Hoy se hace en la escuela la fiesta de los farolitos. A mí siempre me conmueve mucho, es un momento hermoso y frágil, de silencio e introspección. Pego lo que nos mandó la tante de Fede:
27.6.13
Encender lucecitas
Etiquetas: waldorf
25.6.13
KBBL me va a dar algo estúpido
* Mañana empieza Glastonbury. Sin mí. Y con los Arctic Monkeys. Cómo pudieron hacerme esto.
El verde de corderoy es muy atractivo, todos quieren estar cerca.
24.6.13
Sé lo que hiciste el findesemanalargo pasado
JUEVES
Hice bagels con la receta de BBC GoodFood, para llevar a lo de Melina porque nos juntábamos con las chicas (no "las chicas" históricas, que son Roxana y Jessie que me conocieron a los 3 y a los 15 años respectivamente, sino "las chicas" nuevas, nos conocimos en la despedida de soltera de Melina y no puedo contar más porque sella mis labios un pacto de silencio sobre lo que pasó esa noche, excepto de los pitosmaracas que nombramos todo el tiempo). Los temas de conversación fueron: las ratas, el olor a rata, el color de pelaje de las ratas, cómo se dispone de las ratas cuando es necesario, los psicólogos, historias de terror de psicólogos, las gallinas que pican sus propios huevos, los gatos, los gatos que se pajean con la ropa y acolchados de sus dueñas, lo lindos que son los gatos, los perros que comen tomate, cómo es totalmente correcto trabar la puerta cuando el marido sale después de las 3 de la mañana del trabajo, cómo gritan los maridos cuando se emocionan hablando, y lo jodido que es tener hijos (esa fui yo, soy la única reproducida y creo que las chicas están pensando en ligarse las trompas gracias a mí).
VIERNES
Nos levantamos y dijimos: "¿y si revocamos el baño?". Nos pusimos pañuelos en la cara a lo forajidos, preparamos la mezcla y nos metimos, yo con la cuchara y la llana y Alejandro con el termo y el mate. Ya tengo muy logrado el movimiento de muñeca cuchara-material-llana, aunque una parte importante del material se escurría hacía abajo. Mientras revocábamos discutimos temas fundamentales de la pareja y la familia, para aprovechar que estábamos encerrados en un espacio más bien pequeño donde reverberaba el sonido.
SÁBADO
Limpieza general de casa con canto desafinado a viva voz. A la tarde fuimos al parque, yo a correr, Fede a andar en bici, Alejandro de observador neutral. Estoy corriendo mucho y muy feliz. Después me puse a cortar tela para coser elefantitos. Nos sentíamos patrióticos así que cenamos empanadas norteñas y vino.
DOMINGO
Nos levantamos tarde y fuimos a Costanera. El Fede tuvo una larga sucesión de emociones, primero ira y frustración porque quería ir a uno de esos juegos inflables y le dijimos que no (a veces va pero hacía frío, no queríamos quedarnos ahí parados esperando quince minutos), después placer con una porción de torta de chocolate que se comió, seguido de euforia al tirarse por unas colinas de pasto que hay del lado de Puerto Madero, y por último humillación cuando de tanto rodar se mareó y vomitó la torta sobre la campera del padre, para horror morboso de unos turistas que nos miraban como si fuéramos todo el tercer mundo resumido en una situación complicada. Lo limpiamos con agua mineral y volvimos a casa, Alejandro fue a ver a un amigo y yo seguí con los elefantitos (están preciosos y quiero mostrarlos pero no tengo luz para fotos, mañana saco). Hice galletitas de avena para consolar al vomitado.
En el medio terminé La edad de la inocencia (tengo sentimientos encontrados, no puedo evitar admirar la maestría de Wharton que te lleva a un final épico casi sin que te des cuenta, pero como lectora me siento... engañada), y casi terminé un pullover para Fede. Siento lo que debe sentir Lara Croft cuando me cebo y la hago pasar cuatro niveles al hilo.
