8.7.11

Yo, tejedora


Lo primero que tejí en mi vida fue una colcha para la Barbie, a eso de los once años. Era fucsia y rosa, en punto santa clara, me enseñó mi abuela y no sabía ni poner ni cerrar puntos. Después de a poco fui juntando más información, la mamá de mi mejor amiga del secundario me enseñó a hacer lazadas y trenzas, la vecina del fondo logró que me saliera el punto revés, hice el primer pullover (demasiado ancho, cortón y me apretaba de sisas, negro en escote V, jamás me voy a olvidar). Diría que el tejido es algo que se empieza por pura curiosidad y que el conocimiento se consigue a fuerza de prueba y error y con algunas almas caritativas que te ayudan. A esta altura me animo muy canchera con patrones, puntos locos, pinzas, hileras acortadas y cambio de talles, crochet, patrones en inglés y diagramas en japonés y crocheteo en el subte y en el colectivo sin ninguna vergüenza. Acá dejo cosas útiles para agarrar las agujas y ser felices.


EMPEZAR
Lo mejor es preguntarle a alguien que sepa y que te muestre. No traten de aprender con los manuales esos que ponen atrás de las revistas de tejido porque no sirven para nada. Hay cursos en laneras y en centros culturales y muchos tutoriales en youtube. Para empezar alcanza con el punto derecho, el punto revés, colocar puntos, cerrar puntos, disminuciones y aumentos. Después habrá tiempo para todo lo demás. Una vez que puedan hacer los puntos sin equivocarse, agarren un patrón fácil y que les guste de una revista y lárguense a hacerlo. El único modo de aprender a tejer es tejiendo, y la mejor motivación es hacer algo que te guste. El primer pullover lo van a destejer veinte mil veces y les va a quedar mal, con agujeros y errores, así que mejor usen acrílico que es barato. Y no se desanimen, ya van a mejorar. A mí me gusta mucho esta mujer, explica en inglés pero es muy clara, fue la única que encontré que explicara bien el wrap and turn (o envolver y dar vuelta, para hacer hileras acortadas). Knit es punto derecho, purl es punto revés. Si buscan en su usuario tiene muchos tutoriales.

QUÉ TEJER
En los quioscos de revistas hay muchas publicaciones de tejido y si van por Corrientes hay saldos. Las publicaciones en castellano suelen estar LLENAS de errores y encima usan unos colores horribles. La editorial Océano Ambar tiene buenos libros de tejido, muy claros y con cosas lindas. Acá hay muchas revistas, la mayoría están en japonés pero hay algunas de El arte de tejer o las de Para tí.
También está Ravelry, comunidad de tejedores (porque hay hombres que tejen, eh), donde hay patrones, algunos pagos, otros gratis, todos super probados y con notas y con otras personas que los están tejiendo y a las que podés consultar en caso de dudas. Tiene herramientas como diario de tejido y otras cosas, vale la pena registrarse.
www.ravelry.com
Acá hay algunos patrones gratis y previews de los libros para sacar ideas:
(fíjense bastante abajo a la derecha, donde dice "galleries", hay de costura también).

Y miles de blogs, la verdad que nunca hubo tanta info y cosas para hacer, es una locura, antes estábamos desesperadas esperando que salga una revista chota. Ah para tejer es casi imprescindible tener el patrón impreso, siempre que traté de tejer con el patrón en el monitor me volví loca.
Si quieren hacer amigurumis, que son esos bichitos simpáticos al crochet, no se pierdan el taller que va a dar mi amiga Julieta, pueden pedir info a perfectacouture@gmail.com.

CON QUÉ
La zona de laneras en Capital es Scalabrini Ortiz desde Córdoba hasta Castillo. Hay como veinte, desde requetechetas como Milana hasta las que son puro resto de otras. Yo creo que por lo menos al principio no hay que ir a comprar lana sin saber lo que se quiere tejer, porque te pasa que comprás algo y después es muy gorda o compraste poco o es jaspeada y con el punto queda mal. Mejor saber por lo menos el nro de aguja que se va a usar y la cantidad. Lo que no quita que veas un ovillito hermoso perfecto para una bufanda y te tientes. Yo para comprar acrílico voy a una que está al 1029, no tiene nombre. Es bastante bueno, tienen tres grosores distintos y miles de colores. Para fantasías está Nube en la esquina con Lerma, o Yanabey para matizadas. Para pura lana, merino muy suavecita semigorda en Arpa, tienen como 50 colores, a algo de 150 pesos el kilo (para merino es muy barato). La lana 100% rústica la compro en Lanas de la Patagonia, en Pasteur al 600 en Once, 168 el kilo. Webs:
Ahí también consiguen agujas de todo tamaño y material, están las archibuscadas agujas circulares que se usan en muchos patrones de afuera, devanadores, marcapuntos, botones lindos, en fin, esas pelotudeces en las que te gastarías todo el aguinaldo con placer.

MIS FAVORITOS
Los guantes sin dedos de Ysolda, muy ingeniosos, están en inglés y requieren cierto conocimiento.

El totoro, lo primero que hice al crochet aparte de los cuadraditos


Todo absolutamente TODO lo que sale acá:

Y muchos de Ravelry que no tiene sentido linkear porque si no están logueados no los ven.
Estoy casi decidida a tatuarme el ovillo con las dos agujas en el brazo.





