En estos difíciles momentos en los que el quilombo me tapa, me pregunto porqué es tanta diferencia estar sin jardincito, si Fede va sólo tres horas, no puede ser que tres horas hagan tanta diferencia. Pero sí, puede ser. Porque no son sólo tres horas. Son tres horas en las que yo puedo limpiar sin tener que estar sacándolo del medio todo el tiempo, evitando que tome lavandina o vacíe el Poett por la rejilla. Son tres horas en las que puedo calzarme el mp3 a full con el último de The Stooges y darle a los platos como si fueran mis peores enemigos (que lo son, los hijos de puta, o por lo menos unos enemigos mucho más cotidianos que mi suegra). Son tres horas en las que me preparo mate, apoyo el culo en la silla, y saco laburo como pan caliente. Sin tener que parar cada dos minutos a ver qué está haciendo, sin tener que ir a llevarle yogur o agua o galletita o largar todo porque se hizo caca y hay que cambiarlo. Dejar la comida lista, sin tener que estar con un ojo atento por si se acerca a la hornalla, vigilando que no me afane el cuchillo (está obsesionado con los cuchillos, es un pichón de Norman Bates) o peleando por la posesión del colador.Tres horas que son lo bastante breves como para que tenga que apurarme, pero lo bastante largas como para que me rindan. Tres horas en las que, además, él no está en casa, sacando papas de la alacena, entrando y saliendo del patio ochenta veces y transportando la cochambre de afuera para adentro, corriendo por toda la casa con el vaso de jugo dado vuelta dejando un reguero de gotas, volcando témpera en el piso, dejando un caramelo semimasticado sobre el sofá. Tres horas menos de caos, bah. Y encima, en esas tres horas potrea, juega, corre, canta, grita, se ríe y se ensucia. O sea que viene cansado, y hay un par de horas de paz, de mirar libritos o Pocoyó o jugar a armar casitas o quizás hasta siesta.
30.7.09
Tres al cubo
Haciendo bien las cuentas, esas tres horas me rinden nueve. Y nueve horas son muchas horas. Todas las que me están faltando ahora para tener la casa limpia, el trabajo hecho y las cejas depiladas. Ya sé que la semana que viene me voy a quejar de que lo extraño, pero hoy me tenía que quejar de esto, una queja por vez por favor.
Etiquetas: Pequeñas catástrofes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

16 comentarios:
Me dejas mas tranquila pense que el unico hijo inquieto me habia tocado a mi.
Es verdad el jardin los ayuda, los ordena o en realidad no permiten que en casa se aburran tanto.
Si te sirve de consuelo, pensa que tengo dos. Y que ademas de todo lo que contas, debo mirar que no la pase por encima de la hermana menor.
El lunes lo vamos a extrañar ... pero esta bueno poder descargarse ..
Por este tipo de cosas, vos y todas las amigas que comentan por aquí merecen mi mayor admiración.
tres horas sin la criatura cerca pueden ser casi un día adelantado! Asi que claramente estamos un mes atrasadas en laburo, cosas de la casa y ni hablar de nuestra salud y cuidado personal. Cómo recuperarlo es la pregunta?!
Ayyyyyyy qué bien que me hacés sentir por no sentirme sóla en esto!!!!!!
Acá son 4 horas 3 días y 6 los dos días restantes en los que.... TRABAJO SIN CULPA!!!!!!
Ahora, voy sólo dos mañanas a la oficina (el resto es desde casa) y a la media hora que me fui le pide a la señora que trabaja en casa que me llame, la primera frase es "Morcis mi amor, ya me venís a buscar, no?". Trabajo reeeeeeee contenta, reeeeeeee tranquila y feliz.
Es más, en septiembre ya empiezo a buscar colonia. Se va a embolar como nunca en el verano pobre chiqui.
Es así nomás! hace falta un rato de despegue para volver a pegotearse con ganas.
