Hay momentos en que estás mal y es un empantanamiento y el estar mal se convierte en tu modus vivendi y casi que no podés hacer otra cosa que estar mal. Y otras veces estás mal pero sentís que estás yendo a algún lugar. No lo ves, no sabés, no tenés idea, pero seguís ahí y le das y le das y en algún momento llegás y es ahhhh claaaaro. Estás en proceso. Me gusta eso. Los que alguna vez hicimos picadas en el sur sabemos de ese momento maravilloso en el que con las piernas cansadas, sedientos, polvorientos, picados por los tábanos, con la respiración complicada, salimos del senderito rodeado de árboles y descubrimos que estamos arriba de todo y a nuestros pies se estira el mundo.
Ayer mi hijo estaba angustiado. Tuvo el primer resfrío del año, mocos, tos, un poco de respiración sibilante. Vino a buscar un abrazo. Se refugió en mí. Yo tengo ese privilegio, puedo ser su refugio, él cree que cualquier cosa mala que le pase va a ser menos mala si estoy abrazándolo y diciéndole pavadas al oído (la lista de palabras con "ch" nunca falla para hacerlo reír). Me pregunto con una mezcla de asombro y desconcierto qué habré hecho para que eso sea así. Justo yo, que casi nunca estoy segura de nada. ¿Será eso, el ser vulnerable, real, el resignar seguridad por tratar de llegar más lejos? No sé pero me dan ganas de agradecer porque es hermoso y siento que no lo merezco aunque supongo que si es así debe ser que sí. Otra cosa buenísima es que no tengo miedo de perder ese privilegio mandándolo en penitencia o diciéndole que estoy enojada con él, que no me gusta lo que hizo, que se mandó una macana, que la pare un poco. Tampoco entiendo mucho porqué, es algo valiosísimo para mí pero lo arriesgo todos los días. O por ahí no, no lo estoy arriesgando, por ahí mandarlo en penitencia es justamente lo que hace que ese abrazo sea tan confortante. Mamá te quiere, hagas lo que hagas.
En la escuela pasan cosas lindas y feas. Una de las tantes de Fede pasó al turno tarde y la extraño. Hoy la vi y nos sonreímos con toda la cara y nos preguntamos "¿cómo estás?" pero de verdad, no cortesía, cariño. También algo que fue bastante triste (no quiero dar muchos detalles porque es intimidad de una familia), y la escuela reaccionó enseguida para tratar de que los chicos implicados sufran lo menos posible, es conmovedor estar en un lugar en donde cuando alguien tiene un problema se lo ayuda así porque sí, porque es lo que hacemos, somos gente y nos ayudamos entre nosotros.
Hay un proyecto que me tiene muy contenta porque me sirve para hacer, pensar y sentir, y lo estoy haciendo con N. que es... qué puedo decir, cuando conectás con alguien así tan fácil y tan fluído no hay mucho que decir. Sucede. Y lo vamos haciendo como sale y sale bien, y no estamos ansiosas ni estresadas. Ya van a ver.
Lo único que no viene muy bien es el extrañamiento. La gente querida que está lejos. Ayer me colgué a ver Before Sunset en Cuevana y después soñé algo horrible con mi amigo francés, y hoy se me hizo difícil saber que no íbamos a ir a tomar un helado para que le cuente y hacerlo reír un rato. Igual no cambio la experiencia por nada, saber que eso existe, la conexión, la posibilidad de conocer a alguien y que se arme un vínculo de palabras y experiencias y dudas y desacuerdos y que eso viva y crezca ( y a veces se muera, pasa también). Un síntoma de estar viejo debe ser dejar de hacer amigos, dejar de conocer gente que te interese y te genere cosas.
Me salió un post medio new age, perdón.

8 comentarios:
me parece que todo este post "nws age" que decis vos, solo se trata de AMOR. que mas lindo que eso?
nada.
New Age?
A mí me encantó. Es un post con amor.
Que lindo post éste.
Preparen mate que llevo las frambuesas!
poner límites, mandar en penitencia, con seguridad, es amor. y es x eso justamente q los abrazos son incondicionales. yo marcaba mucho la diferencia entre no querer que haga tal cagada, con no quererlos. y se cosecha lindo.
Cómo un abrazo, ese abrazo que uno como "grande" a veces recibe, pero no saca del todo los miedos... cómo un abrazo disparó un post tan lindo, sobre tu rol de mamá (qué otra cosa que la que protege, con todo, con contención y con guía), y sobre el valor de la amistad.
Coincido con todo lo que volcaste. Con el dilema de ser "la mala", pero pensá que eso es igual de valioso que el abrazo protector, porque le estás dando herramientas para que sepa qué va bien y qué no, y eso de alguna forma lo va a proteger a él en el futuro; y con el alucinar a veces que parte de ser "mayor" es que uno deja de hacer amigos, o los atesora distinto, o los que hacés de grande tiene más que ver con uno, con tus intereses y amores (por más que a veces el interés sea buscar alguien precisamente para disentir e intercambiar puntos de vista diferentes, no digo buscar "afines" unicamente).
Amé este post, que rehuso llamar "new age" porque si cada vez que nos ponemos para adentro tenemos que catalogarnos, vivimos en un mundo de Vogues y listo!
Besotes espirituales, hermana.
Ay, coincidencia con Danila! Como moderás los comentarios, cuando yo escribí el mío el de Danila todavía no estaba... Lindo, me gustó, si coincidimos, es que tenemos razón, Sil!!!
:D
me encantan tus reflexiones sobre el vínculo madre e hijo. me pasan cosas tabn parecidas que cuando las veo escritas en tus posts, en tus palabras, me siento tan acompañada.
Acabo de llegar a tu blog y me encantó este post, que tomo como la 'bienvenida' que me tocó.
Estoy en ese momento de añorar épocas donde hacer amigos era tan fácil, las reglas tan claras, todo muy frontal y sutil a la vez.
Soy feliz de haber llegado a la adultez con los amigos que tengo, igual. Son momentos, no sé.
Acabo de llegar y ya me pongo a opinar donde no me llaman! Una desubicada, perdón.
Igual, hasta que no me eches, seguiré viniendo.
Un beso.
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