¿Vieron esas películas inspiracionales en las que un tipo malo, amargo, que sólo le importa la guita, odia a los perros, no le da pelota a la familia, trata mal a la secretaria y no tiene compasión por los pobres de repente tiene una experiencia medio border y se vuelve bueno y empieza a tocar el piano, lleva a su hijita a colaborar al refugio de animales, adoptan un perrito ciego, consigue que su esposa se reúna con su padre perdido en la segunda guerra mundial y le da a la secretaria una beca para que pueda ser levantadora de pesas olímpica como sueña? Bueno, a mí me pasó al revés. Con todo el susto del bulto de la teta y la saga de mononucleosis (primero de Fede y ahora mía) estoy jurando por mis ancestros y mis descendientes que no me meto más en quilombos ajenos, no hago más favores, no colaboro en ningún proyecto, no ayudo a sacar papas del fuego, nada, NADA hasta que no tenga lo mío resuelto (siendo lo mío el diseño de la tipografía, una cosa con tela que no estoy ni en condiciones de empezar a organizar, y arreglos varios en la casa). Todo esto lo pienso sobre todo a la noche cuando me despierto veinte veces con frío o con calor según sube o baja la fiebre, muerta de sed y sabiendo que el primer sorbo de agua va a sentirse como una puñalada en la garganta y preguntándome por qué si fui tan promiscua con los besos en mi adolescencia nadie me contagió esto para pasarlo tranquila, con mi mamá preparándome quilos de puré, mirando Cartoon Network y faltando a la escuela.
En mis noches de insomnio febril terminé la saga de Wilt (puro humor inglés) y empecé The Book Thief. No me está gustando, es entretenido pero tiene un gusto sensiblero que no me termina de convencer. Aunque transcurre en Alemania se "siente" como algo que podrías ver convertido en miniserie en HBO. Los buenos son buenos, los malos son malos y fríos y de ojos acerados, todos son siempre bastante monótonos en sus comportamientos hasta que justo una vez hacen lo opuesto de lo que hacen siempre para marcar un momento dramático, el recurso del narrador que viene siendo una especie de Parca que junta almas es de cuarta, las enumeraciones a lo Vonnegut le funcionan sólo a Vonnegut y el autor NO es Vonnegut. No sé, creo que voy a largarlo a la mierda, tengo todo Baricco y Palahniuk para entrarles, no vale la pena. Otra de las ventajas del kindle, largar un libro sin el remordimiento del dinero gastado en él.
Las clases de bajo por youtube no anduvieron bien. Las lecciones parecían siempre o muy fáciles o muy difíciles, no entendía las explicaciones técnicas, la notación con letras en vez del nombre de las notas sin poner las equivalencias me sacaba de quicio. Así que me compré Bass Guitar for Dummies porque la vergüenza es subjetiva. No leí mucho porque con la puta mononucleosis estuve tres días sin poder ni sentarme en la cama pero hoy lo hojeé y pinta muy bien, mejor de lo que esperaba. Veremos.
El consuelo que me queda es que mi proceso es calcadito del de Fede, que ya está como nuevo, gritando, corriendo y proclamando su salud a los cuatro vientos. Y pensar en cuando pueda volver a correr. Todo lo otro es pavada.
24.11.13
Jólibud en castellano y al vesre
Etiquetas: Dispersiones, Pequeñas catástrofes
27.9.13
Hoy acá ahora
Fede vio El imperio contraataca. Fue terrible y gracioso y bastante asombroso, él veía la película y Alejandro y yo lo veíamos ver la película. Si se acuerdan del final, va alternando entre dos líneas de acción, Leia con Chewbacca, Lando y los robots se están escapando de la ciudad de las nubes mientras Luke está enfrentándose con Vader. En la parte de la pelea estaba tenso, casi no respiraba, se tapaba la cara. En la parte del escape se relajaba un poco, y cuando volvía la pelea suspiraba para juntar fuerzas, como diciendo "bueno vamos a pasar por esto". Cuando Vader le dice a Luke que es el padre se agarró la cabeza y gritó "¿¡ahora es bueno!?". Hay que tener hijos nada más que para verlos ver películas. (Antes había estado muy preocupado por saber si Leia tenía baño en su casa en la ciudad de las nubes). Hablando de películas vimos "Aviones" y nos pareció una garcha atómica. Los estereotipos, las frases hechas, lo poco interesantes que son los personajes. El protagonista es perfecto. El tipo no tiene un defecto, no tiene un momento en el que se la crea o se ponga medio medio forro o nada. Es insufrible.
