22.5.10

Ardiente paciencia

Creo que una de las cosas más difíciles de ser mamá es ponderar. Una tiene que analizar una serie de hechos y sacar conclusiones. ¿Llora porque tiene hambre o sólo es sueño? ¿Hay que llevarlo a la pediatra, o son mocos que se van en dos días? ¿No quiere ponerse la campera porque no tiene frío, o no quiere interrumpir el juego? ¿En serio tiene sed, o me rompe las bolas para que le compre un jugo de puro caprichoso?
Hay dos corrientes opuestas sobre la crianza. Una es la que presenta a los chicos como manipuladores expertos y les advierte a los padres que si no los disciplinan se van a convertir en asesinos seriales inadaptados. ¿El chico no se duerme? ¡Déjelo solo a oscuras encerrado en la pieza para que aprenda! ¿El chico no come? ¡Átelo a la silla y métale la comida a la fuerza! ¿El chico es medio vago y no le va muy bien en la escuela? ¡Llévelo a apoyo escolar, inglés y computación, fútbol y básquet, porque necesita trabajar más para estar al nivel de los otros! (Sí, exagero, pero no mucho).
La otra corriente plantea que los padres son responsables por la felicidad de sus hijos del modo más absoluto y esclavo, y tienen que estar completamente subordinados a sus tiempos, ritmos y necesidades. ¿El nene no duerme? Colecho hasta los 12 años. ¿No quiere comer? Hágale diez comidas distintas para que pruebe lo que le guste porque necesita "experimentar" los sabores. ¿Le desarmó la cocina con un destornillador de juguete? No lo rete, felicítelo por su creatividad y motricidad fina.
Yo estoy parada en el medio. O sea, no creo que haya que forzar a los chicos ni tratar de que sean algo que no son. Pero tampoco creo que mi hijo sea un dios al que yo tengo que adorar de rodillas y decirle "sí mi amor" a todo lo que me pida. Entonces me da trabajo, porque tengo que evaluar cada situación. Si veo que le gusta un juguete de otro nene, no le digo "no porque usted ya tiene un cochecito", ni voy corriendo a comprarlo. Trato de ver si en serio le gusta o es sólo el placer de jugar con juguetes de otro. Si no quiere comer algo, no lo obligo, pero sigo ofreciéndoselo preparado de diferentes maneras. Tengo que observarlo, conocerlo, ponerme en su lugar. A veces negociamos, a veces me doy cuenta de que no hay modo, y ahí hay llantos, penitencia en la pieza, retos. No me gusta, pero aprendí que le hace bien. A veces una voz firme que dice "no, hasta acá llegaste, este es el límite", da seguridad. Tengo que hacer uso y abuso del humor, de la paciencia, de la intuición, de la empatía. Si está cansado o tuvo un día difícil, no puedo esperar mucho de él. Tampoco puedo pedirle que no se vuelque la sopa encima cuando la toma, o que no quiera dormir, bañarse y salir a hacer los mandados con el juguete que le regalaron y que le encantó. Es difícil, es muy difícil y cansador. Pero tiene sus recompensas. Que coma de todo, por ejemplo. Le entra al brócoli, al arroz con verduritas, a la tarta de verdura y a la milanesa con fritas con el mismo placer (a las lentejas no, no hubo modo). Que pida perdón, espontáneamente y sintiéndolo, cuando se manda una macana. Que así como tenemos momentos de pelea tengamos bailes frente a la tele mirando backyardigans o juegos en el patio con la pelota. Que después de un período de adaptación tumultuoso, las tantes no se cansen de decirme lo bien que está, cómo se engancha con todo, cómo lo quieren todos los compañeros.
Esto viene a cuento de que hace un par de días, casi por motus propio y con muy poco escándalo, dejó el chupete. Ok, ya estaba en edad, tiene tres años. Pero no quise forzarlo a que lo deje. Tuve algunos momentos de sentirme mal, de pensar que tenía que dejarlo, que ya estaba grande. Pero esperé. Porque sentía que él todavía lo necesitaba, que era importante para él, que no estaba listo. Y parece que hice bien, porque él solito decidió que ya era hora, que no lo necesitaba más. Y lo largó. Estoy tan contenta de no haberlo forzado, de haber dejado que sea su decisión, de haber sabido esperar, con esa paciencia llena de fe y de cariño que aprendí en la Neo mirándolo a través del vidrio de la incubadora. Esa misma paciencia que a veces pierdo, y que está bien que pierda, porque si yo que lo quiero tanto no lo soporto más, debe ser que se zarpó.