Su queja ha sido aceptada, y esperamos ansiosas la de la semana que viene. Pero por favor, vuelva con las cejas depiladas, gracias :))
Y cuando no es un niño solo, sino mellizos! esas horas de paz se multiplican por miles!
Es necesario volver al jardin!
ya falta poco, animo!
Qué cálculo de aproximación tan acertado!!! Esas horitas rinden exactamente el triple!!!!
(y para no extrañarlo cuando no está, pensá que ese "descanso" te sirve a vos para recargar las pilas para darle más y más y más besos!!!)
Yo extranio el jardin too. Estamos de vacaciones de verano y hasta septiembre me tengo que bancar al pibe este corriendo, saltando, cantando a los pitufos y demandando cosa cada 2 minutos. Me tiene podrida! lo amo pero se podria callar un poquito, no? Para colmo de males ahora tiene varicela... se multiplica la hincha pelotez!
Es reconfortante saber que no soy la única que necesita que vuelvan las clases. En mi casa es todo exactamente como lo describís. Amo a mi hijo con el alma, pero ya no doy más y más de una vez tengo ganas de rifarlo.
jajaja, yo me estaba sintiendo una reverenda guacha; este post ha sido sanador. Sumale que Baltazar hace unos dias mas que esta encerrado porque la neumonia me lo dejo debil y teniamos miedo que se volviera a enfermar. El 6 tengo turno con la doc espero que nos de permiso de volver al jardin, sino te juro que abro un blog de quejas!! (Tenes razon estoy a un paso, quizas dos)Cande.
Totalmente de acuerdo, yo también extraño mis 3 horitas. Es un plomo que te interrumpan cada dos minutos.
Acabo de nombrar tu blog como mi preferido del mes, y de linkearte obvio.
Saludos! me encanta lo que escribís.
tamos en sintonia pa variar!
Sol compartimos la maldición de la suegra mala y del hijo con hormigas en el culo. Veo un patrón.
Perez yo ya perdí toda noción de lo que es normal, pero si no tuviese hijos creo que también me admiraría. En realidad lo que esa admirable es la adaptabilidad que una tiene para hacerle frente a situaciones complicadas.
Julia sí, ya sé, no me hables, estaba haciendo cuentas de cuánto me falta para reencontrarme con el fondo del canasto de la ropa sucia.
Moni ma qué culpa, nena, somos legión. Además es lo normal, estamos cansadas, tapadas de cosas, te rompen la rutina y se viene el mundo abajo.
Ana las cejas ya están, falta el bigote.
Niña mimada las madres de niños múltiples me producen una mezcla de admiración total y terror (quenometoquequenometoque). Me saco el sombrero.
Morke claro, pero como bien acota Julia, ahora hay que recuperar el terreno perdido.
Ronnie es que me pega re mal la "adaptación", me da un desasosiego. Hay que pasarla, no hay otra.
Marian y con esa voz aguuuuuuda que tienen los chicos. Los tímpanos como tambores te quedan.
Mara sip, es así nomás. Amor en un segundo, rifa al otro.
Cande ay no, encierro además no! Ojalá salga todo bien, más días así y nos encierran a todas.
Vivi bueno, muchas gracias, me pongo colorada.
Peri yo en realidad más que gritar quiero un puching ball. Justo compré un mini stepper y le estoy dando a lo loco, viene bien, hay que hacer una fuerza! 45 pesos por Mercado libre, más barato que una hora de psicólogo.
tenes mucha razón, te leía y me acordaba de mis hijos en aquella época, y multiplicado por 2, cuando llegó la 3° los otros dos ya eran manejables. Uno de ellos una vez agarró una botella de aceite y la vació en el piso, ensimismado en el ruidito que hace el aceite cuando sale de la botella...es taaaaan musical!!!, si el padre no hubiera venido a rescatarlo a tiempo creo que lo hubiera matado.
saludos
Publicar un comentario