Yo siempre tuve un plan.
No tenía idea de cómo iba a pasar pero sabía que iba a pasar, y sabía que dependía del día a día, de trabajar, de construir. Alejandro me cargaba imitando a Scioli, "con fe, con otimismo" (sin p). Pero para mí era así. Ojo, no fui una sufrida damisela que esperaba más allá de la esperanza con callada templanza. Me quejé de todo lo que me podía quejar, protesté, gemí de desaliento, dije muchas palabrotas.
Bueno, ahora muchas de esas cosas que yo quería están pasando. Con una facilidad arrolladora. Y me encuentro desconcertada ante la buena suerte. No sé muy bien cómo reaccionar. O sea estoy preparada para trabajar, para enfrentar eventualidades, para esperar, para acomodarme rápido cuando algo sale mal. Ahora de repente salen bien las cosas ¿y yo? ¿Contenta? ¿Celebrando? ¿Satisfecha porque los años de trabajar duro dieron resultado? ¿Relajándome por fin, dejando de estar alerta todo el tiempo? NO SEÑOR. Ansiosa, culposa, sintiendo que no lo merezco, temiendo alguna noticia terrible que "equilibre" lo bueno, muerta de miedo. Y encima sintiéndome una boluda porque de verdad está todo genial, están saliendo bien las cosas, debería estar contenta, debería alegrarme. Debería.
No me la veía venir y no me gustó nada. Descubrir que estás más cómoda con lo difícil que con lo fácil, más preparada para sufrir que para pasarla bien. Quizás sea depresión post parto simbólica, de repente todo por lo que peleaste se logra y te quedás sin lucha y todavía no terminás de entender los beneficios. No sé. Por ahora para lidiar con el remolino hago, tejo, laburo, corro. Aproveché el pensamiento morboso de "seguro ahora me encuentran cáncer terminal" para sacar turno de chequeo general, dentista, ginecóloga, etc. Húrguenme, doctores, con confianza. O el miedo de tener todo en la punta de los dedos, que algo salga mal y se pierda (sí, algo de eso hay, por algo no quiero escribir explícitamente, superstición, "si lo cuento se caga". Qué desastre, una que se cree inteligente). Espero superar esto antes de que termine la buena racha, imaginate si justo cuando me acostumbro a lo bueno y empiezo a relajarme se pone todo difícil otra vez.
pd por las dudas NO, no estoy embarazada
pd2 me estoy olvidando de los efectos curativos del alcohol en estos casos, me parece que voy a regar con cerveza mi camino hacia la felicidad.
4.9.13
Buen tiempo, mala cara
Etiquetas: Pequeñas catástrofes
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4 comentarios:
que lindo que seas tan feliz!
uno siempre siente que por algun lado se caga, pero a veces es pura felicidad.
me alegro
Me alegro mucho que este saliendo todo bien. Y me parece que ya darte cuenta que tenes miedo, en vez de tenerlo pero disfrazado de alguna preocupacion "real" es el principio del disfrute.... No se si se entiende.... Ultimamente pienso que yo, que vivo preocupada y temerosa por cosas "reales" en realidad creo que son como inventos que uno se hace para justificar un estado de animo proclive al sufrimiento... O sea, he estado cagada de hambre sin un peso y re feliz y tambien re amargada por la plata, por ejemplo, en momentos que mirando para atras me doy cuenta que no tenia problemas economicos reales, sino que temia por lo que podria pasar eventualmente....
Te entiendo TANTO pero TANTO. Ya sé que vivo comentando pero si no lo hago cómo sabés que estoy aquí ¿eh?
Viste? Se sufre la mala racha y no se puede disfrutar del todo la buena. Andá a saber por qué!
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