18.6.13

La heurística no es un bicho

Hace unos años estaba rindiendo el  final de Medios Expresivos con el jefe de cátedra cuando vino un docente a preguntar qué hacía con una chica que tenía los dos parciales flojos y no daba pie con bola en el final oral porque estaba muy nerviosa. Feller, un poco fastidiado, le dijo "mirá, es el primer nivel, es bastante sencillo, si no puede entender esto no creo que deba aprobar, o avalamos eso de que dejás una vaca dando vueltas en la FADU cuatro años y se recibe". En el pizarrón había quedado escrito de alguna teórica "Un arquitecto es un albañil que sabe latín".
Estuve pensando mucho en las dos cosas porque no vengo muy fecunda que digamos, me cuesta hacer y lo que hago no me satisface. No me quiero hacer la guachiguau pero para mí de verdad es grave. Cuando no puedo hacer hay algo que no fluye, una especie de sentido profundo que no está. Mi casa parece rara, como irreal, un decorado vacío, mis rutinas mecánicas y sin sentido, hay un desasosiego todo el tiempo, un tic tac resonando que me recuerda que pasa el tiempo, que los días se repiten iguales pero cada uno que pasa se pierde, que no hay mucha diferencia entre ir en el subte a buscar a mi hijo o ser una vaquita rumiando pasto en un camión hacia el matadero. En "Momo" de Michael Ende se describe muy bien la diferencia entre el tiempo rico, creativo, satisfactorio, y el tiempo muerto, gris, que sólo trae angustia y depresión.
La parte de la vaca que me perdone Feller pero a mí me cabe, y en la FADU un poco te tratan así. Te tiran prácticos por la cabeza y en la desesperación por resolverlos para superar esas muertes cíclicas y repetitivas llamadas "entregas" vas desarrollando habilidades, saberes y experiencias. Eso o abandonás por taquicardia, ataques de pánico o sobredosis de cafeína, lo que suceda primero. Claro que hay gente más o menos talentosa, trabajadora o inteligente, pero todos por el mero hecho de hacer los prácticos aprenden. Mucho de eso también es la cantidad de gente, no sólo resolvés tus prácticos sino que ves el proceso de otros cientoypico de alumnos haciendo lo mismo. Ay dios cómo extraño ciudad universitaria.
La parte de saber latín me costó más entenderla o relacionarla con mi vida y mi modo de hacer. Ahí  me juega en contra mi rechazo a todo lo que suene a snobismo. Porque si tanto el arquitecto como el albañil hacen casas, ¿para qué saber latín? ¿No alcanza con saber de materiales, resistencias, técnicas, cañerías, electricidad? Y no, no alcanza. Porque además de un lugar para vivir necesitamos otra cosa. Necesitamos sentido. Significado. Y eso se construye adentro, con lo que leímos, vimos, entendimos, pensamos, sentimos. Esto lo descubrí tipo rayo, me bajó el pensamiento a la cabeza mientras esperaba en el semáforo para cruzar Scalabrini Ortiz y tomar el 168. Construímos un mundo interior, ideal, con las cosas que nos llaman la atención, que nos parecen lindas, que nos conmueven, que nos intrigan. Y en algún momento tratamos (o deberíamos tratar) de que el mundo exterior de rutinas, trabajo, corridas, líos de plata, se parezca cada vez más al interior. El sentido de la vida está ahí, en lograr que el mundo interior y el exterior se influencien mutuamente, y el trabajo es el canal ideal para eso. Si SÍ ya sé que es difícil, muy difícil, casi imposible, seré una jipi medio boluda pero no tanto. Pero apenas pensé eso empecé a ver más claro lo que quiero, por qué lo que hago no me está satisfaciendo, qué parte de mi mundo de adentro no coincide con el de afuera, qué debería cambiar para arreglar eso. No sé qué saldrá, veremos.

