8.1.08

Los cuentos de Patricia


Con el pediatra una tiene una relación bastante particular. Es la persona que cuida a tu hijo, que sabe lo que le hace bien o mal, que te tranquiliza cuando estás asustado al pedo y te asusta cuando estás demasiaaaado tranquilo.

Fede estuvo internado 19 días. Todo ese tiempo yo iba a verlo y a llevarle leche (que me extraía con el bendito sacaleche) dos veces por día, a la mañana y a la tarde. Tenía que tocar timbre en la puerta de Neo, esperar a que me atendieran, entrar al vestíbulo, dejar las cosas en un locker, recogerme el pelo y lavarme las manos con pervinox. Más espera y venía una enfermera con una bata estéril, y si tenía el más leve síntoma de resfriado, una mascarilla. Recién ahí entraba y podía verlo y si estaba despierto, tenerlo en brazos. Tenía que estar fijándome todo el tiempo que tuviera el cuello bien estirado porque sino empezaba a sonar la alarma del aparato que le medía la saturación. Aunque las chicas eran amabilísimas, estaban siempre atentas a que no lo besara mucho. Está bien, yo sabía que lo estaban cuidando, pero era duro. Tenía pesadillas en donde me decían que el nene era del hospital y que se iba a quedar ahí, que yo podía ir a visitarlo pero nunca llevármelo. Y siempre, siempre esa sensación horrible al volver a casa, el nido vacío, el silencio. Despertarme a las tres de la mañana con los pechos tirantes de leche y tener que ir a la cocina, esterilizar el sacaleche, sacarme, sabiendo que a unos kilómetros de ahí estaba mi bebé y no podía darle la teta. Feo. No se lo deseo ni a mi suegra.

Cuando por fin le dieron el alta yo salí del hospital con la sensación de que me lo robaba. Hasta el último momento tuve miedo de que me dijeran que no, que era un error, que tenía que quedarse unos días más. La doctora de Neo nos había recomendado una pediatra y nos dijo que fuéramos antes de una semana para revisar el peso. Cuando llegamos a la primer consulta, Patricia lo vio y dijo "Ah, pero yo de él me acuerdo, estaba acá al lado en Neo, qué bueno que ya salió". Inmediatamente tuve un brote paranoico y pensé que nos habían mandado con esta pediatra para vigilarnos y volverlo a internar si no lo cuidábamos bien. Lo pesó y había subido 300 grs en cinco días. Nos felicitó. Respiré tranquila.

Ahora ya nos conocemos y nos tenemos más confianza. Dejó de lado el tono dulzón de maestra jardinera y nos habla seca y práctica, como nos gusta a nosotros. Hasta dice palabrotas. Y hace algo que me cae muy simpático. Cuando tiene que hacernos alguna advertencia, nos cuenta una historia. Por ejemplo, cuando Fede empezó a comer sólidos, nos contó que su esposo se intoxicó con yogur bebible, aunque no estaba vencido, probablemente porque se había roto la cadena de frío (moraleja: no compren lácteos en cualquier lado). Ahora que el Fede empieza a querer pararse y gatear, nos contó que su hijo casi se tira encima una biblioteca enorme (moraleja: atornillen a la pared cualquier mueble pesado). No sé, es lindo, se las arregla para decirte lo que te tiene que decir sin hacerte sentir juzgada o mala madre. Así no hay paranoia que aguante...

7 comentarios:

tusitala dijo...

Qué bueno que hayas conectado con la pediatra! Si generalmente las mujeres sentimos que todos alrededor nos juzgan, cuando se trata de bebes parece peor...

Yo siempre cuento la misma historia: el bebe de una amiga. Yo lo agarré un día, en una reunión y mi cuñada, que estaba al otro lado exacto de la habitación, llena de celos, vino corriendo a decir "así no se agarra al bebe, dámelo que le vas a hacer daño en el cuellito". Y me lo quitó de los brazos. Inmediatamente pensé: "si tuviera uno mío, lo iba a querer ella educar a su antojo y me iba a tratar de mala madre"... Pfff!

