30.1.08

Mi otro hijo



Lo conozco desde que nació. Bah, unas horas después, porque la desgraciada de la madre los tuvo mientras dormíamos y no hizo ni un ruidito. No me olvido más esa mañana, nos despertamos y escuchamos un maullidito agudísimo que venía del living. Sobre el sillón lo tuvo, cuatro. Cuando nos acercamos los trató de tapar, capaz que pensó que se los íbamos a sacar, pero los gritos de "BIEN ALITA" y la inmediata ofrenda de comida y leche la calmó, y nos mostró su obra, y juro que esa gata tenía una cara de orgullo, cansancio y realización que era un poema.

De chiquito era feúcho, con una carita ratonil y medio bizco. Fue el más inquieto y rompepelotas de todos. No le gustaban los mimos y para tocarlo un rato lo tenía que perseguir media hora. Hasta que se enfermó. Nada grave, un resfrío que se fueron contagiando, se curaron con una inyección de atibiótico y metiéndolos en el baño con la ducha abierta para que respiraran el vapor. Él fue el último en enfermarse y le agarró más fuerte que a los otros. Estábamos en uno de nuestros fallidos intentos de imponer disciplina a los gatos, no los dejábamos entrar en la pieza a la noche. Pero para él hubo amnistía y durmió con nosotros hasta que pudo respirar bien, y ligó todos los mimos que había estado esquivando, y maulló lastimero pidiendo más, y aprendió a ronronear y a manipular y a hacerse la víctima. Me volví su gran favorita, a Alejandro lo ignoraba con desdén principesco. No lo sabe pero fue el entrenamiento perfecto para un bebé. Dormía usando mi brazo de almohada y yo aprendí a no aplastarlo ni en sueños, se quedaba horas aúpa mientras yo trabajaba o hacía entregas, solito tomó la costumbre de acostarse panza arriba con su cabeza en el hueco de mi brazo, una pata para arriba, la otra en mi espalda.

Es inteligente, terco y le gusta ser la estrella. Es un gato de lo más cualunque, pero tiene alma y actitud de rey. Hace un rato aprovechó de que el Fede dormía y yo estaba tirada en el sofá, vino despacito, se me acurrucó y tuvimos una larga sesión de mimos. Ya andaba extrañando. Porque yo a Fede lo adoro, pero no ronronea.


28.1.08

De lo que no escribo

Hay filtros. No parece, pero hay. A veces porque siento algunas cosas frágiles y no quiero exponerlas, a veces porque sé que tengo códigos de privacidad diferentes de otras personas y no quiero violarlos, a veces porque simplemente no sé como contarlas. Las cosas que quedan afuera del blog son:
Discusiones de pareja. Creo que cumplen con las tres premisas de arriba.
Dos amigos que están peleados entre sí. Trato de decir lo menos posible por miedo a revelar algo que no debía (tengo un sexto sentido para meter la pata).
Una amiga querida queridísima (sí, sos vos, te debo el té con masas en La Helvética) a la que no le gusta para nada que desconocidos sepan de su vida privada (igual que yo, vea).
Cosas que son más de Alejandro que mías, aunque se me escapa bastante. Es que uno se fusiona...
Cosas de laburo. Porque el blog es el blog pero los clientes me pagan.

25.1.08

In the oven with potatos

Estoy tapada de laburo. El lunes entrega final. Dejo un video de navidad que se traspapeló y nunca puse. Ojo que tiene escenas de erotismo (autoerotismo, en realdiad). Ignoren el terrible rollo blancuzco que me sobresale del pantalón cuando lo saco de la bañera, es que la cámara de Laufer no aumenta diez kilos, aumenta 20. Por lo menos no se me ve la raya. Y en general cuando le tiro agua a la cabeza se mata de risa, justo ese día decidió llorar como un marrano y convertir el video en una prueba de maltrato infantil.

