14.8.09

La vanidad revisitada

Linda linda, yo no me veo nunca. A veces sí pasa que me miro en el espejo y me gusta lo que veo, pero es porque aparece en mi cara un reflejo de las cosas que más me gustan de mí, la sensatez, la fuerza tranquila, la certeza de que todo puede mejorarse o solucionarse, la capacidad de encarar los problemas sin perder la calma, el sentido del humor. O sea, si me preguntaban de qué defecto creía estar curada, decía la vanidad. Hasta hoy, que gracias a la compra un tanto impulsiva de un mini stepper en Mercado Libre, descubrí que bajé tres kilos, y me pesé en tres farmacias distintas para darme el gusto de ver la cifra milagrosa. Por 45 pesos obtuve un mini stepper y un defecto más. Fabuloso.

(Y no quiero ni pensar cuánto bajaría si no tuviera esta angustia oral y dejara de atracarme de pan con manteca y galletitas del nene).

9 comentarios:

Belu.M dijo...

tres farmacias distintas jaja que ganas. Yo siempre crei que la vanidad llega siempre en algún momento de la vida, a mi me viene en cuotas...

Ana dijo...

Peo muy bien!!!!!!!!!!
felicitaciones!!!
A ver si nos pasas a todas la rutina esa que te armaste. Que mal no me va a venir a mí.
besos

Anónimo dijo...

De tu casa a un canal de cable como Cathy Fulop!

perez dijo...

¡Bravo!

Susana dijo...

vamos que se puedeeeeee....qué envíiiiiiiidia :P

Mariana dijo...

Yo quisiera tener un poco de esa vanidad... a ver, adonde compro ese mini stepper!
Felicitaciones cheeeeeeeeeee! es realmente un logro bajar de peso cuando una tiene hijo pequenio y hacer dietas y esas cosas es un tanto complicado...

tia elsa dijo...

Felicitaciones Silvia!! y a seguir adelante para estar una diosa en el verano, besos tía Elsa.

Jessica Valls dijo...

bajaste diez kg a pesar de la angustia oral y las galletitas del nene?? haces bien en ser vanidosa entonces.

Sil dijo...

Bel Torres la primera fue "a ver cuánto peso", la segunda fue "la otra balanza seguro andaba mal", la tercera... sí, fue pura jactancia. Ojo con las cuotas que te cobran interés.
Ana estoy en eso, tengo que escanear, armar el pdf y lo subo al rapid share. Paciencia.
Celina no creo, mirá, la Cathy es rubia, espigada y con acento caribeño, yo soy morocha, más bien redondita (por no decir teletubesca), y digo "yuvia". No me va a ver ni mi esposo.
Perez eso, bravo el pobre mini stepper!
Susana sí, sorprendente, igual no me envidies que sabés todo lo que me falta?
Marian seguro que allá se consigue, es un aparato bastante sencillo. Alejandro lo describió como un subibaja de pies, y así es nomás. No tiene nada raro, ni computadora, ni manijas, nada. Le das diez minutos día por medio y pasan estas cosas. Y dieta no, jamás, eso no es normal, la comida está ahí para ser comida.
Tía decile a Franco que vaya reservando unas bondiolitas, así recupero. Che tenemos que vernos, es una vergüenza esta familia virtual. El Fede chocho con las cacerolas y los camioncitos.
Jessica no, tres nomás, si bajaba diez kilos me iba corriendo al médico re cagada de tener cancer o algo así. Igual mi pobre cuerpo es un santo, apenas hago algo responde como loco, se merecería un deportista o alguien más disciplinado que esta morfadora de Oreos de frambuesa.