La empresa donde trabajaba Alejandro cierra. Debería ser algo preocupante pero estamos super panchos. Un poco de tiempo que cae del cielo. Nos llevamos mucho mejor cuando pasamos más tiempo juntos. Es raro darse cuenta de lo distintos que son nuestros días, él en el laburo con cosas super abstractas, equipos de quince personas, reuniones, rosca política. Yo acá con el cliente que llama, llenar el lavarropas, alcanzarle a Fede el yogur que me pide, coser una bolsa de compras o un muñeco. Son dos vidas paralelas. Ahora estamos ecualizados, el jueves teníamos que hacer tiempo entre el jardín y el taller de preescolar y fuimos a hacer picnic a la plaza. Había algo colgando de la rama de un árbol, primero pensamos que era una zapatilla pero visto de cerca resultó una paloma muerta, enganchada en un plástico.
Correr. El sábado fuimos al cumpleaños de la hija de mi amiga Roxana (34 años de amistad y contando, Ro). Una chica que yo no conocía mencionó algo de "yo iba a correr ahí". La siguiente hora fue toda de anécdotas de carreras, de entrenamientos, de tips para no lastimarse, de quejarse porque ahora está lastimada y no puede correr. Me cebó a lo loco para que corra una carrera de una vez. Creo que es hora. Ya llego a los 7 km, y la agarré a @emolias para la carrera de los 5k de McDonalds. No me copa mucho la multitud pero por algo hay que empezar. Hice esta lista, la dejo para los que no se copan con "Eye of the tiger". Igual para mí no hay que empezar a correr en primavera, entre las alergias y el viento no es muy disfrutable, y el verano si no venís entrenada es irremontable. Correr hasta ahora tiene dos contras: que tengo que buscar botas con caña más bien ancha porque no me cierran en los músculos de las pantorrillas, y el mal humor irremontable que me agarra cuando no puedo salir. Todo lo otro es felicidad y endorfinazo.
Mi dentista se queja de la paciente que llega tarde, de que mi pieza 28 tiene cinco cúspides, de que la pieza 27 es rara y no se sabe qué sistema radicular tiene, de que la instrumentista está distraída y no le alcanza las cosas, de que mi caries que parecía un puntito se mete para adentro de la muela y me tiene que tornear media hora, de que tengo la mordida rarísima. Me cae bien mi dentista.
El disco nuevo de los Arctic Monkeys es... no se, me faltan palabras. Demasiado bueno. Tiene algo de los Strokes (o los Strokes tienen algo de Arctic Monkeys? ¿Quién empezó con los falsetes? Ya no me acuerdo) y también algo del último de Depeche Mode. Me mata Alex Turner cantando a chicas imaginarias lo que miles de chicas le cantaríamos a él. I wanna be yours, Alex, hacete cargo. Estoy muy nerviosa esperando el próximo de Arcade Fire, si no me gusta va a ser un problema.
Necesitaría que me dejen de pasar cosas por un rato, que se ponga todo medio aburrido, pero no parece que sea el caso así que se hará lo que se pueda. Igual no engaño a nadie, cuando no tengo quilombos los extraño y los salgo a buscar.
Etiquetas: Dispersiones, El Fede en sí
12.9.13
Tormentus interruptus
Iba a correr pero cuando estaba terminando de estirar se largó a llover y no salí. Duró 20 minutos. Ahora si salgo llego tarde a buscar a Fede. Qué cosa.
