
Desde la última visita a la pediatra hemos ampliado la dieta. Vitina, polenta, fideos cabello de ángel y serenito. Voy combinando las posibilidades como para que el nene no se aburra de comer siempre lo mismo, entonces surge el serebanana, o la zapallotina. Hasta ahora todo lo acarreado hasta la boca del Fede fue deglutido con placer y con pausas para chupar el babero o meterse la mano en la boca llena de comida y refregársela por la cabeza. También es hit el geiser de comida, que sale en una especie de vapor semisólido por la boca del infante y aterriza sobre todo lo que ande cerca (ya terminó algún gato con una plasta de polenta en la oreja).
Se inauguró el vaso oficial, aunque lo del agua no parece emocionarlo mucho. Terminamos todos mojados y estoy segura de que traga más agua mi remera que él, pero seguimos intentando. Ah, y me publicaron una receta con espárragos que mandé a Clarin. Rumbo al estrellato!
http://weblogs.clarin.com/cocinate
28.11.07
Enzapallado
Etiquetas: Bitácora de logros