Un par de ideas sobre lo mismo mucho mejor dichas

http://www.flickr.com/photos/summerpierre/8077208001/in/photostream/ (en inglés)

http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1904&pag=1&size=n (son dos artículos, abajo de todo está paginado)

Un videíto de 37 min, John Cleese de Monty Python hablando sobre el proceso creativo (en inglés también). No puedo expresar con palabras lo increíblemente claro y bueno que es. Y gracioso.
http://www.kungfugrippe.com/post/20795598521/time-and-time


15.6.13

Arde troya pero no parece

Me levanto, hago mate, voy al pizarroncito de tareas pendientes y trazo siete rayitas, una rayita por cada habitación de mi casa. A medida que voy dejando habitaciones limpias borro las rayitas (van tres, el patio de atrás, nuestra pieza y el baño. Si ustedes creían que yo era buena ama de casa, olvídenlo. En los últimos dos años llegué a borrar las siete rayitas juntas sólo dos veces. Siempre queda una habitación mugrosa). Entre el baño y la pieza preparo un bizcochuelo que voy a rellenar con frutillas y crema. Alejandro vuelve de los mandados, me consiguió arroz arborio y azafrán del bueno, mañana saldrá sopa de lentejas turcas y calabaza al curry, risotto con opción hongos/carne al vino, y la torta. Mi hermana trae helado, mi papá y mi suegra vino. No conseguí el libro de Vonnegut que le quería regalar a mi papá, Cuna del gato, se lo quedo debiendo. No veo la hora de que lo lea porque sé que le va a gustar tanto como a mí. Toda la parte científica le va a encantar, le interesa la física y leyó bastante de divulgación sobre el tema. Debe ser de su lado que me viene el gusto por el humor negro, la sátira a las religiones, el sentido común que a fuerza de realismo se vuelve crítico. También el amor a los gatos. Mi papá viene siendo un crazy cat gentleman, generaciones de gatos callejeros han sobrevivido alimentados con una mezcla asquerosa que inventó con carne picada, alimento balanceado, leche y arroz. No sé cuántas veces lo vi levantarse e irse porque "tengo que hacer la comida de los gatos". A eso de las 7 si vas a visitarlo ves gatos esperándolo por todas las paredes y techos (para desesperación de mi abuela y mi tía, que viven en el mismo ph de pasillo larguísimo y tienen que bancarse que les usen los patios de baño). Sale con dos ollas llenas y los gatos se tiran desde arriba con las colas en alto. Les habla mientras les va dejando comida, le dice a uno que no sea atropellado, reta a otros porque se pelean. Son gatos ariscos, bastante salvajes, pero puede acariciarlos.
Lo curioso es que mientras voy haciendo todas estas cosas tan domésticas tengo la cabeza en llamas con asuntos bastante serios, pero puedo seguir. No entiendo si es bueno o malo eso, si debería parar todo hasta resolver lo que me tiene preocupada o si es una ventaja seguir como si nada cuando todo. Creo que es algo femenino, la capacidad de ocuparse de lo cotidiano mientras adentro arde troya. También es cierto que limpiar me calma, ordenar la parte de afuera influye en lo de adentro. Después iré a correr los 5 km de la vida del amor y de la paz mental y Matías se acaba de autoinvitar con promesas de sushi. Esto sólo puede mejorar.

La sopa de lentejas, calabaza y curry es así: agarran una calabaza chica, la pelan, le sacan las semillas, la cortan en cuadraditos, la rocían con aceite y al horno, 15-20 min, la dan vuelta, 15-20 min más hasta que esté cocida. La sacan, la hacen puré. Mientras lavan 1/4 de lentejas naranjas o turcas, las ponen a hervir en 4-5 tazas de agua (puede ser caldo también pero por favor POR FAVOR no usen cubitos que son puro sodio y grasa), cuando hierven las dejan un rato hasta que estén medio reventadas (tardan nada, unos 10 min), las minipimerean para hacerlas crema, agregan el puré de calabazas, sal, una cucharadita de curry, corrigen el espesor agregando caldo, agua o leche, la dejan burbujear unos 10 min más. Para servir se puede agregar un copito de queso crema, nueces, verdeo picada y salteada. Las lentejas naranjas se consiguen en dietéticas, en el barrio chino, en las casas de comida armenia o turca de Scalabrini Ortiz. Se cocinan rapidísimo y tienen un gusto como especiado delicioso.

10.6.13

Plomo en oro

* El pibe te grita porque no quiere. No quiere comer, no quiere bañarse, no quiere ordenar, no quiere no quiere no quiere. Estás a punto de explotar en gritos vos también. Lo mirás fijo. Te mira desafiante. En el último microsegundo te ponés bizca, sacás la lengua y hacés un ruido tipo DUHHHHHHH. Estallan en carcajadas juntos.

