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24.11.13

Jólibud en castellano y al vesre

¿Vieron esas películas inspiracionales en las que un tipo malo, amargo, que sólo le importa la guita, odia a los perros, no le da pelota a la familia, trata mal a la secretaria y no tiene compasión por los pobres de repente tiene una experiencia medio border y se vuelve bueno y empieza a tocar el piano, lleva a su hijita a colaborar al refugio de animales, adoptan un perrito ciego, consigue que su esposa se reúna con su padre perdido en la segunda guerra mundial y le da a la secretaria una beca para que pueda ser levantadora de pesas olímpica como sueña? Bueno, a mí me pasó al revés. Con todo el susto del bulto de la teta y la saga de mononucleosis (primero de Fede y ahora mía) estoy jurando por mis ancestros y mis descendientes que no me meto más en quilombos ajenos, no hago más favores, no colaboro en ningún proyecto, no ayudo a sacar papas del fuego, nada, NADA hasta que no tenga lo mío resuelto (siendo lo mío el diseño de la tipografía, una cosa con tela que no estoy ni en condiciones de empezar a organizar, y arreglos varios en la casa). Todo esto lo pienso sobre todo a la noche cuando me despierto veinte veces con frío o con calor según sube o baja la fiebre, muerta de sed y sabiendo que el primer sorbo de agua va a sentirse como una puñalada en la garganta y preguntándome por qué si fui tan promiscua con los besos en mi adolescencia nadie me contagió esto para pasarlo tranquila, con mi mamá preparándome quilos de puré, mirando Cartoon Network y faltando a la escuela.
En mis noches de insomnio febril terminé la saga de Wilt (puro humor inglés) y empecé The Book Thief. No me está gustando, es entretenido pero tiene un gusto sensiblero que no me termina de convencer. Aunque transcurre en Alemania se "siente" como algo que podrías ver convertido en miniserie en HBO. Los buenos son buenos, los malos son malos y fríos y de ojos acerados, todos son siempre bastante monótonos en sus comportamientos hasta que justo una vez hacen lo opuesto de lo que hacen siempre para marcar un momento dramático, el recurso del narrador que viene siendo una especie de Parca que junta almas es de cuarta, las enumeraciones a lo Vonnegut le funcionan sólo a Vonnegut y el autor NO es Vonnegut. No sé, creo que voy a largarlo a la mierda, tengo todo Baricco y Palahniuk para entrarles, no vale la pena. Otra de las ventajas del kindle, largar un libro sin el remordimiento del dinero gastado en él.
Las clases de bajo por youtube no anduvieron bien. Las lecciones parecían siempre o muy fáciles o muy difíciles, no entendía las explicaciones técnicas, la notación con letras en vez del nombre de las notas sin poner las equivalencias me sacaba de quicio. Así que me compré Bass Guitar for Dummies porque la vergüenza es subjetiva. No leí mucho porque con la puta mononucleosis estuve tres días sin poder ni sentarme en la cama pero hoy lo hojeé y pinta muy bien, mejor de lo que esperaba. Veremos.
El consuelo que me queda es que mi proceso es calcadito del de Fede, que ya está como nuevo, gritando, corriendo y proclamando su salud a los cuatro vientos. Y pensar en cuando pueda volver a correr. Todo lo otro es pavada.

27.9.13

Hoy acá ahora

Fede vio El imperio contraataca. Fue terrible y gracioso y bastante asombroso, él veía la película y Alejandro y yo lo veíamos ver la película. Si se acuerdan del final, va alternando entre dos líneas de acción, Leia con Chewbacca, Lando y los robots se están escapando de la ciudad de las nubes mientras Luke está enfrentándose con Vader. En la parte de la pelea estaba tenso, casi no respiraba, se tapaba la cara. En la parte del escape se relajaba un poco, y cuando volvía la pelea suspiraba para juntar fuerzas, como diciendo "bueno vamos a pasar por esto". Cuando Vader le dice a Luke que es el padre se agarró la cabeza y gritó "¿¡ahora es bueno!?". Hay que tener hijos nada más que para verlos ver películas. (Antes había estado muy preocupado por saber si Leia tenía baño en su casa en la ciudad de las nubes). Hablando de películas vimos "Aviones" y nos pareció una garcha atómica. Los estereotipos, las frases hechas, lo poco interesantes que son los personajes. El protagonista es perfecto. El tipo no tiene un defecto, no tiene un momento en el que se la crea o se ponga medio medio forro o nada. Es insufrible.
La empresa donde trabajaba Alejandro cierra. Debería ser algo preocupante pero estamos super panchos. Un poco de tiempo que cae del cielo. Nos llevamos mucho mejor cuando pasamos más tiempo juntos. Es raro darse cuenta de lo distintos que son nuestros días, él en el laburo con cosas super abstractas, equipos de quince personas, reuniones, rosca política. Yo acá con el cliente que llama, llenar el lavarropas, alcanzarle a Fede el yogur que me pide, coser una bolsa de compras o un muñeco. Son dos vidas paralelas. Ahora estamos ecualizados, el jueves teníamos que hacer tiempo entre el jardín y el taller de preescolar y fuimos a hacer picnic a la plaza. Había algo colgando de la rama de un árbol, primero pensamos que era una zapatilla pero visto de cerca resultó una paloma muerta, enganchada en un plástico.
Correr. El sábado fuimos al cumpleaños de la hija de mi amiga Roxana (34 años de amistad y contando, Ro). Una chica que yo no conocía mencionó algo de "yo iba a correr ahí". La siguiente hora fue toda de anécdotas de carreras, de entrenamientos, de tips para no lastimarse, de quejarse porque ahora está lastimada y no puede correr. Me cebó a lo loco para que corra una carrera de una vez. Creo que es hora. Ya llego a los 7 km, y la agarré a @emolias para la carrera de los 5k de McDonalds. No me copa mucho la multitud pero por algo hay que empezar. Hice esta lista, la dejo para los que no se copan con "Eye of the tiger". Igual para mí no hay que empezar a correr en primavera, entre las alergias y el viento no es muy disfrutable, y el verano si no venís entrenada es irremontable. Correr hasta ahora tiene dos contras: que tengo que buscar botas con caña más bien ancha porque no me cierran en los músculos de las pantorrillas, y el mal humor irremontable que me agarra cuando no puedo salir. Todo lo otro es felicidad y endorfinazo.
Mi dentista se queja de la paciente que llega tarde, de que mi pieza 28 tiene cinco cúspides, de que la pieza 27 es rara y no se sabe qué sistema radicular tiene, de que la instrumentista está distraída y no le alcanza las cosas, de que mi caries que parecía un puntito se mete para adentro de la muela y me tiene que tornear media hora, de que tengo la mordida rarísima. Me cae bien mi dentista.
El disco nuevo de los Arctic Monkeys es... no se, me faltan palabras. Demasiado bueno. Tiene algo de los Strokes (o los Strokes tienen algo de Arctic Monkeys? ¿Quién empezó con los falsetes? Ya no me acuerdo) y también algo del último de Depeche Mode. Me mata Alex Turner cantando a chicas imaginarias lo que miles de chicas le cantaríamos a él. I wanna be yours, Alex, hacete cargo. Estoy muy nerviosa esperando el próximo de Arcade Fire, si no me gusta va a ser un problema.
Necesitaría que me dejen de pasar cosas por un rato, que se ponga todo medio aburrido, pero no parece que sea el caso así que se hará lo que se pueda. Igual no engaño a nadie, cuando no tengo quilombos los extraño y los salgo a buscar.

