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30.8.13

No me puedo dar el lujo

* De tener un rato de paz. Mucho que hacer, mucho que pasa, mucha gente que ver, mucho mucho mucho de todo. Época de cosecha, sí, pero me desborda el granero. La prueba innegable del nivel de locura que es mi vida es que pasé dos días sin tomar mate PORQUE NO TENÍA TIEMPO. Empecé a ir al dentista y me viene bien porque es media horita para estar tirada en el sillón y no hacer nada, trabaja otro. Ayer hicimos picnic con otra mamá y 6 chicos entre propios y ajenos, y fue "pero esto es una joda, mucho mejor que lidiar con tres clientes a la vez". Así está mi cabeza. Por cierto quiero agradecerle a un muchacho que está en Kansas y se dedica a pasar música por grooveshark, me viene salvando la vida cuando ya no sé qué escuchar. Mi esposo ha llegado a ponerse celoso porque "ya estás otra vez escuchando a Caleb", "le das más bola a Caleb que a mí", "qué tiene Caleb que no tenga yo". Gracias, Caleb, en el punto de Kansas que estés que seas muy feliz y que no te caiga ningún tornado y te lleve a Oz. Si quieren escuchar es acá http://grooveshark.com/#!/hudlyston/broadcast


* De correr todo lo que quiero. Pero tampoco de dejar de correr. Estoy saliendo aunque sea una vez por semana. Son ratos dorados en los que lo único que importa es el suelo que pasa al costado de las zapatillas, el ritmo de la respiración, las piernas arriba y abajo. Es impresionante cómo el ejercicio te hace consciente de tu propio cuerpo. Cuando empecé el culo se sentía como dos bolsitas de gelatina bamboleándose ahí atrás, ahora son músculos que uso como pistones para empujar las piernas. El torso va derecho, controlado, para que los pulmones tengan lugar para respirar. Al fin sucumbí al sistema y me compré zapatillas Adidas y no sé si yo las uso a ellas o ellas me usan a mí pero cómo corremos juntas, mamita.

* De escribir mails largos y cariñosos para gente querida, especialmente para dos cordooooobesas que deberían saber que pienso en ellas cada cinco minutos. En realidad una cordobesa y otra misionera que se fue del litoral a las sierras.

* De parar de trabajar en la escuela. Quería bajar un cambio, pero me enteré de que se abren apenas 16 vacantes en jardín y que entre hermanitos, chicos que entran desde Tardes de Juegos e hijos de maestros casi que no queda nada. Y ya hay 70 familias en lista de espera. Es muy angustioso que se queden chicos afuera por falta de vacantes. Se trabaja en cada comisión para ver alternativas de crecimiento pero estamos limitados por plata, espacio físico, necesidad de conseguir maestros, etc. Dejo el dato de una escuela nueva que se está gestando en Floresta, el mail es proyectojardinwaldorf@gmail.com, el blog es nuevaescuelawaldorf.blogspot.com, se juntan en Chivilcoy 245 cada dos sábados. Ojalá.

* De tener insomnio. Me levanto a las 7, no paro en todo el día, a las 12 caigo en cama y diez minutos después se me cierran los ojos. Estoy hace como dos semanas con The Ultimate Hitchhiker´s Guide to the Galaxy, es un record, nunca me duran tanto los libros.

* De quejarme. Porque si estoy a mil es porque tengo trabajo que me encanta hacer, un hijo hermoso para cuidar, amigos que me hacen rascarme la cabeza preguntándome qué habré hecho para merecer gente tan divina, una escuela llena de gente afín (hoy nos juntamos con las mamás a comer asado, soy la asadora oficial, ORGULLO), muchas cosas distintas que disfruto hacer. Y porque hace unos días y tras muchísimo stress, corridas, quilombos, nervios y ansiedad, cancelamos el crédito hipotecario. La casa es nuestra. Chin chin.

24.6.13

Sé lo que hiciste el findesemanalargo pasado

JUEVES
Hice bagels con la receta de BBC GoodFood, para llevar a lo de Melina porque nos juntábamos con las chicas (no "las chicas" históricas, que son Roxana y Jessie que me conocieron a los 3 y a los 15 años respectivamente, sino "las chicas" nuevas, nos conocimos en la despedida de soltera de Melina y no puedo contar más porque sella mis labios un pacto de silencio sobre lo que pasó esa noche, excepto de los pitosmaracas que nombramos todo el tiempo). Los temas de conversación fueron: las ratas, el olor a rata, el color de pelaje de las ratas, cómo se dispone de las ratas cuando es necesario, los psicólogos, historias de terror de psicólogos, las gallinas que pican sus propios huevos, los gatos, los gatos que se pajean con la ropa y acolchados de sus dueñas, lo lindos que son los gatos, los perros que comen tomate, cómo es totalmente correcto trabar la puerta cuando el marido sale después de las 3 de la mañana del trabajo, cómo gritan los maridos cuando se emocionan hablando, y lo jodido que es tener hijos (esa fui yo, soy la única reproducida y creo que las chicas están pensando en ligarse las trompas gracias a mí).