17.6.11

The campera incident

Alejandro andaba con una campera que daba pena, con marcas de uñas de gato en la espalda y los puños descosidos. Yendo a buscar al nene paso por los outlets de Córdoba que están con ofertas del día del padre y veo una campera linda y a precio razonable. Bingo. El Fede vio la bolsa y empezó "¿y eso qué es? ¿para mí? ¿es mi cumpleaños?". Le dije que no, que era para el papá, y tuvo un amague de malhumor. Le di la bolsa para que la llevara él y se le pasó.

A la tarde cuando llegó Alejandro saqué la campera de la bolsa y se la di. Fue la hecatombe. Fede se tiró al piso a los gritos, llorando desconsolado. Nos agarró de sorpresa. Lo consolamos, le preguntamos qué le pasaba, tratamos de explicarle. Nada. Llanto, grito, berrido. Fue tan violento todo que vomitó. Nosotros estábamos bastante desalentados, no sólo por lo angustiado que estaba sino porque nos pareció que era porque estaba celoso de que Alejandro recibiera un regalo y él no. Empezaba a calmarse pero de repente volvía a llorar. Así un rato largo hasta que se le pasó. La rutina de siempre, cena, baño, Alejandro le cuenta cuento para dormir. Yo estaba boludeando en twitter cuando aparece Alejandro demudado. Dijo sólo una frase: "me la quería dar él". Todo el quilombo fue porque él quería darle el regalo. Estaba tan furioso, tan ultrajado que ni siquiera pudo decírnoslo. No eran celos, era generosidad herida. Al otro día le pedí perdón, le exliqué que no lo había entendido, que no me había dado cuenta. Me dio un abrazo. Pero cada tanto se acuerda, me mira y me dice "se la quería dar yo". Terrible.

Ah mañana nos encuentran en la feria artesanal de la escuela de Fede, con N. de Estados Generales y todas las cosas hermosas de tela que hacemos.

8.6.11

Diagrama de flujo

Hace cosa de un mes estaba leyendo "2666" de Bolaño. Hay una parte que es sobre una ciudad mexicana donde violan y matan mujeres y nenas. La policía no hace demasiado, la gente sigue su vida, nadie parece dar mucha bola. Pero cada pocos días se encuentran cadáveres. Bolaño lo cuenta con su prosa tranquila, sin apuro, sin cebarse pero diciendo lo que quiere decir. Y de a poco esa enumeración, esa cosa de "lo cuento como es" te va haciendo sentir el peso de todas esas muertes, el horror, la locura que hay atrás. Empecé a tener pesadillas. En un momento hasta me enojé con él, pensé que era puro morbo. Hasta que leí por ahí sobre los feminicidios de Ciudad Juárez y entendí que la realidad era morbosa, no él. Más o menos por la misma época estuvo todo el tema del pijazo y la discusión sobre si gritarle un piropo a una mujer era una agresión o no. Al principio a mí me parecía más bien un chiste que salió mal y pensaba "bueno, no es para tanto". Después leyendo los argumentos de los que defendían a Terranova, leyéndolo al mismo Terranova tan soberbio, tan poco dispuesto a escuchar las razones de otros, tan haciéndose el canchero con citas y con pedidos de disculpas irónicos, tan desechando de un manotazo siglos de violencia y de opresión, tan negando de plano cualquier posibilidad de haber actuado mal, me empezó a parecer otra cosa. Hay violencia ahí, hay machismo, hay ganas de hacer callar y de mandar a lavar los platos. Creo que el peor machista (o la peor, hay mujeres que son más papistas que el papa) son los que creen que están por encima de esas cosas. "¿Machista yo? No, yo soy periodista, escribo, escucho música, soy re cool yo, cómo voy a ser machista. Sos vos que no tenés sentido del humor".

Y ayer con todo el debate sobre trabajar, ser madres, guardería sí o no, fui a una charla sobre tipografía libre que daba Dave Crossland. No quiero aburrir explicando toda la parte técnica, ética, social y económica que hay atrás del software libre. Pero es algo crucial y que abarca tanto que cuando se empieza a pensar da un poco de vértigo. Crossland contaba cómo fue que llegó a ser consultor tipográfico para Google, y parecía todo tan simple, tan fácil. Al tipo le interesaba la tipografía y el software libre, se puso a investigar, estudió, participó de foros, pensó, trabajó, y en un momento simplemente le llegó la oferta. Y claro, puede parecer suerte, pero no. Es alguien que no tuvo miedo de hacer lo que le gustaba. Que no sintió que era una pérdida de tiempo trabajar horas gratis. Que fue generoso y colaboró con otras personas. Son dos maneras distintas de ver la vida. En una la vida es una competencia, vos tenés que ser mejor que todos, tenés que estar preparado, tenés que tener ciertos conocimientos y que nadie más los tenga para estar en ventaja, los demás son tus enemigos, necesitás tener plata para protegerte y sentirte seguro, necesitás comprar cosas para sentirte bien y que los demás te respeten. En la otra, hay algo que te gusta hacer y lo hacés, y al principio te sale mal, perseverás, buscás información, estudiás, conocés a otros a los que les gusta hacer lo mismo, preguntás, ayudás, vas mejorando, por ahí aparece otra cosa y la unís a lo que venías haciendo, aprendés, los demás son tus iguales. Y en un punto de repente te das cuenta de que sos bueno, que a mucha gente le gusta y le sirve lo que hacés, que hay empresas dispuestas a pagarte plata por tu experiencia y tus conocimientos. Pero no es magia, no es suerte, es trabajo y pasión y arriesgarse. Crossland hizo todo el master de diseño tipográfico con software libre, y él admite que a veces estuvo en desventaja, que cree que su trabajo podría haber salido mejor o más rápido usando soft pago. En un mundo en donde todos están obsesionados con la ventaja ese gesto me resulta conmovedor.
¿Qué mierda tiene que ver esto con algo? Para mí, todo. Parecería que a veces en la vida aparecen temas y que las cosas empiezan a alinearse, a ordenarse alrededor. De repente ves cómo te armaste la vida, dónde estás parada, qué estás haciendo, cómo es tu familia, tu casa, tu pareja, tu trabajo. Ves tus posibilidades, tus recursos y adónde querés ir. Y ahí está la diferencia, en poder aprovechar lo que se tiene (o trabajar para conseguirlo), en reconocer lo que una quiere hacer, e ir para ese lado. Por ahí te sale mal, claro, nadie tiene garantía de nada. Y tampoco vamos a terminar todos trabajando para Google. Pero seguro que va a ser más divertido y disfrutable y nos va a hacer más felices. Yo hoy siento que todo lo que hago va para el mismo lado. Tengo en proceso una novela, un pullóver, una tipografía, dos webs, un emprendimiento, una familia, una huerta. Estoy en paz.

