Estaba leyendo en el blog de Perica el relato del parto de su amiga. Tan fuerte, tan tan fuerte. Terminamos todas moqueando. Y pensaba que leí muchos relatos de parto (el de Viole, el de Malagata, el de la propia Perica, el de Kleine Fable, el de Paula y tantos más) pero pocos de cesáreas. Claro, se entiende, es mucho más épico decir "entonces pujé con todas mis fuerzas y traje a mi hijo al mundo" que decir "me abrieron como un pescado y sacaron al nene mientras yo miraba fijo una sábana celeste". La cosa es que parecería que ir a cesárea es algo así como un fracaso. Siempre es mejor ir a parto natural pero a veces no se puede y la cesárea es la diferencia entre la vida y la muerte. No tendríamos que sentirnos mal por eso, no somos menos madres o menos mujeres por no haber pasado por el parto. Así que acá va.
Yo estaba de 7 y medio, con preeclampsia, medicada y con la presión por las nubes. El martes fuimos de la obstetra a ver si duraba una semana más. Casi casi llevo el bolso porque estaba segura de que me internaban.
Violeta me tomó la presión y me dio una batería de estudios para hacerme (monitoreo fetal, ecografías, orina, sangre, electros). Todavía no habían llegado los anteriores. Volvimos a casa y Alejandro se fue a comprar unos parlantes para que pudiese escuchar música en la computadora. Sonó el teléfono y era Violeta, que había recibido los estudios. Me dijo que no se podía esperar más y que al otro día nacía. Glup. Y yo estaba sola. Empecé a llamar a todo el mundo y en el medio volvió Alejandro, que a medida que me escuchaba hablar por teléfono con mi hermana se daba cuenta de lo que venía y se ponía verde. Nos dimos cuenta de que no teníamos ningún juguete para el bebé, y nos fuimos en taxi a comprar algo al Abasto. Yo no podía comer pero no me importaba porque no tenía hambre, pero tampoco podía tomar nada y me moría de sed. Esa noche creo que dormí tres horas. A la mañana me levanté, me duché con jabón Pervinox (puaj), me saqué todos los pelos que pude y nos tomamos el colectivo rumbo al Mater Dei. Estaba recagada de frío. Ya nos esperaba la partera (que por cierto no ayudó en nada, insistía en consolarme cuando yo no necesitaba consuelo, y por querer ponerme ella el suero en lugar de la enfermera me hizo recagar de dolor). Hice un par de trámites y me llevaron a una sala de preparto. Me puse la bata, me sacaron sangre, me afeitaron ahí abajo, suero, prueba de coagulación. Cada vez que se abría la puerta yo miraba con ojos de vaca loca a ver qué me iban a clavar ahora. No podía parar de temblar. Las enfermeras macanudísimas, el cardiólogo un sorete (por suerte justo cambió el turno y el que me hizo el monitoreo era un bombonazo morocho que si no me infarté ahí nunca más). Para cuando me llevaron al quirófano recuperé algo de calma. Peridural, que casi no sentí. El anestesista me explicó que no tenía que mover los brazos y que él iba a bajar la sábana cuando sacaran al nene para que yo lo viera. Le dije mirá que soy impresionable, si veo sangre me desmayo, él me dijo no vas a ver nada, sólo a tu hijo. Y ahí me acostaron, me pusieron la sábana arriba para que no vea nada, y de repente ya no tenía piernas. Tuve una sensación rarísima mientras se me dormían, como de meterte en agua muy fría. Yo sabía que estaban haciendo cosas por mi panza pero no sentía nada. Llegó Violeta, vino a saludarme muy sonriente, a partir de ahí ya no tuve miedo, sólo ganas de que todo pasara de una vez. Estaba preocupada de que empezaran a operarme sin Alejandro así que pregunté y ahí lo hicieron pasar. Muy raro verlo vestido de doctor. En un momento todo mi campo visual se vió cubierto por una cara y una voz profunda me dijo "hola, soy el cardiólgo". Pensé que me había muerto e ido al cielo pero por las dudas le contesté "hola, cardiólogo". No iba a desperdiciar la oportunidad de hablar con semejante belleza ni en mi lecho de muerte. Hicimos chistes con el anestesista acerca de cómo no podía mover los brazos y él me iba a rascar donde me picara. Le pedí a Alejandro que me contara La balada del Mar salado, una historieta de Corto Maltés. Se lo tuve que pedir dos o tres veces porque al muchacho le andaba faltando criterio, pero reaccionó y empezó a contármela. No sé cuánto habrá pasado pero no fueron más de quince minutos. De vez en cuando sentía unos tirones y empujones, un poco impresionantes pero cero dolor. Y de repente me empezaron a tirar para abajo muy fuerte, la escena era como en Tiburón, la sabanita celeste venía a ser el agua y creo que yo debía tener la misma cara espantada que la pobre bañista. Y ahí la escuché a Violeta que decía "ahí viene, ahí viene", y el anestesista bajó la sabanita. Lo vi salir. Era algo así como un chinchulín enrollado, tan chiquito, pero tan tan lindo, estaba muy quieto y me morí de miedo de que estuviera muerto, y subieron la sábana y no lo veía más pero lo escuché llorar (después supe que le tuvieron que dar oxígeno para que empezara a respirar). Dije en voz alta que parecía un gatito. Me lo trajeron dos segundos, lo pude besar, le dije a Alejandro "mirá lo que hicimos", lo miré una vez y ya lo conocía, y lo iba a reconocer entre mil bebés. El anestesista me dijo "miralo a tu gatito". Y se lo llevaron. Alejandro se fue con él y me quedé sola mientras me cosían. No sabía nada de lo que pasaba al lado, trataba de escuchar llantos, quería que me lo traigan de nuevo pero no me animaba a pedir porque sabía que tenían que revisarlo. Esa parte fue la más difícil, no poder abrazarlo, morirme de miedo de que le pasara algo, la incertidumbre. Al ratito vino la neonatóloga y me explicó que el nene estaba bien pero que tenía que ir a Neo, que parecía tener problemas para repirar y que había que esperar. Esperar. Me quedé ahí tirada mientras terminaban de coserme y me puse a esperar con toda el alma. Y lo que vino después masomenos ya lo saben...
