29.9.08

Cosas que ya no pueden ser

* Lo cansada que estoy
* La humedad inmunda que impide que se seque la ropa y convierte el piso en una cochambre.
* Las ganas de agarrar la carpa y escaparnos los tres a algún lugar donde haya árboles, pasto, verde, ALGO.
* El quilombo que arman los vecinos de arriba todas las noches.
* El quilombo que arman los de la obra de al lado todos los días.
* La cantidad de trabajo atrasado que tengo.
* Que Alejandro viva olvidándose cosas.
* Tener que salir todos los viernes a jugar el deporte de riesgo "Cace al 45/37", porque entre las obras para el subte y el imbécil de Macri que está pavimentando media ciudad al mismo tiempo, cambian de recorrido todos los días y no te paran ni que te tires abajo de las ruedas.
* Lo caro que está todo.
* Lo rompepelotas que están mis gatos, que aunque operados, tienen una especie de pseudo-celo y me mean por toda la casa.
* Lo podrida que me tiene el diseño del blog (enc asa de herrero...).
* Lo dolorido y anquilosado que tengo el cuerpo.
* La imperiosa necesidad de verlo al Osi, al Muerto, a Solcito, a Vale, a los dos M. L., y la mierda que es no verlos por falta de tiempo.
* Mi busarda.

Eso sí, nació la Porota, vamos todavía.

24.9.08

La gráfica de bola de nieve

Marca


Postal frente y dorso

Stickers
Banners
Gacetilla-origami (abajo dejo un video para ver cómo se arma)


Unbelievable Paper Toy :) This Will - video powered by Metacafe

18.9.08

Estar contenta




A mil. Pero a mil en serio, al punto que me da bronca tener que ir al baño porque pierdo tiempo. Y todo mezclado, el gordito que está irresistible, que inventa alguna nueva todos los días, que juega y se ríe y te obliga a jugar y a reírte vos también. No puedo ni poner palabras a toda la alegría que me da, siento que recupero pedacitos de infancia que se me habían perdido, la risa porque sí que crece y se retroalimenta hasta que no das más. Mucho trabajo, satisfactorio, de esos que empezás y pasaron tres horas y ni te diste cuenta. Y la facultad, aprender, hacer cosas que tenía ganas de hacer pero ni en pedo haría como levantarme un domingo a las 8 para ir a sacar fotos al cementerio de la Recoleta. No es moco de pavo el hecho de que tengo un compañero de fotografía altísimo, nada tonto y (digámoslo de una vez) más lindo que comer con la mano, y que el docente es una especie de Doctor House con veinte años menos, y que ninguno de los dos me mueve ni medio pelo porque todo lo que quiero es llegar a casa para que me abrace mi esposo (aunque después me haga enojar porque se olvidó de comprar preservativos. La primavera pega fuerte). Las ganas, ganas de pintar, de poner cuadritos, de tejer, de hacer cortinas, de hacer gimnasia, de tantas cosas. Yo no sé si será la época del año, o que estoy demasiado joven para lo vieja que soy, o la maternidad que me hizo bien o qué. Tampoco me creo que dure mucho, por eso disfrutemos mientras podamos que mañana capaz que los de la obra de al lado me demuelen el techo sin querer.

15.9.08

¿Qué pretende usted de mí?

Cuando un tipo por la calle te grita "chau morocha", ¿cuál es exactamente su intención? ¿Te está piropeando, te está saludando, está elogiándote por usar tu color natural? ¿A las rubias y pelirrojas también les llaman la atención por el color de pelo o es patrimonio exclusivo de las morochas? ¿Sería muy confianzudo de mi parte si respondo con "adiós remera roja", "que te vaya bien bigotes", "nos vemos pancita de cerveza"?

8.9.08

El pequeño amo de casa

Va caminando apurado, agarra algo, lo lleva, lo deja en otro sitio, lo acomoda mejor, se va, trae otra cosa, saca la primera, acomoda la segunda, lleva la primera a otro lugar. Todo concentrado y con grandes aires de eficiencia. Agarra el repasador y se pone a frotar el piso. Afana ropa del canasto de la ropa sucia y la mete en el lavarropas. Guarda ropa en el cajón. Trata de barrer. Cuando hago la cama agarra una esquina de las sábanas y la sacude. Me ayuda a sacar la ropa de la soga.
Salió colaborador el nene.