3.6.11

Elemental mi querida Wanda

La sra. Wanda Wolf, como es su costumbre, me hizo pensar. ¿Porqué creo que es mejor que los padres estén con sus hijos chicos? ¿Porqué eso me parece lo deseable y correcto, en lugar de que vayan a guardería?

Mi mamá trabajaba. Mi mamá murió cuando yo tenía 16 años. Yo tengo una conciencia bastante marcada del tiempo, de lo que vale el tiempo que se pasa con la gente que querés. Yo nunca olvido que esto se acaba y que puede ser en cualquier momento, cuando menos te lo esperes. Si me toca, no quisiera arrepentirme en el último minuto de haberme ido a trabajar a esa editorial de libros para chicos en lugar de estar con mi hijo.
Ahí está, vieron, tanto argumento y discusión sesuda y reflexión y citar a Dolto, y en el fondo todo es material de diván. Menos mal que me gustan las ironías.

(igual hace un par de días a la sra Wanda Wolf le pude decir "te lo dije", y fue un placer)

2.6.11

Ustedes y yo

Estaba por responder los comentarios pero la verdad no quiero, no me da ponerme en situación "moderadora" y decir "Fulana qué interesante esto, Mengana no estoy de acuerdo". Respondí uno que me malinterpretó. Me parece que la malinterpretación y el suponer cosas de mí viene siendo lo que el "gallina" para Marty McFly. No me lo banco. Sí hice un punteo sobre algunas cosas y lo paso en limpio ahora. Y gracias, en serio.


Lo de opinar siendo o no madre, las teorías versus la experiencia. Antes de tener un hijo, una fantasea con lo que va a hacer o no, cómo va a ser su vida, cómo van a relacionarse, qué va a darle de comer, observa hijos ajenos y dice (casi siempre) "yo no voy a hacer eso" y (muy de vez en cuando) "qué bueno esto, cuando tenga mi hijo ojalá sea así". Después parecería que cuando llega el hijo se lleva puestas todas esas buenas intenciones y se hace lo que se puede. Y no, sabés qué, no está bueno eso. Las intenciones que una tenía de antes a veces son ingenuas, o poco realistas, o absolutamente descabelladas, pero no hay que olvidárselas o despreciarlas porque hay cosas valiosas ahí. También es verdad que una cambia y cambia lo que quiere y lo que considera bueno o malo, y aprende de la experiencia y además cada chico es distinto y si soñabas con leerle cuentos pero él es muy activo y prefiere ir a andar en bici bueno olvidate, pero no hay que dejarse llevar por el huracán y resignar todo lo que una pensaba antes de tenerlo. Ni desautorizar la opinión de las que no tienen hijos.

El "yo", "a mí", "en mi caso". Tiene que servir para sumar, no para restar. Si alguien dice "una mujer no puede ser feliz si no trabaja", y tu caso es que sos feliz y no trabajás, puede ser que seas la excepción a la regla o que el otro esté exagerando. Ahora, no se puede decir "YO no soy feliz si no trabajo, entonces NADIE puede". Por ahí sí se puede, y por ahí si escuchamos a otra que lo hizo nos puede dar consejos o ideas para que nosotras también podamos. Claro que una mujer que tiene un carácter ambicioso no va a ser feliz con lo mismo que una mujer que tiene un carácter tranquilo y hogareño. Por eso mismo nadie puede suponer que hay felicidades más felices que otras. Los lugares comunes no ayudan con esto. Eso de "lo que sentís con un hijo no lo sentís con ninguna otra cosa". Permítanme insertar alguno de los escasos "yo" que van a encontrar en este post. Yo soy re feliz con mi hijo, del mismo modo que fui feliz cuando me saqué 10 en una entrega o cuando hice algún trabajo que quedó muy bien o cuando por fin me dio pelota el tipo del que estaba enamorada o cuando escrituramos nuestra casa. No creo que tener un hijo sea algo necesario para la felicidad.

De hecho, estaría buenísimo saber porqué la mayoría de las mujeres tienen hijos. ¿Porque querían estar con un chico, querían jugar con él, cuidarlo, verlo crecer, hacer las miles de cosas que tenés que hacer cuando tenés un hijo, desde elegir el color de la cuna hasta cambiar pañales? ¿O porque sintieron la presión social, sintieron que tenían que tener porque es "lo que hace todo el mundo", querían demostrar que ellas también podían, no quisieron bancarse el ser distintas, el admitir "no, no quiero tener hijos"? Porque créanme, hay que tener huevos para decir eso. Hay mucha presión para tener hijos. Eso es lo que quise decir con el QUERER estar con él, que fue malinterpretado como "poder estar 12 horas por día con él".

