12.3.13

Hay que reírse más

Estaba leyendo el blog para atrás y notaba un sentido del humor despreocupado que me viene faltando. Tengo menos capacidad que antes de ver el lado gracioso de las situaciones, menos ganas de generarlas, y más propensión a amargarme (palabrita). Creo que el cansancio se está llevando la mejor parte de mi buen humor. O no sé si es exactamente el cansancio sino la sensación de que no importa cuánto haga, nunca llego.  Frustración. Otra palabrita linda. Hace unas noches me quejaba de todo lo que no había terminado y Alejandro me hizo una lista somera de todas las cosas que SÍ había hecho. Era bastante larga. Su pregunta era ¿adónde querés llegar? ¿por qué si cosiste un pantalón para Fede, corriste 5 km, preparaste la comida, armaste dos bocetos para una web y limpiaste el baño seguís sintiendo que te faltó algo, que tendrías que haber hecho caligrafía o sacado fotos o baldeado el patio? Respuesta: no sé pero es así. Y no quiero que cambie. Pero sí quiero disfrutar más lo que hago y no estar pensando en diseñar cuando lavo platos o en correr cuando diseño o en escribir cuando corro. Estar acá ahora.
El fin de semana pasado los planes eran: sábado mi hermana cuidaba a Fede y nos íbamos de festejo sorpresa por los 12 años de pareja. Y domingo ir a lo de Loli con N. El sábado Fede se despertó con fiebre, chau planes, que les garúe finito. Igual resultó bien, ordenamos, guardamos la pileta, y sobre todo nos acomodamos las cabezas y las vidas un poco. Las posiciones finales fueron Alejandro: no tengo la culpa de todo lo malo que te pasa. Yo: no, pero ayudame.
El año pasado fue un tsunami, Alejandro cambió de trabajo 3 veces, estuvimos bastante mal de plata, una de las tantes de Fede se fue a Alemania y la otra quedó embarazada y tuvo que hacer reposo, la enfermedad de mi suegro. Todo difícil, oscuro, complicado. Nos mantuvimos a flote pero quedamos derrengados.
Otra conclusión importante fue que me falta un sentido de propósito. Todo lo que hago es bastante trabajo de hormiga y a largo plazo, entonces casi no tengo "resultados" para mostrar. Y bastante solitario también, falta el factor social. Creo que todas las mamás nos enfrentamos con eso. Nos falta el reconocimiento social, nuestro trabajo y nuestros logros son casi invisibles. A mí me gustaría que no me importe, que me alcance con verlo yo y saber que estoy haciendo las cosas bien, pero no siempre es así. Entonces tengo que decidir si trabajo en que no me importe, o si trabajo en generar algo más visible, más social. Las dos cosas tienen pros y contras. También acordarse que todo pasa y todo cambia, que esto es una etapa, que aunque parezca que hace siglos que es así Fede tiene apenas 5 años.
Hablando de Fede, que ya es preescolar: lo regalo. La que lo quiera me avisa. Se lo encajaría a alguna de las otras mamás de preescolar, pero todas estamos horrorizadas y escandalizadas con los monstruos rebeldes y malos que antes eran nuestros hijos cariñosos. Las tantes se ríen y dicen que es normal, que está un poco exacerbado el asunto porque justo es un grupo de nenes con mucho carácter, y además pasan 6 juntos. El grupo que se armó es inmejorable. Nos amamos todos y nos lo decimos y nos cagamos de risa y nos mandamos a bañarnos por jipis sucios.

Cosas que quiero celebrar cuando cumpla 40:

* la novela que vengo escribiendo hace dos años terminada.
* la tipografía que vengo diseñando hace un año, ídem.
* otro hijo.
* una media maratón corrida. (era maratón entera, pero bajé las expectativas).
* ir a glastonbury


11.3.13

Placa roja cuerpo 100 bold.

Decidimos no agarrar nada, que se quede con todo. Seguiremos juntos, por el lado difícil, como hasta ahora. Le dije a Alejandro veinte veces "yo puedo, ¿vos podés? ¿estás seguro? ¿querés?" y dijo sí, sí sí. Con vos sí. Así que seguimos igual, semipobres, creditohipotecariados, y con amor.