12.9.13

Tormentus interruptus

Iba a correr pero cuando estaba terminando de estirar se largó a llover y no salí. Duró 20 minutos. Ahora si salgo llego tarde a buscar a Fede. Qué cosa.

Los 37:  te conocés, pero te seguís sorprendiendo. Tenés mucha cancha para descubrir truquitos que te juega la cabeza, tanto buenos como malos. Y si antes tenías una buena idea y tardabas un rato en darte cuenta, ahora la reconocés enseguida. Ya sabés lo que te sirve para vivir. Está buenísimo eso. ¿Ustedes se dan cuenta de que todos los días sumamos experiencia viviendo y sabiendo qué nos hace bien y qué no? Claramente no todo el mundo lo hace, sino no habría tantos viejos de mierda (y está LLENÍSIMO de viejos de mierda, asusta la verdad).
También los 37 son estudios, mamografías, PAPs. Los estudios para las mujeres son siempre humillantes. Viene un tipo y te mete la teta entre dos planos y te la aplasssssta toda. Ecografía intravaginal, te meten una poronga de plástico adentro y la mueven cual joystick loco. El dentista que me está atendiendo es idéntico al viejito que lo arregla a Woody en Toy Story 2. No hay humillación en el dentista, y tampoco dolor, pero hay tensión nerviosa.

Vamos en colectivo, al lado viene un camión de esos que llevan autos, una camioneta enorme tiene dos ruedas en el aire, a medio metro de la cabina del chofer. Le digo a Fede que me da miedo que se caiga la camioneta y aplaste al tipo, Fede me dice que está atada con cadenas superfuertes y no va a romperse. Hablamos de nuestras comidas preferidas. Hace un juego de palabras gracioso, me saca una carcajada no porque "ay es mi hijo e hizo un chiste" sino porque es gracioso de verdad. Sigue siempre esa cosa de hijo/persona, ese cuidado que hay que tener para no equivocarse y creer que el pibe es tuyo. También pienso qué suerte que me tocó un hijo que me gusta, que me cae bien. Claro que tengo momentos de saturación pero son más los de disfrute. A veces veo a otros chicos y pienso que no soportaría tener que cuidarlos todos los días. Quiero creer que siempre te gusta tu hijo, pero en el fondo me parece que no, que muchas madres deben estar atrapadas con hijos que no soportan mucho. Hay que diferenciar "querer" de "soportar", podés querer mucho a alguien y no soportarlo.
En la reunión del taller de preescolar nos cuentan unas cosas preciosas de cómo los chicos arman equipo. Dicen que son muy enérgicos y se aburren fácil, pero que son capaces de concentración y que las sorprenden con la voluntad de trabajo. Se potencian. Todavía no sabemos qué maestro/a les va a tocar, pero el grupo es inmejorable. Especialmente las nenas, todas son raras y muy personales, nada de princesas.

El problema de los posts así casuales y que mariposean por todos lados es que nunca se sabe cómo terminarlos.

16.7.13

Desde vacacionesdeinviernolandia

* Anoche a las 3 de la mañana terminé The Brief Wondrous Life of Oscar Wao. Cuando lo empecé pensé "menos mal que es un libro gordo porque me gusta y quiero que dure". Tres noches me duró. De esos libros hermosos que terminás llorando y riéndote al mismo tiempo. Hoy lo primero que hice fue escribirle un mail a Junot Díaz dándole las gracias desde el fondo de mi alma. Por cierto estoy casada con un Oscar, el mío no es gordo sino alto y flaco, y una de las tantas chicas de las que se enamoró le retribuyó el sentimiento y acá estamos, doce años después. Chupate ese fuku (pero por las dudas ZAFA, perdón si no entienden nada, si leen el libro van a entender).

* Estaba por escribir sobre correr, sobre lo que te hace, sobre cómo funciona la cabeza y el cuerpo mientras corrés, sobre cómo después de casi dos años de corredora no puedo ni quiero largar, al contrario, quiero correr cada vez más, cada vez mejor. Pero vino The Oatmeal y sacó este comic y nada, me callo la boca y aplaudo.

* Las cosas más graciosas del mundo en este momento: para mí este sitio de disfraces hechos con poca plata y este post de pobres cristianos luchando contra el autocorrect . Para Fede dos cosas que vio en una función de circo: un tipo que hizo ruido de pedo con la tuba y una malabarista que buscaba en sus bolsillos las pelotas para hacer malabares y en un momento sacaba una media sucia, la olía y la tiraba para atrás. Lo considera como el súmmum de la comedia, se lo trata de contar a todo el mundo y se tienta y no puede ni terminar de contarlo. Impagable.

* Qué porquería la calza, no me voy a poner nunca una calza, qué cosa la calza. Hasta que te probás una calza y es cómoda y calentita y encima te queda bastante bien (muslos de corredora, ejem) y no te la querés sacar nunca más, a la calza.

* UPDATE me contestó Junot Díaz, me muero muerta. Bueno él o algún asistente, pero suspendamos la incredulidad y pensemos que fue él.

UPDATE del UPDATE me dijo "que nota tan hermosa. gracias silvia".