25.8.08
Al césar lo que es del césar
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21 comentarios:
a la espera de la porota, te digo que, si bien espero tenerla por parto normal, tu relato es muy lindo mamá!
y tu gatito un sol :)
Besotes
Que duro debe haber sido, menos mal que salio todo tan bien :)
Sil, fueron momentos duros pero con final feliz y tener un hijo por parto natural o césarea no hace la diferencia entre ser una buena madre o no, son las circunstacias, la ansiedad, el miedo y la felicidad son las mismas. Besitos tía Elsa
yo espero un parto normal pero si viene con cesarea todo bien, tambien. la amiga de peri una valiente tenerlo asi... yo soy mas como vos, impresionable y medio cagona, asi que confio plenamente en el buen criterio de mi obstetra, que el decida lo que sea mejor, como dice tia elsa, no hace la diferencia.
Sil, igual igual igual, es excatamente lo mismo lo que me paso, solo que lo mio fue todo el mismo dia, a la mañana me levante para ir a trabajar y a la tarde ya habia nacido mi hijo...
Entiendo eso de que te cosan....a mi no me dieron ni tiempo de depilarme, fui a quirofano con pelos en las patas!!!!
Un beso Sil!!!
Los partos con cesarea es cierto se tratan como si te diste por vencida o no hiciste lo que tenias que hacer par que tu hijo nazca "naturalmente". Mas o menos lo mismo que cuando no podes dar la teta porque no tenes leche o lo que fuera... y entonces te sentis como si ya defraudaste de entrada. Pero nada que ver... en la cancha se ven los pingos... muchas paren naturalmente y despues abandonan a sus hijos a la merced de... la interperie que se yo.
Yo pari por parto natural, sin anestecia y no senti ninguna cosa asi de aaaaah la vida me sobrecogia y me llenaba de felicidad... naaa... que dolor la re puta madre. Eso senti. Claro que via mi hijo y me olvide del resto pero... ninguna ola metafisica poseyo mi cuerpo.
me hisite llorar a moco tendido. yo tambien lo tuve a Ivi por cesárea. Y siempre digo lo mismo. El parto duele. Si es parto normal duele antes y durante y si es cesarea duele despues (y cómo).
besos
Hermoso relato!!!
Yo viví las 2 experiencias y de lo que nunca me voy a olvidar de la cesárea es la sensación de que estaban "haciendo algo" dentro de mi panza.
Besos
Vos misma lo decis, todos los partos -faciles, dificiles, cesareas- son una experiencia movilizante y unica. Y que te corten la panza como a un pescado y te tironeen y cosan de nuevo y eso, requiere los mismos cojones que tenerlos naturalmente....!!!
Me imagino tu miedo en el momento, que bueno que el cardiologo estaba divino (en mi caso los dos anestesistas estaban para partirlos al medio) y que bien el gatito....yo dije lo mismo cuando escuche llorisquear a Hija....
Un beso
Casi moqueo con este relato, menos mal que las cesáreas son poco épicas o no iba a poder seguir laburando en todo el día. Besos.
Hola permiso... es increíble lo parecidas de nuestras experiencias. A mi primer hijo,Agus, que tiene hoy 3 añitos, lo parí casi igual que vos, con la diferencia q yo no recuerdo si me lo mostraron o no. Recién lo conocí al día siguiente, porque etaba en incubadora. También nació de 36 semanas...