Los 37: te conocés, pero te seguís sorprendiendo. Tenés mucha cancha para descubrir truquitos que te juega la cabeza, tanto buenos como malos. Y si antes tenías una buena idea y tardabas un rato en darte cuenta, ahora la reconocés enseguida. Ya sabés lo que te sirve para vivir. Está buenísimo eso. ¿Ustedes se dan cuenta de que todos los días sumamos experiencia viviendo y sabiendo qué nos hace bien y qué no? Claramente no todo el mundo lo hace, sino no habría tantos viejos de mierda (y está LLENÍSIMO de viejos de mierda, asusta la verdad).
También los 37 son estudios, mamografías, PAPs. Los estudios para las mujeres son siempre humillantes. Viene un tipo y te mete la teta entre dos planos y te la aplasssssta toda. Ecografía intravaginal, te meten una poronga de plástico adentro y la mueven cual joystick loco. El dentista que me está atendiendo es idéntico al viejito que lo arregla a Woody en Toy Story 2. No hay humillación en el dentista, y tampoco dolor, pero hay tensión nerviosa.
Vamos en colectivo, al lado viene un camión de esos que llevan autos, una camioneta enorme tiene dos ruedas en el aire, a medio metro de la cabina del chofer. Le digo a Fede que me da miedo que se caiga la camioneta y aplaste al tipo, Fede me dice que está atada con cadenas superfuertes y no va a romperse. Hablamos de nuestras comidas preferidas. Hace un juego de palabras gracioso, me saca una carcajada no porque "ay es mi hijo e hizo un chiste" sino porque es gracioso de verdad. Sigue siempre esa cosa de hijo/persona, ese cuidado que hay que tener para no equivocarse y creer que el pibe es tuyo. También pienso qué suerte que me tocó un hijo que me gusta, que me cae bien. Claro que tengo momentos de saturación pero son más los de disfrute. A veces veo a otros chicos y pienso que no soportaría tener que cuidarlos todos los días. Quiero creer que siempre te gusta tu hijo, pero en el fondo me parece que no, que muchas madres deben estar atrapadas con hijos que no soportan mucho. Hay que diferenciar "querer" de "soportar", podés querer mucho a alguien y no soportarlo.
En la reunión del taller de preescolar nos cuentan unas cosas preciosas de cómo los chicos arman equipo. Dicen que son muy enérgicos y se aburren fácil, pero que son capaces de concentración y que las sorprenden con la voluntad de trabajo. Se potencian. Todavía no sabemos qué maestro/a les va a tocar, pero el grupo es inmejorable. Especialmente las nenas, todas son raras y muy personales, nada de princesas.
El problema de los posts así casuales y que mariposean por todos lados es que nunca se sabe cómo terminarlos.
Etiquetas: Dispersiones
16.7.13
Desde vacacionesdeinviernolandia
* Anoche a las 3 de la mañana terminé The Brief Wondrous Life of Oscar Wao. Cuando lo empecé pensé "menos mal que es un libro gordo porque me gusta y quiero que dure". Tres noches me duró. De esos libros hermosos que terminás llorando y riéndote al mismo tiempo. Hoy lo primero que hice fue escribirle un mail a Junot Díaz dándole las gracias desde el fondo de mi alma. Por cierto estoy casada con un Oscar, el mío no es gordo sino alto y flaco, y una de las tantas chicas de las que se enamoró le retribuyó el sentimiento y acá estamos, doce años después. Chupate ese fuku (pero por las dudas ZAFA, perdón si no entienden nada, si leen el libro van a entender).
* Estaba por escribir sobre correr, sobre lo que te hace, sobre cómo funciona la cabeza y el cuerpo mientras corrés, sobre cómo después de casi dos años de corredora no puedo ni quiero largar, al contrario, quiero correr cada vez más, cada vez mejor. Pero vino The Oatmeal y sacó este comic y nada, me callo la boca y aplaudo.
