31.5.09

Estúpidas ridiculeces que hacemos las madres. Winter edition.

* Dejarle el pijama puesto cuando lo vestimos, "para que conserve el calorcito de la cama".

* Calentarle la comida cinco veces para que no coma frío y soplar cada cucharada de sopa para que no se queme (¡con gérmenes de mamá la sopa es más rica!).
* Ponerle los guantes que le tejimos con la secreta sensación de que abrigan más que los de polar.
* Bajarle el buzo, cerrarle la campera, subirle la capucha, controlar que la pernera del pantalón no se le levante cuando lo aupamos. Ochenta veces por cuadra.
* Angustiarnos si tiene las manos frías.
* Repetir incoherentemente frases que millones de madres han vociferado en miles de idiomas a través de todas las culturas y las épocas, como "ABRIGATE", "NO ANDÉS DESCALZO", "NO TE SAQUES EL GORRO".
* Ir sigilosamente en el medio de la noche a ver si está tapado.
* Indignarnos si no le gustan las lentejas.
* Calentarle la ropa en la estufa antes de ponérsela, y que se chamusque.
* Insistir en tejer, aunque el polar abriga más, es más fácil de lavar, seca enseguida y dura para siempre.
* Ser feliz del modo más completo mientras tu hijo y tu esposo miran Pocoyó cagándose de risa y vos hacés galletitas de avena.

27.5.09

Porque es un buen compañero

Neil Gaiman es un señor que escribe, mucho y bien. Se hizo conocido a fines de los 80, medio de casualidad. A Alan Moore le estaba yendo bárbaro con The Swamp Thing, y a los de DC Comics se les ocurrió que era buena idea conseguir más guionistas británicos para aprovechar el empujón. Ahí estaba Gaiman, que ya había hecho un par de cosas con Dave McKean, y le dieron Sandman. Para empezar, se cagó en lo que estaban publicando y largó la historia de cero. Hizo una cosa enorme, en donde los personajes van entrando y saliendo a través de culturas, épocas históricas y universos, y van tejiendo una red gigante en donde entra desde el monólogo interno de una mujer sola y deprimida en su habitación hasta los delirios de un serial killer. Sandman es uno de los Endless o inmortales, siete hermanos que gobiernan cada uno un aspecto de la realidad. Destino, Muerte, Sueño (otro de los nombres de Sandman es Morfeo), Destrucción, Deseo y Desesperación (hermanos gemelos), y Delirio, la hermana menor, conocida como Deleite en épocas antiguas y más felices. Una de sus historias, sobre "Sueño de una Noche de verano", pasó la barrera de la literatura "seria" y ganó el premio World Fantasy, que tradicionalmente se entrega a obras en prosa. Al otro día de ganar, cambiaron las reglas para que nunca más se colara un comic. En las palabras de Gaiman, "fue como robar un caballo, ganar el Derby con él, y que al otro día le pongan alarma a los establos". 

El tipo podría haberse quedado tranquilo después de terminar Sandman, pero no. Siguió haciendo cosas buenas una atrás de otra. Hizo Stardust, que hace un par de años adaptaron al cine. Y el guión de The Mirror Mask. Y Coraline, que también es película (las chicas crafteras que pasan por acá seguro la vieron o escucharon hablar de ella). Y novelas. Y más comics. Y encima de todo, es amabilísimo, accesible, amante de los gatos, generoso con su trabajo. Publicó un guión original, para satisfacer la curiosidad de todos los que se preguntan cómo se escribe un guión de comic. No sé si lo seguirá haciendo, pero solía venir a festejar su cumpleaños acá porque hay un pueblo galés en el Sur que se llama Gaiman, como él. Yo lo ví una vez, cuando firmó ejemplares en la comiquería Rayo Negro. Un amor de tipo. Y para las que nos gustan los morochos melenudos, de ojos profundos y voz ídem, un bombonazo. Hace poco leí "Los hijos de Anansi", una de sus novelas sobre hermanos, padres, familia, cosas que podrían salir mal y salen bien, unir lo que está roto, y karaoké. Copio la dedicatoria:
"Ya sabes lo que pasa, tomas un libro, lo abres por la dedicatoria, y descubres que, una vez más, el autor le ha dedicado el libro a otro que no eres tú.
Esta vez no.
Porque todavía no nos conocemos / nos conocemos de vista / estamos locos el uno por el otro / no nos vemos desde hace tiempo / estamos de algún modo emparentados / nunca llegaremos a conocernos, pero a pesar de ello, espero, pensaremos siempre con cariño el uno en el otro...
Éste es para tí.
Con lo que tú ya sabes y por lo que probablemente ya sabes."

