 6 chicos entre propios y ajenos, y fue "pero esto es una joda, mucho mejor que lidiar con tres clientes a la vez". Así está mi cabeza. Por cierto quiero agradecerle a un muchacho que está en Kansas y se dedica a pasar música por grooveshark, me viene salvando la vida cuando ya no sé qué escuchar. Mi esposo ha llegado a ponerse celoso porque "ya estás otra vez escuchando a Caleb", "le das más bola a Caleb que a mí", "qué tiene Caleb que no tenga yo". Gracias, Caleb, en el punto de Kansas que estés que seas muy feliz y que no te caiga ningún tornado y te lleve a Oz. Si quieren escuchar es acá http://grooveshark.com/#!/hudlyston/broadcast


* De correr todo lo que quiero. Pero tampoco de dejar de correr. Estoy saliendo aunque sea una vez por semana. Son ratos dorados en los que lo único que importa es el suelo que pasa al costado de las zapatillas, el ritmo de la respiración, las piernas arriba y abajo. Es impresionante cómo el ejercicio te hace consciente de tu propio cuerpo. Cuando empecé el culo se sentía como dos bolsitas de gelatina bamboleándose ahí atrás, ahora son músculos que uso como pistones para empujar las piernas. El torso va derecho, controlado, para que los pulmones tengan lugar para respirar. Al fin sucumbí al sistema y me compré zapatillas Adidas y no sé si yo las uso a ellas o ellas me usan a mí pero cómo corremos juntas, mamita.

* De escribir mails largos y cariñosos para gente querida, especialmente para dos cordooooobesas que deberían saber que pienso en ellas cada cinco minutos. En realidad una cordobesa y otra misionera que se fue del litoral a las sierras.

* De parar de trabajar en la escuela. Quería bajar un cambio, pero me enteré de que se abren apenas 16 vacantes en jardín y que entre hermanitos, chicos que entran desde Tardes de Juegos e hijos de maestros casi que no queda nada. Y ya hay 70 familias en lista de espera. Es muy angustioso que se queden chicos afuera por falta de vacantes. Se trabaja en cada comisión para ver alternativas de crecimiento pero estamos limitados por plata, espacio físico, necesidad de conseguir maestros, etc. Dejo el dato de una escuela nueva que se está gestando en Floresta, el mail es proyectojardinwaldorf@gmail.com, el blog es nuevaescuelawaldorf.blogspot.com, se juntan en Chivilcoy 245 cada dos sábados. Ojalá.

* De tener insomnio. Me levanto a las 7, no paro en todo el día, a las 12 caigo en cama y diez minutos después se me cierran los ojos. Estoy hace como dos semanas con The Ultimate Hitchhiker´s Guide to the Galaxy, es un record, nunca me duran tanto los libros.

* De quejarme. Porque si estoy a mil es porque tengo trabajo que me encanta hacer, un hijo hermoso para cuidar, amigos que me hacen rascarme la cabeza preguntándome qué habré hecho para merecer gente tan divina, una escuela llena de gente afín (hoy nos juntamos con las mamás a comer asado, soy la asadora oficial, ORGULLO), muchas cosas distintas que disfruto hacer. Y porque hace unos días y tras muchísimo stress, corridas, quilombos, nervios y ansiedad, cancelamos el crédito hipotecario. La casa es nuestra. Chin chin.

12.7.13

El tiempo, esa cosa que pasa

¿22? 37 son mejores. Hoy todo el día voy a tener esta cancioncita sonando en la cabeza.