* Las cosas más graciosas del mundo en este momento: para mí este sitio de disfraces hechos con poca plata y este post de pobres cristianos luchando contra el autocorrect . Para Fede dos cosas que vio en una función de circo: un tipo que hizo ruido de pedo con la tuba y una malabarista que buscaba en sus bolsillos las pelotas para hacer malabares y en un momento sacaba una media sucia, la olía y la tiraba para atrás. Lo considera como el súmmum de la comedia, se lo trata de contar a todo el mundo y se tienta y no puede ni terminar de contarlo. Impagable.
* Qué porquería la calza, no me voy a poner nunca una calza, qué cosa la calza. Hasta que te probás una calza y es cómoda y calentita y encima te queda bastante bien (muslos de corredora, ejem) y no te la querés sacar nunca más, a la calza.
* UPDATE me contestó Junot Díaz, me muero muerta. Bueno él o algún asistente, pero suspendamos la incredulidad y pensemos que fue él.
UPDATE del UPDATE me dijo "que nota tan hermosa. gracias silvia".
Etiquetas: Dispersiones
15.6.13
Arde troya pero no parece
Me levanto, hago mate, voy al pizarroncito de tareas pendientes y trazo siete rayitas, una rayita por cada habitación de mi casa. A medida que voy dejando habitaciones limpias borro las rayitas (van tres, el patio de atrás, nuestra pieza y el baño. Si ustedes creían que yo era buena ama de casa, olvídenlo. En los últimos dos años llegué a borrar las siete rayitas juntas sólo dos veces. Siempre queda una habitación mugrosa). Entre el baño y la pieza preparo un bizcochuelo que voy a rellenar con frutillas y crema. Alejandro vuelve de los mandados, me consiguió arroz arborio y azafrán del bueno, mañana saldrá sopa de lentejas turcas y calabaza al curry, risotto con opción hongos/carne al vino, y la torta. Mi hermana trae helado, mi papá y mi suegra vino. No conseguí el libro de Vonnegut que le quería regalar a mi papá, Cuna del gato, se lo quedo debiendo. No veo la hora de que lo lea porque sé que le va a gustar tanto como a mí. Toda la parte científica le va a encantar, le interesa la física y leyó bastante de divulgación sobre el tema. Debe ser de su lado que me viene el gusto por el humor negro, la sátira a las religiones, el sentido común que a fuerza de realismo se vuelve crítico. También el amor a los gatos. Mi papá viene siendo un crazy cat gentleman, generaciones de gatos callejeros han sobrevivido alimentados con una mezcla asquerosa que inventó con carne picada, alimento balanceado, leche y arroz. No sé cuántas veces lo vi levantarse e irse porque "tengo que hacer la comida de los gatos". A eso de las 7 si vas a visitarlo ves gatos esperándolo por todas las paredes y techos (para desesperación de mi abuela y mi tía, que viven en el mismo ph de pasillo larguísimo y tienen que bancarse que les usen los patios de baño). Sale con dos ollas llenas y los gatos se tiran desde arriba con las colas en alto. Les habla mientras les va dejando comida, le dice a uno que no sea atropellado, reta a otros porque se pelean. Son gatos ariscos, bastante salvajes, pero puede acariciarlos.
Lo curioso es que mientras voy haciendo todas estas cosas tan domésticas tengo la cabeza en llamas con asuntos bastante serios, pero puedo seguir. No entiendo si es bueno o malo eso, si debería parar todo hasta resolver lo que me tiene preocupada o si es una ventaja seguir como si nada cuando todo. Creo que es algo femenino, la capacidad de ocuparse de lo cotidiano mientras adentro arde troya. También es cierto que limpiar me calma, ordenar la parte de afuera influye en lo de adentro. Después iré a correr los 5 km de la vida del amor y de la paz mental y Matías se acaba de autoinvitar con promesas de sushi. Esto sólo puede mejorar.
