2.2.10

No es primavera pero florece igual

Todos los especialistas en educación les recomiendan a las mamás que hablen con sus bebés. Parece que los bebés a los que se les habla crecen mejor, son más inteligentes, más afectuosos, tienen las defensas más altas, y qué se yo qué más. Yo suelo desconfiar de esos datos que me suenan a dibujados y poco exactos. La palabra "más", por ejemplo, es muy engañosa. Por algo se la usa tanto en publicidad. "Más rico", "más sabor", "más rendidor". Y la pregunta que se impone es ¿más que qué? ¿con qué estamos comparando? ¿cuánto más? ¿de dónde sacaron el más, dónde están las cifras?.

Como sea, una al bebé le habla, quizás porque leyó a los especialistas y les creyó, quizás porque le sale, quizás porque necesita desesperadamente sentir que se conecta de algún modo a ese pedacito de carne que llora y reclama alimento y cuidados. Yo siento que hablarle al bebé es más una necesidad para la mamá (y el papá también, eh) que para el nene. Hablarle a los hijos es algo básico, y si una no empieza desde temprano quizás para cuando el nene pueda entender ya sea tarde y no sepa por dónde empezar. Yo me acuerdo de estar saliendo a hacer trámites embarazada, y pensar "bueno, ahora vamos al banco, vas a escuchar muchos autos pero no te asustes, voy a comprar un jugo así tomamos y no tenemos sed", y pelotudeces similares (una cuando está embarazada está medio pelotuda, son las hormonas, qué se le va a hacer). También me acuerdo de contarle cuentos de porotos mientras lo cambiaba, de cantarle canciones a cada dedito de los pies, de inventar versos sobre ir en bicicleta a parís, o sobre lo terco que era para dormirse, o sobre cómo soplaba el viento mientras estábamos acurrucados amamantando. Creo que debo haber cantado cerca de mil variantes del arrorró con diferentes letras improvisadas en el momento. Y ahora siento que todo eso florece. Porque nos hablamos, nos contamos cosas, inventamos juegos, vamos por la calle señalando y nombrando. Hay algo que fluye ahí, hay una sensación de un hilo largo que empezó a correr desde el momento en que nos conocimos y que sigue y sigue y no para. Miramos libros y hablamos, hacemos de cuenta que nuestras manos son pajaritos y vuelan, me imita cuando les dice piropos a los gatos y pide "mimitos" en el mismo tono de voz que uso yo. La sensación es que dí y dí y dí, y ahora todo eso desborda, y estoy agradecida porque lo que sale es lindo y dulce y cariñoso. Ser madre es lejos la cosa más difícil que hice nunca. Pero cómo garpa, por dios, cómo garpa.

17 comentarios:

tia elsa dijo...

Hace unos cuantos años trabaje en una auditoria en minoridad. Allí aprendí muchas cosas sobre los niños en estado de abandono, entre otras que un bebé no estimulado parece tonto,no se comunica, no progresa, lo pude ver con mis propios ojos y al tiempo con la ayuda de una estimuladora, más afecto, los cambios en esos bebés eran notorios. Y coincido con vos ser mamá es uno de los trabajos mejor recompensados. Me alegra que cantes loas. Besos tía Elsa.

Florencia dijo...

che!, me emocionaste!, por un lado estoy reviviendo eso de cantarle a un bebito de 20 días canciones inventadas y tonterias que uno inventa desde ese amor que nos desborda y por otro lado estoy viendo florecer a una nena de tres años y es lo más, garpa, garpa de sobra.

irene dijo...

Este es mi primer comentario pero hace mucho que te leo y no me animaba a comentar. Qué tierno lo que escribiste! Es muy lindo escuchar a los hijos (yo tengo 3, de 14, 8 y 4 años) cuando repiten las cosas que uno dice. Bueno, ahora que lo pienso mejor a veces repiten cada cosa...

maru dijo...

grosso edipo! je
es hermoso lo que escribiste.
saludos :)
maru

Ana dijo...

Ya mismo manden a imprimir remeras con esta leyenda :
"Ser madre es lejos la cosa más difícil que hice nunca. Pero cómo garpa, por dios, cómo garpa."

Besos

Maguita dijo...

quiero esa remera Ana!!!
y yo estoy en lo mismo, siento que todo ese diálogo que viene desde la panza florece, cuando me dice, por ejemplo, "querés mi amor, tomá mi amor"... exactamente como se lo digo yo! lo expresaste tan bien, Sil, puedo copiarlo y pegarlo en mi blog? ando sin tiempo para nada, pero no importa. Ya volveré!