VIERNES
Nos levantamos y dijimos: "¿y si revocamos el baño?". Nos pusimos pañuelos en la cara a lo forajidos, preparamos la mezcla y nos metimos, yo con la cuchara y la llana y Alejandro con el termo y el mate. Ya tengo muy logrado el movimiento de muñeca cuchara-material-llana, aunque una parte importante del material se escurría hacía abajo. Mientras revocábamos discutimos temas fundamentales de la pareja y la familia, para aprovechar que estábamos encerrados en un espacio más bien pequeño donde reverberaba el sonido.

SÁBADO
Limpieza general de casa con canto desafinado a viva voz. A la tarde fuimos al parque, yo a correr, Fede a andar en bici, Alejandro de observador neutral. Estoy corriendo mucho y muy feliz. Después me puse a cortar tela para coser elefantitos. Nos sentíamos patrióticos así que cenamos empanadas norteñas y vino.

DOMINGO
Nos levantamos tarde y fuimos a Costanera. El Fede tuvo una larga sucesión de emociones, primero ira y frustración porque quería ir a uno de esos juegos inflables y le dijimos que no (a veces va pero hacía frío, no queríamos quedarnos ahí parados esperando quince minutos), después placer con una porción de torta de chocolate que se comió, seguido de euforia al tirarse por unas colinas de pasto que hay del lado de Puerto Madero, y por último humillación cuando de tanto rodar se mareó y vomitó la torta sobre la campera del padre, para horror morboso de unos turistas que nos miraban como si fuéramos todo el tercer mundo resumido en una situación complicada. Lo limpiamos con agua mineral y volvimos a casa, Alejandro fue a ver a un amigo y yo seguí con los elefantitos (están preciosos y quiero mostrarlos pero no tengo luz para fotos, mañana saco). Hice galletitas de avena para consolar al vomitado.

En el medio terminé La edad de la inocencia (tengo sentimientos encontrados, no puedo evitar admirar la maestría de Wharton que te lleva a un final épico casi sin que te des cuenta, pero como lectora me siento... engañada), y casi terminé un pullover para Fede. Siento lo que debe sentir Lara Croft cuando me cebo y la hago pasar cuatro niveles al hilo.