La sopa de lentejas, calabaza y curry es así: agarran una calabaza chica, la pelan, le sacan las semillas, la cortan en cuadraditos, la rocían con aceite y al horno, 15-20 min, la dan vuelta, 15-20 min más hasta que esté cocida. La sacan, la hacen puré. Mientras lavan 1/4 de lentejas naranjas o turcas, las ponen a hervir en 4-5 tazas de agua (puede ser caldo también pero por favor POR FAVOR no usen cubitos que son puro sodio y grasa), cuando hierven las dejan un rato hasta que estén medio reventadas (tardan nada, unos 10 min), las minipimerean para hacerlas crema, agregan el puré de calabazas, sal, una cucharadita de curry, corrigen el espesor agregando caldo, agua o leche, la dejan burbujear unos 10 min más. Para servir se puede agregar un copito de queso crema, nueces, verdeo picada y salteada. Las lentejas naranjas se consiguen en dietéticas, en el barrio chino, en las casas de comida armenia o turca de Scalabrini Ortiz. Se cocinan rapidísimo y tienen un gusto como especiado delicioso.
Etiquetas: Dispersiones, Recetas
10.6.13
Plomo en oro
* El pibe te grita porque no quiere. No quiere comer, no quiere bañarse, no quiere ordenar, no quiere no quiere no quiere. Estás a punto de explotar en gritos vos también. Lo mirás fijo. Te mira desafiante. En el último microsegundo te ponés bizca, sacás la lengua y hacés un ruido tipo DUHHHHHHH. Estallan en carcajadas juntos.
* Un cliente te manda un mail pidiéndote correcciones de la imprenta (que eligió él, porque la que vos recomendaste porque trabajan bárbaro le pareció cara) que vos sabés que son innecesarias y que ellos podrían resolver si se pusieran media pila. Estás por decirle al cliente que no tenés tiempo, que no podés hacerte cargo, que lola. Respirás hondo, le pedís el teléfono, llamás, te enterás que el flaco que hace la preparación para la máquina faltó porque internaron a la mujer embarazada de 8 meses de urgencia, les explicás cómo hacer, te dan las gracias, llamás tres días después a preguntar por el bebé, está en Neo pero bien, esperan el alta en un día.
* Estás discutiendo, que vos siempre hacés esto, que nunca hacés aquello, sube el tono de voz, se interrumpen mutuamente. De repente te callás dos segundos, lo mirás, le decís "me siento rara, desconocida, estoy asustada, están pasando mil cosas, te necesito, ayudame". Te abraza.
* Llegás a la puerta de la escuela molida de cansancio, está otra mamá de la sala (embarazada de 6 meses), le proponés a bocajarro poner plata para alquilar un barco y huir a Ibiza. Acepta. Otra mamá se prende. Transan con Colonia y comer dulce de leche conaprole del pote. Terminan fantaseando con costanera norte.
* Una amiga a la que viste sufrir mucho se reinventa, se levanta, tiene un gesto de valentía y se planta. Te morís de amor y orgullo por ella.
* Salís a correr. Corrés una vuelta, dos, te molestan un poco los pulmones, te pesan las piernas. De repente nada. Cabeza en blanco. Estás adentro. Pensás cosas, sentís cosas. Como dos km después te acordás que estabas corriendo. Comprobás que seguís corriendo. Tenés el mp3 puesto pero ni siquiera sabés qué escuchaste. Estuviste afuera de todo mientras tu cuerpo corría. Te sentís genial.
Hay que encontrar el modo de agarrar todo el plomo que tenemos en la cabeza (dormido, oscuro, pesado, inconducente) y convertirlo en oro. Y cantar mientras el día se vuelve más oscuro. Lo aprendí de esta canción.
Etiquetas: Canto loas, Dispersiones
30.5.13
Qué fue de grossoedipo
Se metió en una red social y le fue bien, hizo amigas, hizo eso que dicen es tan difícil de "conócete a tí mismo", a veces armó quilombo, a veces vinieron a armarle quilombo pero mucho no le importó porque había otras cosas, otros lazos, otras personas que no armaban quilombo y eso estaba bien.