La parte que más me gusta del Sandman está en el tomo I, Preludios y nocturnos, y es así: Sandman tiene tres atributos de poder: una bolsita con arena, un rubí, y un yelmo. Los perdió, y está tratando de recuperarlos. Descubre que el yelmo está en manos de un demonio y baja al infierno a buscarlo. El demonio le dice que lo ganó en un intercambio justo y que si lo quiere de vuelta va a tener que retarlo a duelo. Si gana, le devuelve el yelmo, sino, se queda para siempre en el infierno, esclavo de los demonios. El duelo es de palabra, y se hace en una especie de café concert. Y empiezan. El demonio dice que es una serpiente, y Sandman dice que es un buey que aplasta a la serpiente con su pezuña. A medida que van hablando, lo que cuentan sucede. El demonio dice que es ántrax, y mata al buey. Sandman es mundo, y crea vida ilimitada. Y así cada vez más pesado, hasta que el demonio dice: "Soy la anti-vida, la Bestia del día del Juicio, soy la oscuridad al final de todo, el fin de universos, dioses, mundos. El fin de todo". Se hace un silencio, porque todos creen que Sandman está frito. El demonio lo gasta "¿Y qué serías entonces, mylord?". Sandman le contesta con tres palabras: "Soy la esperanza". Y gana el duelo.
Ese, señores, es Neil Gaiman.

24.5.09

Consideraciones sobre tener libros y leer hijos

El deseo (no tomado como deseo sexual, sino el sentido más general) es algo así como el motor de todo. Es lo que nos hace levantarnos a la mañana, superar los problemas, levantarnos cuando nos caemos. Surge de lo más profundo de lo que somos y muchas veces nos resulta fastidioso, incomprensible o vergonzoso. Pero está ahí, es imposible de erradicar, y nos lleva por caminos que nunca hubiéramos imaginado. Está ligado a la voluntad. La necesitamos para llegar a hacerlos reales, pero la recargamos cuando se cumplen y comprobamos que eso que pensábamos imposible se hizo. Es un camino peligroso: cumplir todos los deseos lleva al hastío y a la insatisfacción, pero no cumplir ninguno termina en desgana y estancamiento. Neil Gaiman, en Sandman, lo convirtió en algo que no es hombre ni mujer, y que produce en todos los que la/lo ven un anhelo insoportable de algo que ni pueden nombrar (grosso Gaiman, le debo un post). 

Todas estas reflexiones tan sesudas no las saqué de un libro de Bucay sino que las aprendí leyendo por enésima vez "La historia interminable" de Michael Ende. Tiene otro libro en el que reflexiona sobre el tiempo que se llama "Momo". Y todo esto me sirve para tenerle más paciencia al Fede cada vez que desea algo y no puede conseguirlo. En este momento para él todo el mundo es un inmenso campo deseable, lleno de cosas interesantes para explorar. Que yo esté ahí impidiéndole tocar fuego, jugar con cuchillos, tomar Procenex o abalanzarse sobre perros callejeros es una frustración casi insoportable. No es raro que llore, grite, patalee y se la agarre con el Oso. Todavía no aprendió a domar a la bestia. 

19.5.09

Jardinerito



Les puse barba a los nenes porque no es cosa de andar exponiendo niños ajenos. El que está al lado del Fede intercambiando miradas cómplices es Manu. Y si alguien sabe la fórmula mágica para eliminar los mocos, el dolor de garganta y de cabeza, me deja un comentario contándome, por favor.



14.5.09

Yo soy tu amigo fiel

En el jardín hay un piojito lindísimo, piola y mimoso que se llama Manu. Se hicieron amigotes con el Fede. Pero amigotes en serio. Cuando se encuentran a la mañana se paran frente a frente muy cerquita, se miran y se ríen. Hablan en el idioma chino incomprensible y se entienden (me lo podría traer de traductor, porque se habla todo Manu). Se esconden en un rincón para intercambiar zapatillas. Hace unos días lo agarré al Fede con un dedo en la nariz, no muy seguro de qué hacer a continuación y con cara de "¿y ésto era?". Lo aprendió de Manu. Y la mamá me contó que su compinche anda sacándole los cordones a todos los zapatos y zapatillas de la casa. Se lo enseñó el Fede. Me mata que tenga un amigo, me mata verlos juntos corriendo y muriéndose de risa de sus chistes privados, me mata cuando nos vamos yo para un lado y la mamá con Manu para el otro y se van mirando y saludando por arriba de nuestros hombros. 

