21.10.09

Orden en la sala

Releyendo "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" (Blade Runner, para los neófitos) encuentro esto:

"-Kippel son los objetos inútiles, las cartas de propaganda, las cajas de cerilla después de que se ha gastado la última, el envoltorio del periódico del día anterior. Cuando no hay gente, el kippel se reproduce. Por ejemplo, si se va usted a la cama y deja un poco de kippel en la casa, cuando se despierta a la mañana siguiente hay dos veces más. Cada vez hay más."
Nunca me había llamado la atención esa parte, quizás porque estaba muy atenta a la fusión con Mercer o a los dilemas ético-morales-económicos de Deckard o o fascinada con el delicadísimo juego de espejos y dobles que juega tan bien. Las ideas en las novelas de Dick son como cajitas chinas, una adentro de la otra, una más linda e intrincada que la otra. Qué digo cajitas chinas, más bien estructuras de cajitas chinas, algunas reales, otras apenas maquetas imposibles de abrir. Pero lo que me interesa ahora es que eso justamente es lo que está pasando en casa, parecería que el caos y el quilombo avanzan sin tregua y amenazan con taparlo todo. No sé ni por dónde empezar. Hay partes que son responsabilidad de los vecinos (la humedad del baño, por ejemplo, o la pared de la pieza que se hizo pelota con la obra de al lado). Otros son problemas de plata o de tiempo. Pero tiene que haber un punto en donde una diga basta, hasta acá aguanté, y le haga la guerra al kippel, o vamos a terminar tapados por papelitos de caramelo, promociones del Citibank o tubitos de rollo de cocina vacíos. No puede ser que te pases dos horas cada día buscando cosas en el medio de un revoltijo, o que haya cuatro cuadernos dando vueltas, todos empezados y todos en uso. Tampoco es tan grande la casa y en 60 metros cuadrados o te organizás o te morfan los piojos. No sé qué irá saliendo pero voy a dedicarme a hacer más habitable esta casa de locos. Ampliaremos (si no me cae una pila de mugre en la cabeza y me mata).

19.10.09

Tiempos modernos

Merlina dice (07:39 p.m.):
gh ffc b hjfnb pokbbgftnhybtfrsxdswwthj

silvia dice (07:40 p.m.):
está bien, jugando con ale en el comedor

Merlina dice (07:40 p.m.):
hhutughucchcvjvjfruudhcufhgyruuruuufufufudcl

Merlina dice (07:40 p.m.):
guiujgghhfgawwddvxbhh n b vnv,ñ´pkgm tnjjmg nvkmhgttfffcsdedrdfvdfkjhhyyyyyyk
Merlina dice (07:40 p.m.):
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Merlina dice (07:41 p.m.):
lkm,.ihbyrfyynbh bhnbnnhjnbklkkjhgbgdcxx

silvia dice (07:41 p.m.):
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Merlina dice (07:41 p.m.):
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(Mi sobrinita de tres años y yo chateamos)

Informe sobre ciegos*

En mi cuadra vive un muchacho ciego. La primera reacción al verlo es, naturalmente, de lástima. Pobrecito, tan joven, y un muchacho tan lindo, esas cosas. Ahora cuando ya lo conocés, y lo viste paseando sin demasiados problemas con su baston, charlando con sus ocasionales acompañantes y cagándose de risa, se hace evidente que se toma las cosas con naturalidad y sentido del humor. Además tiene una habilidad diabólica para lograr que chicas que no lo conocen se le ofrezcan de lazarillos. En general jóvenes y lindas, aunque alguna vez le toqué yo. Le pregunté cómo le resultaba más cómodo ser guiado, y me dijo que la mejor manera era poniendo su mano sobre el brazo del guía, pero que como tenía un cigarrillo prendido mejor lo agarrara yo. Le dije algo sobre el vicio, y me dijo "sí, es feo eso de andar por la calle pidiéndole a la gente que te agarre". Todavía resuenan los ecos de las carcajadas.
Los taxistas que paran en el bar de la esquina tienen buena onda con él y suelen quedarse charlando o ayudarlo a cruzar la calle. Alejandro me contó que el viernes venía contándole a uno cierta anécdota relacionada con un pozo que abrieron en Pasco y al que, aparentemente, fue a parar de cabeza. Me da mucha risa, no por la caída en sí, sino por la onda del tipo que sabe hacer de su problema un cuentito para entretener al que lo va guiando.
El día de la madre, olvidable. Estuve con anginas, fiebre, y ninguna gana de nada, pero de nada. Por otro lado, no vimos a mi suegra. Eso fue optimismo pelotudo en vivo y en directo.