Y ya que hablamos de cambiar pañales. Hay un problema con estar ahí para tu hijo, parece que si lo hacés es porque no valés lo bastante como para estar en una gerencia haciendo balances o lo que sea que hacen los gerentes. Que sos vaga o medio tonta. De hecho está hasta el cliché de las maestras jardineras tontas y que hablan con diminutivos. A mí eso me parece espantoso. Para cuidar bien a un chico hay que trabajar mucho, y hay que desplegar creatividad, energía, buen humor, intuición y qué se yo qué más. Estamos colaborando para formar a una PERSONA, por dios, es importante esto, los hijos que estamos educando son los que en el futuro van a ser médicos, agricultores, deportistas, escritores. Si quedarme con él cuando esté enfermo ayuda a que crezca emocionalmente estable y eso le da posibilidades de tener una pareja feliz, de bancarse las frustraciones, de no darse por vencido al primer obstáculo, entonces lo hago y creo que es más importante eso que que mi cliente tenga su web un día antes o después. El trabajo en la casa fue desvalorizado muchísimo tiempo y ahora parece que nosotras mismas no podemos creer que una mina que está en su casa ocupándose de sus hijos hace un laburo importante y hasta crucial. Ahora si lo hace un tipo, es un ídolo que no le dio bola al modelo machista. Si durante muchísimos años la casa era nuestra cárcel, celebremos que ahora no es así, pero no supongamos que las que aman la casa y quieren estar ahí son retrógradas o estúpidas o menos capaces. Yo creo que alguien inteligente, educado y creativo va a educar mucho mejor a un chico que alguien sin educación ni recursos. No confundamos machismo con diferencias de carácter.

Hablando de machismo. Todo esto que cuentan de las entrevistas laborales y las diferentes oportunidades para hombres y mujeres me parece la clase de machismo que le hace tanto daño a hombres como a mujeres. Es tan espantoso que le pregunten a una mujer si piensa tener hijos como que NO se lo pregunten a un tipo. O sea, ¿el hombre no va a querer estar con su hijo si lo tienen que operar? ¿No va a querer quedarse en su casa en lugar de viajar porque es el primer cumpleaños? ¿Va a tener que rendir igual aunque haya pasado media noche en vela porque el bebé tenía cólicos? (Por cierto, el anónimo que hablaba de legislaciones me interesó muchísimo y creo que es fundamental que se empiece a hacer presión para conseguir mejores condiciones de paternidad desde el Estado). Igual también hay cosas que son de sentido común y de incompatibilidades obvias. Si sos gerente general de no se qué y tenés que viajar por todo el mundo y adorás tu trabajo y sos feliz, ¿porqué querés tener hijos? ¿Para qué? Seguramente se puede congeniar la paternidad con una carrera empresarial pero debe ser por lo menos difícil, y si justo en la loca lotería de los hijos te tocaron chicos tímidos, introvertidos y muy apegados a sus figuras paternas, bueno, bingo. Yo creo que es como querer ser paracaidista pero no pagar seguro de vida. No se puede todo, y acá no es sólo tu vida, es la vida de los chicos, que no son mascotas ni posesiones, son personas. Si sos mujer y tenés un hijo, bueno, la teta que da leche la tenés vos, tiene sentido que seas vos la que se quede con el nene. Podés sacarte con sacaleche o darle fórmula, claro, hay alternativas. Pero convengamos que se complica mucho la lactancia cuando no estás con el bebé, y que todos los médicos están de acuerdo en que la leche materna es el mejor alimento.

Francoise Dolto dice que es terrible que en la época de nuestra vida en la que somos más creativos, más libres, más conscientes de nuestro cuerpo y con más posibilidades, estamos sometidos a seres que tienen limitaciones, traumas y motivaciones propias y que creen que su deber es "domesticarnos" ( o sea los padres, cue). A mí me impresionó mucho eso, esa lucidez de ver a los chicos como personas en cierta etapa de su vida. Igual también Dolto dice que todo tiene que ser habado, que un chico por más chico que sea va a comprender si un padre le dice "tengo que irme por un tiempo, es importante, es por mi trabajo, para traer plata a casa y poder pagar las cuentas, voy a estar pensando en vos, voy a volver". Hablar con los chicos, respetarlos, son personas. Es algo tan básico que creo que a veces nos olvidamos. Y también entender que si ellos están en una etapa de la vida que llamamos "infancia" esa etapa nos abarca a nosotros también. Eso que decía Ross, la infancia pasa rápido. ¿Porqué no estar ahí esos años sabiendo que después crecen, siguen sin nosotras? Y nosotras seguiremos sin ellos, si pudimos pasar de chicas solteras despreocupadas a madres seguramente podremos hacer el camino inverso. Y encima es una etapa súper disfrutable, donde podés jugar con ellos, reírte, leerles cuentos preciosos, donde vas a tener la satisfacción de ver que cuando se caen alcanza con un abrazo tuyo para que dejen de llorar. La maternidad laboriosa y quejosa viene de las presiones que tenemos para cubrir cincuenta roles distintos. Podemos ser mamás y disfrutarlo, hay días y días, claro, pero se puede. Estar acá y ahora.