* Un cliente te manda un mail pidiéndote correcciones de la imprenta (que eligió él, porque la que vos recomendaste porque trabajan bárbaro le pareció cara) que vos sabés que son innecesarias y que ellos podrían resolver si se pusieran media pila. Estás por decirle al cliente que no tenés tiempo, que no podés hacerte cargo, que lola. Respirás hondo, le pedís el teléfono, llamás, te enterás que el flaco que hace la preparación para la máquina faltó porque internaron a la mujer embarazada de 8 meses de urgencia, les explicás cómo hacer, te dan las gracias, llamás tres días después a preguntar por el bebé, está en Neo pero bien, esperan el alta en un día.

* Estás discutiendo, que vos siempre hacés esto, que nunca hacés aquello, sube el tono de voz, se interrumpen mutuamente. De repente te callás dos segundos, lo mirás, le decís "me siento rara, desconocida, estoy asustada, están pasando mil cosas, te necesito, ayudame". Te abraza.

* Llegás a la puerta de la escuela molida de cansancio, está otra mamá de la sala (embarazada de 6 meses), le proponés a bocajarro poner plata para alquilar un barco y huir a Ibiza. Acepta. Otra mamá se prende. Transan con Colonia y comer dulce de leche conaprole del pote. Terminan fantaseando con costanera norte.

* Una amiga a la que viste sufrir mucho se reinventa, se levanta, tiene un gesto de valentía y se planta. Te morís de amor y orgullo por ella.

* Salís a correr. Corrés una vuelta, dos, te molestan un poco los pulmones, te pesan las piernas. De repente nada. Cabeza en blanco. Estás adentro. Pensás cosas, sentís cosas. Como dos km después te acordás que estabas corriendo. Comprobás que seguís corriendo. Tenés el mp3 puesto pero ni siquiera sabés qué escuchaste. Estuviste afuera de todo mientras tu cuerpo corría. Te sentís genial.

Hay que encontrar el modo de agarrar todo el plomo que tenemos en la cabeza (dormido, oscuro, pesado, inconducente) y convertirlo en oro. Y cantar mientras el día se vuelve más oscuro. Lo aprendí de esta canción.



 Richard Parry, vení y tocame que me pinto teclitas de piano por todo el cuerpo).

4.6.13

Juana jugó

El 25 hicimos otra vez la fiesta de la escuela de Fede. Hoy tuve las fotos y lloré de contenta. Los chicos tienen barbitas de colores photoshopeadas porque no es legal difundir fotos de menores sin consentimiento de los padres.






El momento de terminar el disfraz y ponerles el espejo a los chicos para que se vean es hermoso, les cambia la carita. Avril seguro reconoce el saco.









3.6.13

Esto es Esparta

Domingo, 9:30 de la mañana, apenas despierta, pensando en seguir durmiendo porque ayer limpié, cociné, me fui a dormir tarde. La cama está divina, están puestas las sábanas caras, el acolchado da la cantidad justa de calor, cantan los pajaritos. Qué raro cómo cantan esos pajaritos. Che parece que los pajaritos estuviesen como acercándose a la cama. Entra Fede, con su almohada abajo del brazo y sibilando a lo loco. Lo nebulizamos, mejora un poco pero al rato otra vez. Tiene muchos mocos. Empieza el tira y afloje de "vamos a la guardia" "esperemos un poco que recién lo nebulizamos a ver si mejora" "no no mejora" "bueno dale vamos" "a ver me parece que ahora está mejor" "yo lo escucho peor" "Fede vos cómo te sentís" "lo que pasa es que si vamos le enchufan corticoides seguro" "bueno pero me parece que no mejora". Terminamos en la guardia del Mater un domingo a las 3, explotada de chetos malhumorados. Estaba con saturación bastante baja así que pasamos rápido (rápido=1 hora) pero después nos comimos dos series de 3 nebulizaciones en un box que parecía como un cubo de plástico blanco con luces mucho más potentes de lo necesario. Tenía el kindle, el tejido, varias cosas para pensar y Alejandro en un rapto de lucidez se llevó la notebook. Ustedes ríanse todo lo que quieran de los waldorf que no dejamos que los chicos vean tele, pero cuando necesitás mantenerlo tranquilo le ponés cualquier dibujito de morondanga y el pibe se ANULA. Guardar los privilegios para los momentos de necesidad es de gente inteligente.
Las enfermeras lo elogiaron por lo educadito y colaborativo, mi esposo me hacía masajes, el libro estaba bueno (ya lo terminé, Slaughterhouse-Five de Kurt Vonnegut, es difícil recomendarlo porque es durísimo pero es muy bueno).
Estaba tratando de preparar mi espíritu para lo que parecía una internación inminente, pero zafamos a las 8 de la noche. Aunque en realidad si lo internaban me simplificaban la vida, por lo menos en el Mater te traen comida de acompañante y lo nebulizan las enfermeras. Como están las cosas tenemos que nebulizarlo cada 4 horas, no va a ir al jardín por dos días, y tengo que tratar de que no se agite. La doctora era una chica jovencita de mejillas de rosas y ojos de aciano y Fede se enamoró como loco, así que hice que le prometiera que se iba a portar bien y uso esa promesa sin ningún remordimiento. Lo que más lamento es que pierdo días de correr, y encima me quedo sin el endorfinazo de la corrida, indispensable para la paciencia y la tolerancia.