15.6.13

Arde troya pero no parece

Me levanto, hago mate, voy al pizarroncito de tareas pendientes y trazo siete rayitas, una rayita por cada habitación de mi casa. A medida que voy dejando habitaciones limpias borro las rayitas (van tres, el patio de atrás, nuestra pieza y el baño. Si ustedes creían que yo era buena ama de casa, olvídenlo. En los últimos dos años llegué a borrar las siete rayitas juntas sólo dos veces. Siempre queda una habitación mugrosa). Entre el baño y la pieza preparo un bizcochuelo que voy a rellenar con frutillas y crema. Alejandro vuelve de los mandados, me consiguió arroz arborio y azafrán del bueno, mañana saldrá sopa de lentejas turcas y calabaza al curry, risotto con opción hongos/carne al vino, y la torta. Mi hermana trae helado, mi papá y mi suegra vino. No conseguí el libro de Vonnegut que le quería regalar a mi papá, Cuna del gato, se lo quedo debiendo. No veo la hora de que lo lea porque sé que le va a gustar tanto como a mí. Toda la parte científica le va a encantar, le interesa la física y leyó bastante de divulgación sobre el tema. Debe ser de su lado que me viene el gusto por el humor negro, la sátira a las religiones, el sentido común que a fuerza de realismo se vuelve crítico. También el amor a los gatos. Mi papá viene siendo un crazy cat gentleman, generaciones de gatos callejeros han sobrevivido alimentados con una mezcla asquerosa que inventó con carne picada, alimento balanceado, leche y arroz. No sé cuántas veces lo vi levantarse e irse porque "tengo que hacer la comida de los gatos". A eso de las 7 si vas a visitarlo ves gatos esperándolo por todas las paredes y techos (para desesperación de mi abuela y mi tía, que viven en el mismo ph de pasillo larguísimo y tienen que bancarse que les usen los patios de baño). Sale con dos ollas llenas y los gatos se tiran desde arriba con las colas en alto. Les habla mientras les va dejando comida, le dice a uno que no sea atropellado, reta a otros porque se pelean. Son gatos ariscos, bastante salvajes, pero puede acariciarlos.
Lo curioso es que mientras voy haciendo todas estas cosas tan domésticas tengo la cabeza en llamas con asuntos bastante serios, pero puedo seguir. No entiendo si es bueno o malo eso, si debería parar todo hasta resolver lo que me tiene preocupada o si es una ventaja seguir como si nada cuando todo. Creo que es algo femenino, la capacidad de ocuparse de lo cotidiano mientras adentro arde troya. También es cierto que limpiar me calma, ordenar la parte de afuera influye en lo de adentro. Después iré a correr los 5 km de la vida del amor y de la paz mental y Matías se acaba de autoinvitar con promesas de sushi. Esto sólo puede mejorar.

La sopa de lentejas, calabaza y curry es así: agarran una calabaza chica, la pelan, le sacan las semillas, la cortan en cuadraditos, la rocían con aceite y al horno, 15-20 min, la dan vuelta, 15-20 min más hasta que esté cocida. La sacan, la hacen puré. Mientras lavan 1/4 de lentejas naranjas o turcas, las ponen a hervir en 4-5 tazas de agua (puede ser caldo también pero por favor POR FAVOR no usen cubitos que son puro sodio y grasa), cuando hierven las dejan un rato hasta que estén medio reventadas (tardan nada, unos 10 min), las minipimerean para hacerlas crema, agregan el puré de calabazas, sal, una cucharadita de curry, corrigen el espesor agregando caldo, agua o leche, la dejan burbujear unos 10 min más. Para servir se puede agregar un copito de queso crema, nueces, verdeo picada y salteada. Las lentejas naranjas se consiguen en dietéticas, en el barrio chino, en las casas de comida armenia o turca de Scalabrini Ortiz. Se cocinan rapidísimo y tienen un gusto como especiado delicioso.

10.6.13

Plomo en oro

* El pibe te grita porque no quiere. No quiere comer, no quiere bañarse, no quiere ordenar, no quiere no quiere no quiere. Estás a punto de explotar en gritos vos también. Lo mirás fijo. Te mira desafiante. En el último microsegundo te ponés bizca, sacás la lengua y hacés un ruido tipo DUHHHHHHH. Estallan en carcajadas juntos.

* Un cliente te manda un mail pidiéndote correcciones de la imprenta (que eligió él, porque la que vos recomendaste porque trabajan bárbaro le pareció cara) que vos sabés que son innecesarias y que ellos podrían resolver si se pusieran media pila. Estás por decirle al cliente que no tenés tiempo, que no podés hacerte cargo, que lola. Respirás hondo, le pedís el teléfono, llamás, te enterás que el flaco que hace la preparación para la máquina faltó porque internaron a la mujer embarazada de 8 meses de urgencia, les explicás cómo hacer, te dan las gracias, llamás tres días después a preguntar por el bebé, está en Neo pero bien, esperan el alta en un día.

* Estás discutiendo, que vos siempre hacés esto, que nunca hacés aquello, sube el tono de voz, se interrumpen mutuamente. De repente te callás dos segundos, lo mirás, le decís "me siento rara, desconocida, estoy asustada, están pasando mil cosas, te necesito, ayudame". Te abraza.

* Llegás a la puerta de la escuela molida de cansancio, está otra mamá de la sala (embarazada de 6 meses), le proponés a bocajarro poner plata para alquilar un barco y huir a Ibiza. Acepta. Otra mamá se prende. Transan con Colonia y comer dulce de leche conaprole del pote. Terminan fantaseando con costanera norte.

* Una amiga a la que viste sufrir mucho se reinventa, se levanta, tiene un gesto de valentía y se planta. Te morís de amor y orgullo por ella.

* Salís a correr. Corrés una vuelta, dos, te molestan un poco los pulmones, te pesan las piernas. De repente nada. Cabeza en blanco. Estás adentro. Pensás cosas, sentís cosas. Como dos km después te acordás que estabas corriendo. Comprobás que seguís corriendo. Tenés el mp3 puesto pero ni siquiera sabés qué escuchaste. Estuviste afuera de todo mientras tu cuerpo corría. Te sentís genial.

Hay que encontrar el modo de agarrar todo el plomo que tenemos en la cabeza (dormido, oscuro, pesado, inconducente) y convertirlo en oro. Y cantar mientras el día se vuelve más oscuro. Lo aprendí de esta canción.



 Richard Parry, vení y tocame que me pinto teclitas de piano por todo el cuerpo).