Una cosa más y termino. La actitud que tomamos cuando alguien da una opinión que no se condice con nuestro modo de ser madres. Muchas reaccionaron muy personal, como si se las estuviese atacando, como si se estuviese hablando de ellas con nombre y apellido. ¿Porqué? Parece que el que plantea una realidad distinta, una posibilidad distinta de hacer las cosas, está abriendo la puerta a la duda, y que la duda es mala. Necesitamos estar seguras de que lo que hacemos está bien, necesitamos convencernos de que no hay otras maneras. Más allá de que alguna expresión por ahí sea muy fuerte o desafortunada o lo que sea, a veces se ven agresiones donde no las hay. Me parece que hay que relajarse un poco con eso. A veces seremos madres buenas, a veces geniales, a veces nos equivocaremos estrepitosamente. Yo (inserto otro yo, los esquivé todo lo que pude) paso de sentirme la mejor madre cuando Fede viene a la cocina a buscar galletitas de avena recién salidas del horno (y se quema la lengua por impaciente) a sentirme la peor cuando después de haber discutido con Alejandro me dice "no le grites a papá". Yo tengo días buenos, días brillantes, días de mierda. Espero que los días de mierda también le estén enseñando algo a Fede, que soy humana, que no puedo ni quiero ser de piedra, que lloro y después me río y que aún llorando puedo hacerle la comida o pintar con acuarela un árbol que después se pega en la heladera. Pero no voy a quedarme con la falsa seguridad, ni voy a desdeñar la opinión de alguien porque "no tiene hijos" porque por ahí me está diciendo algo que me sirva para mejorar, por ahí me está mostrando un camino que no se me había ocurrido o recordándome que yo tenía ciertas ideas de cómo tenían que ser las cosas. Me acordaba de Southpark, un episodio donde todos los padres se van a protestar a una cadena de televisión porque emiten programas malos y dejan a los chicos solos en el pueblo. No hagamos eso, no estemos tan preocupadas por ser buenas madres que nos olvidamos de los chicos. Y vean Southpark que te tira la posta.

27.5.11

Tuit

Acá copio una conversación (por ahí es más una discusión pero en el buen sentido, no de pelear sino de dar opiniones) que tuvimos hace un par de días en twitter. La copio porque fue interesante, porque nos quedaban cortos los 140 caracteres, porque se iba agregando gente y los replies no alcanzaban, porque está buenísimo cuando varias personas en distintas partes del mundo le están dando al teclado con todo, porque un par de veces pensé "uh ahora alguna se enoja y se va todo al carajo" y no sucedió. No estoy segura del orden exacto, se me traspapelaron algunos tuits, y perdón si me comí a alguna, si lo dejan en los comentarios lo agrego. La conversación empezó con Pompinna contando de un nene de dos que lloraba mucho.


@mery_rox
Qué animaladaaa ocho horas de jardín. Ya sé que los padres trabajan etc. Pero no les parece una
bestialidad? 2 años!

grossoedipo
yo con eso soy medio jodida, creo que a un hijo se lo tiene porque querés estar con él. Sino para qué lo tuviste?

@Pompinna
Sólo puedo pensar en esa pobre maestra.

grossoedipo
y, dos años, ocho horas de jardín, un poco de razón tiene el chico.

@Pompinna
Padre constantemente de viaje por trabajo, madre trabaja de 9 a 17, sin familia acá. Qué hacemos con el pibe?

grossoedipo
para mí la maternidad pasa por las ganas. Si tenés más ganas de viajar por laburo que de tener un hijo, no lo tengas.

@mery_rox
Yo si tuviera plata tendría una niñera pero si no tenés bueno, no te queda otra. Pero me sigue
pareciendo bestial.

@mery_rox
Yo opino parecido pero nosotras somos privilegiadas por poder trabajar desde nuestras casas y no todos pueden
@mery_rox
También es cierto que no todos los hijos son buscados y bueno, quizás no era el mejor momento


@Pompinna
No sé, creo que a nadie le gusta laburar de 9 a 17 fuera de casa y dejar al chico en el jardín solo.

@mereq
Cuando el camion arranca los melones se acomodan solos, creanme. A no buscar excusas

@Pompinna Tal vez se acomodan así, metiéndolo 8 hs en una guardería.

@mery_rox
También depende de lo que sepas/puedas hacer. Una empleada que queda embarazada y necesita el laburo, qué sé yo

grossoedipo
se puede vivir con menos plata, se puede negociar no viajar tanto, se puede. Hay que querer.

@aguirrecaro
Yo de chica quería ir al colegio, no estar con mi mamá. Me parecía un embole, allá estaban mis amigas

mery_rox
Pero a los dos años es distinto. Dos años es un bebé! Yo iba al jardín pero no ocho horas.

@aguirrecaro
la maternidad tmb esta sobredimensionada. Corren a buscar al nene al jardín y cuando llegan NO QUIERE IRSE

@Pompinna
Mi hna a los 3 años lloraba porque mi mamá la iba a buscar al jardín y ella se quería quedar a jugar.

grossoedipo Silvia
a los 3 sí, ahí socializan mucho más, verbalizan, es otra cosa. A los dos quieren estar con la mamá.

@aguirrecaro
Depende. Muchas veces la madre NECESITA, y el nene no. Quiere jugar y no estar solo en casa.

@mery_rox
Creo q de los 2 a los 3 hay un salto. Yo fui siempre al jardín. Pero ocho horas a los 2 me parece mucho

@aguirrecaro
¿Ves? muchas veces es un mambo de ellas. "EL ME NECESITA". No, vos lo necesitás. El está chocho con amigos


@Pompinna
Ok, es mucho, pero qué hacemos? No lo podés llevar a la oficina. Qué hacés, entonces?