Mariana dijo...

Mire, siempre pateando en contra yo, yo no le hable en la panza, estuve depre despues de que nacio asi que no cantaba, ni bailaba ni una merde... hablo poco durante el dia al menos que tenga un interlocutor que me responda y me anima la conversa...etc.
El niño habla en 3 idiomas, señala, "lee", canta todo el santo dia, charla conmigo, con el otro y con el de mas alla...y segun la gente que lo ha conocido, el veredicto es siempre el mismo: "que nene mas feliz!". Asi que las teorias "mas" conmigo no podran...porque parece que de amarga, el pibe me salio una luz risueña ajajajaja

® Danila dijo...

me emociono tu relato, es hermoso lo que decis Sil... y si se trata de afecto, todo en grandes cantidades vuelve, siempre.

Marie dijo...

yo le hablo a mis gatas, me creo que me entienden, así que imáginate si no le voy a hablar a un bebé! pero por favor!genia!

exseñoM dijo...

¡Buaaaa! Sí, sí, sí...todo sí.
Garpa como loco,ayer pensaba en esto mismo, el flaco tiene un año y siete meses y me hace chistes. Y lo de imitar el tono exacto es una locura, tenés que verlo a León diciéndome " A veeeer..." o "¿dale?" con mirada cómplice porque así lo digo yo. Imaginate al papá cuando grita "Gol Tigue!".
Quiero la remera!

LauriT dijo...

Garpa, si si! y yo tambien quiero remera!

Sil dijo...

Tía Elsa mirá vos, tenían razón los especialistas. Nos vemos el sábado, eh.
Florencia sep, garpa. Y son esos momentitos cuando de repente en el medio del lío cotidiano te das cuenta de todo. Ja.
Irene animate, que no muerdo. Sí, ayer sacó un "pero la puuuta" tan mío que me quise morir.
Maru es cierto, estamos en pleno romance, ya volveremos a las épocas en las que lo prefiere al padre.
Ana mmm, no, muy largo, hay que acortarlo, componerlo en helvética cuerpo... ponele 40, coral sobre celeste. Con una ilustración de un plato de sopa.¿Diseñadora yo?.
Maguita ¿te acordás cuando hablábamos del "aishtá"? Y ya están diciendo "mi amor" y pintando adentro de la línea. Mi dios.
Marian punto primero, usted no vino a bs as y eso está muy mal. Punto segundo, no se me venga a hacer la mala, que esa foto de madre mimoseando al nene en el porche de la casa, con el nene reclinado sobre usted, la vende completamente. Quizás la cosa no fue desde el principio, pero seguro que recuperó el tiempo después. La trato de usted por el punto primero, vio.
Danila yo te voy a ver hablándole a tu bebé. Yo sé que sí.
Marie a los gatos, a las plantas, al horno para que prenda rápido, a la computadora, a la máquina de coser, a la máquina de sacar fotos, al oso de mi hijo, a las películas, a los platos sucios (a esos los puteo). Puf.
Sritam siii, me mata. ¿Vos tocás la batería también?
LauriT al final lo que me va a garpar es hacer remeras!

Covolta dijo...

Hola Sil, yo idem que Marian, tuve un embarazo complicado (no de salud, sino anímicamente), una depresión post parto galopante (que me hacía preguntarme a cada rato quién me mandó a tener un chico).
Sí le cantaba para dormirse, pero fue muy difícil mi primer embarazo y mi primer hijo.
Por suerte, con mi segunda hija, fue todo tan distinto, que me permití disfrutar de todo.
Eso sí, con 45º de térmica, se me hace difícil a veces.

Ah, y mi piojo, es una radio !!!!!

Besos.

P/D: pregunta de contadora, qué es Helvética cuerpo ????????

Daniela Lucena y Gisela Laboureau dijo...

quiero una remera!!! aunque pedro ya re garpa con todos sus cambios, no sabes como espero que hable! (bah, en realidad desde que nacio quiero que hable jajaja)

perica dijo...

besho post.

Deby dijo...

Cda uno da lo que recibe, luego recibe lo que da.... Así de simple y de complejo a la vez...
Es como una posta.

Zeta dijo...

Que lindo lo que escribiste!!
Me emocionaste. Yo estoy ahí en pleno dar y dar y justamente me imagino que cuando la cosa comienza a volver debe ser aún más lindo. Bueno, después en la adolescnecia todo se termina. pero bueh... falta mucho para eso!

Besos.

Zeta