18.6.13

La heurística no es un bicho

Hace unos años estaba rindiendo el  final de Medios Expresivos con el jefe de cátedra cuando vino un docente a preguntar qué hacía con una chica que tenía los dos parciales flojos y no daba pie con bola en el final oral porque estaba muy nerviosa. Feller, un poco fastidiado, le dijo "mirá, es el primer nivel, es bastante sencillo, si no puede entender esto no creo que deba aprobar, o avalamos eso de que dejás una vaca dando vueltas en la FADU cuatro años y se recibe". En el pizarrón había quedado escrito de alguna teórica "Un arquitecto es un albañil que sabe latín".
Estuve pensando mucho en las dos cosas porque no vengo muy fecunda que digamos, me cuesta hacer y lo que hago no me satisface. No me quiero hacer la guachiguau pero para mí de verdad es grave. Cuando no puedo hacer hay algo que no fluye, una especie de sentido profundo que no está. Mi casa parece rara, como irreal, un decorado vacío, mis rutinas mecánicas y sin sentido, hay un desasosiego todo el tiempo, un tic tac resonando que me recuerda que pasa el tiempo, que los días se repiten iguales pero cada uno que pasa se pierde, que no hay mucha diferencia entre ir en el subte a buscar a mi hijo o ser una vaquita rumiando pasto en un camión hacia el matadero. En "Momo" de Michael Ende se describe muy bien la diferencia entre el tiempo rico, creativo, satisfactorio, y el tiempo muerto, gris, que sólo trae angustia y depresión.
La parte de la vaca que me perdone Feller pero a mí me cabe, y en la FADU un poco te tratan así. Te tiran prácticos por la cabeza y en la desesperación por resolverlos para superar esas muertes cíclicas y repetitivas llamadas "entregas" vas desarrollando habilidades, saberes y experiencias. Eso o abandonás por taquicardia, ataques de pánico o sobredosis de cafeína, lo que suceda primero. Claro que hay gente más o menos talentosa, trabajadora o inteligente, pero todos por el mero hecho de hacer los prácticos aprenden. Mucho de eso también es la cantidad de gente, no sólo resolvés tus prácticos sino que ves el proceso de otros cientoypico de alumnos haciendo lo mismo. Ay dios cómo extraño ciudad universitaria.
La parte de saber latín me costó más entenderla o relacionarla con mi vida y mi modo de hacer. Ahí  me juega en contra mi rechazo a todo lo que suene a snobismo. Porque si tanto el arquitecto como el albañil hacen casas, ¿para qué saber latín? ¿No alcanza con saber de materiales, resistencias, técnicas, cañerías, electricidad? Y no, no alcanza. Porque además de un lugar para vivir necesitamos otra cosa. Necesitamos sentido. Significado. Y eso se construye adentro, con lo que leímos, vimos, entendimos, pensamos, sentimos. Esto lo descubrí tipo rayo, me bajó el pensamiento a la cabeza mientras esperaba en el semáforo para cruzar Scalabrini Ortiz y tomar el 168. Construímos un mundo interior, ideal, con las cosas que nos llaman la atención, que nos parecen lindas, que nos conmueven, que nos intrigan. Y en algún momento tratamos (o deberíamos tratar) de que el mundo exterior de rutinas, trabajo, corridas, líos de plata, se parezca cada vez más al interior. El sentido de la vida está ahí, en lograr que el mundo interior y el exterior se influencien mutuamente, y el trabajo es el canal ideal para eso. Si SÍ ya sé que es difícil, muy difícil, casi imposible, seré una jipi medio boluda pero no tanto. Pero apenas pensé eso empecé a ver más claro lo que quiero, por qué lo que hago no me está satisfaciendo, qué parte de mi mundo de adentro no coincide con el de afuera, qué debería cambiar para arreglar eso. No sé qué saldrá, veremos.

Un par de ideas sobre lo mismo mucho mejor dichas

http://www.flickr.com/photos/summerpierre/8077208001/in/photostream/ (en inglés)

http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1904&pag=1&size=n (son dos artículos, abajo de todo está paginado)

Un videíto de 37 min, John Cleese de Monty Python hablando sobre el proceso creativo (en inglés también). No puedo expresar con palabras lo increíblemente claro y bueno que es. Y gracioso.
http://www.kungfugrippe.com/post/20795598521/time-and-time


10.6.13

Plomo en oro

* El pibe te grita porque no quiere. No quiere comer, no quiere bañarse, no quiere ordenar, no quiere no quiere no quiere. Estás a punto de explotar en gritos vos también. Lo mirás fijo. Te mira desafiante. En el último microsegundo te ponés bizca, sacás la lengua y hacés un ruido tipo DUHHHHHHH. Estallan en carcajadas juntos.