@aguirrecaro
Para mí cada nene es distinto. No hay que generalizar. Hay que encontrar qué quiere/necesita cada nene.

grossoedipo
hay gente que hizo estudios serios sobre eso. Dolto, por ej.

@aguirrecaro
Cada uno sabrá. A mí no me parece que quedarse en casa sea un valor en si mismo.

@Pompinna No sé, chicas, en vez de hijos me parece que quiero tener Twitter nomás. #HolaMadurez

grossoedipo
sí pero hay patrones. Dolto dice que para terminar de formar la psique el chico necesita a la madre.

@M_Una_Ramera Marianisima
me encanta cuando debaten de maternidas y quiero participar pero tengo opiniones encontradas.

grossoedipo
sí pero cuando maternás resignás necesidades casi sin darte cuenta. Es medio patológico eso.

@mery_rox
es que no es una ciencia ni hay reglas! siempre hay opiniones encontradas.

@morkelina
me pasa lo mismo!

@aguirrecaro
Yo digo que cada chico es especial, cada caso único, cada historia diferente.


@mery_rox
Yo creo, por los niños que me rodean, que de dos a tres hay un salto enorme.

@aguirrecaro
Conozco chicos re sanos y felices de mamás que trabajaron toda la vida y pelotudos de madres que se quedan.

@aguirrecaro
Además, somos 2 personas. El nene y yo. Las necesidades de ambos son importantes.


@rossanav
las leí. Nunca dejé de laburar afuera, en casa no puedo, me involucro mucho con ellos


@florprima
me re quiero meter en el debate pero no me alcanzan los replies!

@mery_rox
creo que no hay fórmulas ni reglas pero 8 hss a los 2 me sigue pareciendo mucho

@aguirrecaro
¡También hay estudios q prueban q el 72% de las mujeres que no laburan para criar hijos sufren depresiones!

grossoedipo
ese es otro problema, tiene que ver más con la culpa y las exigencias que con la maternidad en sí.

@mery_rox
y si trabajara fuera de casa preferiría una niñera que jardín (a esa edad)

@rossanav
no me gusta que estén tanto tiempo en el cole tampoco pego onda yo con las madres

grossoedipo
hay un hueco terrible en donde una mujer tiene que ser tres o cuatro cosas al mismo tiempo y no llega.

aguirrecaro
Hace 40 años todas las madres se quedaban y no había chicos ni más felices ni más inteligentes que ahora.

mery_rox
Yo JAMÁS dejaría de trabajar. Por mi y por mi hijo. Porque siento el deber de mostrárselo

M_Una_Ramera
pero hay 8 horas para nenes de 2? donde yo trabajaba era para preescolar, y 6 horas

aguirrecaro
No sé, yo prefiero morirme antes de dejar mi vida para soplar mocos.

grossoedipo
yo tenía teorías pero cuando nació se me fueron al carajo. Hacés lo que podés.

rossanav
la infancia es cortísima. Si no le das bola esos añitos, te lo perdés vos. Intransferible. 11 años,
secundario, otra cosa.

aguirrecaro
Me jode mucho que las madres crean q "cuando tenga un bebé voy a sentir otra cosa"

aguirrecaro
Más que las pavas que creen que si alguien no quiere tener hijos tiene un trauma

mery_rox
de acuerdo. no es ningún trauma, el que no quiere no quiere! igual yo re quiero

aguirrecaro
Y que haya madres q no laburen y manden a sus hijos a un colegio barato ME SACA

mery_rox
me parece una vejez medio seca si no, pero bueno, eso soy yo

mery_rox
a mí me saca que no laburen por "la casa y los chicos" y los chicos tienen 15

Pompinna
A mí se me va a potenciar el mal humor porque llora, grita, ensucia, vomita.

M_Una_Ramera
che, pero ser ama de casa es super dificil!

mery_rox
mentira, no es difícil, lo hace cualquiera!

grossoedipo
ser BUENA ama de casa es re difícil. Comprar bien, cocinar, mantener el orden, puf

aguirrecaro
Ser mamá será difícil, ser ama de casa vale $18 la hora.

M_Una_Ramera Marianisima
mmmmm ahi no coincido para nada de nada

aguirrecaro
Yo no hago nada. NADA. Pago por todo. ¿Qué tiene de difícil?

grossoedipo
ese es un mambo mío, no puedo tener chica que limpia.

aguirrecaro
Están locas. Yo no hago nada y mi casa está impecable y se come espectacular.

mery_rox
Yo no tengo xq prefiero gastar en otra cosa, pero si tuviera más plata tendría

rossanav
yo soy feliz los días que viene Susana a limpiar y ordenar. Odio el housekeeping. Me distaigo, lo hago mal, ese tiempo es mio

Pompinna
Yo voy a ir a parir a Bs As sólo para que TODAS USTEDES me banquen los crios.

mery_rox yo soy fan de los niños MAL.

aguirrecaro
Chicas, si uno gana, no sé, 50,100 pesos la hora y limpia, pierde MUCHISIMA plata.

florprima Flori
Si le bancan el pibe a @Pompinna, me bancan al mío. No discriminen

aguirrecaro
A mí me encantan los nenes, pero no te lavo ni 1 plato. Olvidate.


mery_rox
yo les babysitteo gratis cuando quieran, me encanta

Pompinna Pompinna
Yo te lavo platos y limpio baños pero CALLÁ A ESE PENDEJO!