30.5.13

Qué fue de grossoedipo

Se metió en una red social y le fue bien, hizo amigas, hizo eso que dicen es tan difícil de "conócete a tí mismo", a veces armó quilombo, a veces vinieron a armarle quilombo pero mucho no le importó porque había otras cosas, otros lazos, otras personas que no armaban quilombo y eso estaba bien.
Entonces se metió en otra red social y parecía que estaba bien también, que era más o menos lo mismo pero más corto, más ágil, más piripipí. Y no, che. Porque todo eso que estudié en la facultad en comunicación Arfuch de que el medio es el mensaje parece que un poco verdad era, y así como algunas redes sociales favorecen ciertas actitudes y pensamientos y relaciones, otras redes sociales favorecen otras. Hay gente manipuladora, hay gente mentirosa, hay gente cizañera, hay gente soreta que va a tratar de hacerte sentir mal o menos o poca cosa. Entonces de repente estás leyendo toooodo el día sobre cosas que no querés leer, no te interesan, te parecen estúpidas, superficiales, egoístas, imbéciles. O peor, te encontrás vos jugando ese jueguito, mandándote la parte, siendo más piola, más cool, más pasada de todo, más moderna, menos vos. Y no. No no no no no no no.
No quiero no poder ser frágil porque sienta que hay mil ojos esperando a que me equivoque o a que muestre una debilidad para destrozarme. No quiero que me lleguen rumores infladísimos de cosas que no hice con personas que no conozco. No quiero leer más a gente que lo único que quiere es decir lo que está BIEN y lo que está MAL, como si al mundo (enorme, inabarcable, cambiante) se le pudiese tirar cemento y petrificarlo. No quiero descubrirme haciendo eso que tanto le molestaba a mi mamá. Mandarse la parte. No seré mandaparte.
Cuando soy más yo estoy jugando con mi hijo, corriendo, trabajando mientras escucho música, cogiendo, cocinando, limpiando la casa mientras canto. Eso soy yo. No frases ingeniosas ni juegos de popularidad dignos de una mala película de porristas ochentosas. Así que haré otra vez eso que sé hacer bien que es ser honesta, conmigo misma y con los que lean, no tratar de dar una imagen falsa de lo que soy, no negar mis dudas o mis miserias. En algún momento hicimos eso, muchas chicas con blogs. No espero que eso pase de nuevo pero yo sigo.
Leyendo el blog de Soule Mama pensé ¿por qué es tan valioso lo que ella hace? Son los mismos posts hace años, su vida cotidiana, las cosas lindas que hace y ve, sus hijos creciendo. Creo que la respuesta es que ella encontró lo que quería ser, su valor en el mundo, y lo hizo. Y no se puso a pensar qué iban a decir los demás, o cómo su vida parecía poco valiosa al lado de los cánones de éxito, riqueza, fama, etc. Ella cría chicos hermosos, teje, saca fotos, planta cosas, amasa. En eso encuentra todo el sentido que necesita. Es hermosísimo eso, saber que tu vida tiene sentido simplemente porque hacés lo que vos querés. Requiere valor. Es mucho más difícil que buscar lo que todos consideran deseable. Pero es el camino. Por lo menos es mi camino.
Hoy estuvimos con Fede haciendo tiempo entre la salida de la escuela y la entrada al taller de preescolar. Fuimos a plaza Armenia, en pleno Palermo Algo, ropa cara, restaurancitos lindos, nombres de locales tipo "Ardiente Azucena para tus Ojos". El Fede tenía un pullover que le queda un poco grande, tejido por mí, y una bufanda de arcoiris, también tejida por mí. Nuestra jipez desentonaba terriblemente con la zona. Pero íbamos contentos, charlando al sol, era un día de otoño perfecto, en la plaza se hizo amigo de un gordito precioso y su hermanito y se tiraron del tobogán hasta cansarse. Eso importa, las azucenas ardientes para tus ojos son anecdóticas.
Estoy contenta. Creo que se me nota.

1.9.11

Como si nada

Qué se yo, las cosas se hacen por ganas, no? Si queda alguien leyendo después de tanto abandono, le ahorro el discurso de porqué no posteo, de si quiero postear pero no me sale o más bien no quiero postear porque blah blah. También había desarrollado una teoría muy sesuda sobre el papel del blog durante la maternidad, el conseguir pares que te banquen hablando de lo único de lo que querés hablar en ese momento (el pibe) y cómo entonces cuando ya el pibe creció y vos estás medio harta de escucharte hablar de él y querés hablar de cualquier otra cosa ya no necesitás tanto el blog y lo dejás ahí, boyando en la nada, pobre blog que tanto bien te hizo. Pero no es muy exacto eso, si analizo la teoría hace agua por todos lados, dejémoslo ahí.

Algunos facts sobre Fede:
Es muy lindo estar con él, pero muy quemacabeza. O sea, te cuenta cosas, saca conclusiones delirantes (hay una publicidad de Movistar con una mujer riéndose muy exagerada apretando el teléfono contra su cara, y Fede dice que grita porque le duele el oído), inventa, charlotea. Un amor. Hasta que pasaron cinco horas de parloteo constante e incesante que empieza a taladrarte el cerebro y encima grita y yo tengo tolerancia baja a los ruidos fuertes y constantes y entonces es el "Fede pará un poco", que no sé para qué lo digo si nunca jamás surtió efecto. Pero bueno, en general nos llevamos bien y nos divertimos juntos.
En la escuela hubo una temporadita de rebeldía al cuete y jugar a ignorar a las tantes y a desobedecer. Nos reunimos para ver qué hacíamos y las tantes nos sugirieron venir un día a casa, a estar con él y jugar. Lo hicimos y funcionó tan bien que fue mágico. Pensábamos que por ahí se sentía medio invadido o las ignoraba, pero las recibió super feliz, las llevó enseguida a la pieza y las tuvo hora y pico mostrándoles juguetes, libros, explicándoles dónde duerme, cómo se llama cada muñeco. De ahí en adelante todo fue sobre rieles.
Es cariñoso y cuidadoso con los nenes más chiquitos. Su mejor amigo tiene una hermanita de año y pico que viene con la mamá a la salida. Se tomaron cariño y él la cuida, la lleva de la mano, le hace caricias, le habla como con tono paternal. Awwww.
Mezcla universos de todos lados. Está jugando a los piratas y el capitán es el Rey Arturo y el malo es Gollum y el que salva a todos es el rayo Mc Queen (él le dice Kuchau). Hace voces, pone diálogos, se mete tanto en el juego que se olvida de todo lo demás. Es muy muy lindo y por una vez no voy a decir "bueno pero él es así yo no tuve nada que ver". Alejandro y yo nos tomamos el trabajo de elegir lo que le dábamos para que vea, para que lea, para que juegue. Algo hicimos bien ahí, eh.
Sigue inquieto como siempre. Entra en loops en los que corre y corre y corre y corre y CORRE cual hamster enloquecido en ruedita (no hay rueditas gigantes para chicos, no?). Hoy fuimos a la plaza y en un momento lo perdí, me distraje un minuto y ya no estaba en el lugar de los juegos y no lo veía en ningún lado. Fueron veinte segundos pero qué veinte segundos más intensos, señores. Había ido corriendo hasta una fuente que estaba a unos buenos 30 metros. Creo que lo hizo porque me estaba llamando y yo no le daba bola. Hay bastante de tiranía en nuestras relaciones diarias, trato de ir bajando el nivel un poco porque así no va. Ah quiero dejar constancia a las posibles futuras parejas: estoy entrenándolo en ordenar, hacer la cama, poner y sacar la mesa, barrer, y algunas cositas de cocina. Y sobre todo, encontrar cosas. Si yo puedo evitarlo nadie va a tener que sufrir lo que sufrí yo con un caballero educado a la moda de los hijos de plantadores sureños de algodón de 1850.
¿Yo?
Bien, gracias.
Sigo tratando de hacer en un día el trabajo de tres. Estoy gorda, pero por suerte mis peores temores de no tener un límite en lo que se refiere a la degradación física no se confirmaron y empecé a correr. La gran sorpresa es que me gusta. No puedo explicarlo. Hay algo de espartano en eso de estar ahí, dale que dale, y que te duelan las pantorrillas y te falte el aire y tu cabeza diga "un poco más" y sigas. Cuando nos fuimos de vacaciones por primera vez con Fede después de los primeros meses agobiantes me acuerdo que me metí en el mar y tuve un atisbo de algo enorme, inabarcable, y pensé "ah pero cierto que yo era libre". Es un pensamiento muy Juan Salvador Gaviota, pero atrás de eso están las cosas que más valoro de mí. La flexibilidad, la capacidad de reírme aún en las peores circunstancias, la voluntad, la alegría de hacer. Correr es algo parecido. Y después quedás eufórica por unas horas. La parte mala es el cansancio que te queda y el hambre de huérfano victoriano. Todo lo otro es ganancia.

