15.2.08

Toco madera



Estaba esperando un tiempo prudencial, no sea cosa de provocar una recaída (yo lo llamo el síndrome de "Ehhh, vino la luz! Uuuuhhh se cortó la luz!). Pasaron como dos semanas y creo que no peco de imprudente si afirmo que superamos la angustia de los 8 meses. No sabemos si funcionaron los mimos las 24 horas, el darle más comida o si simplemente el diablo se aburrió y se fue a poseer a otro infante. Ya no hay ataques de llanto histérico ni resistencia total a quedarse en cualquier lugar que no sea los brazos de mamá. Por suerte para mamá.

Curiosamente tuvo como un salto de maduración justo después de ser Godzilla en pañales. Está más inteligente, mucho más voluntarioso, demuestra tener más memoria y creo que entiende varias frases, casi todas del tipo "NOOOO" o "QUÉ HACEEEEEES", pero también cuando lo elogiamos o cuando le pedimos que estire la mano o que agarre algo, o que nos dé algo. Y acaricia a los gatos con suavidad, aunque de vez en cuando llevado por el entusiasmo cierra el puño y les arranca algunos pelos. También empezó a gatear y a "osear" (con los pies en lugar de las rodillas), y usa el andador con velocidades, trayectorias y fuerza de impacto que desafían las leyes de la física. Digno hijo de sus padres, su juguete preferido en este momento son los libritos, y puede pasar las hojas aunque le cuesta. La flanera de aluminio también se reveló como una fuente de diversión interminable y durante varios días tuve que soportar las miradas extrañadas de la gente porque ni cuando lo sacaba a pasear aceptaba despegarse de su querida amiga.

Ya en un terreno especulativo, van tres veces que dice "ma" en el tono y momento adecuados. Yo creo que fue casualidad, pero que estamos cerca, estamos. Calculo que está aprendiendo cómo decir "callate", para completar la frase y decirme todo junto. Seguimos a full con María Elena Walsh y a la lista de favoritos se agregaron dos canciones de Mika que le pongo en youtube. Tuvimos que salir de compras porque le estaba quedando todo chico. Estoy repodrida de la ropita pastel, quiero cosas de colores fuertes que no se ensucien de mirarla fijo y no consigo.

Mañana cumple 9 meses y vamos al cumpleaños de 2 de la primita. Y eso, seguimos creciendo.

14.2.08

La conciencia y el salamín

A mi suegra se le dormía el brazo derecho. Fue al médico y le hicieron una batería de análisis y estudios. Resultados: tiene mucho sobrepeso, un poco de hipoglucemia, posiblemente osteoporosis, está hipertensa, y tiene la columna hecha bosta (palabras textuales de la doctora). Por supuesto que lo primero que hice cuando me contó fue sentirme culpable. La conciencia es una cosa muy rara. Pero la culpa se fue diluyendo lentamente con el correr de los minutos, para ser reemplazado por el viejo y conocido sentimiento de "ay por dios agarrenmé que la mato". Todo su periplo médico era contado con un tono de triunfo y vanagloria, como dando a entender lo mal que estaba y que ella nunca se quejaba. Algunas de las estupideces que tuve que escuchar: que no sabía porqué tenía la columna mal, porque ella siempre dormía con la cabeza tirada para atrás. Yo, intrigada, le pregunté porqué pensaba que eso era bueno para la columna. "Porque así duermen los bebés" me contestó, indignada ante tanta ignorancia. El sobrepeso y no hacer ejercicio no tiene nada que ver, es cosa de tirar la cabeza para atrás y listo. Que tampoco entendía cómo era que estaba gorda, si ella era un ejemplo de la buena nutrición. Yo le dije que comía muchos fiambres y que eso no es bueno, tienen muchísima sal, conservantes, grasa, etc. Por no hablar del pan con el que lo acompaña. Me dijo que no iba a dejarlo, que en todo caso iba a cocinar sin sal para poder seguir comiendo salame. Ahí mi pregunta ya fue más cruda. ¿Pero no te lo prohibió la doctora? La respuesta es una clara muestra de psicología suegreril: me dijo que comiera sin sal. No me dijo que no comiera salame. Claro, el salame tiene sal, pero bueno. Y seguía con lo de la buena nutrición que ella tiene, la cantidad de verduras que come, etc etc. Ahí ya ni me gasté en contestarle. Ella odia cocinar, entonces hace mucha comida junta y la guarda en tapers en la heladera. Capaz que las verduras quedan cortadas y hervidas cinco días antes de que las coma. Ya perdieron todas las vitaminas. Y come básicamente siempre lo mismo, no varía la dieta. Es una especie de catálogo de lo que no hay que hacer.
A mí me preocupa que se enferme en serio, y no nada más porque sería una molestia para nosotros sino porque no me gusta que nadie se enferme. Pero el problema básico es su forma de pensar. No va a aceptar que hizo las cosas mal, no va a empezar algo nuevo como gimnasia yoga para mejorar la columna, no va a hacerle caso a un médico, no va a cambiar ni un milímetro su forma de vivir. Dios nos libre. Y lo que me termina quedando es una gran tristeza y una sensación horrible. Tanto lío por su salud y ella ya está muerta.