Entonces se metió en otra red social y parecía que estaba bien también, que era más o menos lo mismo pero más corto, más ágil, más piripipí. Y no, che. Porque todo eso que estudié en la facultad en comunicación Arfuch de que el medio es el mensaje parece que un poco verdad era, y así como algunas redes sociales favorecen ciertas actitudes y pensamientos y relaciones, otras redes sociales favorecen otras. Hay gente manipuladora, hay gente mentirosa, hay gente cizañera, hay gente soreta que va a tratar de hacerte sentir mal o menos o poca cosa. Entonces de repente estás leyendo toooodo el día sobre cosas que no querés leer, no te interesan, te parecen estúpidas, superficiales, egoístas, imbéciles. O peor, te encontrás vos jugando ese jueguito, mandándote la parte, siendo más piola, más cool, más pasada de todo, más moderna, menos vos. Y no. No no no no no no no.
No quiero no poder ser frágil porque sienta que hay mil ojos esperando a que me equivoque o a que muestre una debilidad para destrozarme. No quiero que me lleguen rumores infladísimos de cosas que no hice con personas que no conozco. No quiero leer más a gente que lo único que quiere es decir lo que está BIEN y lo que está MAL, como si al mundo (enorme, inabarcable, cambiante) se le pudiese tirar cemento y petrificarlo. No quiero descubrirme haciendo eso que tanto le molestaba a mi mamá. Mandarse la parte. No seré mandaparte.
Cuando soy más yo estoy jugando con mi hijo, corriendo, trabajando mientras escucho música, cogiendo, cocinando, limpiando la casa mientras canto. Eso soy yo. No frases ingeniosas ni juegos de popularidad dignos de una mala película de porristas ochentosas. Así que haré otra vez eso que sé hacer bien que es ser honesta, conmigo misma y con los que lean, no tratar de dar una imagen falsa de lo que soy, no negar mis dudas o mis miserias. En algún momento hicimos eso, muchas chicas con blogs. No espero que eso pase de nuevo pero yo sigo.
Leyendo el blog de Soule Mama pensé ¿por qué es tan valioso lo que ella hace? Son los mismos posts hace años, su vida cotidiana, las cosas lindas que hace y ve, sus hijos creciendo. Creo que la respuesta es que ella encontró lo que quería ser, su valor en el mundo, y lo hizo. Y no se puso a pensar qué iban a decir los demás, o cómo su vida parecía poco valiosa al lado de los cánones de éxito, riqueza, fama, etc. Ella cría chicos hermosos, teje, saca fotos, planta cosas, amasa. En eso encuentra todo el sentido que necesita. Es hermosísimo eso, saber que tu vida tiene sentido simplemente porque hacés lo que vos querés. Requiere valor. Es mucho más difícil que buscar lo que todos consideran deseable. Pero es el camino. Por lo menos es mi camino.
Hoy estuvimos con Fede haciendo tiempo entre la salida de la escuela y la entrada al taller de preescolar. Fuimos a plaza Armenia, en pleno Palermo Algo, ropa cara, restaurancitos lindos, nombres de locales tipo "Ardiente Azucena para tus Ojos". El Fede tenía un pullover que le queda un poco grande, tejido por mí, y una bufanda de arcoiris, también tejida por mí. Nuestra jipez desentonaba terriblemente con la zona. Pero íbamos contentos, charlando al sol, era un día de otoño perfecto, en la plaza se hizo amigo de un gordito precioso y su hermanito y se tiraron del tobogán hasta cansarse. Eso importa, las azucenas ardientes para tus ojos son anecdóticas.
Estoy contenta. Creo que se me nota.