20.4.11

Sí, acá estoy, perdón, perdón.

Tengo la vida trabada con cincuenta cosas que estoy haciendo al mismo tiempo y con no mucha energía, y es de esas situaciones en las que hay-que-coser-pero-primero-hay-que-cortar-la-tela-pero-la-mesa-está-llena-de-cosas-corto-en-el-piso-vienen-los-gatos-a-joder. Caos. Para solucionarlo hay que trabajar y hacer y no parar pero simplemente me supera. Me puteo por meterme en camisa de once varas y después me acuerdo que siempre es así, que no se cómo se vive si no es haciendo malabarismos.

Otra cosa que pasa (me da un poco de vergüenza contarlo) es que estoy escribiendo algo así como una novela. No me siento escritora, parecería que me falta algo, que un escritor es alguien más inteligente, más culto, más sabio que yo. Pero tengo algo dando vueltas hace rato, algo que me vengo contando hace mucho antes de dormir o cuando estoy aburrida en el colectivo. Quiero ver qué pasa si se lo cuento a otros, si lo encuentran igual de fascinante que yo. Y me divierto. Pobre blog, lo descuido por lo otro, cuando quiero escribir escribo allá y no acá.
Fede es el nene más lindo del mundo y yo no puedo creer la suerte que tengo de ser su mamá. ¿Todas de vez en cuando se dan cuenta de que son "la mamá de..." y se maravillan? Estamos hablando mucho y me dice cosas graciosas, interesantes, cosas que pensó o que siente. Tiene amigos a los que quiere mucho, se relaciona con ellos, me cuenta lo que hacen, lo que le dicen, a lo que juegan. Inventa canciones y cuentos. También puede ser muy terco y tenemos días donde vuelan chispazos. Tiene miles de manías. La última es que cuando le estás contando cuentos le cambia los nombres a los personajes todo el tiempo y vos tenés que seguir el jueguito o se enoja. Ejemplo: "Entonces Thorin usó la llave para..." "NOOOOO Thorin no, es Gandalf Azul". Y tenés que acordarte de reemplazar "Thorin" por "Gandalf Azul" cada maldita vez. Muy molesto. Después en el medio del subte empieza a cantar una canción inventada sobre un patito que voló con la mamá y todo el vagón lo mira embelesado y se me pasa.
Trabajo, caos, hijo, proyectos, cosas, miles de cosas. Estoy como tapada de cosas. Pero en cualquier momento salgo del cachivache y les muestro lo que estaba haciendo mientras no me veían, y se van a caer de culo, van a ver.

14.12.10

Memorias de una geisha

Lo del prostíbulo japonés debe haber pasado en el 98 ó 99, yo vivía sola, alquilaba un departamentito de un ambiente y trabajaba de moza. Conseguía trabajo fácil pero más o menos cada seis meses no aguantaba más y tenía que renunciar y buscar en otro lado. Llega un punto en el que entrar todos los días a la misma hora, ver a la misma gente, los mismos clientes que piden la misma comida, los mismos chistes sexuales del bachero, la misma rutina de armar el salón, te quema la cabeza. Esta vez mientras buscaba salió un aviso para un bar sobre Junín, no me acuerdo la altura exacta pero es entre Rivadavia y Corrientes y en esa misma cuadra hay un local muy grande que vende pelucas. La cosa es que cuando llegué era un edificio normal, pero había otras chicas esperando, así que la dirección era esa. Nos abrió la puerta una señora de unos 60 años, japonesa (la MADAMA, pero yo no sabía) y nos hizo pasar a un subsuelo que se veía así:

pero más chiquito. La explicación que nos dio era la siguiente: ella era okinawense y estaba en Argentina hacía muchos años. Cuando las empresas japonesas mandaban a sus gerentes a Argentina, para vivir un tiempo acá organizando sucursales o haciendo negocios o lo que sea que hagan los gerentes en viajes de negocios, ellos extrañaban sus costumbres okinawenses. Por eso ella había recreado un bar japonés exacto, con la vajilla, la decoración, los muebles, todo traído de allá. A su bar sólo se entraba por invitación. Un cliente nuevo sólo podía entrar acompañado de otro cliente, y siempre alguno tenía que ser okinawense. O sea, si un okinawense traía a un argentino, estaba bien, pero ese mismo argentino no podía venir otro día trayendo a otro argentino. Sí, ya sé, una locura, pero yo necesitaba el laburo. La mecánica era la siguiente: cada cliente tenía un número. En el bar sólo se servía whisky. Cuando un cliente venía por primera vez, "compraba" una botella de ese whisky, al que se le ponía una pulserita con el número. El cliente tomaba todo lo que quería de su botella, y cuando se iba se cerraba y se la dejaba en un estante con todas las otras botellas con sus numeritos. Cuando se acababa la botella, el cliente compraba otra. Eso y alguna comida japonesa que cocinaba la señora y que iba como cortesía era todo el servicio. De más está decir que el precio de las botellas era como diez veces lo que valía en una vinería. Me llamó la atención que necesitaran tantas mozas (cuatro) para un local tan chiquito y con un servicio tan acotado, pero ahí estaba el truco. Nuestro papel era sentarnos con los clientes, charlar, servirles whisky, tomar whisky nosotras también para bajar más rápido la botella (en este punto la MADAMA se sintió generosa y dijo que podíamos mezclarlo con coca para que no nos haga mal), alcanzarles toallitas húmedas que se guardaban en la heladera si tenían calor, bailar con ellos si lo pedían. Estaba lleno de detalles complicados, por ejemplo al brindar había que tener cuidado de que el borde del vaso estuviera por debajo del borde del vaso del cliente, para demostrar que lo considerábamos superior. Yo a esta altura me quería ir, pero la señora esta, con mucha astucia, argumentó que en Japón los bares eran así, que como muchos japoneses vivían solos se consideraba normal tener cierta interacción social con las mozas, que no era nada inmoral ni vergonzoso. Me agarró por el lado de la diferencia cultural. Además me interesaba la idea de aprender un poco de japonés, y porqué no, de enamorarme de algún joven gerente de Kawasaki que me llenara de regalitos de Hello Kitty. Tenía 22 años, hay derecho a ser medio boluda a esa edad.
El primer día no vino nadie. Nos sentamos en los divanes, comimos unas especies de albondiguitas que hizo la señora japonesa, chusmeamos, y nos pagaron igual. Me fui a casa entre decepcionada y curiosa. El segundo día vinieron tres personas, dos japoneses jóvenes y un argentino. El argentino claramente no tenía muy claro qué era toda esa situación y no se tragaba con tanta facilidad el verso de la diferencia cultural, pero igual se chupó su whisky tranquilo y se fue. Los japoneses estuvieron correctos pero parecía que esperaban más de las chicas, como si la idea fuera que los tratáramos de levantar o algo. Nos dejaron propina escandalosamente alta que repartimos entre todas, nos pagaron y a casa. Al otro día fue la debacle. Creo que era viernes o sábado, y vinieron muchos clientes. Y éstos no estaban dispuestos a esperar a que nos despabiláramos. En donde te quedabas dos segundos cerca, te trataban de meter una mano sobre la rodilla. Una chica salió a bailar con uno y tuvo que estar todo el baile defendiéndose de los manotazos. Si te descuidabas, amagaban con encajarte un beso. Las tres nuevas estábamos aterradas y nos refugiamos en la cocina. La otra, que tenía más antigüedad, estaba chocha, contestaba con pellizquitos y frases en japonés y creo que ya tenía como 500 dólares en el corpiño. Cuando al fin cerraron y nos pudimos salir, la vi subirse a un taxi con un japonés muy borracho y entendí todo. Al otro día no fui, y la MADAMA me llamó enojada porque la había dejado en banda. Le dije que ella no había sido clara al explicarme el trabajo y que no podía hacer lo que esperaba de mí. Me trató de convencer por el lado de la plata, pero no gracias, como diría Master Card, acostarse con gerentes japoneses borrachos de whisly no tiene precio. No me persiguió la yacuzza ni se enamoró un gerente de Kawasaki. Pero aprendí a decir algo así como oiasumí nasaí massé que es "que descanse bien".

6.12.10

Debería darme vergüenza

¿Vieron esas canciones de los ochentas, que eran tan energéticas, un poco románticas, algo cursis, medio ridículas, con sintetizadores, con algún saxofón metido por ahí, el cantante sacudiendo los pelos al viento, neón, motos, esas cosas? ¿Pero que igual tenían algo, que la melodía estaba buena, eran pegadizas, una sabía que apestaban pero igual las escuchaba en la radio y les prestaba atención? Bueno, así me siento. Verano ochentoso. Hasta puedo imaginarme el poster Pagsa ilustrado en brillantes colores, de la mina sentada en su patio tomando mate y trabajando. En fin.

25.11.10

El regreso de los muertos vivos


Ahora me quiero ver, tengo que disecar todo lo que está pasando para lograr un post coherente y no sé ni por dónde empezar. La sensación es que después de una especie de terremoto sutil, que duró muchísimo tiempo pero siempre estuvo ahí, agitando la tierra abajo de los pies, por fin se calmaron un poco las cosas y estamos haciendo orden. Pintamos la pieza de Fede y le armamos la cama de "nene grande", pobre hijo, tres años y durmiendo en cuna. Fue demoledor pero sumamente satisfactorio. Me ponía unos jeans viejos llenos de manchas de pintura, un pedazo de tela en el pelo, una musculosa y me prendía la lijadora eléctrica. Sarah Connor morite de envidia. La casa estuvo hecha una mugre una semana entera y ni me importó. En el medio Fede tuvo otro amague de broncoespasmo, seguramente por el polvo que había dando vueltas, pero no pasó a mayores. En el mismo espíritu lijadoraeletcrica-chic, me peleé con un vendedor de colchones que insistía en pedirme el domicilio y teléfono para "ponerlo en la factura". No fue de necedad, encontrar dónde vive alguien es tan difícil como tener una computadora con internet. Pero estaba apurada, necesitaba llevar el colchón a casa antes de ir a buscar al nene al jardín, y el tipo seguía pidiéndome datos y datos. Dame mi colchón, tomá tu dinero y dejame vivir.
Por enésima vez fracasé rotundamente en mi intención de dejar de tomar más trabajo del que puedo manejar. Mis dos clientes preferidos, artistas ambos, se confabularon y me cayeron con cosas que necesitaban urgentísimo y que era imprescindible que se las resolviera yo que "tengo tanta delicadeza y trabajo tan rápido y soy tan responsable y que ellos se quedan tranquilos porque saben que lo voy a hacer bien y bla bla". Agrandame el ego que te creo y todo. Después cuando en las gacetillas de las obras leo el "gracias a" me emociono igual, pero necesito separar el trabajo de la emoción, o me va a dar un infarto a los 34.
La maternidad viene más que bien. El último post fallido tenía que ver con eso, con el hijo como método inadvertido de autoayuda. Vamos, que una desarrolla paciencia, sentido del humor, creatividad, superación del cansancio, deja atrás egoísmos y preocupaciones estúpidas, reorganiza sus prioridades y aprende a ser feliz con poco (un cuarto de helado y poder ver una película entera de una vez es la gloria, antes era un viernes aburrido). Los seminarios esos de superación personal te cobran como 3000 pesos sólo por la promesa. Pero justo ese día fuimos a la costanera con un amigo, y Fede decidió hacer de nuestra vida un infierno negándose a caminar, tirando piedras, revolcándose en la tierra y hablando a los gritos, así que el post murió antes de existir. Como sea, es una etapa lindísima, imagina e inventa todo el tiempo, cuenta historias, me reta si digo palabrotas, me hace mimos espontáneos, está muy interesado por los bebés, les sonríe y les habla, les pregunta cosas a las mamás ("¿tiene hambre el bebé?"). Es hermoso estar con él, me siento como si fuese la cuidadora de un tesoro, no dejo de dar gracias por ser su mamá (gracias a nadie en especial, a la vida, al mundo, no me volví creyente, dios me libre).
Muchos amigos, reuniones con gente querida, hacer cuentas y notar que hace quince años que conocés a alguien, hacer cuentas de nuevo y darte cuenta que hace diez días que conocés a otro alguien pero parecen diez años, darte cuenta que van diez años de estar en pareja con la misma persona y que hubo altos, bajos, altísimos y bajísimos pero que seguís ahí y él también. Hablando con alguien le dije sin pensarlo mucho "tenemos todo lo que necesitamos". Esa es la sensación, que lo que viene ahora es pura suma, la base está. ¿Puede un departamento de tres ambientes y dos patios sentirse como un palacete donde se vive la mejor vida posible? Sí, puede. Y eso que no empezó la temporada pelopincho.
El gran tema ahora es el consorcio. El administrador desbarrancó definitivamente y estamos organizándonos con los vecinos para salir del pozo y ver qué se hace. No sé bien cómo sucedió pero quedé de organizadora. En realidad siempre tuve una parte Norma Rae, delegada de primer a quinto año, centro de estudiantes, reclamos al director y todo eso. Pero la seguidilla de trámites, denuncias, averiguaciones, llamados al suterh, a la afip, abogados, leyes y porongas en moto me está consumiendo un tiempo y una energía importantes. Por cierto, recomiendo desde el fondo de mi alma castigada pasarse por acá:
y revisar que todo esté en regla, para evitarse el mal trago que estamos pasando ahora.
Además recuperé mi interés por el tarot, desempolvé mis escasas y vacilantes habilidades como tarotista (NO es magia, es interpretación, las cartas son lo bastante ambiguas como para que la cabeza y la intuición las usen para trabajar, es como terapia pero con pedazos de cartón pintados en lugar de diván. Pero eso sí, no cruces las piernas ni los brazos mientras cortás, que "interrumpís la energía"), me desilusioné estrepitosamente sobre el nivel de mi inglés oral, me decidí a tomar clases, no tengo cáncer de útero, el falafel me sale cada vez mejor, sacar la tijera de cortar el pelo del baño fue muy bueno para mi pelo, me han dicho que estoy linda, me han dicho que estoy "gordita pero no gorda", parece que nos vamos de vacaciones, mi hijo está así de hermoso