* Un cliente te manda un mail pidiéndote correcciones de la imprenta (que eligió él, porque la que vos recomendaste porque trabajan bárbaro le pareció cara) que vos sabés que son innecesarias y que ellos podrían resolver si se pusieran media pila. Estás por decirle al cliente que no tenés tiempo, que no podés hacerte cargo, que lola. Respirás hondo, le pedís el teléfono, llamás, te enterás que el flaco que hace la preparación para la máquina faltó porque internaron a la mujer embarazada de 8 meses de urgencia, les explicás cómo hacer, te dan las gracias, llamás tres días después a preguntar por el bebé, está en Neo pero bien, esperan el alta en un día.

* Estás discutiendo, que vos siempre hacés esto, que nunca hacés aquello, sube el tono de voz, se interrumpen mutuamente. De repente te callás dos segundos, lo mirás, le decís "me siento rara, desconocida, estoy asustada, están pasando mil cosas, te necesito, ayudame". Te abraza.

* Llegás a la puerta de la escuela molida de cansancio, está otra mamá de la sala (embarazada de 6 meses), le proponés a bocajarro poner plata para alquilar un barco y huir a Ibiza. Acepta. Otra mamá se prende. Transan con Colonia y comer dulce de leche conaprole del pote. Terminan fantaseando con costanera norte.

* Una amiga a la que viste sufrir mucho se reinventa, se levanta, tiene un gesto de valentía y se planta. Te morís de amor y orgullo por ella.

* Salís a correr. Corrés una vuelta, dos, te molestan un poco los pulmones, te pesan las piernas. De repente nada. Cabeza en blanco. Estás adentro. Pensás cosas, sentís cosas. Como dos km después te acordás que estabas corriendo. Comprobás que seguís corriendo. Tenés el mp3 puesto pero ni siquiera sabés qué escuchaste. Estuviste afuera de todo mientras tu cuerpo corría. Te sentís genial.

Hay que encontrar el modo de agarrar todo el plomo que tenemos en la cabeza (dormido, oscuro, pesado, inconducente) y convertirlo en oro. Y cantar mientras el día se vuelve más oscuro. Lo aprendí de esta canción.



 Richard Parry, vení y tocame que me pinto teclitas de piano por todo el cuerpo).

28.2.13

Autumns is coming*

En el aspecto vida en general: Yo con calor no funciono. No está bueno trabajar con calor, no me dan ganas de nada, me baja la presión, no me dan ganas de coger, salgo a correr y me ensopo, lo voy a apachuchar al Fede y está todo sudado y pegajoso, prender el horno para cocinar es una tortura, los gatos andan tirados por ahí y no quieren venir aúpa. No. Lo único bueno es la pelopincho pero hay que limpiarla. O sea a mí el calor no.

En el aspecto ritmo: el otoño es el comienzo de todo, empiezan las clases, vuelvo a tener tiempo, sale bastante trabajo, dan ganas de preparar galletitas y guisos y sopas y tartas de manzana, se puede volver a tomar té (mate sigo tomando con 40 a la sombra y le banco la parada a cualquiera que diga que cómo voy a hacer eso), se empiezan los tejidos, se hacen conservas y mermeladas. Te levantás temprano y tenés 40 cosas para hacer y todas son lindas. Y el día rinde porque no se hace de noche tan temprano, podés irte a costanera a la tarde y el clima es amable, el sol tiene ese color dorado precioso

En el aspecto estético: las hojas, la luz, los gatos que se ponen todos erizados y peludos y mimosos, el Fede despertándose temprano con cara de dormido, elegir colores de lana para pullóveres, el olor de las peras cocinándose para mermelada o crumble, las primeras mandarinas, bajar los acolchados del placard, todo es un aaaawww permanente. Hoy me desperté con un gato al lado, lavándose vigorosamente, usando mi pierna de soporte para apoyar su patita. Eso es vida.

*mi esposo se cebó con Game of Thrones y anda por ahí diciendo con voz impresionante "la khalesi", "winter is coming". Así que vaya en honor a él.