13.2.08

Pepa: in memoriam




Murió la tortuga de los Laufer. La tenían hace cuarenta años. La veterinaria que la atendió le dió más de cien y dijo que era el ejemplar más viejo que había visto. Vio nacer cuatro de los cinco hermanos. Yo no la conocí mucho pero puedo decir que tenía gran personalidad, lo que en una tortuga no es poco.
Se llamaba Pepe Bostezo, hasta que un día puso un huevo. Le gustaba comer carne cruda (acá video) Soportó con estoicismo ser un juguete más para los chicos, que solían balancearla y hacerle creer que iban a estrolarla contra la pared para escuchar el extrañísimo ruido de pánico que emitía. Sobrevivió sin un rasguño a rodar 5 metros por una escalera de piedra. Durante años sus señas personales incluían unas manchas rojas de pintura que había chorreado de una lata hasta el rincón donde dormía. Otra vez se cortó la pata y no paraba de sangrar. Matías y el padre la cargaron en una palangana hasta el zoólógico, el único lugar donde había gente que sabía qué hacer. Le cauterizaron la pata con un alambre al rojo vivo. Sólo emitió un valiente quejido. Abril, la gatita siamesa, fue vista de chiquita paseando sobre su lomo. Podía correr muy rápido, y se levantaba como 10 centímetros sobre las patas.
Un año nuevo, Milton y Rox fueron a una de esas fiestas de las que uno sale viendo doble, borroso y con halo de colores. Volvieron ya de día, con el sol del 1ro de enero picando fuerte, y antes de irse a acostar se fueron a remojar un rato en la pileta. Por ahí cerca andaba el novio de la madre de Milton, con la radio a todo volumen escuchando unos tangos. Y fue ahí cuando la vieron a la Pepa, erguida en sus cuatro patas, con el cuello estirado a full y la boca abierta, embriagada de passsssssión tanguera.
Mucho cariño a la familia que anda bastante triste. Le afano a Daniel Paz: "El alma existe. Es eso que te duele cuando se muere tu mascota" (él dijo perro, pero vale).

11.2.08

En el súper

Los juguitos de Livean están regüenísimos. Son baratos, sin calorías, y tienen el gusto que dicen tener y no esa especie de ácido frutal de algunos que no nombro. Mi favorito en este momento es el de mango, seguido de cerca por el de berries que además tiene un color rojo muy vampírico.

Chicas, no compren el jabón de Nivea Guaraná-Frutas rojas. Huele mal. Estuve dos días olfateando el baño, imaginando una rata muerta en alguna cañería o una subida de napas, pero era el jabón. Lo tuve que tirar.

Por esas cosas de la inflación (EN ARGENTINA NO HAY INFLACION! Fuera de acá, Aníbal Fernández, rajá de mi blog) los lácteos de segundas, terceras y hasta cuartas marcas aumentaron. Mucho. Los de primera no, o no tanto. Entonces una va a la góndola de lácteos y descubre que, por ejemplo, el cremoso Sáncor cuesta lo mismo que el Punta del Agua, o que la ricota García está ¡más barata! que la Fregar. Y así una puede darse el gusto de sentirse una señora bien con el changuito lleno de cosas de marca. Bueno, eso o reputear porque no le alcanza para nada, pero hay que verle la parte buena, qué tanto.

Me caí de culo. Sector verdulería, lleno de gente, charco de jugo de sandía semipodrido, y allá fui, con las patas para arriba y sin frenos. Lo más humillante fue que me empapé el pantalón y parecía que me había hecho pis. Y cuando me estaba mirando en el espejo a ver si tenía moretones descubrí que me salió un poco de celulitis. Juicio por daños morales les voy a hacer.

8.2.08

Añoralgias

La extraño a Vero. Extraño saber de María, de Manuel, de Diego. Extraño los asados en el club, las puteadas contra los vecinos mugrientos, la parva de primos dando vueltas, los collages de fotos. Extraño el desparpajo, la impulsividad, la alegría, el dolor contado con tanta llaneza, tan de adentro y tan objetivo al mismo tiempo (ella sabe que el dolor es sólo una cosa que pasa, y que nosotros seguimos). Sé que debe estar de vacaciones todavía y no veo la hora de que vuelva a contar todo lo que debe tener para contarnos, para que podamos vivirlo con ella nosotros también, y decirle "¡Que bueno! Qué bien que la pasaron!", comentario tonto en donde intentamos que entre un te quiero inmenso.

6.2.08

Llegó el segundo rollo

Todo contento



"No, ma, te juro que no iba a morderte el pie"

En la costanera (Cyn, esas son las zapatillas)



Hijo, árbol, falta el libro.



Me había olvidado de contar, al final se murió el jazmín chino, pero la vecinita de arriba me escupió un carozo de cereza o ciruela, cayó en la maceta, y brotó.


