
Armamos la pileta y descubrimos que tiene una pinchadura (si descubro al gato cuya culpable uña se clavó en nuestra esperanza para sobrevivir al verano lo amasijo). Alejandro dijo algo de comprar parches y yo pensé "ok, eso quiere decir que en algún momento tendré que ocuparme yo". Un par de días después trajo un paquetito cuadrado, precioso, con un dragón dorado y letras chinas. Parches para la pileta. Juro que casi me muero de la emoción, es inaudito que se acuerde de algo así sin que haya tenido que pedírselo diez veces por lo menos. Pero cuando abrimos el paquete pasó algo raro. Para empezar, los parches eran de tela. Y tenían un olor fuertísimo, como a clavo de olor. Y adentro del paquete había un papelito con unos diagramas del cuerpo humano y más letras chinas. No eran para la pileta, eran para la artrosis o algo así. Nos reímos un rato y quedaron ahí los parches, dando vueltas por la casa. El domingo venía mi papá, que tenía dolores en las articulaciones, y pensé en dárselos a él, pero después me olvidé. Algunos días después estaba trabajando a la noche y no daba más del dolor de cintura. Me acordé de los benditos parches y me encajé uno, justo ahí sobre el huesito dulce. Yo no sé si será sugestión o qué, pero me calmó el dolor a los cinco minutos y seguí trabajando. Los pobres parches despreciados pudieron cumplir su cometido y alcanzar su destino. Eso sí, el barandazo a clavo de olor me dejó grogui. Y Alejandro le compró poxitas a la pileta, una maravilla.
12 comentarios:
re-drogona!!! jajajjaaaaaaaaa
genial!
Ay, me dàs el nombre de los parches?, a mi siempre me duele la cintura!!!!
Me quedé asombradísima...
Lo de los parches buenísimo pero...
¿Cómo hacés para que el marido recuerde y se ocupe de esas cosas?
Ojalá la solución viniera en un paquetito con un dragón. Cualquier cosa pasá el dato. =P
Al final todo salió redondo! buen dato el de los parches, yo también quiero el nombre! besos tía Elsa.
jaaaaaaaaaaa! que grosos los parches! y tu mardio que resolvio sin que le insistas!
jajaja
viste que hay que guardar todo! en algún momento te sirve para algo!
yo quiero pileta :)
Son unos personajessssssssssssss!!!
Beso,
Yo le compré un par de esos parches a un amigo, para que se los pegara en una campera de jean, pero tampoco funcionó. Debe ser una partida de parches fallados.
Cons, nooo, tuve mis épocas de juventud desenfrenada pero ya pasaron y no se extrañan, ahora si tomo una cafiaspirina me mareo.
Andy, en chino quizás se llamen "Dulce pétalo de olvido" pero sólo puedo suponer porque no sé chino. Escaneé el paquete, ahora mi scanner huele a clavo de olor.
Cons, nooo, tuve mis épocas de juventud desenfrenada pero ya pasaron y no se extrañan, ahora si tomo una cafiaspirina me mareo.
Santiago, no sé!! Yo siento como que soy Alice (la de Woody Allen, no la de Lewis Carroll) y de repente me empezaron a pasar cosas raras. Cuando me entere te aviso.
¿Viste Tía cómo se compensa el universo? Ahí puse el paquete para que lo reconozcas si lo ves.
Morke me quedé un poco preocupada porque le costaron tres pesos, no sé qué clase de medicina para el dolor se puede hacer tan barata. Espero que no tenga morfina.
Ana guardar todo sería mi lema si tuviera uno. Estás más que invitada a venir a la pileta, tenemos un montón de flotadores para la gordita, una tarde de mate y descanso no le hace mal a andie. Mandame mail cuando quieras.
Ronnie en realidad somos unos burgueses aburridos pero a veces hasta a los burgueses les pasan cosas raras, mirá a Kafka sino.
Jose yo no sé si lo que falla son los parches, la comunicación con los chinos, o nuestros ojos occidentales, capaz que a la campera le dolía algo y los chinos lo saben...
Y sí, seguro que mirando por el rabillo del ojo se ven otras cosas.
jajaja, no puedo parar de reírme, con lo colgado que lo describís a alejandro... que traiga esos parches de medicina china para la pileta es lo más!!!! puso todo su empeño, una ternura total, pero le salió pal otro lado. Igual, dale, te vino bien para el dolor de cintura y encima, después vino con poxitas el hombre! Algo le estás haciendo.
Claro Pérez, usted me caza la onda.
Maguita, eso exactamente es nuestra vida, con intenciones que nunca fructifican y errores que terminan siendo afortunados. Un caos, bah. Pero quién dijo que el caos no puede ser hermoso.
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