8.6.11

Diagrama de flujo

Hace cosa de un mes estaba leyendo "2666" de Bolaño. Hay una parte que es sobre una ciudad mexicana donde violan y matan mujeres y nenas. La policía no hace demasiado, la gente sigue su vida, nadie parece dar mucha bola. Pero cada pocos días se encuentran cadáveres. Bolaño lo cuenta con su prosa tranquila, sin apuro, sin cebarse pero diciendo lo que quiere decir. Y de a poco esa enumeración, esa cosa de "lo cuento como es" te va haciendo sentir el peso de todas esas muertes, el horror, la locura que hay atrás. Empecé a tener pesadillas. En un momento hasta me enojé con él, pensé que era puro morbo. Hasta que leí por ahí sobre los feminicidios de Ciudad Juárez y entendí que la realidad era morbosa, no él. Más o menos por la misma época estuvo todo el tema del pijazo y la discusión sobre si gritarle un piropo a una mujer era una agresión o no. Al principio a mí me parecía más bien un chiste que salió mal y pensaba "bueno, no es para tanto". Después leyendo los argumentos de los que defendían a Terranova, leyéndolo al mismo Terranova tan soberbio, tan poco dispuesto a escuchar las razones de otros, tan haciéndose el canchero con citas y con pedidos de disculpas irónicos, tan desechando de un manotazo siglos de violencia y de opresión, tan negando de plano cualquier posibilidad de haber actuado mal, me empezó a parecer otra cosa. Hay violencia ahí, hay machismo, hay ganas de hacer callar y de mandar a lavar los platos. Creo que el peor machista (o la peor, hay mujeres que son más papistas que el papa) son los que creen que están por encima de esas cosas. "¿Machista yo? No, yo soy periodista, escribo, escucho música, soy re cool yo, cómo voy a ser machista. Sos vos que no tenés sentido del humor".

Y ayer con todo el debate sobre trabajar, ser madres, guardería sí o no, fui a una charla sobre tipografía libre que daba Dave Crossland. No quiero aburrir explicando toda la parte técnica, ética, social y económica que hay atrás del software libre. Pero es algo crucial y que abarca tanto que cuando se empieza a pensar da un poco de vértigo. Crossland contaba cómo fue que llegó a ser consultor tipográfico para Google, y parecía todo tan simple, tan fácil. Al tipo le interesaba la tipografía y el software libre, se puso a investigar, estudió, participó de foros, pensó, trabajó, y en un momento simplemente le llegó la oferta. Y claro, puede parecer suerte, pero no. Es alguien que no tuvo miedo de hacer lo que le gustaba. Que no sintió que era una pérdida de tiempo trabajar horas gratis. Que fue generoso y colaboró con otras personas. Son dos maneras distintas de ver la vida. En una la vida es una competencia, vos tenés que ser mejor que todos, tenés que estar preparado, tenés que tener ciertos conocimientos y que nadie más los tenga para estar en ventaja, los demás son tus enemigos, necesitás tener plata para protegerte y sentirte seguro, necesitás comprar cosas para sentirte bien y que los demás te respeten. En la otra, hay algo que te gusta hacer y lo hacés, y al principio te sale mal, perseverás, buscás información, estudiás, conocés a otros a los que les gusta hacer lo mismo, preguntás, ayudás, vas mejorando, por ahí aparece otra cosa y la unís a lo que venías haciendo, aprendés, los demás son tus iguales. Y en un punto de repente te das cuenta de que sos bueno, que a mucha gente le gusta y le sirve lo que hacés, que hay empresas dispuestas a pagarte plata por tu experiencia y tus conocimientos. Pero no es magia, no es suerte, es trabajo y pasión y arriesgarse. Crossland hizo todo el master de diseño tipográfico con software libre, y él admite que a veces estuvo en desventaja, que cree que su trabajo podría haber salido mejor o más rápido usando soft pago. En un mundo en donde todos están obsesionados con la ventaja ese gesto me resulta conmovedor.
¿Qué mierda tiene que ver esto con algo? Para mí, todo. Parecería que a veces en la vida aparecen temas y que las cosas empiezan a alinearse, a ordenarse alrededor. De repente ves cómo te armaste la vida, dónde estás parada, qué estás haciendo, cómo es tu familia, tu casa, tu pareja, tu trabajo. Ves tus posibilidades, tus recursos y adónde querés ir. Y ahí está la diferencia, en poder aprovechar lo que se tiene (o trabajar para conseguirlo), en reconocer lo que una quiere hacer, e ir para ese lado. Por ahí te sale mal, claro, nadie tiene garantía de nada. Y tampoco vamos a terminar todos trabajando para Google. Pero seguro que va a ser más divertido y disfrutable y nos va a hacer más felices. Yo hoy siento que todo lo que hago va para el mismo lado. Tengo en proceso una novela, un pullóver, una tipografía, dos webs, un emprendimiento, una familia, una huerta. Estoy en paz.