Acá está el paciente inglés, observen los pantalones pied de poule, me costaron sangre sudor y lágrimas porque es una tela de mierda que se deshilacha toda.




30.5.13

Qué fue de grossoedipo

Se metió en una red social y le fue bien, hizo amigas, hizo eso que dicen es tan difícil de "conócete a tí mismo", a veces armó quilombo, a veces vinieron a armarle quilombo pero mucho no le importó porque había otras cosas, otros lazos, otras personas que no armaban quilombo y eso estaba bien.
Entonces se metió en otra red social y parecía que estaba bien también, que era más o menos lo mismo pero más corto, más ágil, más piripipí. Y no, che. Porque todo eso que estudié en la facultad en comunicación Arfuch de que el medio es el mensaje parece que un poco verdad era, y así como algunas redes sociales favorecen ciertas actitudes y pensamientos y relaciones, otras redes sociales favorecen otras. Hay gente manipuladora, hay gente mentirosa, hay gente cizañera, hay gente soreta que va a tratar de hacerte sentir mal o menos o poca cosa. Entonces de repente estás leyendo toooodo el día sobre cosas que no querés leer, no te interesan, te parecen estúpidas, superficiales, egoístas, imbéciles. O peor, te encontrás vos jugando ese jueguito, mandándote la parte, siendo más piola, más cool, más pasada de todo, más moderna, menos vos. Y no. No no no no no no no.
No quiero no poder ser frágil porque sienta que hay mil ojos esperando a que me equivoque o a que muestre una debilidad para destrozarme. No quiero que me lleguen rumores infladísimos de cosas que no hice con personas que no conozco. No quiero leer más a gente que lo único que quiere es decir lo que está BIEN y lo que está MAL, como si al mundo (enorme, inabarcable, cambiante) se le pudiese tirar cemento y petrificarlo. No quiero descubrirme haciendo eso que tanto le molestaba a mi mamá. Mandarse la parte. No seré mandaparte.
Cuando soy más yo estoy jugando con mi hijo, corriendo, trabajando mientras escucho música, cogiendo, cocinando, limpiando la casa mientras canto. Eso soy yo. No frases ingeniosas ni juegos de popularidad dignos de una mala película de porristas ochentosas. Así que haré otra vez eso que sé hacer bien que es ser honesta, conmigo misma y con los que lean, no tratar de dar una imagen falsa de lo que soy, no negar mis dudas o mis miserias. En algún momento hicimos eso, muchas chicas con blogs. No espero que eso pase de nuevo pero yo sigo.
Leyendo el blog de Soule Mama pensé ¿por qué es tan valioso lo que ella hace? Son los mismos posts hace años, su vida cotidiana, las cosas lindas que hace y ve, sus hijos creciendo. Creo que la respuesta es que ella encontró lo que quería ser, su valor en el mundo, y lo hizo. Y no se puso a pensar qué iban a decir los demás, o cómo su vida parecía poco valiosa al lado de los cánones de éxito, riqueza, fama, etc. Ella cría chicos hermosos, teje, saca fotos, planta cosas, amasa. En eso encuentra todo el sentido que necesita. Es hermosísimo eso, saber que tu vida tiene sentido simplemente porque hacés lo que vos querés. Requiere valor. Es mucho más difícil que buscar lo que todos consideran deseable. Pero es el camino. Por lo menos es mi camino.
Hoy estuvimos con Fede haciendo tiempo entre la salida de la escuela y la entrada al taller de preescolar. Fuimos a plaza Armenia, en pleno Palermo Algo, ropa cara, restaurancitos lindos, nombres de locales tipo "Ardiente Azucena para tus Ojos". El Fede tenía un pullover que le queda un poco grande, tejido por mí, y una bufanda de arcoiris, también tejida por mí. Nuestra jipez desentonaba terriblemente con la zona. Pero íbamos contentos, charlando al sol, era un día de otoño perfecto, en la plaza se hizo amigo de un gordito precioso y su hermanito y se tiraron del tobogán hasta cansarse. Eso importa, las azucenas ardientes para tus ojos son anecdóticas.
Estoy contenta. Creo que se me nota.