26.4.11

La guerra de los mundos

Creo que alguna vez hablé de la casa de mi tía Ali. Está en Valentín Alsina. Es vieja, tiene un fondo enorme con árboles frutales, yuyos y enanitos de cerámica por partes iguales, parece una casa nunca terminada, siempre hace o mucho frío o mucho calor o hay chiflete o se siente olor a gas, las sillas nunca alcanzan o se les desfonda el asiento o tienen olor a perro, hablando de perros andan dando vueltas y son o sumamente hostiles o demasiado cariñosos, la tele está siempre prendida y a todo lo que da, hay que evitar cuidadosamente las conversaciones sobre política para no terminar peleando, la comida en general te patea el hígado y encima todos te dicen a los gritos que comas más, si les llevás un buen tinto lo matan metiéndolo en la heladera. Curiosamente es uno de los lugares donde más comoda me siento. La incómoda comodidad de la familia. Pero últimamente pasa otra cosa que ya me está fastidiando. No les cierra la waldorf. En realidad no les cierra cómo criamos a Fede, que elijamos no tener cable , que yo cocine siempre "cosas raras", que no compremos coca cola, que no lo llevemos a Mc Donald´s y no le festejemos el cumpleaños en peloteros con animadores hiperquinéticos y menús basados en panchos y patys. Ojo, no es que yo hable mucho de eso, pero de a poco las diferencias fueron haciéndose patentes y lo de la waldorf exacerbó todo. Cada pequeña pieza de información que les doy les provoca una reacción entre escandalizada y reprobatoria. Ejemplo: estaba tejiendo unos escarpines y me preguntan qué es, les digo que pantuflas para Fede, mi tía me dice si quiero llevarme unas zapatillas que le quedan chicas a la prima, le digo que no, que Fede tiene zapatillas, que las pantuflitas son para la escuela, para usarlas en el aula. Cara de horror. ¿Y no tienen frío? No, el piso es de madera, tienen puestas las medias, hay calefacción. ¿Y no es incómodo? Eh, no, es como estar descalzo pero con los pies calentitos, está bueno, además cuando llegan las tantes... ¿LAS QUÉ? Las tantes, las señoritas, le sacan las zapatillas a los nenes y les ponen los escarpines y los saludan y es muy lindo y cariñoso. Silencio. "Pobrecito" dice alguien con voz compungida. El "pobrecito" me saca un poco de quicio, pero no digo nada. Nosotros sabemos porqué elegimos la escuela, sabemos que Fede está contento, no nos importa mucho si los demás aprueban o no lo que hacemos. Pero el "pobrecito" es un poco fuerte. La idea general es que nosotros somos raros y vivimos en una burbuja porque queremos mandarnos la parte o algo así, y que Fede está encerrado sin poder disfrutar de los placeres de la vida. No juega a la Play, una tragedia. Me dicen que tengo que "mostrarle las cosas". A mí me da un poco de risa eso de "mostrarle" porque es bastante ingenuo, y ya metiéndonos en un terreno más filosófico desnuda las diferencias de una manera bestial. Para empezar yo no creo que el mundo sea mostrable. O sea, ¿por dónde empiezo? ¿Qué debería ver primero, una aurora boreal, el Louvre, una morgue, una función de un circo de barrio, una porno? ¿Y yo debería hacer de guía, explicarle todo para que no se vaya a confundir? ¿Y si yo tampoco sé? Y al mismo tiempo siento que le estoy mostrando. Vamos en el colectivo hablando de lo que vemos, viene con dudas súbitas y tratamos de descularlas, a veces él se enoja porque yo estoy equivocada y me explica hasta que entiendo. Hoy en el subte me dijo que estaba triste porque los perros no podían hablar. Yo le dije: pero hablan un poco, cuando dicen "guau" y hacen ruidos y mueven la cola. No, no, me decía él, no es lo mismo, no hablan. Yo entendí. A él lo angustiaba que el perro no pueda decir "tengo hambre" o "me pica la espalda" o "me duele". Le dije: no hablan, pero igual podemos entenderlos, es como los bebés cuando lloran, las mamás los entienden y los pueden cuidar aunque no hablen. Se quedó pensando, no le gustó mucho pero se conformó. Perdón, sigo. Lo de mostrar las cosas. Para ellos las cosas son las cosas. Lo que hace todo el mundo. El cumpleaños con el Ben 10 impreso en todos lados, el Disney Channel, la ropa de chicos incómoda y fea que los hace parecer pequeños adultos, el colegio con inglés-computación. Se horrorizan porque en el jardín no les enseñan a escribir sus nombres. ¿Y qué hace ahí?, me preguntan. Juega, amasa pan, hace la ronda, escucha el cuento, ayuda a las tantes (¿¿LAS QUÉ??) a poner la mesa, enhebra collares de botones, pinta, salta la soga. Cosas de chicos. ¿Para qué necesita un nene de cuatro saber escribir su nombre? Ya va a aprender, no hay apuro. Que sea un chico todo el tiempo que quiera. Y al mismo tiempo noto cómo mi primo busca competir, hace que su hija cuente hasta 20, o que diga las tres palabras en inglés que aprendió, mientras Fede da vueltas con los brazos abiertos hasta marearse y se muere de la risa. Por suerte eso sí que no me jode, mi ego pasa por otro lado. Lo otro raro es que yo, que supuestamente soy la cerrada, no los juzgo a ellos cuando permiten que un nene de tres años juegue cuatro horas seguidas en la playstation, o cuando le dan de tomar Fanta en mamadera, o cuando le tiran mayonesa en la milanesa a la nena "para que esté más rica". Yo no les hablo de nutrición, ni de pasar tiempo con los hijos en lugar de depositarlos frente a pantallas, ni de leerles cuentos a la noche, ni de llevarlos a la plaza, ni de lo bestial que me parece una jornada de colegio de ocho horas. Me callo y los dejo que críen a sus hijos como mejor les parezca. Me banco que le regalen a Fede juguetes a pila, con luces y ruido, que invariablemente terminan olvidados mientras juega con el mismo gatito de trapo que le cosí hace dos años, mientras vamos a la plaza, mientras damos vueltas manzana en bicicleta o inventamos canciones para los pajaritos. Pobrecito, sí, justo.