12.3.11

Mejor que decir es hacer

Los hausschuhe que se llevaron Jose y Perez a Alemania, cualquier cosa menos los pies fríos.


Venecitas colocadas, pallet barnizado y colgado. Me divertí como una marrana con la pastina y la paleta de albañil. Se ven los tomates que están creciendo bastante bien aunque no llegaron a dar fruto, voy a tratar que sobrevivan al invierno a ver si el verano que viene florecen, la mizuna y komatzuna ya brotaron pero todavía no están para transplantar. El mandarino (está en la maceta marrón floreada) y la albahaca son muy felices. Hay que colocar una hilera de azulejos arriba del cantero porque cada vez que llueve se ensucia la pared, además quiero ponerle más tierra y si no pongo algo para proteger le va a pasar humedad a la vecina (ahora la tierra llega hasta donde está el zócalo).


El pallet lo voy a usar para colgar plantas con esos soportes que se usan para balcones.


9.3.11

Diez



(Te diría felicidades, mi amor, si estuviese segura de que no va a sonar irónico).

(NO estoy embarazada, el dibujo es una expresión de deseo de mi esposo, el día que tenga un hijo en el medio de una crisis matrimonial autorizo a todas las lectoras a venir a llenarme el culo de patadas)

(ya tuve que decir "culo" y "patadas", quiero hacer un post delicado y agridulce y no me sale).

13.2.11

Yo soy lo que soy

Sobre la waldorfitud. Desde que supe que existía algo como educación waldorf, para mí fue un conflicto (acá para que el post tuviese discurso waldorf tendría que haber sido "desde que empecé a transitar este camino de búsqueda personal y aprendizaje...". Ja). Porque sabía que quería que Fede vaya a una escuela así. Porque me parecía demasiado bueno para ser real y me imaginaba que había tongo en algún lado. Porque hay pocas escuelas y no entran todos los que quieren, ni mucho menos. Porque siendo atea me preocupaba el contenido cristiano de ciertas partes de la educación. Porque así como había cosas con las que estaba de acuerdo había otras que me parecían barbaridades y no sabía cómo iba a manejarlo en el hipotético caso de entrar en la escuela, que parecía bastante difícil.