12.1.11

Revelaciones

Podría decir que este blog es muy para afuera y que yo estoy muy para adentro, pero en realidad lo pienso mejor y no estoy tan para adentro, estoy para afuera pero con cosas que no me hacen demasiado feliz. Y me da un poco de risa la ingenuidad, o sea, bancátela, tenés que ir a la 18 a hacer una denuncia y no te gustan los policías, ¿¿y??. Por otro lado el universo conspira para que sea más leve todo. Hago un favor, y un par de meses después de ese favor salen 100 euros, que ok, no será mucho pero es bastante para algo que hiciste de favor. O la gente, que me sige interesando y sorprendiendo y gustando. Por motivos diversos y a veces hasta cuestionables, pero se toma lo que se encuentra. Y hay golpes bajos también, revelo un rollo viejo y ahí aparecen mis gatos, los que perdí este año. Y son fotos de amor, pero ellos no están. Lo de los rollos es una pavada pero se volvió simbólico para mí. Ese rollo no lo revelaba porque ahí estaba la foto de Lulu, de cuando Wanda vino a casa. No quería revelarlo y convertirlo en foto, prefería dejarlo en posibilidad, en latencia. Lulu en mi casa, una especie de vórtice de tiempo/espacio. O sea, es maravilloso que Wanda exista, que Lulu exista, pero están lejos y eso no es maravilloso, es una chotada. Y la foto no revelada era una especie de negación de todo, de la maravilla y de la chotada. Últimamente la vida me viene muy así, muy los dos lados de la moneda. Pasan cosas y te mueve un poco la estantería, y tenés dudas y remordimientos por las dudas. Pero te das cuenta de que estás viva, ¿cómo vas a no tener dudas, cambios, deseos? ¿Y qué pasa si las dudas te sirven para pensar las cosas como hace tiempo no las pensabas, y darte cuenta que sí, que estás bien, que es eso lo que querés, que no te equivocaste? O no, o todo lo contrario. Pero hay que pensarlo. Y sentirlo.
Mi casa es una casa de amor, está toda llena de cosas, de gatos, de gente, de comida, de vino. A veces me canso de tanto, es mucho lo que cargo, es difícil querer a tanta gente porque te preocupás cuando les va mal, querés protegerlos. Si mi vida fuese un episodio de la dimensión desconocida, se me aparecería un tipo de traje y me propondría un trato: mi alma a cambio de protección para todos mis seres queridos. Y yo aceptaría, claro, y empezarían a pasar cosas malas, mi abuela por ejemplo no moriría, y tendría 140 años y diría que está cansada, que quiere morir, pero no moriría. Mis amigos no harían viajes, no tomarían riesgos, no se enamorarían porque el amor es peligroso y puede doler, cosas así. Y yo vería mi error, pero sería demasiado tarde.
A qué voy: estás en el baile, hay que bailar. Por dios que vengo bailando y bailando y bailando, con dolor de pies y con música que no me gusta. Pero valió la pena, todo, cada segundo. Me siento repleta de recuerdos, de personas, de libros, de conversaciones, de ideas, de cosas que hice y cosas que quiero hacer. Repleta, a punto de explotar, pero no exploto, hago. El "Pienso, entonces existo" para mí es "Hago, entonces existo". En unos días, si el correo argentino me entrega mi dni nuevo, me voy a Uruguay, a deshacer tanto hecho, a vaciarme y limpiarme en el mar. A ver cómo la piel de Alejandro se pone dorada y los rulos de Fede descontrolan.
Este año valoré como nunca a los amigos, a los de siempre y a los nuevos. A la gente que conocí en la escuela de Fede (debo post, pero el balance no está terminado todavía), a los que cayeron del cielo, a los que conociéndome tanto siguen queriendo estar ahí conmigo. También a la familia. Yo necesito raíces, necesito saber quién soy, y ahí están estas personas con las que comparto algunos rasgos físicos, algunas manías, varias experiencias. Son valiosos, me enseñan, los veo vivir y aprendo sobre mí. Aprender, cierto, cuánto aprendí.
En resúmen: este año no fue bueno pero valió por diez en experiencias. No me quejo. Algunas de las cosas que pasaron:









(no me digan que el reino de Narnya en el congelador de mi heladera no es genial, porque no les creo)

Ah y terminamos el año sin chupete y sin pañal.

15.12.10

Este sigue siendo un blog maternal


El informe de Fede, comentado. Click para verlo más grande.

10.10.10

Hora clave

En este momento se está librando una batalla decisiva. No para el futuro de la humanidad ni nada parecido, pero igual de épica. De un lado, Fede, que ya no puede hacerse el que no entiende porque entiende y sabe que nosotros sabemos, que no tiene ganas de comerse las consecuencias de no obedecer (ir en penitencia, padres enojados, pérdida de ciertos privilegios), que a esta altura se dio cuenta de que le conviene lavarse las manos de una y después seguir jugando en lugar de protestar, resistirse, y terminar con las manos lavadas a la fuerza y la madre enojada. Del otro lado, nosotros. Cansados, sabiendo que es mucho más cómodo dejarlo hacer lo que quiera, con muy pocas ganas de perseguirlo para que se ponga las zapatillas o de soportar un berrinche porque pide caramelos y le damos frutillas, pero sabiendo que es ahora cuando hay que demostrar fibra moral, carácter, constancia y firmeza (cualidades de las que carecemos, por otro lado). Estamos todo el tiempo en un tira y afloja. Ciertas cosas las entendió enseguida y no tenemos más problemas. Me hincho de orgullo cuando termina de tomar la leche y lleva el vasito a la pileta, o tira en la basura los papelitos de los caramelos, o me reta porque me bajo de la vereda para ver si viene el colectivo ("¡a la calle no que vienen autos!"). Otras dan más trabajo. Hay que negociar, explicar, hacerle ver las consecuencias. Es rarísimo verlo pensar, ver la lucha que hay entre las ganas de hacer algo porque sí, sin vueltas, y el darse cuenta de que eso va a tener consecuencias. A veces cede él solo, se da cuenta de que el avión de madera es muy pesado para cargarlo cinco cuadras hasta la plaza y lleva un autito más liviano. Otras veces se rebela contra tanta responsabilidad (la responsabilidad de elegir) y se enoja conmigo. No puede decírmelo, pero entiendo la idea. "Antes no tenía que preocuparme, vos me resolvías todo, si yo quería llevar el avión pero era pesado lo llevabas vos, quiero que las cosas sigan así". Estamos los dos bastante exhaustos emocionalmente. Más de una vez le perdí la paciencia y pasé en dos microsegundos del tono mesurado y la explicación lógica al grito de "HACELO YA". Se pegó un buen susto. No me gustó, no quiero asustar a mi hijo. Me está sirviendo mucho la penitencia, no sólo porque a él no le gusta y a veces alcanza preguntarle ¿querés ir en penitencia? para que haga caso, sino porque me da un tiempo out a mí también, los dos minutos para calmarme mientras él se desgañita en su pieza. Además, por poco pedagógico que suene esto, me parece que a veces está necesitando llorar, descargar y hacer catarsis. Yo estoy ahí, dándole bola, ofreciéndole esto y aquello, escuchándolo, y él se va poniendo cada vez más nervioso y exigente y demandante hasta que termina en penitencia, lo que le da la excusa perfecta para sentirse maltratado y llorar como un marrano tres minutos, y después salir hecho una seda. No le cierro la puerta ni nada, simplemente lo llevo adentro y me voy (a veces al grito de "te quedás ACÁ", no soy la madre Teresa y la paciencia tiene un límite). Pero entiende perfecto la idea, a veces está justo en el umbral, sin salir, tanteando si ya pasó la tormenta. No crean tampoco que es un pobre niñito desvalido frente a padres tiránicos, sabe usar perfectamente las sonrisas, los "te quiero", los abrazos y los besos para tratar de conseguir lo que quiere. A veces me doy cuenta de que se mandó alguna macana porque viene todo romántico a darme un abrazo. Es difícil, pero vale la pena cuando vas viendo progresos. Es un nene encantador, cariñoso y alegre, no quisiéramos que tantas cosas hermosas queden tapadas por ser malcriado.