Etiquetas: Bitácora de logros
18.6.13
La heurística no es un bicho
Hace unos años estaba rindiendo el final de Medios Expresivos con el jefe de cátedra cuando vino un docente a preguntar qué hacía con una chica que tenía los dos parciales flojos y no daba pie con bola en el final oral porque estaba muy nerviosa. Feller, un poco fastidiado, le dijo "mirá, es el primer nivel, es bastante sencillo, si no puede entender esto no creo que deba aprobar, o avalamos eso de que dejás una vaca dando vueltas en la FADU cuatro años y se recibe". En el pizarrón había quedado escrito de alguna teórica "Un arquitecto es un albañil que sabe latín".
Estuve pensando mucho en las dos cosas porque no vengo muy fecunda que digamos, me cuesta hacer y lo que hago no me satisface. No me quiero hacer la guachiguau pero para mí de verdad es grave. Cuando no puedo hacer hay algo que no fluye, una especie de sentido profundo que no está. Mi casa parece rara, como irreal, un decorado vacío, mis rutinas mecánicas y sin sentido, hay un desasosiego todo el tiempo, un tic tac resonando que me recuerda que pasa el tiempo, que los días se repiten iguales pero cada uno que pasa se pierde, que no hay mucha diferencia entre ir en el subte a buscar a mi hijo o ser una vaquita rumiando pasto en un camión hacia el matadero. En "Momo" de Michael Ende se describe muy bien la diferencia entre el tiempo rico, creativo, satisfactorio, y el tiempo muerto, gris, que sólo trae angustia y depresión.
La parte de la vaca que me perdone Feller pero a mí me cabe, y en la FADU un poco te tratan así. Te tiran prácticos por la cabeza y en la desesperación por resolverlos para superar esas muertes cíclicas y repetitivas llamadas "entregas" vas desarrollando habilidades, saberes y experiencias. Eso o abandonás por taquicardia, ataques de pánico o sobredosis de cafeína, lo que suceda primero. Claro que hay gente más o menos talentosa, trabajadora o inteligente, pero todos por el mero hecho de hacer los prácticos aprenden. Mucho de eso también es la cantidad de gente, no sólo resolvés tus prácticos sino que ves el proceso de otros cientoypico de alumnos haciendo lo mismo. Ay dios cómo extraño ciudad universitaria.
La parte de saber latín me costó más entenderla o relacionarla con mi vida y mi modo de hacer. Ahí me juega en contra mi rechazo a todo lo que suene a snobismo. Porque si tanto el arquitecto como el albañil hacen casas, ¿para qué saber latín? ¿No alcanza con saber de materiales, resistencias, técnicas, cañerías, electricidad? Y no, no alcanza. Porque además de un lugar para vivir necesitamos otra cosa. Necesitamos sentido. Significado. Y eso se construye adentro, con lo que leímos, vimos, entendimos, pensamos, sentimos. Esto lo descubrí tipo rayo, me bajó el pensamiento a la cabeza mientras esperaba en el semáforo para cruzar Scalabrini Ortiz y tomar el 168. Construímos un mundo interior, ideal, con las cosas que nos llaman la atención, que nos parecen lindas, que nos conmueven, que nos intrigan. Y en algún momento tratamos (o deberíamos tratar) de que el mundo exterior de rutinas, trabajo, corridas, líos de plata, se parezca cada vez más al interior. El sentido de la vida está ahí, en lograr que el mundo interior y el exterior se influencien mutuamente, y el trabajo es el canal ideal para eso. Si SÍ ya sé que es difícil, muy difícil, casi imposible, seré una jipi medio boluda pero no tanto. Pero apenas pensé eso empecé a ver más claro lo que quiero, por qué lo que hago no me está satisfaciendo, qué parte de mi mundo de adentro no coincide con el de afuera, qué debería cambiar para arreglar eso. No sé qué saldrá, veremos.
Un par de ideas sobre lo mismo mucho mejor dichas
http://www.flickr.com/photos/summerpierre/8077208001/in/photostream/ (en inglés)
http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=1904&pag=1&size=n (son dos artículos, abajo de todo está paginado)
Un videíto de 37 min, John Cleese de Monty Python hablando sobre el proceso creativo (en inglés también). No puedo expresar con palabras lo increíblemente claro y bueno que es. Y gracioso.