9.3.13

Plata amarga

Empecé este post dos o tres veces pero después lo pensé mejor, es un tema delicado, está todo muy en el aire, no se resolvió, es muy personal, hay otras personas implicadas, etc. etc. etc.
HASTA HOY. Que se rebalsó el vaso.

El padre de Alejandro falleció el 15 de enero. Pasamos todo ese tiempo eterno entre que alguien se muere y que se dispone del cuerpo (que para mí siempre es un circo, nunca estuve en un funeral donde se haga algo significativo que realmente te ayude a recordar al muerto y reconfortarte) y el duelo de después. Hicimos cuentas a ver en qué situación quedaba mi suegra y aunque no era una cifra millonaria estaba bastante bien. No voy a dar cifras por motivos obvios pero si quieren le preguntan a Marina qué le parece a ella, que sabe los números. En concreto se quedaba con: la casa, ahorros, la pensión y su sueldo (ninguno de los dos alto). Decidimos que cuando se hablara del tema sucesión no íbamos a pedirle nada, por varios motivos. Primero porque queríamos quedarnos tranquilos si se necesitaba en algún momento pagar una enfermera que la cuide o algo parecido. Y también qué se yo, es su casa, es la plata que ahorró ella, que viaje, que la disfrute, que haga lo que quiera. Pero ella de la sucesión no dijo ni mu. Nada. Nein. Pas du tout. Nos sorprendimos un poco de que se hiciera tanto la boluda pero como igual por nuestra parte ya habíamos decidido que no queríamos nada, no levantamos la perdiz y nos dedicamos a disfrutar de lo nerviosa que se ponía cuando el tema de conversación viraba hacia trámites, herencias o plata. La gente con cola de paja se pone muy divertida. Además eso fue para cuando saltó que se retiraba Ratzinger y se iba a vivir con el novio, así que la chicaneamos con eso también. Ah qué días dorados. Para los que no saben, la ley argentina es muy estricta en temas sucesorios, sólo se puede dejar el 20% a alguien que no sea heredero, los bienes gananciales se dividen 50% cónyuge 50% hijos, los propios (o sea de antes de casarse) a partes iguales entre cónyuge/hijos. Alejandro es hijo único y mi suegro no hizo testamento.

Un día Alejandro llama a mi suegra para pasar a visitarla con Fede y ella le dice que tiene novedades buenas, que quiere decírnoslas a los dos juntos. Alejandro le dice "Silvia está ocupada y no va a ir, si querés me decís a mí, sino una pena". Resulta que en 2010 mi suegro le inició juicio a la ANSES porque tenía la jubilación congelada, y ahora el juicio se resolvió y lo ganó. Lo que implica que: pasa de tener una pensión mediana a una muy buena, y además está el retroactivo. Y ella con infinita generosidad le ofrece la mitad del retroactivo, para que podamos cancelar el crédito hipotecario. Eso era la novedad buena que quería darnos, la promesa difusa de una plata todavía no cobrada. Menos mal que no fui.
Ahora perdón pero les voy a contar un cuento de Dickens. Alejandro y yo nos hicimos de abajo, pero de RE abajo. Todo lo que tenemos nos lo compramos nosotros. Cuando nos casamos mis suegros nos regalaron 5mil dólares y cuando nació Fede mi papá mil. Todo lo demás, nosotros. Trabajando. Y está ok eso, estamos orgullosos y contentos y lo hicimos como lo queríamos hacer. Pero la realidad es que Fede se despierta todos los días a las 7 de la mañana y viaja 45 minutos para estar en el jardín a las 8, y que después yo salgo de acá a las 11:15 para ir a buscarlo y llegamos a la 1, después de otros 45 min, y si hay paro de subte o marcha o lo que sea podemos estar hora y media arriba del bondi. Que otra vez, nosotros lo elegimos, es la vida que armamos, la escuela waldorf vale eso y más. Pero por dios que necesitamos una tregua. Estamos cansados y nosotros somos gente grande, pero Fede es chico para estar con tanto trajín. Nos perdemos cosas, es más difícil arreglar para que vengan amigos a jugar a casa o para que él vaya porque todos viven por la zona de la escuela, cuando hay reunión de padres es un despelote, este año tiene el taller de preescolar que es los jueves entre las 15 y las 17 y literalmente no sé cómo voy a hacer, no me da el tiempo para volver a casa, comer y llevarlo de nuevo, y tampoco da para hacer tiempo 4 horas en una plaza en julio, ponele. Y este edificio es un quilombo, el barrio es jodido, yo tengo cuidado y soy corajuda pero he pasado miedo. Fede quiere ir a la nieve, siempre pregunta cuándo vamos y no sé qué decirle porque  yo también quiero ir pero no nos sobra la plata. Que hay gente que la pasa peor seguro, y si no hubiese otro modo yo me callo y me la banco. Pero en este momento una guita no muy grande nos cambia la vida de una manera dramática. O sea: menos tiempo de viaje, menos cansancio, más amiguitos e interacción, poder tener otro bebé porque no hay que viajar dos hora en bondi todos los días, algo de plata que sobre para vacaciones y viajes y eso. Ya terminó el cuento de Dickens, sigo.

