En el blog de Vero y en el de Laureana las chicas saludan y dicen cosas lindas de los que pasamos, leemos y comentamos. Voy pecar de poco original.
Con el Fede recién llegado a casa me acuerdo de haber envidiado a la gata, que cuando parió pudo darse el lujo de quedarse todo un mes enterito acostada junto a sus hijos, sólo preocupada de darles la teta y lavarlos. Nosotros le alcanzábamos la comida, la leche y el agua y cuando quería ir a las piedritas me maullaba y yo le cuidaba a sus gatitos hasta que volvía.
Estoy segura de que cuando todavía éramos cavernícolas las recién paridas estaban todas juntas con sus crías en un lugar bien cálido y protegido de la cueva, y que se cuidaban a ellas y a sus bebés entre todas. Que si estabas cansada y tu bebé tenía hambre dormías, y otra le daba la teta. Que las de más experiencia ayudaban a las primerizas asustadas. Que todas juntas era mucho más fuertes y capaces para llevar a cabo la tarea a veces agotadora de cuidar de sus crías.
En esta época de clínicas, cesáreas, fecundación asistida, almohadones de lactancia, sacaleches eléctricos, yo de algún modo extrañaba ese calor, esa identificación absoluta con las que están entregadas a la misma tarea. Chicas, ustedes son eso, la compañía, la ayuda, la risa, la palabra justa en el momento justo, las que entienden sin que haya que explicarles y comparten con increíble generosidad pedacitos de vida. Muchas, muchas gracias Ross, Vero, Laureana, Tusitala, Gabriela Laucha, la otra Vero. Nos estamos leyendo.
22.12.07
Nobleza obliga
Etiquetas: Intuiciones
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5 comentarios:
Gracias a vos che. Y más allá del apoyo, esto es una especie de grupo de autoayuda en el que uno se da cuenta de las similares felicidades y padecimientos, porqué no. Un abrazo
De la carcajada a la emoción, así nomás, sin tiempo de agarrar ni un Kleenex. Qué tipa eh... Un beso!
Es bonito lo que dices, aunque yo pertenezco al grupo de las que aún no tiene hijo (digo aún porque hasta ahora estoy convencida de que no quiero -y R. también-, pero nunca digas nunca!!!).
Más allá de eso, que es lo anecdótico, la verdad es que compartimos los momentos de la vida, la relación con la pareja y con la familia política, el día a día... y como le decía a Laureana: nuestras confidencias son íntimas y personales y tienen todos los ingredientes de una buena amistad.
Muchos besos para tí y Fede!
Muchas, pero muchas gracias por tus palabras...describis perfectamente lo que sentimos todas...sentirnos acompañadas.
Muy felices fiestas!!! Un beso enorme.
hola!
que bueno esta esto!
es verdad, una comenta algo y vienen las demas y comentan, comparten, acompañan, se acortan las distancias
felicidades chicas, qeu tengan un buen año y nos seguimos leyendo
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