y buscando un corto que iba a filmar Spike Jonze descubrí esta banda.

5.11.10

Una cosa no quita la otra

A dos cuadras de mi casa pusieron un local del Pro. Yo no sé si esperar a que suceda solo o instigar una revuelta en contra. O sea, acá, en San Cristóbal, donde la gente lloraba por la calle y cantaba la marcha el miércoles que murió Néstor, acá donde lo menos que se le dice a Macri es "el bigote hijo de puta", donde se hacen chistes sobre cómo todas las avenidas con doble carril son por las que, justamente, pasan las líneas de colectivos de Macri. Dejame de joder.

El Fede es definitivamente fan de Mika. Me pregunto si debería llevarlo ahora que toca en Costanera, y me contesto. NO.
Hoy mientras volvía en colectivo levanté la vista e iba un globo rojo volando muy alto y muy apurado por un cielo azul con nubecitas blancas. Oh.
Tengo una lijadora Black & Decker, y no tengo miedo de usarla. Por cierto hoy estuvo en casa el herrero para ver unas cositas que hay que hacer, y me dejó un diario y varios papeles de su época de militante, no era verso lo de "montos como nosotros". Además me recitó la lista completa de falsos familiares (primer y segundo nombre) que tuvo cuando entró desde Uruguay con documento clonado. Guau.
Sin ponerse de acuerdo entre ellos y sin ni siquiera dudarlo, tres clientes me dijeron que me iban a pasar el material que necesito para trabajar "durante el fin de semana". Yo respondí invariablemente: genial, pero lo voy a ver el lunes. Ya bastante es tener reuniones de trabajo un sábado a la tarde, basta che, todo tiene un límite. Además logramos planear las cosas estratégicamente como para pintar la pieza de Fede, retroceder nunca, rendirse jamás.

La historia de mi vida:

31.10.10

Lo más difícil es empezar

* Tres golpes fuertes este mes. Perderme Pixies (ya sé que suena trivial, pero para mí fue jodido, la música es importante en mi vida), la muerte de la Pity, y la muerte de Kirchner. La que más dolió fue la Pity, que me perdone la historia nacional y la política. No soy la misma de hace un mes. Si sale algo mejor o peor, veré, pero algo cambió. Hasta me salieron cuatro canas flamantes. Siempre pensé que lo de "encanecer por los disgustos" era metáfora, pero no. Por cierto, los que todavía tienen ganas de hacer chistes (porque a muchos las bromas se les atragantaron apenas vieron las reacciones), ¿No vieron la marea humana? ¿No leyeron los mensajes de apoyo, las gracias, las lágrimas? ¿No vieron la firmeza de una mujer que destrozada todavía podía sostenerse erguida? ¿No entendieron la pasión y el interés que existe y que no estaba hace ocho años? ¿No notaron que muchos que venían callados para evitar agresiones de repente no tuvieron más ganas de callarse? ¿Qué parte se perdieron, muchachos? Y premio especial al mamerto de Macri, que dijo que el efecto de la muerte de Kirchner es "neutro".


* ¿Hay algún nombre para esa situación de tener mucho trabajo pendiente pero sentarse para trabajar y que se te haga una laguna y no saber por dónde empezar y que parezca que en realidad no hay nada para hacer?

* Si pudiese hacer lo que quiero, me quedaría un mes encerrada en mi casa cosiendo, tejiendo y pintando.

* Hubo reunión de padres en la escuela y fue muy muy MUY rara. Éramos pocos porque fue el viernes, en plena tormenta, y se volvió un debate filosófico sobre la felicidad, la búsqueda, los caminos, la ansiedad, tomar el control, elegir. De hecho los padres le hicimos una especie de piquete a una de las maestras, que tiene un discurso muy dogmático. A mí me cayó mal a primera vista pero nunca tuve mucho contacto, en la reunión confirmé mi disgusto cuando habló en tono de burla de una pareja que había venido a buscar vacante y cuando se puso agresiva con uno de los papás, que estaba bastante preocupado por ciertas contradicciones que notaba en la escuela y que necesitaba mucho más que lo escuchen y que lo calmen que que lo torearan. Fue interesante y movilizador, entre tanta mierda la escuela sigue siendo un faro de luz. Y las maestras me dijeron cosas muy lindas de Fede, esas cosas que te dan calor por dentro y te hacen sentir que estás haciendo algo bien.

