16.3.10

Algo sobre mi madre

(Para Perez, Senioritam y Cande, que si fueran gatitos ya estarían espichados por la curiosidad)

Creo que lo primero que habría que contar de mi mamá es que siempre dijo que se iba a morir a los 46 años. Y así fue nomás. De esto podríamos deducir que era medio bruja, o una persona capaz de llegar a cualquier extremo con tal de tener razón. Las dos cosas son ciertas.
Tenía un sentido del humor bastante peculiar. Por ejemplo: la casa donde vivíamos era un ph de cinco departamentos, el nuestro era en el primer piso. Se entraba por un pasillo largo y después había un pasillito más cortito y la escalera. Durante un tiempo, cada vez que alguien entraba al pasillo, mi mamá se asomaba a espiar, y si éramos mi hermana o yo, bajaba corriendo y se escondía en el pasillito para asustarnos cuando entráramos y descostillarse de risa. Tenía mucha energía y voluntad, y hacía uso y abuso de ambas. Todos los domingos se ponía una pila de discos en el tocadiscos y limpiaba cantando a los gritos. Y todos los domingos nos quejábamos porque nos despertaba con los aullidos de Víctor Heredia, Roberto Carlos, Mercedes Sosa, César Isella, Gigliolla Gincuetti, Doménico Modugno y compañía. También llevaba una tiendita de barrio donde vendía medibachas, trusas, bombachas, ropa de bebé y camisetas. Algunas vecinas le compraban porque las sacaba de apuro, otras porque les gustaba mi mamá, otras porque les fiaba (anotando todo en un cuaderno), otras porque era el mejor lugar para enterarse de los chismes de todo el barrio. El desorden en la tienda era INCREÍBLE. Tengo idea de que las cuentas siempre estaban en rojo, pero no estoy segura. Mi hermana y yo, que éramos las mandaderas familiares, pasamos horas en el "negocio" (así se le decía) esperando que mi mamá se dejara de charlar con alguna clienta y nos dijera qué había que comprar en la verdulería. Todavía hoy cuando voy a Escalada me cruzo con viejas cuyas caras me son conocidas, y veo cómo me reconocen como "la nena más chica de Nilda". Era muy cabezadura y la persona más moralmente fuerte que conocí. Cuando algo le parecía justo o bueno, hacía cualquier cosa para lograrlo. Una vez lo convenció a mi papá para hacer unos arreglos en la casa. Pero cuando al fin mi papá dio el sí con la promesa de que iban a ser cosas chicas, hizo demoler la mitad de las paredes y remodelar todo. Pasamos como tres años en obra. Muchas veces desplegó tiempo, energía y plata en causas imposibles o en personas que se aprovecharon de ella. No creo que le haya importado mucho, aunque sé que se sintió culpable por estar menos tiempo con nosotras por ayudar a otros. Iba a un geriátrico a visitar a los viejitos, y también estaba en contacto con una ex maestra de su primaria que tenía un hogar para chicos. Leía mucho y variado y aunque no me dejaba ver películas "de amor" donde hubiese muchos besos y alguna ropa sacada, me dejaba leer cualquier cosa, desde "La dama de las camelias" hasta "El exorcista" pasando por los cuentos de Poe. Creo que tenía cierto complejo de inferioridad por no haber terminado el secundario (no porque no quisiera sino porque tuvo que salir a trabajar). Era muy religiosa, de un modo bastante poco ortodoxo. Odiaba al cura (monseñor Casanova, ay dios mío), pero a casa venía la virgencita una semana cada dos meses (para los que no saben, en los barrios es común que haya un santito que las vecinas se van pasando y al que se le reza el rosario. ¿Paganismo? Nooooooo). Cuando mi tía Mary se enfermó de cáncer, no hubo santo, gruta milagrosa, agua bendita, caminata a Luján o medallita que no haya usado. Después de que murió, mi mamá se volcó a los carismáticos, que hacían misas más moviditas que a veces incluían exorcismos. Para ella la muerte de mi tía fue terrible, por injusta e inevitable. Creo que ella lidiaba con todo haciendo cosas, y en este caso no importaba cuánto se hiciera, el cáncer seguía avanzando. También conoció a una chica joven que tenía el mismo cáncer que mi tía. La acompañó y trató de ayudarla pero también murió. Esa era la debilidad de mi mamá, la imposibilidad de proteger a los que quería del dolor y la muerte. Ahí creo que estuvo bastante mal y se puso medio border con el tema religioso. Empezaba a dar discursos y como nadie le daba bola, se subía a un banquito.
Para mí era bastante incómodo tenerla de madre porque en lugar de ojos tenía rayos X. Jamás pude mentirle ni esconderle nada. Podía ser muy avasallante pero también era una fuente inagotable de alegría. Nos daba libertad, pero sabía exactamente todo lo que hacíamos, y no tenía problema en reírse si le parecía tonto o ridículo. Le molestaba especialmente todo intento de falsedad o de darse importancia. Mandarse la parte, decía ella. Cocinaba riquísimo y con un paquete de acelga y unos porotos te preparaba algo que no se podía creer de lo bueno que estaba. Siempre que le pedíamos que nos enseñe, muertas de ganas de martillear las milanesas o cortar los alfajorcitos de maicena, nos decía "miren y no toquen". Nos daba bronca pero se ve que era buen método porque mi hermana y yo cocinamos bien. Memorables sus pancitos de jamón y queso, alcauciles rellenos, y puchero, a veces en verano.
Lo último es que podemos estar bastante seguros de que los muertos no pueden comunicarse con los vivos, porque juró y rejuró que iba a volver como fantasma a asustarnos y hasta ahora no pasó. O cambió de idea, no sé.