Y aparece esta plata de arriba, y mi suegra que ya tiene casa, ahorros y pensión alta, que la verdad NO NECESITA más plata, nos ofrece la mitad, que no sólo no alcanza para nada, sino que es 1/4 de lo que correspondería por ley. En un momento en el que no se pueden comprar dólares y ahorrar en pesos no tiene sentido por la inflación. Al único hijo que es el padre de su único nieto, que tiene un crédito hipotecario a medio pagar y unas ojeras tamaño amazonas.

Lo hablamos por derecho y por revés y decidimos que correspondía pedirle que: 1) se haga la sucesión, con cláusula de cesión de la casa y de otras cosas, para que quede todo claro. y 2) que la plata del retroactivo es nuestra. Que no es que se la tenemos que pedir, que ella tiene que cedérnosla, que es un favor. Es nuestra. Es plata de arriba, que no es ni la mitad de lo que podríamos reclamar, y es nuestra y se acabó.
Ayer Alejandro la vio y le planteó todo esto. Ella dijo "sí, claro" "ah" "claro, claro" "por supuesto". Cuando volvió y me contó me sorprendí un poco, me esperaba más pataleo, que saliese con alguna razón ridícula, que se sacase algo de la manga. Pero no, agachó la cabeza y dijo que sí, que claro, que cuando estuviese esa plata era nuestra.

Hoy. Suena el cel de Alejandro, mensaje de la madre preguntándole si había visto el mail que le mandó. Alejandro no lo había visto. El subject del mail era "enroque" y era una propuesta para cambiar su casa por la nuestra. Tardamos en entender porque de verdad no tiene sentido. Ella vive a 20 cuadras de casa, en Boedo, a dos cuadras del Carrefour que va a ser la cancha de San Lorenzo. En términos prácticos es todavía peor para viajar, perdemos cercanía con subte H que combina con la B y nos deja en la escuela en 45 min. Su casa es oscura, fea, vieja, llena de humedad, está hecha mierda. Es la típica casa con EL PATIO en el medio y las habitaciones sin ventanas, cuevas oscuras. Encima ella al PATIO le puso un toldo horroroso con papel contact que imita hiedra y hojas secas. Está el factor futura cancha de San Lorenzo, no hay que ser urbanista para darse cuenta que una casa cerca de una cancha vale bastante menos plata. Quisiera tener mucha más elocuencia de la que tengo para poder describir lo horrible que es esa casa, lo mal que huele, lo deprimente que es, lo calurosa en verano y fría en invierno. Y también el horror que me provoca pensar en mi suegra viviendo en MI casa, porque me parece retorcido, edípico y perverso. Ahí ya juegan mis neuras y los comprendo si no me siguen pero algo de eso hay, les juro.

Alejandro la llamó, incrédulo, y le dijo que no con toda la mala onda del caso. Yo creo que se manda una maniobra más para tratar de amarrocar la plata y terminamos en juicio. Lo más sorprendente es que nosotros somos jipis de paz y amor, la plata no nos importa, creemos en la vida comunitaria, nos sentimos re orgullosos de sostenernos con nuestro trabajo. No puedo enfatizar lo duro que esta señora ha trabajado para convertirnos en cazaherencias codiciosos. Es todo un logro.