2.7.10

Fue más o menos así

Cuando estaba eligiendo qué estudiar, sabía que me aburría fácil y que tenía que ser algo que cambiara, que no fuera siempre lo mismo. Y que me interesaba más formular preguntas que recibir respuestas. Una pregunta abre un mundo infinito de posibles respuestas, cuando queda resuelta es apenas una de las tantas que podría haber sido. Elegí diseño y elegí bien, porque créanme, hay diezmil logos posibles para cada cosa, pero ninguno va a estar bien si no se hicieron las preguntas correctas. Estudié eso y fui feliz. Trabajé con artistas y con chantas, hice cosas maravillosas y pedorras, gané mucha plata en estudios grossos, y chaucha y palito en otros, me elogiaron por ser una "diseñadora que leía el texto" (!) y me felicitaron por algo que en realidad era un error de imprenta mientras yo lloraba de la bronca, ayudé a hacer enojar a Leo García, pasé viernes a la noche eligiendo y discutiendo méritos de una u otra tipografía y disfrutándolo como una marrana, vi revistas que yo diseñaba en quioscos, adulé a imprenteros, trabajé tres días seguidos hasta desmayarme, escuché miles de discos y tomé hectolitros de mate, trabajé en Clarín y en una fundación que siempre olía a porro y donde te pasaba gente en pelotas caminando por al lado, puse en peligro mi vida para sacar la foto perfecta. Resumiendo, algo de lo que soy pasaba por ahí, por diseñar. Una parte de lo que pienso, siento y hago corría por ese cauce. Para cuando nació Fede, yo era freelancer y pensé que iba a poder seguir, con menos trabajo, claro. Pero no funcionó así. Para empezar están los aspectos prácticos. Empezás a trabajar y justo cuando estás más concentrada, el bebé se despierta y te das cuenta de que le toca comer, entre que le das la teta, lo cambiás, le hacés unos mimos, jugás un rato, y con suerte se vuelve a dormir, pasaron tres horas. Y no es sólo el tiempo, sino que tu cabeza y tu energía está en otro lado, corren por otro cauce. Supongo que debe haber causas biológicas para esto, pero todas las mamás recordamos los primeros días del bebé, y cómo una no piensa en nada que no sea bebé-pañal-teta. Wanda tiene unos posts maravillosos sobre eso, la saga del puré de papas en la cabeza. Como sea, traté, pero fracasé estrepitosamente. Me acuerdo de un cierre que tuve que ir a hacer a la editorial cuando Fede tenía unos 6 meses, pasaban las horas y no terminábamos más y yo sentía cómo se me juntaba la leche y me preguntaba si me extrañaría mucho, si le alcanzaría lo que me había exprimido, si tendría hambre. Igual seguí trabajando, pero esporádicamente, y de alguna manera no me sentía diseñadora, sino una especie de simuladora que podía usar los programas. Me semiconvencí de que ya no era diseñadora, que era mamá y ama de casa y cocinera, y me pareció que estaba bien, que me alcanzaba. Dejé de leer libros de diseño, de mirar tipografías, de buscar paletas de colores en los lugares más inverosímiles. Me equivoqué, porque había toda una parte de mí que no era, que no podía ser de otro modo que no fuera diseñando. Como si a una se le durmiera una pierna, y tratara de convencerse de que así está bien, de que puede vivir con una pierna insensible. El proceso de volver fue largo y tortuoso. Cursé la materia que me faltaba, di los finales, me recibí. Agarré algo más de trabajo, con miedo, con dudas, pero lo hice. Hice favores también, los favores ayudan, todo lo que se hace por amor ayuda. En el medio dejé re pagando a dos amigos (fue el año pasado, cuando cerró el jardincito de Fede y todo se me fue para atrás) y todavía duele y arde, pero espero haber aprendido que nada me hace sentir peor que fallarle a alguien que espera algo de mí. Y ahora estoy acá, todavía oxidada, todavía recuperando mecanismos y habilidades, todavía peleándome con el Illustrator CS 3 porque el último que usé fue el 10. Pero leo libros, veo tipografías, voy por la calle y lamento no tener la cámara para sacarle a esa puerta que tiene esa mezcla perfecta entre verde agua y turquesa, preguntándome cómo sería ese edificio si tuviera que trasladarlo a una página de libro (no se rían, los diseñadores traducimos todo a gráfica, no saben cuántos de mis trabajos son en realidad películas de los Cohen o cuántas de mis paletas de colores son canciones de Bjork).