*aprovecho para dejar asentada mi opinión: "Sobre héroes y tumbas" (y en particular Informe sobre ciegos) es un mamotreto sobrevalorado, adjetivado para atrás, y Sábato es un payaso envidioso de Borges que cacareó hasta el hartazgo su "derechohumanidismo".

18.10.09

Mamás y mamitas

Yo quería poner un dibujo precioso que encontré en un blog francés. Le pedí permiso a la autora pero no me contestó. Quizás no entendió mi francés chueco, quizás se ofendió porque no puse un solo puto acento (segurísima de que iba a pifiarla, mejor dejarla con la duda de si no será que no tengo acentos en el teclado o algo así), quizás vino a ver el blog y no entendió un pomo y no quiso comprometerse, quizás no leyó el comentario, quizás le caen mal los argentinos. No sé. Pero si dejo un link creo que no puede enojarse, no? ¿O sí? Bueno, como sea, corro el riesgo:

Felicidades, mamis.

16.10.09

¿Tengo que pensar un título?

Venía mirando el blog para atrás, y notaba que los posts largos, contados con ganas, pensados (aunque nunca pienso mucho lo que escribo), fueron reemplazados últimamente por frases breves del tipo "Se rompió esto, corrimos para acá, corrimos para allá, apagamos tal incendio". No sé qué viene pasando, pero no paran de caernos imprevistos que demandan tiempo, energía y plata para resolverse. Ya estamos al límite y el humor empieza a resentirse. Extraño cocinar, extraño terminar un día cansador con una buena ducha calentita (sí, seguimos sin gas). Me frustra tener que postergar una y otra vez los proyectos, las cosas que quiero hacer, por las cosas que hay (sí o sí) que hacer. Y sí, pasan cosas buenas también, y ahí sentimos que todo vale la pena. Pero estoy cansada, enferma, (este año estuve más enferma que sana), indispuesta, y un poco amargada. La posibilidad de tener otro bebé pronto parece bastante utópica y aunque en cierto modo es un alivio (necesitamos tiempo para pararnos mejor) también me da tristeza, y una sensación de estancamiento nada agradable. Así que Octubre, escuchame bien lo que te digo, media pila, en serio. Quiero pintar el patio, quiero hacer el cantero para la huerta (Marian va a ser la madrina de la primer zanahoria), quiero hacer esas cositas en tela que tantas ganas me dan. Ojito, eh. No sabés con quién te estás metiendo.

Ah y rendí el final. Nueve. El culo me llueve.

14.10.09

Monotemática

En mi mesa de luz hay apuntes. En mi cabeza hay apuntes. Si quieren puedo explicarles que el video no logró una estética propia, o que mientras más se desmaterializa la imagen más trata de parecerse a la realidad (?), pero creo que los aburriría mucho. Este tipo es un genio. ¿Y alguien sabe porqué tantos teóricos de la comunicación son franceses? Ya vuelvo, eh.

9.10.09

La madre de todas las contradicciones

Si una es nuera, y tiene, digamos, una mala relación con la suegra, y también es mamá, y cumple su rol con alegría, entusiasmo y dignidad, y resulta que viene el día de la madre y una siente que se merece pasar el día contenta, tranquila, disfrutando de los mimos de su hijo y su esposo, pero como el esposo en cuestión es también hijo y para colmo de males hijo único, hay que ir a ver a la madre (que es la suegra, claro), lo que arruina bastante el día, y encima la situación se repite año tras año y ENCIMA la mamá de una murió hace mucho y no se puede usar la excusa de un año con cada una, ¿no es muy fastidioso? ¿no se podría inventar, por ejemplo, el día de la madre "chico" y el día de la madre "grande", o algo así? ¿Tengo que elegir entre arruinar mi día o arruinárselo a mi suegra? ¿NO HAY JUSTICIA EN ESTE MUNDO PODRIDO?

