29.12.07
Verdulería La Lucia
Es limpia. Tampoco es que le reluce el piso, pero no hay olor a podrido, moscas ni otros bichos dando vueltas.
Es barata. Y las cosas tienen precios fijos, no esas ofertas imposibles de cinco kilos por tres pesos. (Qué cuernos hago con cinco kilos de mandarinas???)
Tiene variedad. Hay de las cosas normales y algunas poco comunes, además de miel, frutos secos, huevos, y un aceite de oliva buenísimo a 4,50 el medio litro.
Atienden bien. Las chicas que cobran son rapidísimas y amables, y te dan ticket de en serio, no un papel con números que no sabés a qué corresponden. Y adoran al Fede.
Y es autoservicio!! Eso es fabuloso porque yo compro tres bananas, dos manzanas, diez naranjas, dos duraznos, etc. Me sirvo de lo que quiero la cantidad que quiero.
Cada vez que voy la quiero más. Si andan por el barrio, es en Matheu 1670. De nada.
Etiquetas: Canto loas
28.12.07
Época de deshielo
Bueno, he llegado a ese momento que toda mujer (u hombre, no seamos prejuiciosas) detesta y teme. Intenté postergarlo, me dije que todavía no, que aguantaba un poco más, pero anoche al ir a buscar un cubito me dí cuenta de que estaba engañándome a mí misma. Tengo que descongelar la heladera.
Y no es que me moleste tener que sacar todo, tirar cosas que no están vencidas pero que no van a aguantar 8 horas al calor, el charco enorme que se me forma en la cocina, fregar cada reputísimo fierrito de los estantes con odex, encontrar pegotes de coca cola vieja porque Alejandro dejó mal tapada alguna botella... no, lo que me molesta es que estuvimos a punto de comprar una heladera nueva varias veces (con freezer, más grande, sistema no-frost) y siempre boicoteé la idea. No por masoquista, sino porque tengo la costumbre de encariñarme con las cosas y adoro mi heladera vieja, de segunda mano, llena de calcomanías, imanes, moños de regalos, dibujos de mis sobrinas, y qué se yo qué porquería más. Encima es marca Panoramic y es alta y blanca, los que hayan leído Asterix y Obelix comprenderán.
Etiquetas: Pequeñas catástrofes
27.12.07
Incomprensible
Cuando Fede come banana, después tiene mal aliento. No puedo entender porqué pero esto me provoca un regocijo bárbaro.
Etiquetas: Breves
Pequeños electrodomésticos
Inauguro esta sección para contrarrestar la carga negativa que inunda este blog cada vez que nombro a mi suegra. Acá voy a escribir nada más que sobre cosas que me pongan contenta. Espero no quedarme sin temas en dos posts...
El minipimer
No tengo idea de cómo sobreviví tanto tiempo sin él. Es compacto, versátil, bastante potente y nada aparatoso. Bate, pica, ralla queso, licúa, hace las mejores papillas. He convertido porciones de fainá en comida para bebés con su ayuda. Y le vengo dando duro hace cuatro años y sigue como nuevo. Todavía no le puse nombre pero en eso estamos.
La silk-epil
No más levantame temprano el domingo para pasar dos horas sufriendo y muriéndome de calor en la cocina con la cera. No más venas dilatadas y pegotes negros en los tobillos. Una cosita chiquita, amarillita, casi silenciosa, que se desliza por las piernas y con un poco de dolor (real pero soportable, no como la epilady que era una tortura) se lleva los pelos, rápida y cómodamente. Ahora, la publicidad miente, cada cinco días hay que darse una repasada para sofocar a los rebeldes que nunca faltan.
La pava eléctrica
Para los que, como yo, toman hectolitros de mate al día, este aparato es imprescindible. La prendés y se apaga sola cuando el agua está a punto. No te ocupa hornallas, no tenés que estar pendiente de la pava, es rápida. La única contra es que ocupa bastante espacio sobre la mesada.