Conclusiones:
*No hay que tratar de forzarse al pedo, si tu energía necesita ir por otros lados por un tiempo, es preferible seguirla por ahí y no tratar de abarcar todo, no poder, frustrarse y sufrir. Si el cuerpo, la cabeza y el corazón te piden estar con tu hijo, habría que darles pelota.
*Tampoco hay que ningunearse. No vale decir "no puedo trabajar porque tengo que limpiar el baño". Que quede mugroso un día más. Y tampoco vale no dejar crecer a tu hijo, que él ya no te necesite tanto y vos insistas en estar, porque ahí lo estás usando de excusa para no hacer lo que tenés miedo de hacer (además de no dejarlo crecer y buscar su camino).
*Cuando se puede se puede, cuando no, no. Culpa, matarse para tratar de llegar, stress, vuelven todo más difícil y te sacan las ganas de vivir.
*Hay imprevistos y problemas todo el tiempo, no tomárselos a mal y simplemente cambiar el switch de "trabajadora" a "mamá que le limpia las lagañas de conjuntivitis al nene y le lee cuentos", sin culpas.
*La responsabilidad por lo que se hace o se deja de hacer es de una y de nadie más. Echarle la culpa al marido, a la ropa que no seca, a la plata que no alcanza, a la presidenta o a las películas de Twiligth no es maduro (aunque los maridos podrían ayudar un poco más, los cerdos asquerosos. Pero en ese caso una también podría preguntarse qué hace casada con un cerdo asqueroso que no ayuda en nada. Digo "cerdos asquerosos" con cariño y no refiriéndome a nadie en particular, no se sulfuren).
*Aprovechar las circunstancias. En el tiempo que no diseñé, aprendí a tejer mucho mejor, aprendí crochet, empecé a coser, hice otras cosas que no habría hecho de estar diseñando. Y descubrí que elegir colores entre madejas de lana no es tan distinto a definir colores para una web.
*Todo tiene su propio tiempo y todo pasa. Un año y medio parece un montón pero si pensás que es el año y medio de TODA su vida en el que tu hijo te necesita más, y que después va a crecer y nunca más va a necesitarte así, parece más razonable.
*Si el bebé tiene dos días y vos querés volver al trabajo, sin culpa tampoco. Así como no sirve tratar de partirse al medio cuando una sólo quiere ser mamá, tampoco sirve quedarse para cumplir y ser infeliz y estar frustrada. Mejor estar contenta con tu hijo a la tarde y los fines de semana que amargada y resentida todo el día. Yo francamente creo que el bebé necesita estar con la mamá, y que el vínculo que se arma cuando sos vos la que lo cuidás es mágico y valioso, pero esa soy yo, y nadie tendría que hacer lo que otros creen que está bien, sino buscar el camino propio.
*La plata importa, condiciona y pone límites, pero teniendo más tiempo y haciendo las cuentas con cuidado por ahí te sorprendés de lo que se puede ahorrar. Este año debo haber ahorrado como 500 pesos en ropa, entre lo que tejí y lo que cosí, y encima elegí yo los colores y tengo prendas exclusivas. Cocinar vos con verduras de estación (no de lata o congeladas) lleva más tiempo y trabajo, pero es más rico, sano y mucho MUCHO más barato. Y amasar pan a la noche para despertarte y descubrir que el olorcito quedó en tu casa y huele a pan recién hecho, es lo más.