Etiquetas: Dispersiones
1.9.11
Como si nada
Qué se yo, las cosas se hacen por ganas, no? Si queda alguien leyendo después de tanto abandono, le ahorro el discurso de porqué no posteo, de si quiero postear pero no me sale o más bien no quiero postear porque blah blah. También había desarrollado una teoría muy sesuda sobre el papel del blog durante la maternidad, el conseguir pares que te banquen hablando de lo único de lo que querés hablar en ese momento (el pibe) y cómo entonces cuando ya el pibe creció y vos estás medio harta de escucharte hablar de él y querés hablar de cualquier otra cosa ya no necesitás tanto el blog y lo dejás ahí, boyando en la nada, pobre blog que tanto bien te hizo. Pero no es muy exacto eso, si analizo la teoría hace agua por todos lados, dejémoslo ahí.
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20.4.11
Sí, acá estoy, perdón, perdón.
Tengo la vida trabada con cincuenta cosas que estoy haciendo al mismo tiempo y con no mucha energía, y es de esas situaciones en las que hay-que-coser-pero-primero-hay-que-cortar-la-tela-pero-la-mesa-está-llena-de-cosas-corto-en-el-piso-vienen-los-gatos-a-joder. Caos. Para solucionarlo hay que trabajar y hacer y no parar pero simplemente me supera. Me puteo por meterme en camisa de once varas y después me acuerdo que siempre es así, que no se cómo se vive si no es haciendo malabarismos.
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20.2.11
14.12.10
Memorias de una geisha
pero más chiquito. La explicación que nos dio era la siguiente: ella era okinawense y estaba en Argentina hacía muchos años. Cuando las empresas japonesas mandaban a sus gerentes a Argentina, para vivir un tiempo acá organizando sucursales o haciendo negocios o lo que sea que hagan los gerentes en viajes de negocios, ellos extrañaban sus costumbres okinawenses. Por eso ella había recreado un bar japonés exacto, con la vajilla, la decoración, los muebles, todo traído de allá. A su bar sólo se entraba por invitación. Un cliente nuevo sólo podía entrar acompañado de otro cliente, y siempre alguno tenía que ser okinawense. O sea, si un okinawense traía a un argentino, estaba bien, pero ese mismo argentino no podía venir otro día trayendo a otro argentino. Sí, ya sé, una locura, pero yo necesitaba el laburo. La mecánica era la siguiente: cada cliente tenía un número. En el bar sólo se servía whisky. Cuando un cliente venía por primera vez, "compraba" una botella de ese whisky, al que se le ponía una pulserita con el número. El cliente tomaba todo lo que quería de su botella, y cuando se iba se cerraba y se la dejaba en un estante con todas las otras botellas con sus numeritos. Cuando se acababa la botella, el cliente compraba otra. Eso y alguna comida japonesa que cocinaba la señora y que iba como cortesía era todo el servicio. De más está decir que el precio de las botellas era como diez veces lo que valía en una vinería. Me llamó la atención que necesitaran tantas mozas (cuatro) para un local tan chiquito y con un servicio tan acotado, pero ahí estaba el truco. Nuestro papel era sentarnos con los clientes, charlar, servirles whisky, tomar whisky nosotras también para bajar más rápido la botella (en este punto la MADAMA se sintió generosa y dijo que podíamos mezclarlo con coca para que no nos haga mal), alcanzarles toallitas húmedas que se guardaban en la heladera si tenían calor, bailar con ellos si lo pedían. Estaba lleno de detalles complicados, por ejemplo al brindar había que tener cuidado de que el borde del vaso estuviera por debajo del borde del vaso del cliente, para demostrar que lo considerábamos superior. Yo a esta altura me quería ir, pero la señora esta, con mucha astucia, argumentó que en Japón los bares eran así, que como muchos japoneses vivían solos se consideraba normal tener cierta interacción social con las mozas, que no era nada inmoral ni vergonzoso. Me agarró por el lado de la diferencia cultural. Además me interesaba la idea de aprender un poco de japonés, y porqué no, de enamorarme de algún joven gerente de Kawasaki que me llenara de regalitos de Hello Kitty. Tenía 22 años, hay derecho a ser medio boluda a esa edad. Etiquetas: Dispersiones, Documentos, Papelones
6.12.10
Debería darme vergüenza
¿Vieron esas canciones de los ochentas, que eran tan energéticas, un poco románticas, algo cursis, medio ridículas, con sintetizadores, con algún saxofón metido por ahí, el cantante sacudiendo los pelos al viento, neón, motos, esas cosas? ¿Pero que igual tenían algo, que la melodía estaba buena, eran pegadizas, una sabía que apestaban pero igual las escuchaba en la radio y les prestaba atención? Bueno, así me siento. Verano ochentoso. Hasta puedo imaginarme el poster Pagsa ilustrado en brillantes colores, de la mina sentada en su patio tomando mate y trabajando. En fin.