* El fin de semana pasado Fede pidió sorpresivamente ir a visitar a los abuelos. Alejandro lo llevó, estuvieron un par de horas, pero cuando había que volver no quería. Alejandro le dijo que había que volver a casa, y Fede le contestó que no porque mamá estaba muy triste. Glup.


16.10.10

Aventuras del cacique

La Pity está enferma. No sabemos si le pasa algo o son simplemente los 17 años, que para un gato son bastantes. Yo quedo medio paralizada. Tengo a esa gata hace demasiado tiempo, no quiero ni pensar en que pueda faltarme. PocaOnda BuenHombre suspira, saca el bolsito porta gatos, y la lleva a la veterinaria. Vuelve con diagnóstico complicado. Está hepática, un poco deshidratada, y la edad no le juega a favor. Además tiene un diente cariado. Entre la depresión por la posibilidad de que se muera y el enojo con el veterinario que la revisó hace dos semana y dijo que "no tenía nada", PocaOnda BuenHombre confiesa: "Me mata ir ahí. Los carteles de perros perdidos, los animales en jaulas, había un cartel ofreciendo en adopción un perrito que era de un cartonero que se murió en el hospital. Me mata."

Un par de días antes me contaba muy apasionado una novela de una mujer que está vengándose de algo y que ya se cargó como a cuatro tipos y que a uno lo tiró de un séptimo piso. Intrigada le pregunté cómo sabía todo eso. Me dijo que lo lee en la contratapa de la Razón, cuando lleva al nene al jardín, y me siguió contando. Le pregunté cómo se llamaba la novela. Me dijo "La Atorranta". Creo que quiso decir "La Malparida". Todavía me río cada vez que me acuerdo. Una de cal y otra de arena.

5.10.10

Hola, octubre, cómo te va

Hoy.

Justo antes de que salgan Alejandro y Fede (al trabajo y al jardín, respectivamente), se escucha un estruendo en el patio, y vemos que cayeron escombros del tamaño de ladrillos. Desde tres pisos de altura. El encargado, que se puso a sacar unos matorrales que habían crecido en la terraza, sin avisar y sin poner ningún tipo de protección.
Entro a la cuenta del Río a ver si se acreditó la plata que transferí para pagar el crédito hipotecario. Se acreditó, pero hay un débito de 70 pesos. ¿Qué? ¿De dónde? Detalles. Sircreb. Otra vez. Hicimos todo el reputísimo trámite porque nos lo estaban cobrando cuando no correspondía, y volvió. Otra vez a Rentas a putear en arameo. Me llama Alejandro, para contarme que cuando llegaron al jardín Fede vomitó. Que parece que está bien y lo dejó, pero que cuando vaya a buscarlo le lleve pantalones. Quedo preocupada pensando en mi pobre hijito enfermo abandonado por su padre en el jardín.
Salgo de casa para ir a la escuela, tenía que llegar temprano para trabajar con los chicos de séptimo en la revista. Subte H, cerrado por conflicto gremial. Camino hasta la E, 160, llego a tiempo. Voy a buscar a Fede que estaba perfecto, salimos, colas de locos. Paro total de colectivos. Y yo tenía que ir a la fiscalía de contravenciones a denunciar al encargado. Taxi hasta congreso. La denuncia no se pudo hacer, porque claro, como de puro pedo yo estaba adentro y no regando las plantas y no me cayó una piedra de tres kilos desde tres pisos de altura y no me mató, no importa. Me tomaron algo así como una "constancia" de queja. El Fede ya estaba soñoliento, esperé un rato el colectivo, no venía, caminé un poco, ma sí taxi. Todo el resto del día llamando al administrador en intervalos de media hora. ¿A ustedes los atendió? A mí tampoco. Para cuando llegó Alejandro, yo estaba de un humor peligroso. Que se resolvió en dos minutos con un "al carajo, vamos a Corrientes a comprar libros". Ahora me espera Susan Sontag con sus ensayos lúcidos, bien escritos y sentidos, y para después los relatos completos de Dylan Thomas, y un libraco goooordo con todo lo que escribió Chandler con Marlowe como protagonista. Lo que es curioso porque llegué a Marlowe por el lado de atrás, desde "Triste, solitario y final" de Soriano. Las vueltas que da la vida. También tengo un trabajo interesante entre manos y zapatillas de correr que me comprometen a, efectivamente, salir a correr. Me compré unas Gaelle plateadas pero muy sobrias, livianas y flexibles. Un poco porque estaban de liquidación y otro poco porque me cae bien el Pupi Zanetti, que empezó en Talleres, fue vendido casi enseguida a Banfield, y después no tengo idea de cómo siguió su carrera deportiva pero tiene una fundación para chicos de la calle y es del sur y con eso me alcanza. ¿Cómo se dice cuando una, teniendo todos los motivos para estar enojada y quejosa, está contenta? Creo que había una palabra japonesa para eso. Kawasaki o algo.

24.9.10

Cómo salva la camarita


O como diría Perica, post ladri.

Fede saliendo del jardín el día de la fiesta de primavera. Ese trapo violeta que revolea era una bella corona tejida al crochet con flores entrelazadas.



Billeteras que estuve haciendo




Las arvejas que están como locas, para mí son mutantes y van a tratar de conquistar la tierra. Empezando por mi cantero.



Mi hermoso gato negro custodiando el crecimiento de la hierba gatera.

Y para las almas deseosas de morbo, dejo un link a mi dedo gordo en su peor momento. Ahora está normal pero todavía duele.


22.9.10

Queremos margaritas

silvia dice:
tengo un cansaaaancio

Amiga dice:
anche io

silvia dice:
sep me imagino
nos escapamos?
como Thelma y Louise?
sin la parte de tirarnos por un precipicio, claro
vos sabés manejar?

Amiga dice:
si
no se estacionar
importa?

silvia dice:
jaja no importa

Amiga dice:
por ahi esse era su problema!
no sabían estacionar

silvia dice:
para huir a México de la policía no hay que estacionar
no, creo que tuvo más que ver con matar a un tipo

Amiga dice:
y lo tiraban por los precipios ante los nervios

silvia dice:
jajaj

Amiga dice:
lo que pasa es que se les debe haber trabado la puerta

silvia dice:
o tenían el espejito retrovisor doblado
perdón pero esto lo posteo