28.11.07

Se viene el encuentro

Por cosa de los tiempos imposibles de toda madre reciente, todavía no nos juntamos con Cecila para que se conozcan los prometidos (ver amor en pañales I). Hubo más intentos fallidos, desencuentros y esperanzas frustradas que en un culebrón mexicano. Ayer nomás Ceci se enteró que estábamos en la fundación y corrió a vernos pero cuando llegó ya nos habíamos ido. Pero todo culebrón tiene un final feliz y nos estamos acercando... Mañana se hará el soñado encuentro y las madres se regocijarán mirando juntos a los dos bebés, que probablemente se ignoren olímpicamente. Será testigo Francisca, profesora de guaraní y tía espiritual de la novia y el novio respectivamente. Espero dormir esta noche porque la ansiedad me está matando.