16.5.10

Tres

Hoy mi hijo cumple tres años.
Dejemos de lado el post meloso (para eso está este), el post melancólico sobre qué rapido creció y que es un nene y no un bebé (este) o el post de cómo fue el nacimiento (este).
Todo lo que voy a decir es que hace tres años tengo un homínido a cargo, y sigue vivo y bien. Grande yo.

22.4.10

Excursionistas

Ayer los chicos de jardín fueron por primera vez de excursión a Agronomía. El Fede volvió entero, cansado y feliz, aunque tuvo un altercado con una palmera. Él quería subirse, y la palmera no se dejaba. Parece que ganó la palmera porque le raspó toda la panza. Era una palmera muy mala. En el relato sintéticó pero emotivo del Fede, "subí al árbol, pinchó, me caí, lashtimé".
La tante (sí, ya me sale decirles tantes, si sigo así dentro de una semana voy a ser vegetariana y en un mes te estoy creyendo en dios) me dijo que apenas bajaron vio un tronco seco y se abalanzó al grito de "un cabaaaaasho". Dice que tiene mucha imaginación. Ya me parecía.

10.3.10

Nos enyoguizamos

Tenía que despertarme a las 6, adelantar lo más posible un trabajo que tenía deadline (IM PO SI BLE) para hoy, ir con el Fede y Alejandro a la escuela, estar ahí una hora, volver a casa, y seguir trabajando. Me quedé dormida. Nos despertamos a las 7 y decidimos sobre la marcha que Alejandro lo llevaba solo, yo salía una hora más tarde, y que saliera lo que tuviese que salir. Trabajé a toda máquina, salí y a mitad del viaje me llegó un sms: "Está 1 metro adentro". Si vieron una estúpida sonriendo en la E, era yo. Cuando llegué estaba ahí, un chico más entre los otros chicos. En la salita de afuera había cinco o seis madres que también están haciendo adaptación. Les habían dado unas telas e hilos para que cosan. A los dos minutos estábamos intercambiando datos de laneras. No quiero sonar como una conversa fanática, pero esa escuela está buena. En serio. Está bueno que los chicos estén con la ropa de todos los días y no con uniforme o guardapolvo (y la ropa más gastada y estirada que tengan). Está bueno que haya una cocinita ahí y que puedas ir a servirte un vaso de agua sin pedir permiso. Está bueno que mientras esperás te den cosas para hacer. Está bueno que te puedas sentir cómoda con un grupo de minas desconocidas (yo, que le tengo horror al gineceo). Está bueno que no haya toda una serie de presiones que una muchas veces no nota, pero que están, y que cuando se aflojan dejan que todo fluya y sea más fácil. Está bueno que la maestra de tu hijo salga y te sonría y te diga "entró", y que se alegre con vos, y que sientas que su alegría es real porque ayer, cuando no quería entrar, no lo presionó ni lo obligó, sino que le tuvo paciencia y lo supo esperar. Valió la pena animarse, valió la pena decidir tomar el colectivo todos los días y pagar una cuota que nos cuesta bastante y bancar las posibles críticas o censuras por llevarlo a una escuela "rara".

Así que sí, loco, me abducieron, me declaro madre waldorf y a mucha honra.
A la deadline llegué, con un par de horas de retraso pero se imprimió igual así que no pasó nada. Mañana tengo otra, qué vida adrenalítica la mía. Mi esposo me trajo bombones, los vecinos de al lado por fin se hicieron cargo y nos van a arreglar la pared, dos reuniones de padres, ¿llegará el fin de semana alguna vez?

8.2.10

Un pequeño recordatorio de mi propia mortalidad

Me encontré la primera cana en la sien. Ya tengo la excusa para teñirme de negro con un mechón azul al costado.

15.1.10

Últimamente

Incorporó un montonazo de palabras. Me sorprende todos los días, señalándome el cielo y diciéndome "hay nubes", nombrando colores, preguntándome si el agua de la pileta está fría o caliente. Usa frases más complejas (¿Vamos a la pileta ahora, mamá?), pregunta por el nombre de las cosas, va a buscar sus libritos y se pone a hojearlos señalando y nombrando lo que ve. EN TU CARA, FONOAUDIÓLOGA DEL ORTO.