Muchos de esos conflictos se resolvieron casi solos. Entrar en la escuela fue tan sencillo como llamar, ir a una reunión grupal, a otra individual en donde nos entrevistó una maestra, y a las dos semanas me confirmaron la vacante. No siempre es así, conozco gente que todos los años trata de conseguir vacante y no puede. Es complicado porque por un lado me mata que haya chicos que quieran ir y no puedan. Pero lo real es que es necesario un proceso de selección. En la escuela se trabaja mucho con los padres, y también con lo que los chicos traen de sus casas. Muchos papás se copan con la idea de que los chicos amasen pan, no usen guardapolvo y aprendan a tocar el violín, pero no tienen en cuenta que en sus casas se vive de Giaccomo Capelletini y la tele plasma no se apaga ni para dormir. Yo no estoy juzgando ni diciendo que una cosa sea mejor que la otra. Son diferentes modos de vivir. Si nunca agarraste una aguja de tejer ni cosiste un pedazo de tela, ¿cómo vas a hacer para producir los diez regalitos que aporta cada familia para las kermesses? Si se te quema hasta el agua de los fideos, ¿vas a dejar que todas las otras familias se ocupen de ir a cocinar la merienda de los chicos, sin hacer nunca tu parte del trabajo?. Ojo, en la escuela hay mucho que hacer, por ahí una mamá no va nunca a cocinar, pero se copa un fin de semana encerando el piso de madera de la sala, o va en verano a lijar paredes. Pero las familias que entran a la escuela pensando que es pagar la cuota y ya, quedan descolocadas viendo la cantidad de trabajo que hacen otros padres y después de un tiempo suelen irse. Entonces el proceso de selección tiene que ver con eso, con ver si pueden y quieren asumir el compromiso que implica una escuela así. A nosotros de hecho era algo que nos encantaba, que nos dejaran involucrarnos tanto en la escuela, estar, hablar con los chicos, participar en la preparación de las fiestas, compartir el placer de trabajar con otros padres. En la cocina hay una planillita donde se van anotando los que van a ir a cocinar, y no se pone tu nombre sino el de tu hijo. Lo hacemos por los chicos.
Las diferencias. En la primera reunión, apenas pude decir algo declaré "nosotros somos ATEOS" (hoy me acuerdo y me parece bastante agresivo, pero en fin). Todo el año estuve esperando el momento en el que empezara cierta presión para que bautizara a Fede, o para que rezáramos antes de comer, o algo así. Nunca pasó. Tampoco con tantas otras cosas que están relacionadas con la educación waldorf, como la alimentación vegetariana, la antroposofía, la tendencia a la medicina homeopática. En la escuela se hacen cursos y seminarios, te avisan por mail cuando hay alguna conferencia, pero si querés no meterte, no te metés y nadie te dice nada. De hecho me conmovió el nivel de respeto por las diferencias y las particularidades que encontré en las tantes de Fede. Una vez tuve que dar una explicación muy personal sobre algo que me daba vergüenza, la tante no sólo me escuchó sin juzgarme y sin darme su opinión, sino que me agradeció por haberle contado, por el valor y la honestidad. "Mientras mejor sepamos lo que pasa, mejor podemos entender a Fede". Siempre sentí eso ahí, que las tantes están para ayudarnos a educarlo, de nuestro lado. Son aliadas. Me cuentan cosas, me explican, me dan pistas, me preguntan cuando tienen dudas. Me acuerdo uno de los primeros días de adaptación, Fede berreando a lo loco sin querer entrar al aula, una tante vino en silencio y dejó un autito de madera a la vista, y sin decir palabra se fue. Fede quería el autito, y estaba ahí, tan cerca. Dio dos pasos adentro del aula, agarró el autito, miró alrededor y vio a los otros chicos jugando. Se quedó ahí. Esa mujer entendió todo. No lo obligó ni trató de convencerlo, le dio un motivo.
Otras cosas que me generaban dudas terminaron siendo maravillosas. Las fiestas son lindísimas, cada una es distinta y especial. Mis favoritas, la de los farolitos y la kermesse de primavera. Las reuniones de padres son interesantes, es curioso cómo sin ponernos de acuerdo parece que siempre estamos preocupados por los mismos temas. Se habla de la ansiedad, de lo difícil que es combinar trabajo, familia y quehaceres, de los caprichos, de las etapas, de los límites. A veces terminamos hablando de filosofía o de budismo o de ciencia dura. Puede pasar cualquier cosa. En diciembre, cuando ya habían terminado las clases, llegó un mail avisando del fallecimiento de un papá de jardín. No era de la misma sala de Fede, pero yo lo conocía bastante por las reuniones. Me sorprendió el nivel de dolor que me provocó. Ahí fui conciente de los lazos que se forman cuando estás trabajando con otra persona por el bienestar de tus hijos, y de hasta qué punto estás compartiendo experiencias, pensamientos y sentimientos con gente que conociste por puro azar. Hay mucha diferencia entre los padres, desde artistas bohemios hasta capos de marketing, es interesante eso también. Y tantas otras cosas, que los cumpleaños se festejen en Parque Centenario en lugar de en Mc Donalds, que los regalitos sean cosas hechas de madera, tela y lana, a veces por los mismos padres, las caras de felicidad de los chicos cuando van a Agronomía, los recreos con todos los chicos vestidos de colores, las jornadas de trabajo, lo lindo que es llegar a la escuela en invierno y que huela a pan horneándose.
Soy waldorf. Un poco por las similitudes y más todavía por cómo respetaron mis diferencias. Empezamos otro año de escuela en Marzo y estoy llena de impaciencia por volver a la rutina, al trabajo y al día a día de la escuela. Soy waldorf. Y a mucha honra.