http://www.kungfugrippe.com/post/20795598521/time-and-time
Etiquetas: Canto loas, Intuiciones
15.6.13
Arde troya pero no parece
Me levanto, hago mate, voy al pizarroncito de tareas pendientes y trazo siete rayitas, una rayita por cada habitación de mi casa. A medida que voy dejando habitaciones limpias borro las rayitas (van tres, el patio de atrás, nuestra pieza y el baño. Si ustedes creían que yo era buena ama de casa, olvídenlo. En los últimos dos años llegué a borrar las siete rayitas juntas sólo dos veces. Siempre queda una habitación mugrosa). Entre el baño y la pieza preparo un bizcochuelo que voy a rellenar con frutillas y crema. Alejandro vuelve de los mandados, me consiguió arroz arborio y azafrán del bueno, mañana saldrá sopa de lentejas turcas y calabaza al curry, risotto con opción hongos/carne al vino, y la torta. Mi hermana trae helado, mi papá y mi suegra vino. No conseguí el libro de Vonnegut que le quería regalar a mi papá, Cuna del gato, se lo quedo debiendo. No veo la hora de que lo lea porque sé que le va a gustar tanto como a mí. Toda la parte científica le va a encantar, le interesa la física y leyó bastante de divulgación sobre el tema. Debe ser de su lado que me viene el gusto por el humor negro, la sátira a las religiones, el sentido común que a fuerza de realismo se vuelve crítico. También el amor a los gatos. Mi papá viene siendo un crazy cat gentleman, generaciones de gatos callejeros han sobrevivido alimentados con una mezcla asquerosa que inventó con carne picada, alimento balanceado, leche y arroz. No sé cuántas veces lo vi levantarse e irse porque "tengo que hacer la comida de los gatos". A eso de las 7 si vas a visitarlo ves gatos esperándolo por todas las paredes y techos (para desesperación de mi abuela y mi tía, que viven en el mismo ph de pasillo larguísimo y tienen que bancarse que les usen los patios de baño). Sale con dos ollas llenas y los gatos se tiran desde arriba con las colas en alto. Les habla mientras les va dejando comida, le dice a uno que no sea atropellado, reta a otros porque se pelean. Son gatos ariscos, bastante salvajes, pero puede acariciarlos.
Lo curioso es que mientras voy haciendo todas estas cosas tan domésticas tengo la cabeza en llamas con asuntos bastante serios, pero puedo seguir. No entiendo si es bueno o malo eso, si debería parar todo hasta resolver lo que me tiene preocupada o si es una ventaja seguir como si nada cuando todo. Creo que es algo femenino, la capacidad de ocuparse de lo cotidiano mientras adentro arde troya. También es cierto que limpiar me calma, ordenar la parte de afuera influye en lo de adentro. Después iré a correr los 5 km de la vida del amor y de la paz mental y Matías se acaba de autoinvitar con promesas de sushi. Esto sólo puede mejorar.
La sopa de lentejas, calabaza y curry es así: agarran una calabaza chica, la pelan, le sacan las semillas, la cortan en cuadraditos, la rocían con aceite y al horno, 15-20 min, la dan vuelta, 15-20 min más hasta que esté cocida. La sacan, la hacen puré. Mientras lavan 1/4 de lentejas naranjas o turcas, las ponen a hervir en 4-5 tazas de agua (puede ser caldo también pero por favor POR FAVOR no usen cubitos que son puro sodio y grasa), cuando hierven las dejan un rato hasta que estén medio reventadas (tardan nada, unos 10 min), las minipimerean para hacerlas crema, agregan el puré de calabazas, sal, una cucharadita de curry, corrigen el espesor agregando caldo, agua o leche, la dejan burbujear unos 10 min más. Para servir se puede agregar un copito de queso crema, nueces, verdeo picada y salteada. Las lentejas naranjas se consiguen en dietéticas, en el barrio chino, en las casas de comida armenia o turca de Scalabrini Ortiz. Se cocinan rapidísimo y tienen un gusto como especiado delicioso.
Etiquetas: Dispersiones, Recetas
10.6.13
Plomo en oro
* El pibe te grita porque no quiere. No quiere comer, no quiere bañarse, no quiere ordenar, no quiere no quiere no quiere. Estás a punto de explotar en gritos vos también. Lo mirás fijo. Te mira desafiante. En el último microsegundo te ponés bizca, sacás la lengua y hacés un ruido tipo DUHHHHHHH. Estallan en carcajadas juntos.