El sábado es el cumpleaños nro 2. Este año más tranquilo, el viernes se festeja en el jardín y el sábado acá en casa con la familia. Basta de megaproducciones por un tiempo. Igual lo tomé como excusa para poner la casa más linda, estoy limpiando, cocinando, pintando, cosiendo y comprando. Estamos trabajando, no para usted pero estamos trabajando.

10.5.09

Y fue falsa alarma nomás

¿Alguien conoce un buen psicólogo que atienda por Osde y que se especialice en alucinaciones? O psiquiatra, sí, mejor psiquiatra.

7.5.09

Las prioridades bien puestas

Acuesto al nene para la siesta. Está muerto de sueño pero no quiere dormirse, da vueltas, protesta. Me señala los pies y me pide algo que no llego a entender, se enoja porque no lo entiendo. Yo tampoco estoy del mejor humor, tengo trabajo atrasado, una pila de platos para lavar y mucha tela para cortar. Al fin entiendo que lo que quiere es que me saque las botitas. Ok, me las saco. Se calma un poco. Me pone las palmas de las manitos sobre los ojos y con los dedos me acaricia las cejas. El mismo mimo que le hago yo para dormirlo. Ahí entiendo mejor. Quiere que duerma la siesta con él. ¿Cuánto hace que no duermo una siesta? ¿Tres semanas? ¿Un mes? Y en un microsegundo decido que los clientes van a tener que esperar un poco (perdón Sebastián), que los platos van a quedar sucios y que la tela se cortará a la noche, o mañana, y me duermo con él en aproximadamente 20 segundos. 

5.5.09

Qué gracioso

Hay un refrán judío que dice "El mejor modo de hacer reír a Dios es contarle tus planes". Vamos a los hechos. Soy un relojito, cada 28 días cae lo que tiene que caer, dura 5 días, todo igual todos los meses. El mes pasado llegó antes y duró menos. Qué raro dije yo. Me empezó a doler la cabeza, intermitente, va, viene, nunca duele mucho pero jode. Qué raro, dije yo, ya con déja vu. Dos días distintos noté mucho a dos mujeres muy perfumadas. Ahí ya me asusté, y compré el Evatest de rigor. Negativo. Paz por un rato. Hasta que me acordé de cuando estaba embarazada de Fede y tenía todos estos síntomas, pero el Evatest decía que no (siguió diciendo que no hasta las 6 semanas el muy negador) y todos me decían que estaba loca. Tensa espera. Viajé en subte y me mareé. Tuve una especie de experiencia mística con un huevo frito. O sea, no lo ví, no lo olí, pero como que se me materializó en la cabeza un huevo frito (las que tuvieron antojos me entienden). Me comí una mandarina que resultó ser la mandarina más rica del mundo. Yo ya no tengo dudas, pero hasta que la ciencia no lo confirme podemos decir, como Crónica, que Fulana estaría embarazada. Pros y contras:


Pro: ¡Estaría embarazada!
Contra: Estaría embarazada...

Pro: No tengo que preocuparme más por cuándo, cómo y porqué. La naturaleza ha hablado.
Contra: No hubo descuidos ni accidentes. Simplemente mi fertilidad burló a los preservativos. Nunca más voy a poder coger tranquila.

Pro: Un bebé.
Contra: Va a nacer en enero. ENERO. Me voy a derretir. En serio.

Pro: Si llega a ser una falsa alarma, comprobé que la noticia me alegra y puedo encarar el segundo con más calma.
Contra: Si llega a ser una falsa alarma, necesito urgente un psicólogo porque es el mayor caso de autosugestionamiento de la historia.

3.5.09

Guía para ser la suegra perfecta

Yo creo en la queja. La queja descarga,  moviliza, plantea. Más de una vez me ví obligada a cambiar algo porque estaba harta de quejarme de lo mismo. Como vengo molestando a todo el mundo con el karma de suegra que me tocó y como con ella ya no hay vuelta atrás posible, hago esto a ver si alguna señora menos agresiva, demandante, negadora y manipuladora lo encuentra útil. ¡Con ejemplos de la vida real! De nada.


