24.2.13

Yo-yo

Estuve todo el año pasado pensando en el ego. No TODO el año, se entiende, en el medio debo haber pensado qué preparar de comer o qué ponerme o qué paleta de colores usar en una web pero mucho de lo que pasaba lo veía a través del filtro del ego. Empezó porque estaba trabajando en la comisión de participación de la escuela y hubo situaciones muy raras con otras comisiones. Muy raras para mí, porque como yo lo veía estábamos todos tirando para el mismo lado. Pero costaba hacerse entender o algunas personas trataban de que hagas lo que ellas querían (o que NO hagas, en general esas personas son obstáculos para la acción) o se sentían ofendidas. Y era por ego, por no poder largar lo que uno tiene, por no poder compartir y darle espacio al otro. Algo parecido pasa a veces con los clientes. Te contrata un tipo para que le hagas la web, pero no soporta pensar que vos decidas qué colores va a tener, qué tipo usar, qué foto es mejor que otra. Pide cambios, se los mandás, no le gusta, da vueltas, no te deja trabajar, quiere usarte como una operadora de programa para sus caprichos y delirios. Si reviso los primeros bocetos que mando y lo que quedó de diseño final, siempre siempre el primer boceto es mejor. Es triste y desesperante a la vez. También había una mamá (no voy a dar detalles porque sé que hay chicas de la escuela que me leen, no se hagan las ninjas) que me hizo pensar muchísimo. A veces la gente que peor te cae o más rechazo te genera termina siendo la que te funciona como alarma para actitudes tuyas que no te gustan. Si te hace enfurecer es porque te ves reflejada. Deformada, exagerada, desproporcionada como en esos espejos cóncavos, pero reflejada al fin. Y claro, Fede. Cinco años, el ego hecho edad. Discutir todo, lastimar al otro por no dar el brazo a torcer, negarte a hacer algo aunque querés hacerlo sólo para llevar la contra. Y una tiene que tratar de educarlo, lidiar con sus rabietas y enojos y malos humores y al mismo tiempo pelear contra los demonios propios, la falta de paciencia, el mal carácter, la agresividad.
En una reunión en donde no podíamos ponernos de acuerdo una maestra nos dijo que estábamos todos muy ansiosos por dar nuestra opinión. Y que era raro que nos preocupara más dar una opinión de tratar de resolver el problema. ¿Era realmente tan importante opinar algo, darlo a conocer, hacer que los demás lo escuchen, si no iba a ayudar en nada a encontrar una solución? Fue un ejercicio muy interesante, hablar solamente si iba a servir para encontrar la solución. Y funcionó perfecto.
Como yo lo veo el ego puede ser útil para sostenerte cuando algo sale mal, o para darte seguridad para crear cosas sin que te importe la opinión ajena. Pero no para relacionarte con otras personas. En donde empezás a usarlo de armadura para salir a la calle ya estás frita. Mi intención este año es dejar de lado el ego todo lo que pueda, especialmente cuando estoy con otros. Lo guardo para cuando escribo o cuando diseño o cuando corro. A ver qué pasa.

4 comentarios:

Marina dijo...

chin pun!
Gracias Sil, un beso,
Marina

Julia dijo...

Mirá cómo pegó tu post que nadie comenta, eh?

Me estás haciendo pensar muchas cosas que tengo hace mucho bajo observación, pero no encontraba nada que me ayude a ordenarlas. Esto de tener que educar a alguien a pesar/en contra de mi misma es bastante desestabilizador, y a la vez hace urgente una revisión de conductas... Asi que nada, gracias por las ideas.

Lili dijo...

Hace un tiempo leí el tao te king y me pegó mucho, mucho ese tema. Es algo que debo trabajar y me cuesta. A veces pensamos que lo hemos logrado y ahí ¡chan! de nuevo a empezar.
Una de las cosas que me impactó es la preocupación que solemos tener por nuestro "buen nombre" o "fama", lo que dicen de nosotros, lo que piensan los demás ¿por qué nos afecta tanto? cito:
"La gloria y deshonra son igualmente horrorosas.
La fama es una gran desgracia en la vida.
¿Qué significa: «gloria y deshonra son igualmente
horrorosas»? Significa que las personas,
arriesgando, luchan por la gloria, y después temen
perderla.Qué significa: «la fama es una gran desgracia
en la vida»? Significa que yo tengo una gran desgracia,
porque tengo en mucho mi nombre.
Cuando yo deje de estimar mi nombre, no tendré
muchas desgracias."

perez dijo...

A eso que contás de la escuela es a lo que yo llamo rosca. Está en todas partes y no lo tolero.