4.2.11

Out of Uruguay

Alguna vez senioritam hizo un post burlándose de los urugayófilos y si no tuve empacho en hacerme cargo ahí menos acá, que para algo es mi blog.

Fui a Uruguay por primera vez hace quince años, con amigos, de mochilera. Primero Piriápolis, que ni fu ni fa, y después la Pedrera, y fue amor. O sea, un pueblito todo hecho de madera y piedra, gente sensata y serena, un mar donde nadaban las ballenas, olas salvajes, caracolitos y algas en la playa, los autos que paraban para que vos cruces, las voces profundas y esa dicción pausada. Y la comida, claro, los lácteos (el famoso yogur griego es una pálida imitación del frutado Conaprole, y no hablo del dulce de crema de leche porque voy a llorar), el chivito, el bizcocho (como le dicen allá a la factura, que se compra por peso y no por unidad e incluye variedades saladas rellenas), la cerveza Pilsen. La gente, el clima, las casas, la onda. Montevideo es una ciudad dormida, que se despierta en Febrero con la llamada de los tambores. Vas por la ruta y de repente te encontrás con un montón de autos viejos en venta (con "viejos" quiero decir "antiguos con onda", autos de los años cincuenta, mucho escarabajo VW y camioneta de esa típica de hippies). Y esa sensación rara de estar viajando en el tiempo, de haber vuelto a la infancia. Esa vez yo estaba medio perdida, me había peleado con un novio al que quería mucho, tenía que mudarme pero no sabía de qué iba a vivir. A la vuelta conseguí un trabajo mejor pago, y un mes después me mudaba a vivir sola. Yo siempre sentí que Uruguay había tenido algo que ver.
Desde que estamos juntos con Alejandro que le vengo quemando la cabeza con lo lindo que es Uruguay, lo copado que es, lo diferente que es a la playa de acá. Nunca nos alcanzaba la plata para ir pero este año por din alcanzó. Y fuimos. Me bajé del Buquebús en Colonia, a las tres de la mañana con Fede dormido aúpa, olí el aire de la noche y del río y sentí que Uruguay me había estado esperando todo este tiempo. Estaba preparada para encontrar todo muy cambiado, para decepcionarme y tener que decirle a Alejandro "antes no era así", pero no sucedió. Excepto el tráfico, que está más rápido y menos respetuoso, todo estaba como me lo acordaba. Me gustaría poder contar cosas apasionantes o divertidas pero la verdad, todo lo que puedo decir sonaría aburrido. No hicimos mucho más que ir a la playa, leer, dormir y comer. Días perfectos, redondos y medidos por el arco que trazaba el sol en el cielo. Desayunar afuera para que los pajaritos vinieran sin ningún miedo a picotear las miguitas. Ir a comprar libros y que el librero te haga tirar dados a ver si te ganás otro libro por el mismo valor. El mar, lleno de algas, oliendo a cosa viva y salvaje, azul y transparente. Las casas, tan hechas para vivirlas, sin coqueteos innecesarios pero hermosas igual. No sé, los uruguayos saben algo sobre la vida que nosotros ignoramos. Creo que entienden mejor el tiempo, o quizás sea que tienen más sentido del humor y menos ego. Desconozco. Pero cada vez que voy algo de eso se me pega, y me gusta mucho cómo me queda. Quien no haya querido ser la Maga alguna vez, que tire la primera piedra.