Ahora espero a Mauricio, estoy de 25 semanas y casi casi que vamos por la segunda cesárea, acá donde yo vivo ni en pedo te esperan 26 horas de trabajo de parto como veo que hacen por ejemplo en Yankilandia.
Te mando un beso y me encanta tu blog!!
Carola
Muy bueno el relato de la cesárea... nunca había leído ninguno, siempre, como decís, se habla del parto "natural" y si es sin peridural, pareciera que fuera más valioso... pero eso es típico de las diferencias que se hace con todo:
"Ahhh, tan poco pagás de expensas? Yo pago como el doble!!" (como si fuera algo bueno)
"Ahhh, pero duerme toda la noche? Yo gracias que duermo 3 hs de corrrido" (como si se tratara de una madre más dedicada)
"Ahh, pero no hiciste nada de cola?? Yo estuve todo el día parada!!!" (... y así...)
Por mi parte, fue 21 días antes, parto normal, maravilloso y NO ME DOLIO NADA, pese que le pese a los que dicen que hay que parir con dolor! Y espero que con este/a que viene en camino, sea idem!!!
Besos y me encantó la descripción de tu valerosa y hermosa cesárea, con gatito incluido!!!
Qué bueno, alguien alguna vez tenía que escribir un "elogio de la cesárea" che!!! Yo los tuve a los 4 así, y aunque no puje ni me morí de contracciones y me pasé todo el rato viéndole la cara al bombonazo del obstetra, son los momentos más inolvidables de mi vida, cuando te dicen "acá viene Fulanito..." y te bajan la sábana esa para verlo salir de tu cuerpo, ahhhhhh... milagro milagro, besos Sil y besossssssssssss para el Fede!
Yo soy la mas completita lero, lero, tuve natural y cesarea y es lo mismo, no me siento mas madre de uno que de otro, todo ese mito de mientras mas sufris mas buena madre sos es una gilada. Respeto mucho a las que por eleccion no quieren peridural, episiotomia y pueden pasar 24 horas de trabajo de parto, no las envidio para nada.
Lo principal es que el bebe no sufra, despues el resto da igual.
Besos al feduchi y a ustedes dos, claro!
Qué buen relato! Yo también los tuve a los 4 x cesárea, como Laureana, con la diferencia que mi última cesárea fue hace más de 14 años, y nunca me pegó para atrás no haber parido de otra manera.
beso!
pucha yo no tengo hijos. Pero juro que los deseo con toda mi alma. a veces veo las panzas y trato de imaginarme cómo es sentir que tu hijo crece en vos y después sale y al fin lo podes abrazar, sentirlo calentido y frágil entre tus brazos...
No importa como suceda, debe ser bellisimo ser madre
beso
CLAP CLAP CLAP!! era hora carajo! nosotras las cesareadas somos parias...!! gracias sil! y qué hermoso relato.
lo mío fue inesperado, venía bárbaro, todo bien, y me tranqué en 8 cm y no hubo más tutía, y sí hubo sufrimiento fetal..
ahí peridural al toque, quirófano y a la lona.. y morí de amor!
la segunda se suponía que iba a ser vaginal pero la muy guachita ni miras de nada. y venía "pasada"... el médico me propuso la cesárea porque el goteo, con mi historia, hubiera sido al pedo casi seguro.
un beso enorme de una cesareada a otra.
creo que la cesárea es para valientes!
Me emocionò tu relato. Durante mucho tiempo no sentì que habia hecho las cosas "completas" porque los mios (mellizos) nacieron prematuros y por cesarea. De todas formas, como bien decis, aveces la cesarea marca la diferencia entre la vida y la muerte, entonces uno no tiene demasiadas opciones. La maternidad en si, como todas sabemos, va mas allà de un parto natural.
GRACIAS A DIOS POR TU RELATO!!!
Ya estaba empezando a creer que soy la única madre que piensa que una cesárea no es lo peor del mundo.
Las mujeres que han tenido partos naturales no se dan cuenta a veces que la cesarea no es un procedimiento que se elige, sino que es la única forma que nuestros niños sobrevivan y nosotras también...
Yo entiendo toda la moda de los partos naturales, y los partos en casa, etc. pero si no fuera por una cesárea ni mi primer hija ni yo contaríamos el cuento y para mi segunda hija me hicieron una cesárea nuevamente porque estaba muy comprometido el segmento y para qué sufrir de gusto?
Trabajo de parto pasé con la primer 29 horas y si no era por una enfermera los médicos querían que siguiera intentando...
Gracias por escribir desmitificando a la cesárea!
Hola, me estoy devorando tu blog. Empece desde el principio, aunque tengo la sensacion de estar perdiendome lo anterior (el blog que borraste) y llegue hasta agosto. Queria dejarte el relato de mi cesarea, que colgue en mi finalizado blog de embarazada. http://jessivalls.wordpress.com/2009/02/24/jessica-mama/
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