No sé qué les picó ese día, se amontonaron los tres en la mesita de la cocina. Adviertan el tamaño del blanco, estamos pensando seriamente en atarle un muñequito al lomo y cambiarle el nombre a Moby Dick.

5.2.08

Loca lotería genética

Volvió Patricia de las vacaciones y allí estuvimos, creo que fuimos sus primeros pacientes. Creció dos centímetros (Fede, no Patricia, que es más bien tirando a corchito), aumentó 700 grs, puede usar andador pero no mucho y sacamos una foto que pronto será posteada.
Hablando de fotos, mi abuela, que está más lucida que todo el resto de la familia junta, venía diciendo que Fede es idéntico a mi papá cuando era chico. Todos asentíamos "si, abuela, sí" y seguíamos en la nuestra. Pero lo que no sabíamos es que mientras la abuela estaba escarbando entre sus baúles y cajas y bolsas hasta que encontró esto:


A la izquierda mi papá a los 6 meses, a la derecha Fede un poco más grande. No digo que idéntico pero parecido es. Grande abuela, ganaste otra vez.

4.2.08

Hipotéticamente hablando

Todo lo que sigue es una hipótesis y no tiene nada que ver con la realidad.
Una mujer se manda una cagada, para el caso supongamos que deja una hornalla mal cerrada perdiendo gas. Cuando se da cuenta, se culpa, se desespera, se tira de los pelos, llora, no puede creer que sea tan idiota, imagina todas las barbaridades que podrían haber pasado, le pide perdón a sus hijos, a su esposo, a sus vecinos, tiene pesadillas con la casa volando en pedazos. Y lo más importante, jamás jamás JAMÁS le vuelve a pasar. Capaz que desarrolla un trastorno obsesivo-compulsivo que la hace vigilar las hornallas 340 veces por día, pero abierta la hornalla nunca más.
Le pasa lo mismo a un hombre. Si se da cuenta solo, cierra la hornalla y no le dice a nadie. Si se da cuenta la esposa, las posibles reacciones son: negación "No, pero si yo no la prendí, debe haber sido el perro", excusas ridículas"Es que justo cuando la estaba cerrando vos me dijiste algo y me distrajiste", enojo injustificado "Pero qué me importa a mí la hornalla de mierda no ves que justo hizo un gol Boca", quitarle importancia "Bueno pero no pasó nada, no te pongas así". Si la mujer enfurecida le derriba una por una sus defensas verbales y lo obliga a admitir que estuvo para el orto, vendrá un tibio pedido de perdón de compromiso, que no convence a nadie. Y lo peor, probablemente le vuelva a pasar a los dos días.
¿Es tan difícil admitir que uno se equivocó, que lo que hizo estuvo mal, que tendría que haber prestado más atención? ¿Se pierde virilidad, se caen pelos, salen verrugas, cuál es el problema? Somos todos gente grande, nadie cree en la perfección, los errores son cosas que pasan y ya. Lo que es insoportable es lo de negar lo innegable y defender lo indefendible.
Aquí termina la hipótesis. Disculpen el repentino ataque de generalización dañina, casi nunca soy así. Feliz cumpleaños, mi amor.

2.2.08

Déja Vu

Le estoy cambiando los pañales a Fede. Con una velocidad, fuerza y destreza que envidiaría Michael Jordan me afana el botellón de óleo calcáreo y lo revolea por la ventana que da al patio. Aterriza sobre algún gato que dormitaba al sol y que se pega el julepe de su vida. Ya me pasó cuatro veces.

1.2.08

Abandonando la falsa modestia



Laureana me premió. Dice cosas tan lindas que me dió vergüenza, ni sé porqué, debe ser síndrome de falsa modestia. Se agradece mucho muco, más viniendo de alguien como ella, a quien siento amiga de lejos. Tengo que premiar a otros 7, pero como somos pocas y nos leemos mucho, varios de los blogs que visito y quiero ya fueron debidamente adornados. Peeeero me dejaron:
Polos ciclotímicos, que me divierte, me educa y no me da de comer pero casi.
Según Patala, que aunque sale de Londres frío y lluvioso a mí me da calorcito en el alma.
Fumado, porque me divierte mucho y me hace sentir casi casi lo mismo sin comprometer mi posición de madre de familia. Además es uno de los dos blogs masculinos que sigo. Y se llama como el hermano de mi mejor amiga del secundario!
Roto, porque es dulcemente subjetivo, tan bien plantado y tan cambiante al mismo tiempo, y porque le envidio ferozmente el diseño. Es el otro blog masculino.
Fag in the kitchen, Perica, qué más se puede decir...
Con glamour, Elen no lo necesita porque es una súper star, pero lo cierto es que lo leo y lo disfruto y no puedo dejarla afuera.
Suegra del orto, esto sería algo así como premio estímulo. Loco, yo tengo un post diario sobre mi suegra y no lo subo para no aburrir, ustedes son cuatro! Actualicen más o dejen de llamar así a esas dulces señoras que casi no les dan motivo de queja.
Listo, cumplí. Reitero las gracias. Eso sí, no me pasen un meme porque no lo hago ni en pedo.