Ahora con cantero.

Acá todavía no tenía tierra, después lo llenamos y transplantamos las zanahorias, el perejil, y planté las arvejas. Todo el proceso (picar cinco baldosas, comprar ladrillos, cemento y tierra, levantar la doble hilera de ladrillos) nos llevó dos días (no enteros, eh, trabajando de a ratos) y algo de ochenta pesos. Y fue muy terapéutico. En cuanto tenga tiempo lo recubro con venecitas o azulejos antiguos, lo más importante era pasar las zanahorias, que ya estaban pidiendo más lugar para abajo. Mi mayor miedo era encontrar huesos de alguna mascotita enterrada, pero no sucedió.

8 comentarios:
Me muero! Nosostros hicimos uno muy similar (en L) en el patio, también contra la pared... Y no te digo que lo forramos en venecitas pero le pusimos un par, así muy arty, vistesss, te mandaría foto de la emoushion, pero bueh.
Congrats.
Ay, querés ser mi amiga? (y nos copiamos todo?)
N somos hermanas separadas al nacer, hasta las cosas de tela nos salen parecida. Esperate que me organizo y vienen a comer unas pizzas.
ooohhh... sí! mi viejo es vecino tuyo, hago combo.
Me encanta!!
Ojalá tuviera pasta para la jardineria... se me mueren hasta las plantas de plástico. Opté por los cactus de crochet... tristisimo.
Saludos!!
Que maestros! esto es un viaje de ida!! ajajaja
Imagino que ya le pusiste tierra, las plantas y todo... si no lo hiciste recomendaría poner algun tiop de aislante, porque probablemente les pase humedad en la pared de atras del cantero !! (lo digo por experiencia, mi vecina tiene uno, y me pasa humedad!!!)
nena sos muy grosa!
Mila mirá, yo he matado tantas albahacas que ya perdí la cuenta, y todavía no coseché nada, por ahí me tengo que quedar con zanahorias crocheteadas. Veremos.
Mariana vamos a terminar las dos en el campo abrazando zapallos.
Diego en la foto se ve un zócalo, la tierra llega justo hasta donde termina, supongo que con eso evitamos que les pase humedad a los vecinos, que por cierto bien que se la merecen porque estuvieron en obra casi dos años, nos destrozaron la pared de la pieza, nos levantaron la medianera sin avisar y nos sacaron el sol del patio de atrás, y no se calentaron en poner protección, con lo que pasaban cosas como ladrillos huecos cayendo a mi patio desde dos pisos de altura. Un encanto de gente.
Ana debo admitir que el marillo y el cincel me hicieron sentir muy tomb raider.
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