Platón compadre

Antes de que apareciera eso de que las mujeres son de venus y los hombres de marte (???????) había escuchado una frase que me quedó grabada a fuego. La mujer puede ver cómo se incendia el mundo, que va a seguir preocupada por su casa. El hombre puede ver cómo se incendia su casa que va a seguir preocupado por el mundo. Para mí no es tanto una cuestión de hombres versus mujeres sino de platónicos versus aristotélicos.
A los platónicos les interesan las ideas, a los aristotélicos las cosas. Los platónicos creen que hay un árbol ideal, al que todos los árboles del mundo son pálidas aproximaciones, los aristotélicos se deleitan en cada centímetro de la corteza de un solo árbol. Los platónicos creen en el Amor, los aristotélicos quieren lamer el lóbulo de la oreja del tipo/a que les gusta. Los platónicos son insatisfechos crónicos porque siempre están buscando la Perfección, la Libertad, la Verdad. Los aristotélicos se ponen contentos cuando encuentran una nube que parece un trébol. Para los platónicos, tener que perder tiempo lavando platos es algo así como una afrenta moral. Para los aristotélicos, es que los platos están sucios.
Creo que no es ni necesario aclarar que yo soy aristotélica y Alejandro platónico, y que el 90% de nuestros problemas maritales vienen de ahí.

6.9.08

Seis grados

Hay un juego que se llama "A 6 grados de Kevin Bacon". Básicamente se trata de ir encadenando actores. Por ej, Kevin Bacon trabajó con Tom Hanks en Apollo 13, Tom Hanks trabajó con Meg Ryan, Meg Ryan trabajó con Billy Crystal, y así. La joda es tratar de unirlo a gente como Humphrey Boggart, Marlon Brando, Marilyn Monroe, Héctor Alterio, en menos de 6 pasos. Y se puede, eh.
Voy por la calle y veo un afiche de una película con Jorge Marrale y Celeste Cid. Jorge Marrale... me acuerdo de Mica Araujo, una compañera de laburo, que nos contó que la madre había salido un tiempo con él. Fue su primer noviecito, de hecho. Y Celeste Cid... es la mujer (o ya se pelearon?) de Emanuel Horvilleur que es el sobrino de Alejandro Marti, que tenía su computadora a dos metros de la mía cuando trabajaba en Clarín y me volvía loca poniendo tango a todo volúmen y preguntándome ochenta veces cuál era el shortcut para cortar y pegar. Qué loco todo.
Y resulta que Morkelik colabora en ramona que yo diseñaba hasta hace un par de años, y mejor ni hablar de Viole con la que nos unen infinidad de casualidades aunque nunca nos hayamos cruzado. No, si es un pañuelo el mundo.

3.9.08

Joven profesional

Resulta que estoy haciendo gráfica para el proyecto Bola de nieve, una red de artistas que se recomiendan entre sí. Resulta que uno de los auspiciantes es Mac Station. Resulta que están contentísimos con la gráfica y le preguntaron a Pato (que es la que lleva todo los hilos) quién era la talentosísima, jovencísima y hermosísima diseñadora (por supuesto no me conocen). Resulta que el origami que hice como gacetilla de prensa es un hit total y todos los que lo vieron en Fundación Telefónica, Start y Mac Station lo quieren con codicia creciente.
Me debato entre la vanidad desmedida y las ganas de decirle a Pato que les diga que es una chica de 22 años que acaba de volver de un viaje a Londres y vive en alguno de los Palermos de nombre exótico.
Para mi suegra que lo mira por tv.

1.9.08

El eterno retorno

Quizás hayan notado que últimamente no hablo de mi suegra. Estábamos (oooootra vez) tratando de tomarnos mejor las cosas, ver si podíamos no amargarnos tanto cada vez que los vemos. Pero no, no hay modo.
El domingo vinieron. Yo tenía que terminar urgente algo y me quedé un rato trabajando mientras Alejandro hacía el café y servía torta y esas cosas. Quizás a mi suegra le haya molestado eso (ella no lo crió al hijo para que sea un sirviennnnte, que para eso está la mujer) o quizás esté encabronada porque sus intentos de venir a cuidar al Fede los viernes fueron rechazados sin diplomacia alguna. La cosa es que no pudo evitarlo y largó el veneno. Parece que hay una publicidad de un arroz con un bebé que va por el supermercado y los padres hablan y todo tan lindo compre nuestro arroz señora. Ella me comparó con la mujer de esa publicidad. Yo, que no la ví, no me sentí muy tocada pero por la cara de Alejandro (que sí la había visto) supuse que venía fea la mano. Y cuando se mencionaron cursos de bonsai, entendí mejor. Salí del paso con una frase lapidaria: "no, yo me ocupo de cosas importantes, a las pavadas no les puedo dedicar tiempo". Me hice acordar al hombre de negocios del Principito, pero la verdad que comparar la última materia que me falta para recibirme con un curso de bonsai es un poco mucho.
Igual ya ni bronca me da, más bien una especie de cansancio y fastidio, ganas de decirle "sí, sí, mirá, vos sos perfecta, hacés todo bárbaro, sos mi ídola, ahora andate, rajá de mi casa y dejame de joder". No presagia nada bueno esta actitud, no no no.

Acá la publicidad.