12.9.13

Tormentus interruptus

Iba a correr pero cuando estaba terminando de estirar se largó a llover y no salí. Duró 20 minutos. Ahora si salgo llego tarde a buscar a Fede. Qué cosa.

Los 37:  te conocés, pero te seguís sorprendiendo. Tenés mucha cancha para descubrir truquitos que te juega la cabeza, tanto buenos como malos. Y si antes tenías una buena idea y tardabas un rato en darte cuenta, ahora la reconocés enseguida. Ya sabés lo que te sirve para vivir. Está buenísimo eso. ¿Ustedes se dan cuenta de que todos los días sumamos experiencia viviendo y sabiendo qué nos hace bien y qué no? Claramente no todo el mundo lo hace, sino no habría tantos viejos de mierda (y está LLENÍSIMO de viejos de mierda, asusta la verdad).
También los 37 son estudios, mamografías, PAPs. Los estudios para las mujeres son siempre humillantes. Viene un tipo y te mete la teta entre dos planos y te la aplasssssta toda. Ecografía intravaginal, te meten una poronga de plástico adentro y la mueven cual joystick loco. El dentista que me está atendiendo es idéntico al viejito que lo arregla a Woody en Toy Story 2. No hay humillación en el dentista, y tampoco dolor, pero hay tensión nerviosa.

Vamos en colectivo, al lado viene un camión de esos que llevan autos, una camioneta enorme tiene dos ruedas en el aire, a medio metro de la cabina del chofer. Le digo a Fede que me da miedo que se caiga la camioneta y aplaste al tipo, Fede me dice que está atada con cadenas superfuertes y no va a romperse. Hablamos de nuestras comidas preferidas. Hace un juego de palabras gracioso, me saca una carcajada no porque "ay es mi hijo e hizo un chiste" sino porque es gracioso de verdad. Sigue siempre esa cosa de hijo/persona, ese cuidado que hay que tener para no equivocarse y creer que el pibe es tuyo. También pienso qué suerte que me tocó un hijo que me gusta, que me cae bien. Claro que tengo momentos de saturación pero son más los de disfrute. A veces veo a otros chicos y pienso que no soportaría tener que cuidarlos todos los días. Quiero creer que siempre te gusta tu hijo, pero en el fondo me parece que no, que muchas madres deben estar atrapadas con hijos que no soportan mucho. Hay que diferenciar "querer" de "soportar", podés querer mucho a alguien y no soportarlo.
En la reunión del taller de preescolar nos cuentan unas cosas preciosas de cómo los chicos arman equipo. Dicen que son muy enérgicos y se aburren fácil, pero que son capaces de concentración y que las sorprenden con la voluntad de trabajo. Se potencian. Todavía no sabemos qué maestro/a les va a tocar, pero el grupo es inmejorable. Especialmente las nenas, todas son raras y muy personales, nada de princesas.

El problema de los posts así casuales y que mariposean por todos lados es que nunca se sabe cómo terminarlos.

2 comentarios:

liliggl dijo...

¿y por qué no está el chiste que hizo Fede, eh?

Verónica dijo...

El tema de tener un hijo (terminó siendo hija) con el que nos gustáramos fue una preocupación recurrente en el embarazo! Me hiciste acordar...
Besos.
Verónica.