* Un cliente te manda un mail pidiéndote correcciones de la imprenta (que eligió él, porque la que vos recomendaste porque trabajan bárbaro le pareció cara) que vos sabés que son innecesarias y que ellos podrían resolver si se pusieran media pila. Estás por decirle al cliente que no tenés tiempo, que no podés hacerte cargo, que lola. Respirás hondo, le pedís el teléfono, llamás, te enterás que el flaco que hace la preparación para la máquina faltó porque internaron a la mujer embarazada de 8 meses de urgencia, les explicás cómo hacer, te dan las gracias, llamás tres días después a preguntar por el bebé, está en Neo pero bien, esperan el alta en un día.
* Estás discutiendo, que vos siempre hacés esto, que nunca hacés aquello, sube el tono de voz, se interrumpen mutuamente. De repente te callás dos segundos, lo mirás, le decís "me siento rara, desconocida, estoy asustada, están pasando mil cosas, te necesito, ayudame". Te abraza.
* Llegás a la puerta de la escuela molida de cansancio, está otra mamá de la sala (embarazada de 6 meses), le proponés a bocajarro poner plata para alquilar un barco y huir a Ibiza. Acepta. Otra mamá se prende. Transan con Colonia y comer dulce de leche conaprole del pote. Terminan fantaseando con costanera norte.
* Una amiga a la que viste sufrir mucho se reinventa, se levanta, tiene un gesto de valentía y se planta. Te morís de amor y orgullo por ella.
* Salís a correr. Corrés una vuelta, dos, te molestan un poco los pulmones, te pesan las piernas. De repente nada. Cabeza en blanco. Estás adentro. Pensás cosas, sentís cosas. Como dos km después te acordás que estabas corriendo. Comprobás que seguís corriendo. Tenés el mp3 puesto pero ni siquiera sabés qué escuchaste. Estuviste afuera de todo mientras tu cuerpo corría. Te sentís genial.
Hay que encontrar el modo de agarrar todo el plomo que tenemos en la cabeza (dormido, oscuro, pesado, inconducente) y convertirlo en oro. Y cantar mientras el día se vuelve más oscuro. Lo aprendí de esta canción.
Etiquetas: Canto loas, Dispersiones
4.6.13
Juana jugó
El 25 hicimos otra vez la fiesta de la escuela de Fede. Hoy tuve las fotos y lloré de contenta. Los chicos tienen barbitas de colores photoshopeadas porque no es legal difundir fotos de menores sin consentimiento de los padres.
Etiquetas: waldorf
3.6.13
Esto es Esparta
Domingo, 9:30 de la mañana, apenas despierta, pensando en seguir durmiendo porque ayer limpié, cociné, me fui a dormir tarde. La cama está divina, están puestas las sábanas caras, el acolchado da la cantidad justa de calor, cantan los pajaritos. Qué raro cómo cantan esos pajaritos. Che parece que los pajaritos estuviesen como acercándose a la cama. Entra Fede, con su almohada abajo del brazo y sibilando a lo loco. Lo nebulizamos, mejora un poco pero al rato otra vez. Tiene muchos mocos. Empieza el tira y afloje de "vamos a la guardia" "esperemos un poco que recién lo nebulizamos a ver si mejora" "no no mejora" "bueno dale vamos" "a ver me parece que ahora está mejor" "yo lo escucho peor" "Fede vos cómo te sentís" "lo que pasa es que si vamos le enchufan corticoides seguro" "bueno pero me parece que no mejora". Terminamos en la guardia del Mater un domingo a las 3, explotada de chetos malhumorados. Estaba con saturación bastante baja así que pasamos rápido (rápido=1 hora) pero después nos comimos dos series de 3 nebulizaciones en un box que parecía como un cubo de plástico blanco con luces mucho más potentes de lo necesario. Tenía el kindle, el tejido, varias cosas para pensar y Alejandro en un rapto de lucidez se llevó la notebook. Ustedes ríanse todo lo que quieran de los waldorf que no dejamos que los chicos vean tele, pero cuando necesitás mantenerlo tranquilo le ponés cualquier dibujito de morondanga y el pibe se ANULA. Guardar los privilegios para los momentos de necesidad es de gente inteligente.