17.3.13

Abrazar el caos

Este es el último año de Fede en el jardín. No me está pegando melancólico sino activo, quiero hacer todo lo que no hice en estos tres años. Antes de que empezaran las clases hubo jornada de trabajo en la escuela y mi lijadora black & decker y yo hicimos nuestra magia en una pared de machimbre y en la casita de madera, pinté, cosí dobladillos de cortina,  me ofrecí de representante de sala junto con otra mamá, y le estamos poniendo garra a la comisión de participación. Lo hago por los chicos, por la escuela, porque es divertido, y un poco lo hago por mí. Nada te ayuda más a entenderte, superarte y equilibrar prioridades que hacer cosas con otra gente. Si son desconocidos mejor. (Qué swinger me quedó ese concepto).
En la primera semana ya hubo: malos entendidos, cierto roce de egos, dos emergencias, una situación de interacción social insoportable, más malos entendidos, mucho de "necesito A" "pero por qué mejor no hacemos B, o C", una explosión de cloacas, una pérdida de gas con corte por tiempo indeterminado, y así. Un poco me enojo, otro poco me río, otro poco me tiro de los pelos, y al final de todo me siento bien porque lo manejo, va saliendo todo, los problemas se resuelven, y veo lo que aprendí en estos años en la escuela. Hace tres años yo no hubiese podido hacer esto.
Hay que pedir consenso y discutir, pero al mismo tiempo saber cuándo darle para adelante sin perder más tiempo. Hay que contarle a la gente lo que va pasando pero no sobreinformar, porque sino nadie entiende nada y se arman unas bolas de rumores demenciales. Hay que aceptar que vas a pedir si alguien puede ir a buscar arroz el fin de semana a la escuela y nadie te va a decir "yo voy" pero en cambio te van a ofrecer llevar garrafas, ir a pintar el patio o tejer muñecos. Hay que bancarse que haya reuniones de dos horas en las que no se resuelva nada pero todos hagan catarsis. Hay que aprender a cerrar la boca cuando te esté por salir el "yo opino" que no va a ayudar en nada. Hay que relajar el ego y acordarse que todos estamos donando nuestro tiempo, esfuerzo y capacidad para tener la mejor escuela posible para nuestros hijos. Hay que tener paciencia para escuchar el "pero por qué no lo hicieron así" en vez de "gracias". Hay que pararle el carro a gente dañina (sí, los hay). Hay que dejarse ir y tener un ataque de risa histérico colectivo cuando las cosas se vuelvan inmanejables.
La última reunión de la comisión fue intensa. Cuando terminamos todos los temas nos quedamos una hora más hablando de un nene que tiene una discapacidad motriz y cómo él y sus compañeros lo manejan, y cómo el maestro lucha con no poder entender lo que dice, con lo imprevisible que es cada día,  con lo hermoso que es ver que a pesar de todos los obstáculos los chicos empiezan a formar vínculos y a comunicarse. Nos fuimos, afuera era de noche, hacía frío, y al separarnos todos nos abrazamos, así espontáneamente. Pensaba mientras volvía a casa que me sentía como si hubiesémos dejado una fogata encendida en la escuela, de todo el amor y el calor que habíamos puesto ahí. Linda sensación.