24.1.08

El sentido de la vida y las galletitas Vocación

Empecé a contestar los comentarios pero se me fue de largo, mejor lo convierto en post.
Gracias mil a todas, chicas, no puedo ni empezar a decir lo bueno que está cuando una anda mal y encuentra un montón de mensajes de gente que aporta ideas, bromas, experiencias, se hace todo mucho más fácil.
Hice un revuelto con los consejos y estamos mejor. El nene come cuatro veces al día en lugar de tres, trato de tener horarios para la teta y no cuando me parece, lo saco a pasear más tiempo, lo meto en la bañera a jugar, y, sobre todo, acepté que no soy la mujer orquesta, que la prioridad es que mi hijo esté bien y que si la casa es una mugre un par de días nadie se va a morir. Me animé a darle galletitas Vocación, que son fáciles de sostener y apenas se mojan se ablandan. Es bárbaro porque se entretiene un montón y aparte practica coordinación ojo-mano. Ya lo pesqué convidándole a Puch (gato). Y probé lo del "falso teclado, falso mouse, falso embajador". Funcionó un tiempo pero el enano maldito ya se avivó que ese es de mentira y el mío es de verdad. Y quiere el de verdad.
Parecería que no podemos terminar de acomodarnos, siempre lo urgente tapa lo importante, no puedo establecer prioridades, trato de hacer todo junto, no llego, me frustro, empiezo a repartir culpas, me empiezan a preocupar cosas que tendrían que darme risa. Tengo una letanía de quejas. Hace dos semanas que quiero depilarme y no puedo, estudié lo que me gusta y hay un montón de laburo y no puedo agarrar nada, la casa es un despelote y todavía no terminamos de vaciar la pieza de Fede para pasarlo de habitación, cogemos poco y a las apuradas, etc. Es como una espiral, empiezo y no puedo parar y es cada vez peor, y al rato todo se fue de proporción y es una tragedia. Por suerte a veces recupero el sentido común y veo las cosas como son. Mi hijo está bien, súper contento, y tiene a la mamá con él. Yo me conozco y me moriría si tengo que dejarlo para ir a trabajar. Lo de la depilación no importa porque Alejandro me quiere y puedo tener un erizo en cada pata que para él voy a seguir siendo la más linda. Y no es cierto que no esté trabajando, hice varias cosas desde que nació Fede. Eso sí, lo de coger no tiene atenuantes.
Hace un año, todavía estábamos en el departmento de Uriburu. Teníamos el boleto de compra-venta firmado pero no salía el crédito hipotecario, y podíamos perder todo. Alejandro trabajaba en Martínez, en una empresa que parece un ministerio público, haciendo algo que no le gustaba. Yo todavía no sabía cambiar pañales ni dar la teta ni lo que era la preeclampsia ni que iba a preferir diez cesáreas antes que ver a mi hijo en incubadora lleno de cables y agujas. Ahora ya sé todo eso y muchas cosas más.
Yo sé que mañana me voy a olvidar y voy a seguir quejándome y queriendo hacer de todo y no llegando y bla bla. Pero hoy no. Hoy veo todo lo que tenemos y no teníamos, todo lo que salió bien y podría haber salido mal, todo lo que logramos e hicimos en este tiempo. Y estoy contenta.
Chichina, llevate tranquila los consejos de mi suegra, si algo necesita el mundo es leerlos para hacer exactamente lo contrario.
Me voy a acostar un rato con mi hijo que está durmiendo.

Casi iguales

Excepto porque no se pelean entre ellos, los trolls son a los blogs lo que los mediáticos a la tele.

22.1.08

Sobreviviendo

La situación está así:
Fede berrea como un chancho, lo que tiene sentido porque el piso es un chiquero. No puedo dejarlo ni cinco minutos en la cuna o en su hamaquita sin que empiece el concierto. Usé partes del cerebro que ni sabía que tenía para distraerlo, pero no hay modo. Hasta le puse medias nada más que para que se entretenga sacándoselas. Eso me dio quince minutos que usé para llenar el lavarropas, ir al baño y cambiarle la yerba al mate. Lo único que lo conforma es ir aúpa de mamá. Lo metí un rato en la wawita pero se cansó de eso también. Así que ahí anda, divertido mirando cómo mamá saca la ropa de la soga con una mano y se le cae adentro de la pileta, cómo mamá trata de pasar un trapito por el piso mientras él intenta chupar el palo del secador, cómo mamá habla con su cliente y le explica que lo que tenía que estar ayer va a estar pasado mañana mientras él se enreda los dedos con el cable del teléfono... Tratar de trabajar es al cuete, manotea el teclado, tira del cable del mouse, aprovecha que tengo las manos ocupadas para tirarme del pelo. Es todo tan p´atrás que hasta ya me está resultando gracioso.
Cuando las cosas se normalicen un poco prometo un post más pilas, tengo pensado uno sobre ciencia ficción, pero por ahora todo lo que puedo hacer es tratar de sobrevivir sin matar al nene, a los gatos, a mí misma, o al testigo de Jehová que me tocó timbre a las 9, que por cierto le deseo que arda en el infierno.