23.4.11

Ese verde objeto de deseo


Cuando Alejandro vino a vivir conmigo trajo algo de ropa, la computadora, una biblioteca con libros y la cosa más fea jamás creada en forma de almohada. En ese momento mi casa estaba armada con muebles sacados de la casa de mi papá, otros encontrados en la calle y algunos comprados en el ejército de salvación. La almohada era más fea que todo eso junto. Verde oscuro, con puntitos verdes más claros y un estampado búlgaro que simula unas plantas carnívoras mutantes y psicodélicas color rojo. Rellena con algo lanoso y oscuro que olía a pis viejo y que parecía vellón en el último estado de ancianidad. Yo no protesté porque estaba demasiado ocupada con el embelesamiento y los pajaritos piando y todo eso, pero decidí que a la menor oportunidad la almohada volaba. Hubo un par de intentos pero Alejandro la defendió con inesperada energía y la almohada se quedó. Era importante para él. Me resigné a ponerle alguna funda más decente. Pasó por un par de contingencias (una tormenta con la ventana abierta, relleno mojado, cambio de relleno, un siete cuando se enganchó en un clavito). Cuando nos mudamos estuve a punto de dejarla pero no pude. Y ahora ya nunca voy a poder. No sé qué cuernos tiene esa reputa almohada pero todos en esta casa (menos yo) la aman. Fede duerme con ella, la lleva por toda la casa como si fuese un muñeco, le habla, se le tira encima ("mi almuheda verrrde"). Los gatos están acechando para poder acostarse encima aunque sea cinco minutos. Alejandro la extraña y de vez en cuando putea por toda la competencia que tiene. Yo ya me resigné a lavarla dos veces por semana por toda la mugre que junta y le cambié el relleno de copitos por vellón siliconado. Encima para Fede es una afrenta que trate de ponerle funda y se la saca con bronca. Ahora mismo quería sacarle una foto para que vean la fealdad pero está semidormido encima y si me acerco con la cámara lo despabilo. Esperen a mañana si es que la almohada tiene tiempo para una foto entre tantos fans.

UPDATE acá está. Cómo la oddddio.



20.4.11

Sí, acá estoy, perdón, perdón.

Tengo la vida trabada con cincuenta cosas que estoy haciendo al mismo tiempo y con no mucha energía, y es de esas situaciones en las que hay-que-coser-pero-primero-hay-que-cortar-la-tela-pero-la-mesa-está-llena-de-cosas-corto-en-el-piso-vienen-los-gatos-a-joder. Caos. Para solucionarlo hay que trabajar y hacer y no parar pero simplemente me supera. Me puteo por meterme en camisa de once varas y después me acuerdo que siempre es así, que no se cómo se vive si no es haciendo malabarismos.

Otra cosa que pasa (me da un poco de vergüenza contarlo) es que estoy escribiendo algo así como una novela. No me siento escritora, parecería que me falta algo, que un escritor es alguien más inteligente, más culto, más sabio que yo. Pero tengo algo dando vueltas hace rato, algo que me vengo contando hace mucho antes de dormir o cuando estoy aburrida en el colectivo. Quiero ver qué pasa si se lo cuento a otros, si lo encuentran igual de fascinante que yo. Y me divierto. Pobre blog, lo descuido por lo otro, cuando quiero escribir escribo allá y no acá.
Fede es el nene más lindo del mundo y yo no puedo creer la suerte que tengo de ser su mamá. ¿Todas de vez en cuando se dan cuenta de que son "la mamá de..." y se maravillan? Estamos hablando mucho y me dice cosas graciosas, interesantes, cosas que pensó o que siente. Tiene amigos a los que quiere mucho, se relaciona con ellos, me cuenta lo que hacen, lo que le dicen, a lo que juegan. Inventa canciones y cuentos. También puede ser muy terco y tenemos días donde vuelan chispazos. Tiene miles de manías. La última es que cuando le estás contando cuentos le cambia los nombres a los personajes todo el tiempo y vos tenés que seguir el jueguito o se enoja. Ejemplo: "Entonces Thorin usó la llave para..." "NOOOOO Thorin no, es Gandalf Azul". Y tenés que acordarte de reemplazar "Thorin" por "Gandalf Azul" cada maldita vez. Muy molesto. Después en el medio del subte empieza a cantar una canción inventada sobre un patito que voló con la mamá y todo el vagón lo mira embelesado y se me pasa.
Trabajo, caos, hijo, proyectos, cosas, miles de cosas. Estoy como tapada de cosas. Pero en cualquier momento salgo del cachivache y les muestro lo que estaba haciendo mientras no me veían, y se van a caer de culo, van a ver.