Que conste que no nos precipitamos en nuestras conclusiones. Lo dijo una vez y no le dimos importancia. Lo dijo dos veces y pensamos "casualidad". Lo dijo tres veces y dijimos "doble casualidad". Lo dijo cuatro veces y nos convenció. Dice ajó. El promedio es más o menos cada tres ajós que se le tiran, devuelve uno. Impresionante.