12.3.13

Hay que reírse más

Estaba leyendo el blog para atrás y notaba un sentido del humor despreocupado que me viene faltando. Tengo menos capacidad que antes de ver el lado gracioso de las situaciones, menos ganas de generarlas, y más propensión a amargarme (palabrita). Creo que el cansancio se está llevando la mejor parte de mi buen humor. O no sé si es exactamente el cansancio sino la sensación de que no importa cuánto haga, nunca llego.  Frustración. Otra palabrita linda. Hace unas noches me quejaba de todo lo que no había terminado y Alejandro me hizo una lista somera de todas las cosas que SÍ había hecho. Era bastante larga. Su pregunta era ¿adónde querés llegar? ¿por qué si cosiste un pantalón para Fede, corriste 5 km, preparaste la comida, armaste dos bocetos para una web y limpiaste el baño seguís sintiendo que te faltó algo, que tendrías que haber hecho caligrafía o sacado fotos o baldeado el patio? Respuesta: no sé pero es así. Y no quiero que cambie. Pero sí quiero disfrutar más lo que hago y no estar pensando en diseñar cuando lavo platos o en correr cuando diseño o en escribir cuando corro. Estar acá ahora.
El fin de semana pasado los planes eran: sábado mi hermana cuidaba a Fede y nos íbamos de festejo sorpresa por los 12 años de pareja. Y domingo ir a lo de Loli con N. El sábado Fede se despertó con fiebre, chau planes, que les garúe finito. Igual resultó bien, ordenamos, guardamos la pileta, y sobre todo nos acomodamos las cabezas y las vidas un poco. Las posiciones finales fueron Alejandro: no tengo la culpa de todo lo malo que te pasa. Yo: no, pero ayudame.
El año pasado fue un tsunami, Alejandro cambió de trabajo 3 veces, estuvimos bastante mal de plata, una de las tantes de Fede se fue a Alemania y la otra quedó embarazada y tuvo que hacer reposo, la enfermedad de mi suegro. Todo difícil, oscuro, complicado. Nos mantuvimos a flote pero quedamos derrengados.
Otra conclusión importante fue que me falta un sentido de propósito. Todo lo que hago es bastante trabajo de hormiga y a largo plazo, entonces casi no tengo "resultados" para mostrar. Y bastante solitario también, falta el factor social. Creo que todas las mamás nos enfrentamos con eso. Nos falta el reconocimiento social, nuestro trabajo y nuestros logros son casi invisibles. A mí me gustaría que no me importe, que me alcance con verlo yo y saber que estoy haciendo las cosas bien, pero no siempre es así. Entonces tengo que decidir si trabajo en que no me importe, o si trabajo en generar algo más visible, más social. Las dos cosas tienen pros y contras. También acordarse que todo pasa y todo cambia, que esto es una etapa, que aunque parezca que hace siglos que es así Fede tiene apenas 5 años.
Hablando de Fede, que ya es preescolar: lo regalo. La que lo quiera me avisa. Se lo encajaría a alguna de las otras mamás de preescolar, pero todas estamos horrorizadas y escandalizadas con los monstruos rebeldes y malos que antes eran nuestros hijos cariñosos. Las tantes se ríen y dicen que es normal, que está un poco exacerbado el asunto porque justo es un grupo de nenes con mucho carácter, y además pasan 6 juntos. El grupo que se armó es inmejorable. Nos amamos todos y nos lo decimos y nos cagamos de risa y nos mandamos a bañarnos por jipis sucios.

Cosas que quiero celebrar cuando cumpla 40:

* la novela que vengo escribiendo hace dos años terminada.
* la tipografía que vengo diseñando hace un año, ídem.
* otro hijo.
* una media maratón corrida. (era maratón entera, pero bajé las expectativas).
* ir a glastonbury


11.3.13

Placa roja cuerpo 100 bold.

Decidimos no agarrar nada, que se quede con todo. Seguiremos juntos, por el lado difícil, como hasta ahora. Le dije a Alejandro veinte veces "yo puedo, ¿vos podés? ¿estás seguro? ¿querés?" y dijo sí, sí sí. Con vos sí. Así que seguimos igual, semipobres, creditohipotecariados, y con amor.