21.1.08

Mugre y culpa

Patricia me explicó que la cera de los oídos los protege de infecciones. También que si se la saco lo único que voy a lograr es que le salga más. Y también que si le estoy limpiando el oído con un hisopo y el nene hace un movimiento brusco, se le puede dañar el tímpano. Ahora lo que no me explicó es cómo no sentirme la peor madre del mundo cada vez que veo la mugre que tiene en las orejas.

19.1.08

Grandes conflictos de la humanidad

Estoy con un trabajo un poco atrasado, así que cada vez que le robo cinco minutos a esta loca vida de maternidad y amadecasismo abro el Illustrator y avanzo un cachito... hasta que llora Fede porque está aburrido, o ya es la hora de poner a hervir la leche para el nestum, o suena el teléfono, o uno de los cinco felinos que se pasean por mi casa deposita una caca especialmente olorosa en las piedritas y ni se molesta en tratar de taparla, por lo que hay que ir con la palita a juntarla y tirarla por el inodoro. Trabajus interruptus.
Hablando del susodicho, está insoportable. Quejoso, exigente, no quiere dormirse por nada del mundo, se despierta llorando como un descosido, cuesta muchísimo calmarlo. Fiebre no tiene, come normal y cuando juega se mata de risa. Yo no sabía si llamar a la pediatra o a un exorcista, hasta que mi hermana me tiró la posta: "Tiene la ANGUSTIA DE LOS 8 MESES". Como su diagnóstico suena más serio que el mío (insoportabilidad súbita) le creí y busqué en internet. Parece que sí, los síntomas coinciden. Habrá que tener paciencia y hacerle muchos mimos hasta que se desangustie.
Y para más infelicidad se me está muriendo el jazmín chino. Cuando llegó estaba precioso, al poco tiempo se empezó a secar muy de a poco, lo cambié de lugar y repuntó, hace un par de meses lo trasplanté a otra maceta más grande, volvió a decaer, lo cambié de lugar otra vez y se puso más contento, pero hace dos semanas que se va secando y secando y no sé qué hacer. Encima la tormenta del otro día le pegó fuerte. Me pone muy mal ver cómo se va muriendo de a poco y no poder hacer nada. Si alguien tiene alguna idea, agradeceré infinitamente.

18.1.08

Papeloneando con Tom Waits

Tengo que hacer dos aclaraciones:
1) NO LLORO FRENTE A DESCONOCIDOS. Me da pudor. Ni siquiera cuando fuimos a ver Big Fish y los sollozos de la gente tapaban la banda de sonido.
2) Gracias a sus movimientos enloquecidos y a un uso estratégico del cordón umbilical, no pudimos saber el sexo del Fede por mucho tiempo. En la ecografía del 5to mes, la chica nos dijo que se jugaba a nena, pero que no estaba segura. Ni lerdos ni perezosos, le pusimos Matilda. Como Matilda de Roald Dahl, como Matilda de El perfecto asesino, como Matilda de The Tom Traubert´s Blues, la canción de Tom Waits.

Me gusta Tom Waits. Mucho. Me gusta lo viejo y lo nuevo. Lo escucho, lo escuché y lo he de seguir escuchando. Seis meses y medio de embarazo y me entero que viene al Bafici, a dar una charla sobre bandas de sonido o algo así, no me importa si habla de ahumar arenques, tengo que estar ahí. En el Alvear, entrada libre y gratuita, peeeero... por orden de llegada y sólo una por persona. Hay que hacer cola. Hasta ese momento mi salud era impecable y caminaba tres kilómetros por día. Allí fuimos, hicimos la cola, conseguimos las entradas, lo que sentí cuando ví que había un piano sobre el escenario no puede describirse, acuérdense del primer beso, de cuando ganaron la lotería, de cuando les dio positivo el evatest, lo que quieran. Estaba Matías con nosotros.
Salió Tom y se vino el teatro abajo con los aplausos. Dos periodistas pelotudos se dedicaron a tratar de demostrar lo piolas que eran y todo lo que sabían. El tipo un caballero, sorteó la situación con sentido del humor e impecable cortesía. Y entonces se levanta y camina hacia el piano. Toca una canción. Yo ya tenía un nudo en la garganta, admito que el embarazo me tenía sensible. Aplausos, otra. Dos acordes y la reconozco. El tipo tiene como 20 discos, no sé cuántas canciones, y va y toca esa. Justo esa. La que nombraba a mi hija en cada estribillo. El efecto fue el mismo que si abriera dos canillas. Creo que Alejandro se asustó pero no sé si por el llanto o por cómo le estrujé la mano. Cuando salimos del teatro parecía que venía de un funeral. Pero sonreía. No se me borró la sonrisa en varios días.
En la siguiente ecografía, le pregunto al ecógrafo ¿Cómo está la nena?. ¿Qué nena?, me dice, esto es un macho. Y bien macho. ¿¿Y ahora qué hacemos?? Matildo no le vamos a poner, lo matamos, pobre. Lista de nombres, a elegir otra vez. Y todo lo que había llorado en el Astral fue al divino botón. O no, no sé. Lástima que Tom Waits no usa computadoras, sino le mandaba un mail. Creo que le gustaría la anécdota.
Dejo un video del momento. No es mío, lo saqué de youtube.