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25.11.10
El regreso de los muertos vivos

Etiquetas: Canto loas, Dispersiones, El Fede en sí, Pequeñas catástrofes
15.11.10
5.11.10
Una cosa no quita la otra
A dos cuadras de mi casa pusieron un local del Pro. Yo no sé si esperar a que suceda solo o instigar una revuelta en contra. O sea, acá, en San Cristóbal, donde la gente lloraba por la calle y cantaba la marcha el miércoles que murió Néstor, acá donde lo menos que se le dice a Macri es "el bigote hijo de puta", donde se hacen chistes sobre cómo todas las avenidas con doble carril son por las que, justamente, pasan las líneas de colectivos de Macri. Dejame de joder.

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31.10.10
Lo más difícil es empezar
* Tres golpes fuertes este mes. Perderme Pixies (ya sé que suena trivial, pero para mí fue jodido, la música es importante en mi vida), la muerte de la Pity, y la muerte de Kirchner. La que más dolió fue la Pity, que me perdone la historia nacional y la política. No soy la misma de hace un mes. Si sale algo mejor o peor, veré, pero algo cambió. Hasta me salieron cuatro canas flamantes. Siempre pensé que lo de "encanecer por los disgustos" era metáfora, pero no. Por cierto, los que todavía tienen ganas de hacer chistes (porque a muchos las bromas se les atragantaron apenas vieron las reacciones), ¿No vieron la marea humana? ¿No leyeron los mensajes de apoyo, las gracias, las lágrimas? ¿No vieron la firmeza de una mujer que destrozada todavía podía sostenerse erguida? ¿No entendieron la pasión y el interés que existe y que no estaba hace ocho años? ¿No notaron que muchos que venían callados para evitar agresiones de repente no tuvieron más ganas de callarse? ¿Qué parte se perdieron, muchachos? Y premio especial al mamerto de Macri, que dijo que el efecto de la muerte de Kirchner es "neutro".
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16.10.10
Aventuras del cacique
La Pity está enferma. No sabemos si le pasa algo o son simplemente los 17 años, que para un gato son bastantes. Yo quedo medio paralizada. Tengo a esa gata hace demasiado tiempo, no quiero ni pensar en que pueda faltarme. PocaOnda BuenHombre suspira, saca el bolsito porta gatos, y la lleva a la veterinaria. Vuelve con diagnóstico complicado. Está hepática, un poco deshidratada, y la edad no le juega a favor. Además tiene un diente cariado. Entre la depresión por la posibilidad de que se muera y el enojo con el veterinario que la revisó hace dos semana y dijo que "no tenía nada", PocaOnda BuenHombre confiesa: "Me mata ir ahí. Los carteles de perros perdidos, los animales en jaulas, había un cartel ofreciendo en adopción un perrito que era de un cartonero que se murió en el hospital. Me mata."
Etiquetas: Dispersiones, Pequeñas catástrofes
5.10.10
Hola, octubre, cómo te va
Hoy.
Etiquetas: Dispersiones
24.9.10
Cómo salva la camarita
Etiquetas: Dispersiones, El Fede en sí
22.9.10
Queremos margaritas
Etiquetas: Dispersiones