18 comentarios:

Maguita dijo...

qué hermoso post, lo leí con un nudo en la garganta, y llegué hasta el final con las lágrimas rodando... ya ayer me había quedado con la duda también, pero me quedé tildada con la imagen de mi papá (que tampoco está más) pintando las paredes de nuestra habitación de nenas del rosa más lindo que podría haber elegido, y de un trabajo tan bien hecho que nunca más lo volvimos a retocar (y hace más de 15 años). Y me acuerdo también que hacía mucho calor, era sábado, y él subido a la escalera, y venía la vecinita impertinente y le decía: "señor pintor, pero usted también trabaja los fines de semana?". Y después lo contaba tan gracioso en la cena, que todos nos matábamos de risa.
Un beso grande Sil! Te tomé por asalto el blog para hacer catarsis. Sorry. ;-)
Ah, y muy grossa tu mamá, se entienden muchas cosas de grossa Silvia ahora!

exseñoM dijo...

Gracias, Grosa, me desespichaste la curiosidad. Hermoso retrato.

perica dijo...

:)

perez dijo...

¡Gracias, Sil! Este blog le da todos los gustos a una. Cómo me gustaría tener tantas cosas para contar de mis viejos, tantas imágenes.

Cynthia dijo...

hermoso hermoso
me imagine a tu mamá poniendole tu rostro te juro.
linda mamá tuviste y un amor de recuerdos te dejó.
beso

Daniela Lucena y Gisela Laboureau dijo...

muy lindo post. y muy linda mama :)

® Danila dijo...

hermosas palabras para tener a tu mama, aca. con vos.

Iliana dijo...

Pues era una auténtica luchadora, de seguro la has de extrañar mucho, platicar con ella, imaginar cómo hubiera sido con tu hijo... Se ve que era una persona fuerte.
Perdí a mi padre y lo extraño mucho, hablar con él y bueno, todo.
Un abrazo.

Ana dijo...

Hermoso y gracias!

Anónimo dijo...

Gracias por compartir esto que seguro no te es tan fácil, ya que nunca lo habías hecho y como te dije tenia intriga por saber de Nilda.
Es impresionante como nos marcan nuestros padres, no? Tenes mil cosas de ella y no me queda mas que felicitarlas a las dos.
Me vas a matar con esto pero el Fede no se la ha encontrado por ahi?? digo porque Baltazar vive hablando con una señora que anda por casa. Yo sospecho que es mi abuela, segun mi marido la suya...
Cande

Madie dijo...