Etiquetas: Canto loas
26.12.07
Todo bien
Hoy tocó médico! Tenía control con la obstetra. Me hizo la colpo (OOOOUUUUCHHH!!!) y salió todo bien, si los resultados del PAP no indican lo contrario tengo el alta definitiva. Le dije que nos veíamos en dos años para el hermanito y me largó el grito: "UN AÑO!!". No, gracias, quiero aunque sea recordar lo que era dormir ocho horas seguidas antes de embarcarme en la segunda vuelta. Por cierto, estoy segura de estar sana porque volvió a su tono secote y expeditivo, nunca voy a olvidar cómo se empezó a mover, a preguntarme de todo, a llamarme a cada rato y a movilizar un equipo de gente (cardiólogo, neonatóloga, anestesista, partera) cuando me detectaron la preeclampsia. Gracias, Viola, sos lo más, no podría pensar en una compañera mejor para la joda de tener hijos.
Y después Fede fue a su control con la pediatra. Fue un tanto infernal porque estaban tooooodos los que se van de vacaciones y quieren llevar a los chicos antes y toooooodos los que no se van pero saben que Patricia se toma Enero. La sala de espera era un escenario donde muchas madres competían brutalmente para ver si sus respectivos hijos eran más gordos, más altos, más inteligentes o más dotados que los de las demás. Mientras tanto los chicos andaban por ahí sin que nadie los vigilara, ya había notado eso, debe ser que están acostumbradas a que se los cuiden las niñeras. Una mirada de inteligencia con Alejandro bastó y nos fuimos a esperar afuera. También fue muy desagradable ver cómo ignoraban a una mujer de tez oscura. La verdad que estuvo bueno atenderme ahí porque los médicos (y sobre todo la unidad de Neo donde el fede pasó 19 días) son buenos, pero la gente es de cuarta, malditos chetos cuatroporcuatro. El nene está muy bien, subió 550 grs, puede meterse en la pelopincho, estuvo simpatiquísimo y no lloró pero trató de robarse el estetoscopio, los aros de Patricia y la cosita que usa para medirle el bocho.
Y estamos en youtube. Voy a hacer la prueba de embeber un video a ver cuánto pesa, si jode mucho pongo links y se acabó. Es uno breve de Nochebuena.
Etiquetas: Bitácora de logros
25.12.07
Balance desbalanceado


Etiquetas: Indignaciones, mi suegra
23.12.07
Etiquetas: Papelones
22.12.07
Nobleza obliga
En el blog de Vero y en el de Laureana las chicas saludan y dicen cosas lindas de los que pasamos, leemos y comentamos. Voy pecar de poco original.
Con el Fede recién llegado a casa me acuerdo de haber envidiado a la gata, que cuando parió pudo darse el lujo de quedarse todo un mes enterito acostada junto a sus hijos, sólo preocupada de darles la teta y lavarlos. Nosotros le alcanzábamos la comida, la leche y el agua y cuando quería ir a las piedritas me maullaba y yo le cuidaba a sus gatitos hasta que volvía.
Estoy segura de que cuando todavía éramos cavernícolas las recién paridas estaban todas juntas con sus crías en un lugar bien cálido y protegido de la cueva, y que se cuidaban a ellas y a sus bebés entre todas. Que si estabas cansada y tu bebé tenía hambre dormías, y otra le daba la teta. Que las de más experiencia ayudaban a las primerizas asustadas. Que todas juntas era mucho más fuertes y capaces para llevar a cabo la tarea a veces agotadora de cuidar de sus crías.
En esta época de clínicas, cesáreas, fecundación asistida, almohadones de lactancia, sacaleches eléctricos, yo de algún modo extrañaba ese calor, esa identificación absoluta con las que están entregadas a la misma tarea. Chicas, ustedes son eso, la compañía, la ayuda, la risa, la palabra justa en el momento justo, las que entienden sin que haya que explicarles y comparten con increíble generosidad pedacitos de vida. Muchas, muchas gracias Ross, Vero, Laureana, Tusitala, Gabriela Laucha, la otra Vero. Nos estamos leyendo.
Etiquetas: Intuiciones
20.12.07
Noche de paz
Etiquetas: Pequeñas catástrofes