16.1.08

Consejos que nadie le pidió a mi suegra



"Ay, no sé cómo no te da calor el pelo tan largo... cuando te conocimos lo tenías corto y te quedaba tan bien..." (Ella usa un corte que la hace parecer una vieja lesbiana tipo chongo. Sin ofender a las viejas lesbianas tipo chongos, este blog es gay friendly).


"¿Porqué no le ponés quemadores de bronce a la cocina? Mi primera cocina era de la misma marca y tenía quemadores de bronce".


"Eso de que los bebés duerman boca arriba a mí no me convence..."


"Comprate una heladera más chica y guardá todo en tápers como hago yo, así ahorrás espacio".


"¿Estás tejiendo? Tejé jackard que es precioso... mi mamá tejía una barbaridad en jackard".


"A mí el pediatra me dijo que el nene tenía que comer antes de ir a dormir, y después a la mañana siguiente. No tendrías que darle cuando se despierte a la noche".


"Tenés que poner tul en las rejillas para que no te entren las cucarachas por ahí". (Esto me lo dice sistemáticamente una vez por mes desde que nos conocemos. Técnicamente no me parece mala idea, pero a esta altura no lo hago para molestarla).


"¿Para qué compraste ese corcho? Hubieras alfombrado la habitación del nene y listo" (Listo los ácaros, el polvo, las rodillas raspadas por la alfombra, el piso de abajo arruinado...)


"Poné a una mesita en el patio así tomamos mate ahí" (Para que se me mueran las plantas con tu veneno no, gracias).


"Dejame que le tome las medidas a tu sofá así te hago una funda".


"¿No querés mi lámpara del patio? Está un poco rota pero sirve todavía". (¿Sirve para qué? Para afear cualquier ambiente?)


"Te traje unas toallas que estaba por tirar, están un poco viejas y desteñidas nomás". (Gracias, ya las tiro yo).


"Si le dan todo lo que quiere se va a volver caprichudo" (Ocho meses tiene el nene y quería una galletita. Y HABLÁ BIEN CARAJO!)


"¿Porqué no van a ver a la Filarmónica de Ambruschdetburgo que toca gratis en Puerto Madero?" (Porque escuchamos Pixies y Tom Waits, no Mozart)


"Tenés que escuchar música clásica y comer jamón crudo" (Esto me lo dijo en el embarazo. Pocas cosas me enervan más que la música clásica, y el jamón crudo está prohibidísimo por la sal y la posibilidad de contagio de toxoplasmosis).


"Tenés que venir a hacer las compras al carrefour que está a la vuelta de mi casa". Esta merece más análisis. Tengo un Coto a tres cuadras con costo de envío de $3 y monto mínimo de compra de $100. Tengo un Plaza Vea a cinco cuadras, con envío gratis y monto mínimo de $200 y. El Carrefour me queda a 25 cuadras, tiene monto mínimo de compra de $300 y costo de envío $10. Los precios de las cosas son mas o menos iguales.


"Tenés que comer tomate por el hierro" (El tomate no tiene mucho hierro, en todo caso tiene vitamina C que favorece la absorción del hierro)


"Tenés que comer banana que es buena para los calambres, por el magnesio" (La banana es buena para los calambres por el potasio. Magnesio casi no tiene y de hecho es un mineral que el cuerpo humano necesita muy poco. Sé bastante de nutrición y ella sabe que yo sé, no entiendo para qué me dice esas cosas si ella no caza un pomo).


MEDALLA DE ORO:


"No tendrías que haberte mudado estando embarazada. Tuviste preeclampsia por mudarte".
UPDATE:
Me había olvidado de esta que fue fatal:
"Vos tenés que tomar la yerba que tomo yo, que es más rica" AHHHH NOOOOO, eso sí que no te lo permito, con Nobleza Gaucha no te metés.