Ah lo que me gustaría que suene en mi funeral, a cajón cerrado, me creman, y se emborrachan todos

http://www.youtube.com/watch?v=MQg4Vvm4sbI

28.2.13

Autumns is coming*

En el aspecto vida en general: Yo con calor no funciono. No está bueno trabajar con calor, no me dan ganas de nada, me baja la presión, no me dan ganas de coger, salgo a correr y me ensopo, lo voy a apachuchar al Fede y está todo sudado y pegajoso, prender el horno para cocinar es una tortura, los gatos andan tirados por ahí y no quieren venir aúpa. No. Lo único bueno es la pelopincho pero hay que limpiarla. O sea a mí el calor no.

En el aspecto ritmo: el otoño es el comienzo de todo, empiezan las clases, vuelvo a tener tiempo, sale bastante trabajo, dan ganas de preparar galletitas y guisos y sopas y tartas de manzana, se puede volver a tomar té (mate sigo tomando con 40 a la sombra y le banco la parada a cualquiera que diga que cómo voy a hacer eso), se empiezan los tejidos, se hacen conservas y mermeladas. Te levantás temprano y tenés 40 cosas para hacer y todas son lindas. Y el día rinde porque no se hace de noche tan temprano, podés irte a costanera a la tarde y el clima es amable, el sol tiene ese color dorado precioso

En el aspecto estético: las hojas, la luz, los gatos que se ponen todos erizados y peludos y mimosos, el Fede despertándose temprano con cara de dormido, elegir colores de lana para pullóveres, el olor de las peras cocinándose para mermelada o crumble, las primeras mandarinas, bajar los acolchados del placard, todo es un aaaawww permanente. Hoy me desperté con un gato al lado, lavándose vigorosamente, usando mi pierna de soporte para apoyar su patita. Eso es vida.

*mi esposo se cebó con Game of Thrones y anda por ahí diciendo con voz impresionante "la khalesi", "winter is coming". Así que vaya en honor a él.

24.2.13

Yo-yo

Estuve todo el año pasado pensando en el ego. No TODO el año, se entiende, en el medio debo haber pensado qué preparar de comer o qué ponerme o qué paleta de colores usar en una web pero mucho de lo que pasaba lo veía a través del filtro del ego. Empezó porque estaba trabajando en la comisión de participación de la escuela y hubo situaciones muy raras con otras comisiones. Muy raras para mí, porque como yo lo veía estábamos todos tirando para el mismo lado. Pero costaba hacerse entender o algunas personas trataban de que hagas lo que ellas querían (o que NO hagas, en general esas personas son obstáculos para la acción) o se sentían ofendidas. Y era por ego, por no poder largar lo que uno tiene, por no poder compartir y darle espacio al otro. Algo parecido pasa a veces con los clientes. Te contrata un tipo para que le hagas la web, pero no soporta pensar que vos decidas qué colores va a tener, qué tipo usar, qué foto es mejor que otra. Pide cambios, se los mandás, no le gusta, da vueltas, no te deja trabajar, quiere usarte como una operadora de programa para sus caprichos y delirios. Si reviso los primeros bocetos que mando y lo que quedó de diseño final, siempre siempre el primer boceto es mejor. Es triste y desesperante a la vez. También había una mamá (no voy a dar detalles porque sé que hay chicas de la escuela que me leen, no se hagan las ninjas) que me hizo pensar muchísimo. A veces la gente que peor te cae o más rechazo te genera termina siendo la que te funciona como alarma para actitudes tuyas que no te gustan. Si te hace enfurecer es porque te ves reflejada. Deformada, exagerada, desproporcionada como en esos espejos cóncavos, pero reflejada al fin. Y claro, Fede. Cinco años, el ego hecho edad. Discutir todo, lastimar al otro por no dar el brazo a torcer, negarte a hacer algo aunque querés hacerlo sólo para llevar la contra. Y una tiene que tratar de educarlo, lidiar con sus rabietas y enojos y malos humores y al mismo tiempo pelear contra los demonios propios, la falta de paciencia, el mal carácter, la agresividad.
En una reunión en donde no podíamos ponernos de acuerdo una maestra nos dijo que estábamos todos muy ansiosos por dar nuestra opinión. Y que era raro que nos preocupara más dar una opinión de tratar de resolver el problema. ¿Era realmente tan importante opinar algo, darlo a conocer, hacer que los demás lo escuchen, si no iba a ayudar en nada a encontrar una solución? Fue un ejercicio muy interesante, hablar solamente si iba a servir para encontrar la solución. Y funcionó perfecto.
Como yo lo veo el ego puede ser útil para sostenerte cuando algo sale mal, o para darte seguridad para crear cosas sin que te importe la opinión ajena. Pero no para relacionarte con otras personas. En donde empezás a usarlo de armadura para salir a la calle ya estás frita. Mi intención este año es dejar de lado el ego todo lo que pueda, especialmente cuando estoy con otros. Lo guardo para cuando escribo o cuando diseño o cuando corro. A ver qué pasa.