Resuelva el edipo
Su hijo es grande y hace "cosas". Con otras mujeres. Acéptelo y pase a otro tema. Es cierto que es el hombre más joven que vio desnudo en mucho tiempo, pero más cierto todavía es que el incesto está prohibidísimo en casi todas las culturas. Ninguna nuera va a sentirse cómoda si usted insistentemente regala sábanas, aprovecha que se fueron de vacaciones para dormir en su cama, y tiene una morbosa curiosidad por saber qué ropa interior usa ella. 

No compita
Usted es la madre, la otra chica es la esposa/novia/amante/concubina. Son dos cosas muy distintas, y competir siempre de algún modo es comparar. Si su tuco es más rico, no lo haga notar a los gritos en el almuerzo del domingo. Si ella teje muy bien y usted jamás agarró agujas, no se compre ochenta ediciones del Arte de tejer atrasadas y trate de aprender. Va a hacer el ridículo, en serio.

No espere que su nuera le tenga cariño o respeto desde el vamos
Como con cualquier otra persona va a tener que conocerla, establecer una relación, ver si se llevan bien o mal. Ella no va a ser ni su amiga ni la hija que dios no le dio ni su cómplice, va a ser su nuera. Es razonable esperar que puedan compartir un almuerzo de vez en cuando pasándola bien, mantener alguna charla telefónica y pasar las fiestas juntas, no mucho más. Y va a tener que poner algo de esfuerzo de su parte para conocerla, pregúntele sobre sus gustos (sin interrogar, eh), escúchela cuando hable, tómela en serio.

Respete la brecha generacional
A menos que a su hijo le gusten las mujeres mayores, usted se va a llevar sus buenos 20 años con su nuera. No pretenda entonces tener los mismos intereses. Probablemente no les guste la misma música, ropa, diversiones o muebles para la casa. Si trata de adoptar los gustos de ella, va a caer en el ridículo de nuevo. Si trata de imponerle a ella los de usted, se va a ganar una enemiga y va a ver constantemente despreciados sus consejos y regalos. Deje las cosas como están, ella es joven, usted viej... digo madura, qué se le va a hacer. 

No sobrevalore la edad y la experiencia
Usted fue ama de casa 30 años y algo aprendió. Pero desde ese momento hasta ahora las cosas cambiaron mucho. Antes no había cif, ni lavavajillas, se cocinaba como doña Petrona y no como Narda Lepes, Falabella no existía, lo más moderno era el plástico. No atosigue con consejos que nadie le pidió, ni quiera que hagan todo como usted lo hacía. Si su nuera prefiere el acero inoxidable y la loza a los tupers, no se lo tome como algo personal. Lo mismo respecto a crianza de nietos, modales en la mesa, costumbres a la hora de irse de vacaciones, etc. 

Sea considerada
Su nuera es una persona adulta, no una amiguita del nene que vino a jugar y se quedó demasiado tiempo. Por lo tanto tiene expericencia en la vida, opiniones, educación, viajes hechos, lecturas. Si tiene la tentación de contradecirla constantemente, interrumpirla, denigrarla o no escucharla, usted se está ganando una enemiga. Trate de mantener la situación pareja. Por ejemplo, si no le gusta el corte de pelo que se hizo su nuera, antes de abrir la boca piense si ella le criticó alguna vez su pelo, o si usted podría tomarse eso como una crítica constructiva o se ofendería. Si no considera correcto que su nuera se meta con su pelo, tampoco es correcto que usted se meta con el de ella. Y respete el territorio, no abra alacenas o heladeras sin pedir permiso, no entre en el dormitorio si no la invitaron a hacerlo, no se descalce y ponga los pies sobre el sofá, chancha.

No use la culpa ni la manipulación
Si quiere ver a su hijo el domingo, pregunte: ¿podremos vernos el domingo?. No diga "ay ay qué sola que estoy, qué deprimentes que son los domingos". Mantenga la comunicación clara y limpia. Usar la culpa quizás le de buenos resultados algunas veces, pero a la larga va a dejar de funcionar y va a generar un resentimiento importante. 

