
Lo conozco desde que nació. Bah, unas horas después, porque la desgraciada de la madre los tuvo mientras dormíamos y no hizo ni un ruidito. No me olvido más esa mañana, nos despertamos y escuchamos un maullidito agudísimo que venía del living. Sobre el sillón lo tuvo, cuatro. Cuando nos acercamos los trató de tapar, capaz que pensó que se los íbamos a sacar, pero los gritos de "BIEN ALITA" y la inmediata ofrenda de comida y leche la calmó, y nos mostró su obra, y juro que esa gata tenía una cara de orgullo, cansancio y realización que era un poema.
De chiquito era feúcho, con una carita ratonil y medio bizco. Fue el más inquieto y rompepelotas de todos. No le gustaban los mimos y para tocarlo un rato lo tenía que perseguir media hora. Hasta que se enfermó. Nada grave, un resfrío que se fueron contagiando, se curaron con una inyección de atibiótico y metiéndolos en el baño con la ducha abierta para que respiraran el vapor. Él fue el último en enfermarse y le agarró más fuerte que a los otros. Estábamos en uno de nuestros fallidos intentos de imponer disciplina a los gatos, no los dejábamos entrar en la pieza a la noche. Pero para él hubo amnistía y durmió con nosotros hasta que pudo respirar bien, y ligó todos los mimos que había estado esquivando, y maulló lastimero pidiendo más, y aprendió a ronronear y a manipular y a hacerse la víctima. Me volví su gran favorita, a Alejandro lo ignoraba con desdén principesco. No lo sabe pero fue el entrenamiento perfecto para un bebé. Dormía usando mi brazo de almohada y yo aprendí a no aplastarlo ni en sueños, se quedaba horas aúpa mientras yo trabajaba o hacía entregas, solito tomó la costumbre de acostarse panza arriba con su cabeza en el hueco de mi brazo, una pata para arriba, la otra en mi espalda.
Es inteligente, terco y le gusta ser la estrella. Es un gato de lo más cualunque, pero tiene alma y actitud de rey. Hace un rato aprovechó de que el Fede dormía y yo estaba tirada en el sofá, vino despacito, se me acurrucó y tuvimos una larga sesión de mimos. Ya andaba extrañando. Porque yo a Fede lo adoro, pero no ronronea.


8 comentarios:
a mi los gatos no me gustaban. Pero desde el momento que mis hermanas empezaron a tener gatos de compañia, los adoro. Me parecen simpaticos (bueno cuando ellos quieren).
Es hermoso!! Con el Fede qué onda?Tuvimos durante unos años una gata que terminó perdiéndose por amor por los tejados, era alucinante, son tranquilos, no hacen las cag... infernales de los perros cachorros, en fin, justo hoy me estoy planteando algunos ítems de los modales de Bartolo, estamos teniendo problemas con los peatones ocasionales porque el tipo muerde los tobillos de los desconocidos, ya se ligó unas cuantas patadas en la cabeza de los vecinos, hoy te lo cambiaría por un gato yaaaaa!!
me gustan los gatos, pero por ahora mi esposo no quiere saber nada de tenerlos, tuve dos cuando era chica, son hermosos, el q dice q no les gustan seguro no ha tenido uno.
Yo pensé que me iban a caer un montón de comentarios de "ah, no, a mí me gustan los perros". Laureana, te daría consejos de disciplina pero nosotros somos de terror, nuestros gatos ahcen lo que quieren cuando quieren. Y con Fede los gatos hasta ahora se llevan bien, ahora va a venir lo heavy cuando empiece a gatear y pueda perseguirlos. Chichina, yo convertí a un montón de antigatos en gatófilos, conseguite uno chiquito y a los dos días lo vas a ver haciéndole mimos a escondidas.
Fijate que te dejé un premio en mi blog!
A mi tampoco me gustan los gatos. Sera porque cuando era chica mi hermana siempre tnia siameses que son mas parcos... yosoy de perro.
Pero si admiro la belleza del gato. No me gustan como mascotas, pero son lindos los guachos. Ahora tenss 5 gatos entonces???
Hola !!!! Solo pase dos minutos para saludar, aunque postee poco y no deje comentarios las leo todos los dias un ratito a la manana (a escondidas del marido censurador de computadoras) Muchos besos!!!
es un gatito hermoso! muy entretenido tu blog, saludos.
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