12.1.11

Revelaciones

Podría decir que este blog es muy para afuera y que yo estoy muy para adentro, pero en realidad lo pienso mejor y no estoy tan para adentro, estoy para afuera pero con cosas que no me hacen demasiado feliz. Y me da un poco de risa la ingenuidad, o sea, bancátela, tenés que ir a la 18 a hacer una denuncia y no te gustan los policías, ¿¿y??. Por otro lado el universo conspira para que sea más leve todo. Hago un favor, y un par de meses después de ese favor salen 100 euros, que ok, no será mucho pero es bastante para algo que hiciste de favor. O la gente, que me sige interesando y sorprendiendo y gustando. Por motivos diversos y a veces hasta cuestionables, pero se toma lo que se encuentra. Y hay golpes bajos también, revelo un rollo viejo y ahí aparecen mis gatos, los que perdí este año. Y son fotos de amor, pero ellos no están. Lo de los rollos es una pavada pero se volvió simbólico para mí. Ese rollo no lo revelaba porque ahí estaba la foto de Lulu, de cuando Wanda vino a casa. No quería revelarlo y convertirlo en foto, prefería dejarlo en posibilidad, en latencia. Lulu en mi casa, una especie de vórtice de tiempo/espacio. O sea, es maravilloso que Wanda exista, que Lulu exista, pero están lejos y eso no es maravilloso, es una chotada. Y la foto no revelada era una especie de negación de todo, de la maravilla y de la chotada. Últimamente la vida me viene muy así, muy los dos lados de la moneda. Pasan cosas y te mueve un poco la estantería, y tenés dudas y remordimientos por las dudas. Pero te das cuenta de que estás viva, ¿cómo vas a no tener dudas, cambios, deseos? ¿Y qué pasa si las dudas te sirven para pensar las cosas como hace tiempo no las pensabas, y darte cuenta que sí, que estás bien, que es eso lo que querés, que no te equivocaste? O no, o todo lo contrario. Pero hay que pensarlo. Y sentirlo.
Mi casa es una casa de amor, está toda llena de cosas, de gatos, de gente, de comida, de vino. A veces me canso de tanto, es mucho lo que cargo, es difícil querer a tanta gente porque te preocupás cuando les va mal, querés protegerlos. Si mi vida fuese un episodio de la dimensión desconocida, se me aparecería un tipo de traje y me propondría un trato: mi alma a cambio de protección para todos mis seres queridos. Y yo aceptaría, claro, y empezarían a pasar cosas malas, mi abuela por ejemplo no moriría, y tendría 140 años y diría que está cansada, que quiere morir, pero no moriría. Mis amigos no harían viajes, no tomarían riesgos, no se enamorarían porque el amor es peligroso y puede doler, cosas así. Y yo vería mi error, pero sería demasiado tarde.
A qué voy: estás en el baile, hay que bailar. Por dios que vengo bailando y bailando y bailando, con dolor de pies y con música que no me gusta. Pero valió la pena, todo, cada segundo. Me siento repleta de recuerdos, de personas, de libros, de conversaciones, de ideas, de cosas que hice y cosas que quiero hacer. Repleta, a punto de explotar, pero no exploto, hago. El "Pienso, entonces existo" para mí es "Hago, entonces existo". En unos días, si el correo argentino me entrega mi dni nuevo, me voy a Uruguay, a deshacer tanto hecho, a vaciarme y limpiarme en el mar. A ver cómo la piel de Alejandro se pone dorada y los rulos de Fede descontrolan.
Este año valoré como nunca a los amigos, a los de siempre y a los nuevos. A la gente que conocí en la escuela de Fede (debo post, pero el balance no está terminado todavía), a los que cayeron del cielo, a los que conociéndome tanto siguen queriendo estar ahí conmigo. También a la familia. Yo necesito raíces, necesito saber quién soy, y ahí están estas personas con las que comparto algunos rasgos físicos, algunas manías, varias experiencias. Son valiosos, me enseñan, los veo vivir y aprendo sobre mí. Aprender, cierto, cuánto aprendí.
En resúmen: este año no fue bueno pero valió por diez en experiencias. No me quejo. Algunas de las cosas que pasaron:









(no me digan que el reino de Narnya en el congelador de mi heladera no es genial, porque no les creo)

Ah y terminamos el año sin chupete y sin pañal.