15 comentarios:

maru dijo...

genial lo que contás, me sentí muy parecido con la teta. pensé que mi niña iba a tomar hasta los 15 pero un día solita no quiso mais.

beso

perica dijo...

bueno, este es el tipo de post que me hace sentir una persona normal.
a veces lo que se complica, es la mirada del otro, de las instituciones, de la familia, de los amigos, a eso me refiero.

el gran merito es abstraerse de todas esas presiones y criar a tu hijo con sentido comun.
ah, y con paciencia y con mucho amor. o tal vez mucho mas paciencia que amor.

me alegro por el fede, por vos y porque escribiste este post.
besos bicentenarios.

tia elsa dijo...

Hermoso post Silvia, es díficil ser mamá encontrar el equilibrio, pero sin duda sos muy sensata, y ves los resultados. Besos tía Elsa.

Cynthia dijo...

A mi tambien me gusta y me resulto y resulta el intermedio, aunq no te niego q muchas veces quise ser el sargento garcia cuando algo me superaba. Mira juan dejo los paaniales a los tres y el chpete y mamadera pasado los cuatro y me chpaba un egg. Me ayudo terriblemente tener un viejo copado de pediatra, esos q no son de libro sino humanos y preocupados por los nenes y los padres, eso es una ayuda terrible hasta hoy. En cambio nacho fue siempre todo mas rqpido, el pibe al anio y medio dejo panial y la mamadera no la queria agarrar al igual q el chupete. Cada pibe es un mundo... beso nena

N dijo...

Mi amooor... (soy muy atrevida? es que me da mucha ternura..!).
Felicitaciones y cariños. Así es la cosa.
Yo las hago todas: colecho, teta, complacencia a full (tiene 10M) pero cada tanto hay un BASTA! Como que te complazco en todo lo que no es peligroso, y si te digo No, pucha, es No (carajo). Sí, a veces como que exageran, no?
A mí me ayuda recordar que son personas diferentes a mí (yo estoy años atrás de ud, perdón)y que también tiene sus días, como cualquiera. Bueh, me voy de tema, me acabo de levantar y quiero charlar con alguien. Chau!

Anónimo dijo...

Que bien me viene esto, por que a veces una los espera pero los de afuera rompen tanto que se duda si lo estará haciendo bien.
Desde que quede embarazada empezó a mearse de nuevo y hablar como bebe. Resultado pañales de nuevo. A veces lo quiero matar y no puedo creer la involución. Pero bue... Besos , Cande

Daniela Lucena y Gisela Laboureau dijo...

iba a decir lo mismo que perica: gracias por el post, me hizo sentir muy bien. lo dificil es dejar de lado las miradas de los demas, ese es mi gran desafio ahora, ademas de no perder la paciencia, obvio :)

saludos para el Fede y mis felicitaciobnes por la decision!

Maguita dijo...

genia genia genia genia genia! (ando con el cerebro medio vacío, te debo discusiones para la próxima!)

Mariana dijo...

nosotros somos como ustedes... en el medio. Un poco de equilibrio! Negociemos mendieta...
Aca en Holanda tienen una mezcla de ser re liberales con muchas cosas, pero cuando el niño llora a la noche...dejelo sra... que se quede afonico llorando. Que aprenda carajo! Cosas asi...
Lo que hiciste vos con el chupete es lo que hice yo con los pañales. Los dejo solo... ahora va a hacer pis solo en el inodoro, se lava las manos, tira la cadena y sale lo mas chocho. Caca nos toca en la pelela todavia porque dice que el inodoro es muy grande para el (lo cual puede ser cierto y nosotros padres hace como ....3 meses que decimos que vamos a comprar esa tabla que se pone encima de la tabla normal, ya chica el agujero digamos...). Pero el pibe va y agarra la pelela solo, se limpia el culete (ok, con dudosa efectividad, pero intenta) y vacia la pelela en el indoro... a mi solo me toca la hermosa tarea de limpiarla... pero eh!... loco..... en meses hace todo solo!
Siga asi madre, Muy bien 10.

Ana dijo...

Me sumo a Perica y a Morke, GRACIAS por este post!
Una que a veces en el medio del ataque de llanto se sienta en el piso y habla pausado y en tono bajo porque entiende que la cosa viene mal, y otras veces pega los peores gritos del mundo y piensa "la estampo contra la pared!!!!"
Porque sí, es así, un sube y baja, un mar de ingenio, paciencia y amor. Si ago me gané con la maternidad es saber que tengo muchísima más paciencia y creatividad que la que creí tener.
Felicitaciones alfede y a los papis, así se hace carajo!
Besos

Natys dijo...