23.2.13

Volvió una noche

Si me enrosco y veo esto como una obligación o algo a largo plazo no escribo nada, así que no me enroscaré y punto. En un cuento, creo que de H. G. Wells, un tipo inventaba una máquina capaz de predecir la fecha de la muerte de la gente. El tipo decía que podía pensarse en la gente como una especie de gusano, en un extremo estaba un bebé recién nacido, en el otro una persona muriendo. El gusano se estiraba en el tiempo. Entonces la máquina lanzaba una señal que rebotaba en el final del gusano y según los ecos el tipo sabía cuánto tiempo te quedaba. El cuento es perturbador pero me gusta la idea de estirarme en el tiempo, de tener continuidad. Soy el mismo gusanito que escribía este blog. Si lo hice antes puedo hacerlo ahora. Hace un par de días decidí que quiero ser una versión mejor de mí misma. Creo que cuando escribo acá soy mejor que cuando no. ¿Por qué? Porque el blog es comunidad. Yo funciono mejor en comunidad, encuentro mi valor en lo que puedo dar y tomar de los otros. Por eso estoy tan contenta en la escuela de Fede, porque es comunitaria. Ayer pensaba que pase lo que pase le debo a Fede unas gracias enormes por haberme hecho entrar en ese mundo. Es un poco egoísta el pensamiento, el hijo como canal de autoconocimiento y superación personal, pero no fue intencional, sucedió. Entonces vuelvo porque tengo cosas que decir y también porque quiero ver qué dicen otros de lo que yo digo, vuelvo porque tengo ganas, no sé cómo seguirá esto porque si antes dejé de escribir fue porque me aburrí, entonces ahora probablemente las cosas sean un poco distintas. Voy a tratar de que estén buenas. Antes estaban buenas. Hola che, volví.

15.9.11

Paso a paso hacia la institución psiquiátrica

* ¿Cuánto se puede complicar algo tan básico como caminar? Muchísimo. Pregúntenle a Fede, que practica parkour en cada escalera, umbral, cantero, vidriera o superficie mínimamente irregular. También camina pegadito a la pared, limpiándole la mugre con la ropa y exponiéndose a los ladridos de todos los perros vigilantes de la cuadra.


* La repregunta. No importa si le pregunté si tiene frío, si la pasó bien en el jardín o a qué está jugando. La respuesta siempre es la misma: "¿QUÉEE?". Yo tengo tendencia a hablar más bien bajo, pero cuando le pregunto en un susurro si quiere yogur o si vamos a la plaza me entiende perfecto.

* Hablando de fluídos corporales. Salida del jardín. ¿Querés ir al baño? NO. Parada del colectivo, empieza a retorcer las piernas. ¿Querés ir al baño? SIIIIII. Y empieza el peregrinaje a la búsqueda de un bar mientras veo pasar cinco colectivos. Hasta ahora llevo el invicto de hacerlo mear en la calle contra un árbol, pero no sé hasta cuándo podré sostenerlo.