Las enfermeras lo elogiaron por lo educadito y colaborativo, mi esposo me hacía masajes, el libro estaba bueno (ya lo terminé, Slaughterhouse-Five de Kurt Vonnegut, es difícil recomendarlo porque es durísimo pero es muy bueno).
Estaba tratando de preparar mi espíritu para lo que parecía una internación inminente, pero zafamos a las 8 de la noche. Aunque en realidad si lo internaban me simplificaban la vida, por lo menos en el Mater te traen comida de acompañante y lo nebulizan las enfermeras. Como están las cosas tenemos que nebulizarlo cada 4 horas, no va a ir al jardín por dos días, y tengo que tratar de que no se agite. La doctora era una chica jovencita de mejillas de rosas y ojos de aciano y Fede se enamoró como loco, así que hice que le prometiera que se iba a portar bien y uso esa promesa sin ningún remordimiento. Lo que más lamento es que pierdo días de correr, y encima me quedo sin el endorfinazo de la corrida, indispensable para la paciencia y la tolerancia.
Acá está el paciente inglés, observen los pantalones pied de poule, me costaron sangre sudor y lágrimas porque es una tela de mierda que se deshilacha toda.
Etiquetas: El Fede en sí
30.5.13
Qué fue de grossoedipo
Se metió en una red social y le fue bien, hizo amigas, hizo eso que dicen es tan difícil de "conócete a tí mismo", a veces armó quilombo, a veces vinieron a armarle quilombo pero mucho no le importó porque había otras cosas, otros lazos, otras personas que no armaban quilombo y eso estaba bien.
Entonces se metió en otra red social y parecía que estaba bien también, que era más o menos lo mismo pero más corto, más ágil, más piripipí. Y no, che. Porque todo eso que estudié en la facultad en comunicación Arfuch de que el medio es el mensaje parece que un poco verdad era, y así como algunas redes sociales favorecen ciertas actitudes y pensamientos y relaciones, otras redes sociales favorecen otras. Hay gente manipuladora, hay gente mentirosa, hay gente cizañera, hay gente soreta que va a tratar de hacerte sentir mal o menos o poca cosa. Entonces de repente estás leyendo toooodo el día sobre cosas que no querés leer, no te interesan, te parecen estúpidas, superficiales, egoístas, imbéciles. O peor, te encontrás vos jugando ese jueguito, mandándote la parte, siendo más piola, más cool, más pasada de todo, más moderna, menos vos. Y no. No no no no no no no.
No quiero no poder ser frágil porque sienta que hay mil ojos esperando a que me equivoque o a que muestre una debilidad para destrozarme. No quiero que me lleguen rumores infladísimos de cosas que no hice con personas que no conozco. No quiero leer más a gente que lo único que quiere es decir lo que está BIEN y lo que está MAL, como si al mundo (enorme, inabarcable, cambiante) se le pudiese tirar cemento y petrificarlo. No quiero descubrirme haciendo eso que tanto le molestaba a mi mamá. Mandarse la parte. No seré mandaparte.
Cuando soy más yo estoy jugando con mi hijo, corriendo, trabajando mientras escucho música, cogiendo, cocinando, limpiando la casa mientras canto. Eso soy yo. No frases ingeniosas ni juegos de popularidad dignos de una mala película de porristas ochentosas. Así que haré otra vez eso que sé hacer bien que es ser honesta, conmigo misma y con los que lean, no tratar de dar una imagen falsa de lo que soy, no negar mis dudas o mis miserias. En algún momento hicimos eso, muchas chicas con blogs. No espero que eso pase de nuevo pero yo sigo.
Leyendo el blog de Soule Mama pensé ¿por qué es tan valioso lo que ella hace? Son los mismos posts hace años, su vida cotidiana, las cosas lindas que hace y ve, sus hijos creciendo. Creo que la respuesta es que ella encontró lo que quería ser, su valor en el mundo, y lo hizo. Y no se puso a pensar qué iban a decir los demás, o cómo su vida parecía poco valiosa al lado de los cánones de éxito, riqueza, fama, etc. Ella cría chicos hermosos, teje, saca fotos, planta cosas, amasa. En eso encuentra todo el sentido que necesita. Es hermosísimo eso, saber que tu vida tiene sentido simplemente porque hacés lo que vos querés. Requiere valor. Es mucho más difícil que buscar lo que todos consideran deseable. Pero es el camino. Por lo menos es mi camino.