Justo ayer hablaba de esto con mi maridovio, yo le contaba de la educacion waldorf.
Mis viejos fueron estilo sargento y los de el jamas le dijeron no a nada, tonces tenemos como miedito a irnos al carajo vio.
Ojala cuando me llegue el momento pueda encontrar ese intermedio respetuoso.
Saludos =)

EM dijo...

Hola. Te leo hace un tiempo y nunca había comentado pero con este post me siento, igual que muchas, identificada.
Si, lo más complejo para mí es sentir que le estoy haciendo mal cuando trato de poner límites y , a veces no siempre, la fatídica mirada de los otros...
Mi gorda tiene 11 meses y ayer empecé a intentar que duerma en su cama (al lado nuestro, ya probé en habitaciones separadas y se angustiaba horrible, por ahora sigo así) toda la noche sin teta, dormir incómoda y mal me tiene agotada. LLoró un poco pero al final se calmó.
En fin, cada niño es un mundo y pienso como vos; estoy en el medio entre el régimen militar y el libertinaje!
Divino tu blog, saludos desde Uruguay.
Ah, a la mía le copan las lentejas.

S dijo...

También abogo por un niño con criterio, el mio dejó solito el chupete al año, asi de una. Y me dije, bueh, asi va a ser...

Ahora (y con esto tambien realciono tu post anterior) he entrado en la odisea de ayudarlo a dejar la leche, que genera mas mocos, (lo comprobe y hay mucho texto al respecto en la red) y es lindo ver el dilema que le genera: le encanta la leche, pero le da mas mocos, los mocos le joden en el cole, pero le gusta la leche. Y asi en su dilema, en su determinacion.

Es un regalo ver como se forma un ser humano...

Gracias por tu post, muy lindo.

® Danila dijo...

que bueno lo que escribis, porque loco, quien dice que es sencillo????
solo las publicidades!!!!!


besos, sos vos una leona eh.
;)

Sil dijo...

Maru viste? Esa sensación de "esto nunca va a suceder", y sucede, y decís "pero qué boluda, cómo creí eso" y después lo creés de nuevo con otra cosa.
Perica me voy a hacer un vinilo, muuuuy graaaande, para poner en la pared. "LOS DE AFUERA SON DE PALO". Ja. Y vos me ayudaste mucho cuando me sentía una mala madre porque todavía usaba chupete y pañal. De hecho el post de Regi largando chupete por motus propio se lo leí a Alejandro.
Tía trato, me cuesta pero trato. Creo que dentro de todo en nuestra familia siempre hubo mucho cariño hacia los chicos, eso vale oro.
Cyn claro, y a veces una trata de encajarle a ese chico los prejuicios de cuándo y cómo tienen que ser las cosas. Y el pobre pibe no entiende nada. Aguante la paciencia.
N pero está bien, tiene diez meses, un NO cuando quiere hacer algo peligroso es necesario, claro, pero tratar de que entienda más que eso es mucho. Aprovechá ahora que después vas a estar todo el santo día diciendo "no no NO no NOOOOOOO".
Cande es requete recontra normal la involución, paciencia y más paciencia, y mimos a la panza y al Baltazar.
Morke ¿Quién lo parió o cesareó? Una. ¿Quién lo cuida todos los días? Una. Los-dea-fue-ra-son-de-pa-lo.
Maguita ¿para tanto? ¿para tanto? ¿para tanto?
Marian la paciencia es PODEROSA. Se ahorran muchos dolores de cabeza, discusiones y frustraciones.
Ana sí, totalmente, la cantidad de recursos que una inventa! Yo hasta llegué a usar las medias de títeres para hacerlo reír en el medio de un berrinche.
Natys yo creo que al intermedio se llega buscando y sabiendo que las recetas no existen. Si hay espacio para la duda y la pregunta, vas bien encaminada.
EM y es difícil poner un límite, pero es necesario, y creo que justamente el límite pasa por el punto en el que una siente que no da más. Si una, madre que adora a su hijo, ya no puede más, quiere decir que las cosas se descarrilaron un poco. El límite del otro. Pienso que el chico está en una familia, y que de a poco tiene que empezar a dejar de ser el centro y pasar a ser un miembro más. Tolerancia, respeto, ceder, en fin.
Sol sip, es lindo eso, verlos empezar a tomar decisiones, a pensar, a tener que elegir y hcerse cargo en vez de llorar exigiendo. Che mi pediatra dice que lo de la leche y los mocos es macana, no sé. Fijate acá http://blogs.elcorreo.com/labiologiaestupenda/2010/3/7/leche
Danila yo diría que soy una ratita con un disfraz de león, más bien. Y puedo asegurarte que es loco, divertido, sacado, estresante, agotador. vertiginoso, hermoso, enriquecedor y maravilloso, pero fácil no.