Me encantó el retrato de tu mamá, lograste que me armara una imagen en mi cabeza de una mamá como la tuya revoloteando por aquí y por allá y haciendo sus cosas.
Qué fuerte lo de los 46 años y muy joven.
Atesorá esos recuerdos siempre :)

Mar dijo...

Ya quiero a tu mama tambien,

Memé dijo...

Muy hermoso lo que escribiste Sil, me emocionó.
¿Sabés que yo también me crié en Remedios de Escalada? Por donde vivías, este u oeste? Ya me veo que terminamos siendo vecinas de barrio de origen.

irene dijo...

Me encantó.

Anónimo dijo...

que lindo! me encanta como describis a tu mamá...
me hace acordar a mi abuela.
besos!

Pachu dijo...

me enamoré de tu mamá en el primer parrafo!
hermoso recuerdo!

Sil dijo...

Magui hacé catarsis tranquila que para eso estamos. Y no hay que llorar, porque es lindo que haya sido tu papá y que tengas esos recuerdos de él.
Sritam faltaba más.
Perica | ) (soy yo, como ves me tengo que depilar en entrecejo)
Perez no puedo ni quiero comparar, porque claro que no es lo mismo tener recuerdos conscientes que tener que construírlos en base a fotos, historias y semimemorias, y porque lo que te sacaron a vos es inconmensurable. Pero yo sé que hay en vos muchas cosas de tus papás, las veo, están ahí. En cierto modo la imagen de tus papás sos vos, y también todo tu esfuerzo por saber, por conocerlos, por quererlos. Perdón, creo que lo que quiero decir no se entiende un carajo.
Cyn sí, era linda, y bastante jodida también y medio loca y escorpiana! Pero hay tanto de ella en mí que no puedo imaginar qué mujer sería si no fuese su hija.
Morke sí, es lindo acordarme de ella, a veces me mando alguna macana y casi la escucho retándome de ese modo medio sarcástico que tenía y me río sola. Tengo una mini Nilda adentro.
Danila la gente que queremos no se va. En serio. Por eso hay que tratar de estar tristes lo menos posible, para poder recordarlos con alegría y tenerlos siempre con nosotros. La tristeza te empaña eso, te los pone más lejos, más muertos.
IL sí, esa es la parte más jodida, cuando van pasando cosas nuevas (nacen nietos, sobrinos nietos, fiestas, esas cosas) y sabés que ella no va a formar parte de eso. Para eso no hay paliativo. Pero extrañarla sabés que mucho no, la siento muy presente, puedo imaginarme lo que me diría y muchas veces sueño con ella y conversamos. ¿Loca yo? Noooo.
Ana pero de nada, nena.
Cande en realidad no me cuesta mucho hablar de ella, creo que simplemente no había surgido el tema acá. Cuando ella murió yo tenía 16 años, el duelo se hizo en su momento. Con el tiempo quedan recuerdos lindos, y a veces alguna amargura como saber que nunca la vas a ver con tu hijo en brazos. El Fede no se la cruzó, pero dice mi hermana que Merlina (mi sobrina más grande) cuando era chiquita saludaba a alguien invisible, y cuando encontraba fotos de mi mamá decía "abuela, abuela" sin que nadie le haya enseñado. Cosa ´e mandinga. Ah hablé con la pediatra por los colmillos y dice que no pasa nada.
Madie sí, fue muy jodido porque fue repentino, de un día para el otro, y medio que se nos vino el mundo abajo, ella era el alma de la casa. Pero sobrevivimos! Y aprendimos a cocinar!
Mar se hacía querer la desgraciada, después terminabas a las puteadas porque te hacía acompañarla a una iglesia en Berazategui, por ejemplo.
Memé compatriota! No sé si este u oeste, el lado que tiene la estación de tren. La tiendita de mi mamá estaba en Rauch entre Rosales y Manuel Castro.
Irene gracias!
Van esa gente que nos marca y que nunca olvidamos...
Pachu cagaste entonces, seguro que te llevaba con ella al geriátrico y terminabas ayudándola a cambiar pañales. Era así ella, quererla era seguirla en sus locas empresas. Don quijote un poroto.

perez dijo...

Se entiende. Gracias.