Hoy estuvimos con Fede haciendo tiempo entre la salida de la escuela y la entrada al taller de preescolar. Fuimos a plaza Armenia, en pleno Palermo Algo, ropa cara, restaurancitos lindos, nombres de locales tipo "Ardiente Azucena para tus Ojos". El Fede tenía un pullover que le queda un poco grande, tejido por mí, y una bufanda de arcoiris, también tejida por mí. Nuestra jipez desentonaba terriblemente con la zona. Pero íbamos contentos, charlando al sol, era un día de otoño perfecto, en la plaza se hizo amigo de un gordito precioso y su hermanito y se tiraron del tobogán hasta cansarse. Eso importa, las azucenas ardientes para tus ojos son anecdóticas.
Estoy contenta. Creo que se me nota.
Etiquetas: Dispersiones
17.3.13
Abrazar el caos
Este es el último año de Fede en el jardín. No me está pegando melancólico sino activo, quiero hacer todo lo que no hice en estos tres años. Antes de que empezaran las clases hubo jornada de trabajo en la escuela y mi lijadora black & decker y yo hicimos nuestra magia en una pared de machimbre y en la casita de madera, pinté, cosí dobladillos de cortina, me ofrecí de representante de sala junto con otra mamá, y le estamos poniendo garra a la comisión de participación. Lo hago por los chicos, por la escuela, porque es divertido, y un poco lo hago por mí. Nada te ayuda más a entenderte, superarte y equilibrar prioridades que hacer cosas con otra gente. Si son desconocidos mejor. (Qué swinger me quedó ese concepto).
En la primera semana ya hubo: malos entendidos, cierto roce de egos, dos emergencias, una situación de interacción social insoportable, más malos entendidos, mucho de "necesito A" "pero por qué mejor no hacemos B, o C", una explosión de cloacas, una pérdida de gas con corte por tiempo indeterminado, y así. Un poco me enojo, otro poco me río, otro poco me tiro de los pelos, y al final de todo me siento bien porque lo manejo, va saliendo todo, los problemas se resuelven, y veo lo que aprendí en estos años en la escuela. Hace tres años yo no hubiese podido hacer esto.
Hay que pedir consenso y discutir, pero al mismo tiempo saber cuándo darle para adelante sin perder más tiempo. Hay que contarle a la gente lo que va pasando pero no sobreinformar, porque sino nadie entiende nada y se arman unas bolas de rumores demenciales. Hay que aceptar que vas a pedir si alguien puede ir a buscar arroz el fin de semana a la escuela y nadie te va a decir "yo voy" pero en cambio te van a ofrecer llevar garrafas, ir a pintar el patio o tejer muñecos. Hay que bancarse que haya reuniones de dos horas en las que no se resuelva nada pero todos hagan catarsis. Hay que aprender a cerrar la boca cuando te esté por salir el "yo opino" que no va a ayudar en nada. Hay que relajar el ego y acordarse que todos estamos donando nuestro tiempo, esfuerzo y capacidad para tener la mejor escuela posible para nuestros hijos. Hay que tener paciencia para escuchar el "pero por qué no lo hicieron así" en vez de "gracias". Hay que pararle el carro a gente dañina (sí, los hay). Hay que dejarse ir y tener un ataque de risa histérico colectivo cuando las cosas se vuelvan inmanejables.
La última reunión de la comisión fue intensa. Cuando terminamos todos los temas nos quedamos una hora más hablando de un nene que tiene una discapacidad motriz y cómo él y sus compañeros lo manejan, y cómo el maestro lucha con no poder entender lo que dice, con lo imprevisible que es cada día, con lo hermoso que es ver que a pesar de todos los obstáculos los chicos empiezan a formar vínculos y a comunicarse. Nos fuimos, afuera era de noche, hacía frío, y al separarnos todos nos abrazamos, así espontáneamente. Pensaba mientras volvía a casa que me sentía como si hubiesémos dejado una fogata encendida en la escuela, de todo el amor y el calor que habíamos puesto ahí. Linda sensación.















