18.1.10

El orgullo que precede a la caída

Estoy molida. Pero me toca hacer gimnasia. No doy más. Pero no, vamos, voluntad. A la pieza del Fede, vamos, carajo. Y hago. Una hora después, respirando agitada, estoy en la cocina tomando agua helada de la botella. Soy lo más. Soy una capa. Soy Jennifer Beals en Flash Dance. Siento algo mojado en los pies. Estoy parada descalza sobre un charco de meo de gato.

7 comentarios:

Dolo dijo...

jajaj muy buenoo!

Daniela Lucena y Gisela Laboureau dijo...

te felicito, pago una fortuna para ir al gimnasio porque ni en pedo tengo voluntad para hacerlo en casa!

Marce dijo...

Para cuadno la Coreo Jenni?!

Marie dijo...

tuviste que cerrar la puerta o pudiste hacer gimnasia con los gatos pululando? yo las veces que traté en mi casa les pareció tan divertido que las usé de pesas

Ana dijo...

jajajajjjajjajaj
me imaginé tu cara de diosa total, cansada por la actividad pero plena. Y derepente... chan! el meo de gato!
jajajajajaja

Besossssssssss

Notengo dijo...

menos mal que era de gato y no tuyo.. jajaja! besos!

Sil dijo...

Dolo claro, eso lo decís vos que no pisaste meo.
Morke no me queda otra, detesto los gimnasios, los profesores, la música, el olor. Yo en casita con mi mp3 y mis pesas soy feliz.
Marce para cuando se ponga todo firme, como debe ser!
Marie al principio venían a molestar, me disputaban la colchoneta, o trataban de hacerme mimos mientras hacía abdominales. Ahora se instala cada uno en su punto (Puchulo sobre el cambiador, Blancote sobre la cajonera, el Negro sobre el pantalón que me saqué para ponerme el de gimnasia). Y se lavan.
Ana imaginate el reguero de puteadas, y la rengueada hasta el baño, y la seguidilla de gotitas que tuve que limpiar después. Grrr.
Cons por suerte de retención de orina andamos bien, toco madera.