La cocina está a punto caramelo, ya microcementé la isla, la mesada, colocamos bacha y grifería, cerámicas y tenemos casi cerrada la despensa. Con suerte hoy podemos empezar a limpiar, ordenar y guardar.
Para la mesada tuvimos muchas idas y vueltas. Si alcanzaba la plata queríamos silestone pero nos gastamos todo en cosas como caños y techos y pisos y paredes. Miramos granito pero no era mucho más barato y no nos gustaba. Cada vez que veía algo lindo era un mármol importado de Italia que costaba 10000 pesos el centímetro cuadrado. Al fin decidimos hacer una estructura de fenólico y recubrirla con microcemento. El fenólico es placas de madera embebidas en resina fenólica y pegadas, tiene mucha resistencia a la humedad y es muy fuerte. Es la típica chapa de madera que ponen en las entradas de las obras para que la gente pise. Teníamos que comprar para el entrepiso y ya que estábamos pedimos dos placas más. La armamos como una caja hueca, encolando las partes. Le pusimos un reborde en la parte que va contra la pared para poner fósforos, el frasco de harina cuando estoy amasando, la sal y todo lo que en general va arriba de la mesada pero querés evitar que se moje o se ensucie. Dejamos la parte de abajo atornillada a las parecitas de sostén y la de arriba suelta para poder instalar la canilla y la bacha, que va pegada por abajo. Si no se entiende nada me dicen y paso planos. Quedó así:


La ventaja es que si en dos años está hecha pelota la rompo con una motosierra y listo. Salió barata y es relativamente fácil de desinstalar.
El microcemento es bastante fácil pero laborioso, son muchas capas de material y lijar entre cada una y que te quede lisito y después el sellador. Requiere un poco más de habilidad de la que lleva por ejemplo pintar una pared.
Instalar la grifería fue una PAPA, viene con todas las piezas y el manual. El único problema fue que tuvimos que agregar dos flexibles porque eran cortos y dos conexiones macho-macho para unir los flexibles a la pared. O sea: poner teflón y enroscar fuerte y ya. La bacha la pegamos con una crema epoxy de parsecs especial para acero inoxidable. Cuando hay que pegar algo jodido la posta siempre es el epoxy que se mezcla. Después la sellé con silicona por todos lados.
Tuvimos un problema medio boludo pero insoluble: el agujero para el desagüe quedó demasiado arriba y el agua no cae pues LEY DE GRAVEDAD. Tiene que venir mi Chipa amado a picar para bajarlo. Mientras tenemos esta elegante solución:
En la obra siempre siempre siempre es así, nada se resuelve de una, todo requiere idas y vueltas y algún material que no tenés. Se los digo no de quejosa sino para que sepan.
La despensa la estamos armando con un marco de madera que desamuraron durante la obra, lo despintamos todo y abajo había una madera oscura hermosa. Cepillamos, lijamos, pasamos preservador y barniz mate. La idea es poner el marco contra la pared con estantes por adentro.
La cerámica la coloqué ayer, estaba frenética y segura de que iba a ser un desastre pero salió bastante bien, una sola me quedó medio torcida. Faltan colocar tres piezas y ponerles pastina y termino.
En el medio resolvimos otras cosas como cambiar los picos de gas de la cocina porque me mandaron para gas envasado, cambiar el desagüe de la piletita del baño que perdía, sacar escombros, cambiar un enchufe.
Estoy muy muy muy ansiosa de terminar aunque sea una parte de la obra gruesa que implica mugre, polvo, sangre sudor y lágrimas y empezar con la parte linda de acomodar las cosas, colgar cuadritos, armar rincones, poner plantas.
Banda de sonido: Lord Huron, The National, Arcade Fire, Albert Hammond Jr. o como le cantábamos cuando estuvo en lollapalooza, Albeeerto, Albeeeeerto.
Cosas aprendidas: la mejor manera de emprolijar silicona es pasándole un cubito de hielo.