Está cariñoso y comprador, hace mimos, da besos espontáneamente, te agarra de los cachetes y te estruja diciéndote "hermosho, hermosho" (ok, mi culpa, me hago cargo). Juega a un juego muy complicado, en el que participan el oso y un perro inflable, primero revolea al perro y le hace mimos al oso, después va a buscar al perro, le dice "pobrishito", le hace mimos, y revolea al oso, y así. Un triángulo amoroso, parece.
Tiene preferencias muy claras de la ropa que quiere y no quiere usar. También de lo que quiere y no quiere comer, aunque no puedo quejarme, tiene gustos sanos y variados. Sigue dando un trabajo infernal para dormirlo, estamos tratando de reacomodar los horarios porque es un caos, pero cuesta. Supongo que cuando empiecen las clases se acomodará como sea.
Hoy lo dejé un rato largo sin pañales. Se fue poniendo cada vez más nervioso, obviamente aguantando el pis, pero no aflojé. Al final me gritó "mamá, caco, quiero caco" y casi enseguida se pilló encima. No hice escándalo, lo limpié, le di un beso, le dije que la próxima vez tiene que hacer en la pelela. Comprobé que puede aguantar, que puede avisar, y sobre todo que yo puedo bancarme que esté sin pañales. No es moco de pavo, eh.

16.12.09

Las llaves del reino

* Acabo de descubrir lo que voy a hacer de acá hasta que me muera. Cursar materias de la UBA. Es así: cualquier graduado o docente de la UBA o de otras universidades puede cursar la materia que quiera de la facultad que quiera. En serio. Me lo dijo Perez y no sé cómo voy a agradecerle porque es uno de los datos más valiosos que me hayan dado jamás. Un motivo más para dar bien el final este viernes.


* En el mismo día, me di de baja en Facebook y me llegó una invitación para Google Wave (gracias Beto, gracias gracias gracias). No me gusta usar frases en inglés, pero, how cool is that?

* Sigo sin gas. JajajajJAJAJAJAJAJAJAJAJ.

* Creo que ayer por primera vez el Fede usó el lenguaje para comunicar algo que imaginó. Es más simple de lo que parece. Me dijo "robó tene shupete". No entendí lo que quería decirme hasta que me señaló una especie de microfonito que tiene el robot cerca de la boca. Supongo que él piensa que eso es un chupete.

* Después de dar el final, voy a emborracharme, coser muchas cosas, comprarme el libro de cuentos de Kazuo Ishiguro, y pintar la casa.



25.6.09

Mira quién habla

Agua, leche, caramelo (amelo), galletita (tatitita), pan, mate, manzana (masha), yogur, pollo, aceituna (oyuyu, no se sabe porqué), papá, mamá, chupete, Merlina, Manu, Fede, gato, Negro, Pity, perro, Oso, Pato, Ely, Lula, Pocoyó, Pajaroto, Pablo, sí, no (mucho no, mucho mucho), dame, vení, tomá, salí, pará, caca (dice "caco" y va por la calle señalando los regalitos de los perros) basta, más, abrí la puerta (algo así...), vamos, auto, pelota, gracias, de nada, pie, así, ¿a ver?, claro, ese, hola, chau, adiós, hasta luego, ¿porqué?, ¿qué?, ¿dónde está?, luz, wawita,


y

puto.

17.4.09

Kill Rul

Había que hacerlo, y lo hicimos. No fue fácil ni agradable. Pero a veces ser padre implica apretar los dientes y apechugar. Alejandro se sentó al lado en la mesita ratona y prendió la tele. Los Backyardigans cantaron y bailaron sus hipnóticas creaciones. Yo me acerqué por atrás, tijera en mano, y ¡chac! Cayó el primer rulo. Lo que siguió fue más fácil, después del primer tijeretazo hay que emparejar como sea. Le quedó bastante bien, y parece como seis meses más grande. No se hizo mucho cargo, a él no le importan esas cosas superficiales. Y eso, ahora si se me quema la casa además de los gatos, la mac, la cámara, la máquina de coser y las fotos tengo que sacar una bolsita llena de rulos dorados.