* Vamos en el subte. Algún desconocido lo mira y le sonríe. Se armó. Le sale todo el histrionismo y empieza a decir estupideces, a hacer ruidos con la boca, a retorcerse colgado de mi mano cual macaco de liana. Me muero de la vergüenza y el pobre incauto que comenzó todo mira para otro lado horrorizado de haber sido simpático con un nene tan insoportable.

* El perfeccionismo al pedo. El tipo está jugando y desparramó ochenta muñecos en el piso y no se te ocurra mover uno para pasar porque le rompiste el esquema armado y le agarra la bronca. Y es rencoroso, dos días después te sale con "¿te acordás que lo moviste a Tigre?".

*El imperfeccionismo. A mí me gusta mucho la escuela, la re banco, está buenísimo que los chicos tengan libertad para jugar, que hagan tareas de jardinería, que puedan correr. Pero llevo todos los días un nene limpio y sale un pibe todo mugroso, con las rodilleras de los pantalones negras, las zapatillas embarradas, la remera descosida en el hombro, el pelo lleno de pasto. Un día me va a increpar una trabajadora social en el 110.

* La seguidilla. Estoy terminando algo, apurada. -Mamaáaaaa tengo sed.- Ok ahí voy le llevo jugo. Vuelvo. -Mamaáaaaa voy al baaaño. Bueno, andá. Ratito. -Mamáaaa ya terminé limpiame.- Cuando llego al baño -Nooooo pará que me falta.- OOOOOOK. Otro ratito. -Ahora sí.- Lo limpio, le lavo las manos, vuelvo a trabajar. -Mamáaaaaa voy al baño otra vez.- AAARGHHHHH. -MamáaaAAAAA VOLQUÉ EL JUGO.
Juro que a la noche a veces me despierto con el MAMAAAAA en los oídos aunque el niño duerme plácidamente.

4.9.11

Microdiálogos

-Maaaa me mordió la Gorda.

-¿Vos qué le hiciste?
- ...el dinosaurio caminaba por el bosque.
-¿El bosque era la Gorda?
- ...siiiii.
- Ajá.

1.9.11

Como si nada

Qué se yo, las cosas se hacen por ganas, no? Si queda alguien leyendo después de tanto abandono, le ahorro el discurso de porqué no posteo, de si quiero postear pero no me sale o más bien no quiero postear porque blah blah. También había desarrollado una teoría muy sesuda sobre el papel del blog durante la maternidad, el conseguir pares que te banquen hablando de lo único de lo que querés hablar en ese momento (el pibe) y cómo entonces cuando ya el pibe creció y vos estás medio harta de escucharte hablar de él y querés hablar de cualquier otra cosa ya no necesitás tanto el blog y lo dejás ahí, boyando en la nada, pobre blog que tanto bien te hizo. Pero no es muy exacto eso, si analizo la teoría hace agua por todos lados, dejémoslo ahí.