9.3.13

Plata amarga

Empecé este post dos o tres veces pero después lo pensé mejor, es un tema delicado, está todo muy en el aire, no se resolvió, es muy personal, hay otras personas implicadas, etc. etc. etc.
HASTA HOY. Que se rebalsó el vaso.

El padre de Alejandro falleció el 15 de enero. Pasamos todo ese tiempo eterno entre que alguien se muere y que se dispone del cuerpo (que para mí siempre es un circo, nunca estuve en un funeral donde se haga algo significativo que realmente te ayude a recordar al muerto y reconfortarte) y el duelo de después. Hicimos cuentas a ver en qué situación quedaba mi suegra y aunque no era una cifra millonaria estaba bastante bien. No voy a dar cifras por motivos obvios pero si quieren le preguntan a Marina qué le parece a ella, que sabe los números. En concreto se quedaba con: la casa, ahorros, la pensión y su sueldo (ninguno de los dos alto). Decidimos que cuando se hablara del tema sucesión no íbamos a pedirle nada, por varios motivos. Primero porque queríamos quedarnos tranquilos si se necesitaba en algún momento pagar una enfermera que la cuide o algo parecido. Y también qué se yo, es su casa, es la plata que ahorró ella, que viaje, que la disfrute, que haga lo que quiera. Pero ella de la sucesión no dijo ni mu. Nada. Nein. Pas du tout. Nos sorprendimos un poco de que se hiciera tanto la boluda pero como igual por nuestra parte ya habíamos decidido que no queríamos nada, no levantamos la perdiz y nos dedicamos a disfrutar de lo nerviosa que se ponía cuando el tema de conversación viraba hacia trámites, herencias o plata. La gente con cola de paja se pone muy divertida. Además eso fue para cuando saltó que se retiraba Ratzinger y se iba a vivir con el novio, así que la chicaneamos con eso también. Ah qué días dorados. Para los que no saben, la ley argentina es muy estricta en temas sucesorios, sólo se puede dejar el 20% a alguien que no sea heredero, los bienes gananciales se dividen 50% cónyuge 50% hijos, los propios (o sea de antes de casarse) a partes iguales entre cónyuge/hijos. Alejandro es hijo único y mi suegro no hizo testamento.

Un día Alejandro llama a mi suegra para pasar a visitarla con Fede y ella le dice que tiene novedades buenas, que quiere decírnoslas a los dos juntos. Alejandro le dice "Silvia está ocupada y no va a ir, si querés me decís a mí, sino una pena". Resulta que en 2010 mi suegro le inició juicio a la ANSES porque tenía la jubilación congelada, y ahora el juicio se resolvió y lo ganó. Lo que implica que: pasa de tener una pensión mediana a una muy buena, y además está el retroactivo. Y ella con infinita generosidad le ofrece la mitad del retroactivo, para que podamos cancelar el crédito hipotecario. Eso era la novedad buena que quería darnos, la promesa difusa de una plata todavía no cobrada. Menos mal que no fui.
Ahora perdón pero les voy a contar un cuento de Dickens. Alejandro y yo nos hicimos de abajo, pero de RE abajo. Todo lo que tenemos nos lo compramos nosotros. Cuando nos casamos mis suegros nos regalaron 5mil dólares y cuando nació Fede mi papá mil. Todo lo demás, nosotros. Trabajando. Y está ok eso, estamos orgullosos y contentos y lo hicimos como lo queríamos hacer. Pero la realidad es que Fede se despierta todos los días a las 7 de la mañana y viaja 45 minutos para estar en el jardín a las 8, y que después yo salgo de acá a las 11:15 para ir a buscarlo y llegamos a la 1, después de otros 45 min, y si hay paro de subte o marcha o lo que sea podemos estar hora y media arriba del bondi. Que otra vez, nosotros lo elegimos, es la vida que armamos, la escuela waldorf vale eso y más. Pero por dios que necesitamos una tregua. Estamos cansados y nosotros somos gente grande, pero Fede es chico para estar con tanto trajín. Nos perdemos cosas, es más difícil arreglar para que vengan amigos a jugar a casa o para que él vaya porque todos viven por la zona de la escuela, cuando hay reunión de padres es un despelote, este año tiene el taller de preescolar que es los jueves entre las 15 y las 17 y literalmente no sé cómo voy a hacer, no me da el tiempo para volver a casa, comer y llevarlo de nuevo, y tampoco da para hacer tiempo 4 horas en una plaza en julio, ponele. Y este edificio es un quilombo, el barrio es jodido, yo tengo cuidado y soy corajuda pero he pasado miedo. Fede quiere ir a la nieve, siempre pregunta cuándo vamos y no sé qué decirle porque  yo también quiero ir pero no nos sobra la plata. Que hay gente que la pasa peor seguro, y si no hubiese otro modo yo me callo y me la banco. Pero en este momento una guita no muy grande nos cambia la vida de una manera dramática. O sea: menos tiempo de viaje, menos cansancio, más amiguitos e interacción, poder tener otro bebé porque no hay que viajar dos hora en bondi todos los días, algo de plata que sobre para vacaciones y viajes y eso. Ya terminó el cuento de Dickens, sigo.