31.3.09

Fede de lejos

A ver si me explico. Primero una tiene al hijo en la panza, y no necesita saber nada, porque siente. Siente cuando se mueve, cuando está dormido, cuando patea, hasta cuando tiene hipo. Después el hijo sale y está ahí, y una lo mira y lo mira, embobada. Es la cosa más fascinante de mirar que jamás haya existido. Lo estudia, se aprende cada gesto. Yo creo que conozco pocas cosas como conozco a mi hijo. Sé cuando tiene hambre, cuando está fastidiado, qué mimos le gustan, cómo hacerlo reír. Y está la cercanía física también, el olor, la respiración, el calorcito, las siestas compartidas. Una no se plantea mucho estas cosas, están ahí y punto, y a veces es difícil distinguir en dónde termina la mamá y empieza el hijo. A medida que crece hay pequeñas rupturas, dejar la teta, empezar a caminar, estar con otras personas en lugar de sólo con mamá. Y son agridulces porque es lindo que crezca y es lindo volver a tener más libertad, pero lo que se va no vuelve. 

En este momento el Fede está a dos cuadras, en algo que se llama "módulos recreativos" (una psicopedagoga y otros chicos jugando, cantando, dibujando, etc). Ya me comí las uñas hasta la segunda falange, pero en el fondo estoy contenta. Lo que me marea un poco es que de repente, fue clarísimo dónde termino yo y empieza él. Exactamente ahí, a dos cuadras.

3.3.09

Mielcita


Ayer lo tenía aúpa para atarle las zapatillas y le dí un beso distraído en los rulos, como le doy mil a lo largo del día. Se dio vuelta y me lo devolvió. Cuando escucha música se pone a dar saltitos y vueltas en el lugar, en una especie de versión libre de los bailes irlandeses tradicionales. Anda para todos lados arrastrando al oso (Oshitu, en su idioma), lo abraza, lo tapa para dormir, le da de comer y un par de veces trató de bañarlo. Intenta enseñarle a los gatos cómo se prende y se apaga la luz. Aplaude cuando llega el subte, cuando llega el padre de trabajar, cuando se tira un pedo, cuando termina el mate y hace ruidito, y varios etc. más que se me escapan. Hablando del padre, cuando sale a fumar un pucho lo espía por la cerradura. Todo el barrio lo conoce y lo aclama al grito de "¡Rulos!" cuando salimos a pasear. Los que vienen a casa se quedan mudos de repente al darse cuenta de que lo tienen aúpa y ni saben cómo. Y eso, es un dulce. Un salvaje también, eh. Pero un salvaje dulce.

(La foto es de Matías que se entretiene mucho con la profundidad de campo).

4.11.08

Determinismo

Ayer agarró un papelito y fue todo determinado hacia el tacho de basura. Empecé a abrir la boca para retarlo (NO TOQUE ESO QUE ESTÁ SUCIO) pero me quedé ahí con la boca abierta. Abrió la tapa, tiró el papelito, cerró la tapa y se fue. 

Usa la palita para poner arena en el balde con una destreza y una seguridad que hace dos semanas parecía imposible.
Hoy empezó a subirse a una silla para agarrar las cosas de arriba de la mesa. Mientras yo me acercaba a velocidad crucero para bajarlo antes de que se rompa el marulo, agarró el termo (de la manija, de la MANIJA por dios), se cebó un mate y se lo tomó. Y yo ahí a dos metros, paralizada. Después se sacó el body y se quedó en cueros y no hubo modo de volvérselo a poner. Se sienta en el sillón a ver Backyardigans, y quiere que te sientes al lado de él pero no vale que te levantes ni que lo toques. Quiere que aplaudas en las canciones, y si no apaludís te agarra las manos y te las mueve él. El domingo fuimos caminando hasta la verdulería (tres cuadras y media). Se cansó, pero siguió.
Dieciocho meses cumple. No es más un bebé, es un nene chiquito. Tengo tal mezcla de alegría salvaje con tristeza mortal que me mata.

24.9.08

La gráfica de bola de nieve

Marca


Postal frente y dorso

Stickers
Banners
Gacetilla-origami (abajo dejo un video para ver cómo se arma)


Unbelievable Paper Toy :) This Will - video powered by Metacafe

8.9.08

El pequeño amo de casa

Va caminando apurado, agarra algo, lo lleva, lo deja en otro sitio, lo acomoda mejor, se va, trae otra cosa, saca la primera, acomoda la segunda, lleva la primera a otro lugar. Todo concentrado y con grandes aires de eficiencia. Agarra el repasador y se pone a frotar el piso. Afana ropa del canasto de la ropa sucia y la mete en el lavarropas. Guarda ropa en el cajón. Trata de barrer. Cuando hago la cama agarra una esquina de las sábanas y la sacude. Me ayuda a sacar la ropa de la soga.
Salió colaborador el nene.