Algunos facts sobre Fede:
Es muy lindo estar con él, pero muy quemacabeza. O sea, te cuenta cosas, saca conclusiones delirantes (hay una publicidad de Movistar con una mujer riéndose muy exagerada apretando el teléfono contra su cara, y Fede dice que grita porque le duele el oído), inventa, charlotea. Un amor. Hasta que pasaron cinco horas de parloteo constante e incesante que empieza a taladrarte el cerebro y encima grita y yo tengo tolerancia baja a los ruidos fuertes y constantes y entonces es el "Fede pará un poco", que no sé para qué lo digo si nunca jamás surtió efecto. Pero bueno, en general nos llevamos bien y nos divertimos juntos.
En la escuela hubo una temporadita de rebeldía al cuete y jugar a ignorar a las tantes y a desobedecer. Nos reunimos para ver qué hacíamos y las tantes nos sugirieron venir un día a casa, a estar con él y jugar. Lo hicimos y funcionó tan bien que fue mágico. Pensábamos que por ahí se sentía medio invadido o las ignoraba, pero las recibió super feliz, las llevó enseguida a la pieza y las tuvo hora y pico mostrándoles juguetes, libros, explicándoles dónde duerme, cómo se llama cada muñeco. De ahí en adelante todo fue sobre rieles.
Es cariñoso y cuidadoso con los nenes más chiquitos. Su mejor amigo tiene una hermanita de año y pico que viene con la mamá a la salida. Se tomaron cariño y él la cuida, la lleva de la mano, le hace caricias, le habla como con tono paternal. Awwww.
Mezcla universos de todos lados. Está jugando a los piratas y el capitán es el Rey Arturo y el malo es Gollum y el que salva a todos es el rayo Mc Queen (él le dice Kuchau). Hace voces, pone diálogos, se mete tanto en el juego que se olvida de todo lo demás. Es muy muy lindo y por una vez no voy a decir "bueno pero él es así yo no tuve nada que ver". Alejandro y yo nos tomamos el trabajo de elegir lo que le dábamos para que vea, para que lea, para que juegue. Algo hicimos bien ahí, eh.
Sigue inquieto como siempre. Entra en loops en los que corre y corre y corre y corre y CORRE cual hamster enloquecido en ruedita (no hay rueditas gigantes para chicos, no?). Hoy fuimos a la plaza y en un momento lo perdí, me distraje un minuto y ya no estaba en el lugar de los juegos y no lo veía en ningún lado. Fueron veinte segundos pero qué veinte segundos más intensos, señores. Había ido corriendo hasta una fuente que estaba a unos buenos 30 metros. Creo que lo hizo porque me estaba llamando y yo no le daba bola. Hay bastante de tiranía en nuestras relaciones diarias, trato de ir bajando el nivel un poco porque así no va. Ah quiero dejar constancia a las posibles futuras parejas: estoy entrenándolo en ordenar, hacer la cama, poner y sacar la mesa, barrer, y algunas cositas de cocina. Y sobre todo, encontrar cosas. Si yo puedo evitarlo nadie va a tener que sufrir lo que sufrí yo con un caballero educado a la moda de los hijos de plantadores sureños de algodón de 1850.
¿Yo?
Bien, gracias.
Sigo tratando de hacer en un día el trabajo de tres. Estoy gorda, pero por suerte mis peores temores de no tener un límite en lo que se refiere a la degradación física no se confirmaron y empecé a correr. La gran sorpresa es que me gusta. No puedo explicarlo. Hay algo de espartano en eso de estar ahí, dale que dale, y que te duelan las pantorrillas y te falte el aire y tu cabeza diga "un poco más" y sigas. Cuando nos fuimos de vacaciones por primera vez con Fede después de los primeros meses agobiantes me acuerdo que me metí en el mar y tuve un atisbo de algo enorme, inabarcable, y pensé "ah pero cierto que yo era libre". Es un pensamiento muy Juan Salvador Gaviota, pero atrás de eso están las cosas que más valoro de mí. La flexibilidad, la capacidad de reírme aún en las peores circunstancias, la voluntad, la alegría de hacer. Correr es algo parecido. Y después quedás eufórica por unas horas. La parte mala es el cansancio que te queda y el hambre de huérfano victoriano. Todo lo otro es ganancia.

8.7.11

Yo, tejedora


Lo primero que tejí en mi vida fue una colcha para la Barbie, a eso de los once años. Era fucsia y rosa, en punto santa clara, me enseñó mi abuela y no sabía ni poner ni cerrar puntos. Después de a poco fui juntando más información, la mamá de mi mejor amiga del secundario me enseñó a hacer lazadas y trenzas, la vecina del fondo logró que me saliera el punto revés, hice el primer pullover (demasiado ancho, cortón y me apretaba de sisas, negro en escote V, jamás me voy a olvidar). Diría que el tejido es algo que se empieza por pura curiosidad y que el conocimiento se consigue a fuerza de prueba y error y con algunas almas caritativas que te ayudan. A esta altura me animo muy canchera con patrones, puntos locos, pinzas, hileras acortadas y cambio de talles, crochet, patrones en inglés y diagramas en japonés y crocheteo en el subte y en el colectivo sin ninguna vergüenza. Acá dejo cosas útiles para agarrar las agujas y ser felices.