Y aparece esta plata de arriba, y mi suegra que ya tiene casa, ahorros y pensión alta, que la verdad NO NECESITA más plata, nos ofrece la mitad, que no sólo no alcanza para nada, sino que es 1/4 de lo que correspondería por ley. En un momento en el que no se pueden comprar dólares y ahorrar en pesos no tiene sentido por la inflación. Al único hijo que es el padre de su único nieto, que tiene un crédito hipotecario a medio pagar y unas ojeras tamaño amazonas.

Lo hablamos por derecho y por revés y decidimos que correspondía pedirle que: 1) se haga la sucesión, con cláusula de cesión de la casa y de otras cosas, para que quede todo claro. y 2) que la plata del retroactivo es nuestra. Que no es que se la tenemos que pedir, que ella tiene que cedérnosla, que es un favor. Es nuestra. Es plata de arriba, que no es ni la mitad de lo que podríamos reclamar, y es nuestra y se acabó.
Ayer Alejandro la vio y le planteó todo esto. Ella dijo "sí, claro" "ah" "claro, claro" "por supuesto". Cuando volvió y me contó me sorprendí un poco, me esperaba más pataleo, que saliese con alguna razón ridícula, que se sacase algo de la manga. Pero no, agachó la cabeza y dijo que sí, que claro, que cuando estuviese esa plata era nuestra.

Hoy. Suena el cel de Alejandro, mensaje de la madre preguntándole si había visto el mail que le mandó. Alejandro no lo había visto. El subject del mail era "enroque" y era una propuesta para cambiar su casa por la nuestra. Tardamos en entender porque de verdad no tiene sentido. Ella vive a 20 cuadras de casa, en Boedo, a dos cuadras del Carrefour que va a ser la cancha de San Lorenzo. En términos prácticos es todavía peor para viajar, perdemos cercanía con subte H que combina con la B y nos deja en la escuela en 45 min. Su casa es oscura, fea, vieja, llena de humedad, está hecha mierda. Es la típica casa con EL PATIO en el medio y las habitaciones sin ventanas, cuevas oscuras. Encima ella al PATIO le puso un toldo horroroso con papel contact que imita hiedra y hojas secas. Está el factor futura cancha de San Lorenzo, no hay que ser urbanista para darse cuenta que una casa cerca de una cancha vale bastante menos plata. Quisiera tener mucha más elocuencia de la que tengo para poder describir lo horrible que es esa casa, lo mal que huele, lo deprimente que es, lo calurosa en verano y fría en invierno. Y también el horror que me provoca pensar en mi suegra viviendo en MI casa, porque me parece retorcido, edípico y perverso. Ahí ya juegan mis neuras y los comprendo si no me siguen pero algo de eso hay, les juro.

Alejandro la llamó, incrédulo, y le dijo que no con toda la mala onda del caso. Yo creo que se manda una maniobra más para tratar de amarrocar la plata y terminamos en juicio. Lo más sorprendente es que nosotros somos jipis de paz y amor, la plata no nos importa, creemos en la vida comunitaria, nos sentimos re orgullosos de sostenernos con nuestro trabajo. No puedo enfatizar lo duro que esta señora ha trabajado para convertirnos en cazaherencias codiciosos. Es todo un logro.

Ah lo que me gustaría que suene en mi funeral, a cajón cerrado, me creman, y se emborrachan todos

http://www.youtube.com/watch?v=MQg4Vvm4sbI