El tono paternal-maternal de "mira, nene, así no se hace" me saca de quicio! Qué ganas de decirle a la gente ¡¡¡no soy un bebé!!!

Laureana dijo...

Qué bueno, es tan importante encontrar un pediatra de confianza, a Oscarcito acá lo adoramos, es un personaje, atiende en bermudas y ojotas para que los nenes no sientan distancia, a los más grandes les dice "te tomás este remedio porque si no te cag...a trompadas", y así, pero es un excelente médico, y está siempre a disposición. Igual tenés que conocerle el humor, tengo amigas que han llevado alguna vez a los chicos y huyeron despavoridas jaja. Y lo de neo es bravo, yo no recuerdo haber agradecido a nadie en mi vida como agradecí a todos los doc y enfermeras cuando me pude llevar a Manucho a casa. Y besos para el Fede che!

V. dijo...

Yo pasé por seis pediatras hasta dar con Fabiana, a las dos consultas me dió su celular y me dijo a cualquier hora, en cualquier momento si es necesario, cuando María se cayó de la paraguaya y le tuvieron que dar tres puntos, a pesar de no estar en el sanatorio, a la media hora la tenía ahí hablando con el cirujano, cuando a Manu lo internaron por una gastroenteritis, pasaba antes de entrar al consultorio y cuando terminaba, en los controles siempre es clara, concreta, no es ni muy "medicadora" ni los hace esperar demasiado con eso de ...que lo resuelva solo. La adoro, le tengo confianza, me siento segura, es una maestra, ojala todos fuesen tan humanos y no tan comerciantes.

magimu dijo...

es re importante entablar un relacion de confianza y mutuo respeto con el pediatra de nuestros hijos, eso es fundamental, yo por suerte di con la indicada (al menos para mi) desde que mi hijo tenia 9 meses, despues de muchas idas y venidas ya que le habian diagnosticado una supuesta hidrocefalia como si me hubieran dicho tiene moco.
en fin, yo estoy super tranquila con ella.

Mariana dijo...

Que duro ese comienzo de maternidad!
Yo tengo todo un drama conlos pediatras aca en Holadna, porque no se eligen, te toca el que te toca en la salita adonde se va a hacer los chequeos... lo peor de todo es que en el año y medio desde el nacimiento de Seba, hemos tenido 5 pediatras distintos... y varias veces, con historias distintas... y eso me cae como la mierda realmente. No solo que uno no puede entablar una relacion con el pediatra al que le confia la vida del hijo, sino tambien porque no hay continuidad y si te cae mal... te lo tenes que comer.
El sistema de salud de Holanda no es santo de mi devocion... no hay rapport ni se busca ello. Aca sos "cliente" no paciente... te lo dicen asi... y eso jode.
Suerte la tuya! Como esta tu hijo ahora???

Sil dijo...

Tusitala, es cierto que cuesta no sentirse juzgada, hay que encontrar el camino propio y no dejarse intimidar, los mandones que se dejen de joder! Un saludo grande a la mamá de tu cuñada...
De vez en cuando nos pasamos por Neo a saludar a las chicas y a que vean cómo crece el Fede, siempre les digo que ellas son las otras mamás, no hay agradecimiento suficiente para lo cariñosas que fueron con el Fede y la paciencia que nos tuvieron a nosotros (que a veces más que padres primerizos parecíamos "prematuros"). Grossos Oscarcito y Fabiana!
Magimu, gracias por pasar, espero que lo de la hidrocefalia haya sido un mal diagnóstico, me paso por tu blog a chusmear.
Qué garrón lo del paciente-cliente! Que no conozcan la historia de tu hijo y que cada vez que lo ven sea la primera vez! Desde que salió de Neo Fede no tuvo ni un resfrío, aumenta de peso muy bien, es un bebé normal muy inquieto y risueño (y a veces rompepelotas, para qué negarlo).

N dijo...

Che, también leí el necimiento de Fede, qué lo tiró... Un retroabrazo. Qué duro. Otro retroabrazo.