22.12.16

El revoque eterno

Revoqué la cocina. Tardé y tardé y tardé y tardé y seguí tardando. Primero me costó encontrarle la mano, usé una mezcla de yeso y masilla para durlock (funciona como enduído, es más barato y seca más rápido). Endurece muy rápido y tenés que ir preparando poca cantidad, con el yeso bastante aguado y con una proporción más o menos mitad y mitad de yeso y masilla. Después lijé y fue el apocalipsis de polvo finísimo volando por todos lados. Cada vez que terminaba estaba canosa y blanca. En el medio tenía que interrumpir a cada rato para ir a todos los cierres, muestras, entregas y actos de la escuela. Por no mencionar la cosecha del trigo que plantaron los chicos este año. Y Metrogas, que es como ir a peregrinar a Luján buscando medidores en vez de milagros.
Ayer di la última mano de pintura y ahora estoy terminando de preparar la mesada para microcementar. Estamos así:



La parte que está toda mal terminada es porque ahí va cerámica. Se observa al Negro que me hace compañía y se llena de polvo de yeso por el camino. La cosecha:


Fue el sábado con 37 a la sombra. Strong jipis.

Cosas aprendidas: si guardás el rodillo bien envuelto en una bolsa en la heladera se banca toda la noche sin endurecerse. Y la pintura Casablanca es muy buena, espesa y cubritiva. 
Banda de sonido: Babasónicos, el último de Travis y listas de Spotify que me re salvan cuando tengo horas de laburo seguidas. 

1 comentario:

perez dijo...

Y cómo se limpia el polvillo de yeso un gato?