Regalos, consejos, opiniones: cuidado!
Definamos regalar: una quiere demostrarle a otra persona que le tiene cariño, que pensó en ella/él, que lo aprecia. Se pone en el lugar de esa otra persona, piensa en sus gustos y necesidades, y de acuerdo a su presupuesto compra algo que le guste o sirva. ¿Se entendió? La próxima vez que tenga una toalla vieja pero no quiera tirarla, no la regale, tírela. Si ve una blusa que le gusta pero no hay talle para usted, no la compre para su nuera. Si le encanta comprar tuppers pero ya no tiene espacio donde guardarlos, no siga comprando y se los "regale" a su nuera. Pasa lo mismo con los consejos. A nadie, en serio, a nadie le importa cómo es para usted el mejor modo de organizar una cocina. Nadie excepto usted considera práctico meter toda la ropa adentro de cajas, adentro del placard. Y si siempre opina de todo, aunque sea favorablemente ("¡qué lindo ese cuadrito que colgaste, qué buena idea pintar la heladera de verde!") la impresión que termina dando es que se la pasa escudriñando todo. Evítelo.

Acuérdese de que su hijo creció
Se fue de su casa hace diez años, tiene pelos donde antes usted le pasaba aceite Johnson, y pelada donde antes tenía pelo. Y mal que le pese, su nuera probablemente sepa más sobre sus gustos, ideas y sentimientos que usted. Si acepta eso, y le pregunta qué puede regalarle para el cumpleaños, no sólo va a anotarse un poroto sino que va a quedar bien regalándole a su hijo algo que le guste y no esas chombitas inmundas que le gustaban cuando tenía 10 años.

No quiera tener la exclusividad
Su hijo y nuera tienen amigos, trabajos, hobbies. Además también ven a la familia de ella. No se ponga pesada con la frecuencia de las visitas, con quién pasan las fiestas, o cuánto tiempo pasó desde la última vez que se vieron. Trabaje para que cada vez que se vean sea agradable, así ellos van a tener más ganas de pasar tiempo con usted.

Simplemente NO
Se meta en lo que no es su asunto, interrogue, agreda, interrumpa.

Tenga vida propia
El mejor modo de asegurarse de no entrometerse demasiado en la vida de los demás es tener su propia vida. Salga con sus amigas. Si no tiene amigas, haga un curso de algo que siempre haya querido hacer y conozca gente. 

29.4.09

Qué difícil se me hace

Tener ganas para el primero es fácil. Se agarra a una mujer, se la pone en pareja estable*, se prende el reloj biológico, se espera hasta casi los 30 y... pumba. Después que lo tenga o no es otra cosa, pero ganas, seguro. Es casi como la essen, tirás un pedazo de carne y unas verduras, tapás, esperás media hora y tenés un guiso. Cuestión de tiempo.

Ahora el segundo es otra cosa. Tu hijo ya está más grandecito, no depende de vos para todo, recuperás algo de tiempo y de autonomía para hacer tus cosas, podés tomarte un par de vasos de cerveza tranquila. Claro, no querés que sea hijo único, ya tiene casi dos, no es bueno que se lleven mucha diferencia, aparte tenés 32 y no es que te quede una barbaridad de tiempo. Pero... empezar otra vez. Las náuseas. La gente que te quiere tocar la panza. El dolor de cintura. Tener que ir al baño cada cinco minutos. La ropa para embarazadas. El calor. Los pies hinchados. La transpiración (no sé ustedes pero yo apesté todo el embarazo. Me bañaba y a los cinco minutos olía mal). Los controles médicos, los exámenes de sangre. Y lo que viene después, ¡mamita!. Los pezones doloridos, no dormir, llanto, provechitos, vivir en camisón y sin salir de tu casa. De repente me acuerdo tan pero tan claro el pánico del día que lo trajimos a casa, entrar con el bebé, y darte cuenta que ahora todo pasa por ahí, por esa nueva vida para cuidar. Da vértigo. 
Igual cada vez que sostenés un bebé ajeno en brazos las hormonas empiezan una loca danza de alegría y todo lo que no sea esa carita parece borroso y desdibujado y pensás "ay, otro, y capaz que nena...". Malditas hormonas. Lo que quiero decir es que hace un par de meses, yo decía "ni en pedo, en un par de años hablamos". Ahora digo "y... sería lindo. Esperemos un poco más". Y no quiero ni pensar lo que voy a decir dentro de dos meses. Insisto, malditas hormonas.

*Vale aclarar que esto es una generalización. Hay mujeres que no están en pareja estable, tienen al hijo y son madrazas de antología. Hay hombres que tienen más ganas que sus esposas. Hay mujeres que luchan todos los días con tesón y constancia para quedar embarazadas, con tratamientos dolorosos y caros. Hay mujeres que no sueñan con el hijo sino con un viaje a NY a comprar zapatos. Hay parejas gay que querrían adoptar pero no pueden porque la ley no se los permite. O sea, hay de todo en esta viña del señor y qué bueno que así sea.