EMPEZAR
Lo mejor es preguntarle a alguien que sepa y que te muestre. No traten de aprender con los manuales esos que ponen atrás de las revistas de tejido porque no sirven para nada. Hay cursos en laneras y en centros culturales y muchos tutoriales en youtube. Para empezar alcanza con el punto derecho, el punto revés, colocar puntos, cerrar puntos, disminuciones y aumentos. Después habrá tiempo para todo lo demás. Una vez que puedan hacer los puntos sin equivocarse, agarren un patrón fácil y que les guste de una revista y lárguense a hacerlo. El único modo de aprender a tejer es tejiendo, y la mejor motivación es hacer algo que te guste. El primer pullover lo van a destejer veinte mil veces y les va a quedar mal, con agujeros y errores, así que mejor usen acrílico que es barato. Y no se desanimen, ya van a mejorar. A mí me gusta mucho esta mujer, explica en inglés pero es muy clara, fue la única que encontré que explicara bien el wrap and turn (o envolver y dar vuelta, para hacer hileras acortadas). Knit es punto derecho, purl es punto revés. Si buscan en su usuario tiene muchos tutoriales.

QUÉ TEJER
En los quioscos de revistas hay muchas publicaciones de tejido y si van por Corrientes hay saldos. Las publicaciones en castellano suelen estar LLENAS de errores y encima usan unos colores horribles. La editorial Océano Ambar tiene buenos libros de tejido, muy claros y con cosas lindas. Acá hay muchas revistas, la mayoría están en japonés pero hay algunas de El arte de tejer o las de Para tí.
También está Ravelry, comunidad de tejedores (porque hay hombres que tejen, eh), donde hay patrones, algunos pagos, otros gratis, todos super probados y con notas y con otras personas que los están tejiendo y a las que podés consultar en caso de dudas. Tiene herramientas como diario de tejido y otras cosas, vale la pena registrarse.
www.ravelry.com
Acá hay algunos patrones gratis y previews de los libros para sacar ideas:
(fíjense bastante abajo a la derecha, donde dice "galleries", hay de costura también).

Y miles de blogs, la verdad que nunca hubo tanta info y cosas para hacer, es una locura, antes estábamos desesperadas esperando que salga una revista chota. Ah para tejer es casi imprescindible tener el patrón impreso, siempre que traté de tejer con el patrón en el monitor me volví loca.
Si quieren hacer amigurumis, que son esos bichitos simpáticos al crochet, no se pierdan el taller que va a dar mi amiga Julieta, pueden pedir info a perfectacouture@gmail.com.

CON QUÉ
La zona de laneras en Capital es Scalabrini Ortiz desde Córdoba hasta Castillo. Hay como veinte, desde requetechetas como Milana hasta las que son puro resto de otras. Yo creo que por lo menos al principio no hay que ir a comprar lana sin saber lo que se quiere tejer, porque te pasa que comprás algo y después es muy gorda o compraste poco o es jaspeada y con el punto queda mal. Mejor saber por lo menos el nro de aguja que se va a usar y la cantidad. Lo que no quita que veas un ovillito hermoso perfecto para una bufanda y te tientes. Yo para comprar acrílico voy a una que está al 1029, no tiene nombre. Es bastante bueno, tienen tres grosores distintos y miles de colores. Para fantasías está Nube en la esquina con Lerma, o Yanabey para matizadas. Para pura lana, merino muy suavecita semigorda en Arpa, tienen como 50 colores, a algo de 150 pesos el kilo (para merino es muy barato). La lana 100% rústica la compro en Lanas de la Patagonia, en Pasteur al 600 en Once, 168 el kilo. Webs:
Ahí también consiguen agujas de todo tamaño y material, están las archibuscadas agujas circulares que se usan en muchos patrones de afuera, devanadores, marcapuntos, botones lindos, en fin, esas pelotudeces en las que te gastarías todo el aguinaldo con placer.

MIS FAVORITOS
Los guantes sin dedos de Ysolda, muy ingeniosos, están en inglés y requieren cierto conocimiento.

El totoro, lo primero que hice al crochet aparte de los cuadraditos


Todo absolutamente TODO lo que sale acá:

Y muchos de Ravelry que no tiene sentido linkear porque si no están logueados no los ven.
Estoy casi decidida a tatuarme el ovillo con las dos agujas en el brazo.