En otro orden de cosas, mi regalo ideal incluiría: estas zapatillas, este libro, esta cámara (no es traición a la reflex, es para filmar videítos), este instrumento, y este capricho. Y una sorpresa, claro, porque en todos los regalos tiene que haber alguna sorpresa.

(Paréntesis para mi esposo: mi amor, escuchame, esto es una boludez que escribo, ni se te ocurra gastar esa guita que hay que arreglar el termo que pierde, comprarle zapatillas al nene y pagar la matrícula de la waldorf, además de lo del sircreb. En serio te digo, eh)

Todo lo zen que viene este blog últimamente es una maldita farsa. Hoy me pelée a los gritos con un vecino (medianera de por medio) porque dejan al perro afuera toda la mañana aullando como si lo estuvieran matando. El imbécil me gritaba que el perro era cachorro, y yo le gritaba que con más motivo, que cómo lo dejaba solo toda la mañana sufriendo. En fin.

6.10.09

¡Re-men! ¡Re-men!

Si existe algo o alguien que maneja los hilos del universo (llámese dios, energía mística, motor inmóvil, buda, alá) decididamente se está divirtiendo con nosotros. Los quilombos no nos llueven, nos diluvian. Como decía el entrañable periodista de crónica, "nos tiran con de todo". Jardincitos que se cierran, fonoaudiólogas que no están a la altura de las circunstancias, servicios que se interrumpen, entrevistas cruciales, urgencias laborales, exámenes para dar, tramiterío, gatos con cagadera (ustedes ríanse si quieren, pero cinco gatos con flojera intestinal no es moco de pavo), enfermedades, reuniones de consorcio, amigos a los que hacer el aguante, tormentas, citas con el dentista. Remamos y remamos puteando un poco, riéndonos otro poco (hay un estadío en donde tus propias desgracias sumadas empiezan a ser graciosas, cuesta llegar pero está buenísimo). Y en el medio parece que aprovechamos el temporal para desterrar algunas malas costumbres, recuperar el control, elegir mejor lo que queremos. Cuando todo está volando, no hay inercia. Lo único que me gustaría es que el cansancio no pesara tanto y que el tiempo estuviera en proporción con las ganas de hacer, pero bueno, nada es perfecto. Le pusimos nombre a una actitud recurrente de encontrar siempre alguna ventaja en cosas que son claramente malas, se llama "optimismo pelotudo". Ejemplifico: -Uy qué cagada, se suspendió el asado en lo de Pirulo. -Bueno, por lo menos podemos ir al supermercado tranquilos, sin apuro.

Y así vamos, optimismeando pelotudamente.

1.10.09

¡Te dije que sí, Septiembre, basta! ¡Vete ya!

No tenemos gas. No vamos a tener gas en una semana, más o menos. Ya tengo todo planeado: vamos a bañarnos calentando agua en la pava eléctrica, y a cocinar con el hornillo de cámping. Y a pedir mucha comida afuera, claro. Estoy ridículamente divertida con esto, mi esposo bufa y se queja (además está resfriado y eso lo pone de muy mal humor) y yo chocha con la aventura. ¿Enloquecí? Ayer casi me mata una araña muy grande, negra y amarilla, que trató de subírseme a la cabeza mientras hablaba con la psicopedagoga del jardín de Fede. Si se agrega que tengo aracnofobia, es como volver a nacer. Y hoy volviendo de tramitar la reincorporación para poder dar los finales vi un montón de patitos (¿o son gansitos? ¿o cisnecitos?) amarillos, redonditos y llenos de plumitas despeinadas correteando por los lagos de Palermo. Ayer a las once de la noche, muerto de sueño y agotando los recursos para no dormirse, Fede empezó a hablar con una velocidad y precisión desconocidas hasta ahora. Fue sobrenatural. Fonoaudióloga, su ruta. Y es algo así como primavera, y en un acto de humillación pública, voy a reconocerlo: Cerati, sos un capo. Tu disco nuevo me mata. Y todas las otras veces que te tildé de poco talentoso, de snob, de blandengue y qué se yo qué más, la equivocada era yo. ¿Es suficiente o tengo que lamerte la suela de los zapatos?

En algún momento mis neuronas van a volver a sinapizar (?) y escribiré posts como la gente, por ahora es lo que hay. Sepan disculpar.